antropología tema 5 (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de Valencia (UV)
Grado Trabajo Social - 2º curso
Asignatura Antropología Social
Año del apunte 2016
Páginas 9
Fecha de subida 02/05/2016
Descargas 14
Subido por

Descripción

Antropología Social. TEMAS DEL 1 AL 6.

Vista previa del texto

TEMA 5 Poder y organización política 1. El análisis antropológico de la práctica política - - - - Los antropólogos empezaron a interesarse por la política en el marco de las teorías evolucionistas.
Tomaban como punto de partida el modelo de poder político propio, el Estado moderno y, a partir de él, establecieron tipologías de los sistemas políticos.
Eso quiere decir que los primeros antropólogos cayeran en el etnocentrismo de considerar la organización política propia como la vara de medir y categorizar a las "otras" sociedades.
Más tarde se rechazó esta idea y se pensó que aunque las sociedades exóticas no tuvieran instituciones políticas como las nuestras, lo político podía estar presente (o encapsulado) en otro tipo de instituciones (por ejemplo, el parentesco).
Esta renuencia generalizada a delimitar lo político como un subsistema netamente diferenciado constituye uno de los rasgos característicos del actual enfoque antropológico de la política.
La autonomía de lo político en las sociedades modernas es una ilusión.
Comprender las relaciones de poder en la sociedad implica bastante más que la comprensión de las instituciones oficiales del Estado.
En realidad, el poder descansa en las prácticas sociales cotidianas, que constituyen la forma concreta que adoptan las relaciones entre los gobernantes y los gobernados.
2. Poder y poder político; legitimidad y autoridad; coerción y consenso Poder y poder social En sentido genérico, poder es la capacidad de llevar a cabo acciones eficaces, o también la capacidad o posibilidad de obrar, de producir efectos, y puede ser referido a individuos y grupos humanos, a objetos o fenómenos de la naturaleza.
En un sentido social, el poder se convierte en la capacidad del ser humano para determinar la conducta del ser humano.
Poder y falta de poder La falta de poder es también un importante aspecto de la vida social; puede significar tener poco poder, pero generalmente se define como la ausencia de capacidad para ejercer el poder.
Les nombrados grupos silenciosos son grupos sin poder. La falta de canales de comunicación, de organización o la pobreza les impiden promover o defender sus intereses de una manera eficaz.
Como dice Foucault, los grupos sin poder se encuentran subyugados por los discursos dominantes de la sociedad. No tienen voz en la vida pública, están marginalizados y son invisibles.
Empoderamiento (empowerment) Atributo del actor que significa algo más que el simple hecho de abrir el acceso a la toma de decisiones; incluye también: - los procesos que llevan a las personas a percibirse a sí mismas con la capacidad y el derecho a ocupar un espacio decisorio; deshacer las construcciones sociales negativas, de forma que las personas afectadas llegan a verse como poseedoras de la capacidad y el derecho a actuar y tener influencia.
Seis ideas centrales sobre el Poder Político 1. el poder está reconocido en todas las sociedades humanas; 2. toda sociedad realiza un equilibrio aproximativo: es vulnerable, y lleva en sí misma una inestabilidad potencial. La función del poder político es defender a la sociedad de sus propias debilidades: aparece como un producto de la competición y al mismo tiempo como un medio para contenerlo.
- De aquí deriva una sintética definición: el poder político es la resultante, en toda sociedad, de la necesidad de luchar contra la entropía (tendencia al caos) que la amenaza de desorden.
3. pero si el poder político obedece a una necesidad interna de la vida social, también es resultado de una necesidad externa: toda sociedad está relacionada con otras sociedades a las qué considera como una amenaza para su seguridad y soberanía. Por referencia a esta amenaza del exterior, la sociedad tiende a: - organizar su defensa y alianzas, - exaltar su unidad, cohesión y rasgos distintivos. El poder y los símbolos que le acompañan proporcionan a la sociedad los medios para identificarse, afirmar su cohesión interna y protegerse de lo que es extraño o ajeno.
4. el poder, por difuso que sea, implica una disimetría en el seno de las relaciones sociales.
5. sea o no evidente, lo sagrado es parte consustancial del poder. Gracias al poder, la sociedad se ve a sí misma y de forma idealizada - como una unidad garante de la seguridad colectiva - y como el aspecto de un valor supremo y constreñidor.
6. La capacidad de coerción del poder es grande, hasta el punto que es considerado como peligroso por aquellos que le sufren. Por tanto, el poder requiere límites precisos, y requiere también consentimiento y reciprocidad.
- Reciprocidad es la contrapartida que tienen que tienen que “pagar” los que detentan el poder, un precio que nunca se paga íntegramente.
- El consentimiento implica tanto un principio, la de legitimidad, como unos mecanismos que frenan el abuso de poder.
Poder político (síntesis) - Aparece como una necesidad inherente a toda vida en sociedad.
Provoca el respecto a las reglas que la fundamentan.
Expresa la coerción que la sociedad ejerce sobre el individuo.
Es tanto o más coercitivo en la medida en que se reserva para sí una parcela mayor de lo sagrado.
Requiere reciprocidad y consentimiento.
Política En un sentido institucionalista y restrictivo, por política se designa al conjunto de principios e instituciones con cuya ayuda las sociedades se gobiernan así mismas y gobiernen sus relaciones con otras sociedades, próximas o lejanas, amigas o enemigas.
Autoridad y legitimidad La legitimidad se define como el fundamento del poder político cuando el gobernante lo ejecuta con conciencia de su derecho a gobernar y los gobernados reconocen de alguna forma ese derecho.
Lo característico de la autoridad es que es un poder legítimo: los superioras saben que tienen derecho a mandar y los inferiores se sienten en la obligación de obedecer.
La autoridad Implica que el derecho a ejercer el poder se reconoce públicamente.
Supone la existencia de un sistema compartido de valores que incluyen la aceptación de las instituciones políticas y sociales a través de las que se ejerce la autoridad.
Coerción y consenso - Coerción: consiste en la imposición por la fuerza (efectiva o potencial) de la propia voluntad, a través de la amenaza de formas de violencia.
Consenso: consiste en el consentimiento de los discursos y prácticas - y de todas sus consecuencias- de los que ejercen el poder, a cambio de donaciones efectuadas desde el poder.
3. Organización política: Sistemas descentralizados y centralizados Existe un relativo acuerdo respecto al sistema de clasificación de los sistemas políticos (descentralizados/centralizados). Esta clasificación se basa en tres tipos de criterios: a. principales medios de integración política; b. acceso a los espacios de liderazgo; c. método o forma de tomar decisiones por parte del grupo.
Sistemas políticos descentralizados Características principales: 1. El poder es temporal y fragmentario, y está repartido entre familias, bandas, linajes y varias asociaciones.
2. Si bien lo político es algo constante, no se manifiesta ni a través de un monopolio de la fuerza coercitiva, ni a través del control de un sistema económico centralizado.
3. Pueden existir diferencias en cuanto al estatus individual, pero muy pocas indican la existencia de una estratificación de clases.
tipos principales - - Bandas: Grupos reducidos agrupados en familias nucleares en los que se da una división del trabajo según edad y sexo pero no hay una especialización del conocimiento práctico. Algunos autores consideran a estos grupos como igualitarios en términos de economía, organización social y estructura política.
Tribus: Una forma de sociedad que se constituye cuando grupos de hombres y de mujeres se reconocen como parientes, se unen y son solidarios para controlar un territorio, apropiarse de los recursos que explotan y que están dispuestos a defender por las armas. Una tribu se identifica siempre por un nombre propio.
Sistemas políticos centralizados Características principales : 1. son sociedades en las que el poder y la autoridad son inherentes a una persona o grupo de personas; el acceso a los cargos políticos no es igualitario y puede estar basado en la pertenencia a cierta clase o linaje; 2. la instancia política no se manifiesta principalmente vía parentesco; y aparece la especialización política con políticos profesionales y burocracia.
3. son sociedades más pobladas, estratificadas, con roles sociales y profesionales especializados, con una tecnología productiva y una economía centralizada y más estables como agrupaciones sociopolíticas.
Dentro de los sistemas políticos centralizados distinguimos entre: las jefaturas, el Estado tradicional y el Estado moderno.
jefaturas - Tienen órganos centrales de gobierno relativamente permanentes, basados en la acumulación y redistribución de un excedente económico.
El jefe o cacique tiene acceso a un cierto grado de coerción, puede distribuir las tierras y reclutar un ejército.
El jefe es el centro y coordinador del sistema redistributivo, pero no posee un poder absoluto y no tiene un aparato legal o formal de represión.
El cargo de caudillo es accesible solamente para ciertas familias o linajes.
Existe una burocracia mínima.
Estados tradicionales - Se suele articular sobre relaciones políticas preexistentes de tipo tribal segmentario, a las que se superpone la administración centralizada.
Hay una forma especial de control: la amenaza de la fuerza por parte de un grupo constituido y legitimado para utilizarla.
Posee una estratificación, el Estado tiene instituciones para mantener una jerarquía que tiene un acceso diferencial a los recursos.
El Estado tradicional tiene una continuidad en el tiempo.
Ejemplos: China antigua, Afganistán, Arabia Saudí, Myanmar, Nepal, Etiopía.
Estado nación - - - - Hay Estado donde existe un aparato político de gobierno (parlamento, instituciones) y una administración racionalizada (funcionarios).
Extiende una autoridad legitimada y reconocida (soberanía nacional) sobre un territorio exhaustivamente delimitado, con fronteras exactas, que contiene un elemento simbólico (mapa).
La autoridad está apoyada en un sistema legal y una administración de justicia, y un sistema punitivo de coerción para reforzarla (cárcel).
El Estado tiene el monopolio del uso de la violencia, y por tanto, convierte en ilegal cualquier otro uso político de la fuerza (guerrilla, terrorismo/lucha armada, etc.).
El Estado se apoya en una identidad nacional, más o menos inventada y/o recuperada, implantada en la población mediante la movilización de recursos (rituales, historia oficial, escuela, universidad, ejército, etc.) por parte de profesionales a tiempo completo pagados por los impuestos obligatorios (profesores, militares, etc.).
El Estado nación se identifica con un nacionalismo oficial, y a la inversa.
En los Estados nación la mayor parte de los que viven dentro de las fronteras del sistema político son considerados y se consideran a sí mismos “ciudadanos”, con unos mismos derechos y obligaciones universales para el conjunto de los nacionales.
Los no ciudadanos (inmigrantes, ciertas clases sociales o de género, minorías étnicas y nacionales, según los casos) tienen sus derechos civiles y sociales restringidos y sus derechos políticos negados, aunque la tendencia histórica es la de universalizar los derechos a todos los habitantes de un Estado una vez han sido “nacionalizados”.
El nacionalismo El nacionalismo (de Estado y sin Estado) es un producto de la modernidad y del industrialismo, pero parte de sentimientos y formas simbólicas que se remontan a épocas anteriores.
Las naciones suelen tener continuidad con comunidades étnicas anteriores (etnias) que comparten ideas relativas a antepasados comunes, identidad cultural y vínculo con la patria.
Cada nación ha seguido pautas diferentes de relación con la etnia: Europa Occidental: una sola etnia detenta el poder del Estado, se expande y expulsa o elimina a los rivales (Francia, España).
4. Naciones sin Estado La persistencia de etnias o naciones diferenciadas dentro de Estados nación consolidados produce el fenómeno de las naciones sin Estado.
Tienen muchas de las características de las naciones (lengua, tradición literaria, independencia política en el pasado), pero no disponen de una comunidad política independiente (Estado): Escocia, Gales, Bretanya, Euskal Herria, Catalunya, Córcega, Quebec.
Muchos de los actuales Estados nación fueron en la historia reciente naciones sin Estado: Polonia, Finlandia, Rep. Checa, Irlanda, Armenia, Timor Or., Estados africanos, Israel, Oriente Próximo.
Existen diferentes grados de aceptación de las naciones sin Estado: intolerancia (Tibet, Kurdistán), cierta tolerancia (Catalunya), aceptación (Quebec).
Revisando las tribus desde el presente (Godelier,2010) Se ha considerado que la llave para comprender las sociedades tribales es que descansan sobre las relaciones de parentesco. Se trata de una interpretación problemática porque: 1. Ha llevado a considerarlas como testigos de un estadio de evolución que otros grupos humanos habrían sobrepasado inventando otras formas de organización de la sociedad. Se trata de un enfoque etnocéntrico que ignora el hecho de que las tribus han demostrado una notable capacidad de adaptación que hace hoy estén presentes y activas en muchas regiones del mundo.
2. Minimiza la importancia y el rol que en las sociedades tribales juegan las relaciones que organizan y legitiman la soberanía sobre un territorio, sus recursos y habitantes, unas relaciones que en occidente situamos bajo las categorías de lo político y lo religioso.
¿Qué es una etnia? conjunto de grupos locales que se consideran descendientes, real o ficticiamente, del mismo grupo de antepasados, hablan lenguas que pertenecen a la misma familia lingüística y comparten un cierto número de principios de organización de la sociedad y de representación del orden social y cósmico, así como ciertos valores y normas que reglamentan o modelan la conducta de los individuos y grupos.
¿En qué se diferencian una etnia y una tribu? Muchas tribus pertenecen de hecho a la misma etnia, y por esta razón cada miembro de una tribu puede reclamar tener una doble pertenencia(a una etnia y a una tribu).
Una etnia es sobretodo una comunidad cultural y lingüística que confiere a los individuos que la conforman una identidad particular que se extiende más allá de la tribu a la que pertenecen por nacimiento o adopción y que se añade a su identidad tribal.
La pertenencia a una tribu proporciona, por ejemplo, a sus miembros el acceso a la tierra, a las mujeres y asegura una protección común; en contraste, el pertenecer a una misma etnia no procura ni el acceso a la tierra ni a las mujeres de las otras tribus que componen la etnia.
Las Tribus y la génesis de los Estados Una visión global de la evolución de las sociedades humanas muestra la existencia de 2 líneas de evolución de las relaciones entre las Tribus y los Estados.
Ambas presuponen la existencia de grupos tribales y étnicos en vías de transformación. En cada caso, cada vez, el proceso da lugar al nacimiento de un Estado a partir de grupos étnicos locales organizados en tribus.
El aspecto central de las relaciones entre las Tribus y los Estados tiene que ver, sobre todo, con el problema que supone compartir la soberanía (política y religiosa) entre el Estado y las tribus que lo integran.
  Primera línea de evolución: supone la formación de Estados por parte de tribus que continúan existiendo después; es la línea de evolución más antigua y que continúa hasta la actualidad.
En este caso, tribus y Estados comparten el poder y la soberanía sobre un territorio, sus recursos y sus habitantes, y mantienen unas relaciones que pueden ser más o menos negociadas.
Los miembros de las tribus mantenían por lo general su derecho de llevar armas.
Ejemplos: el imperio Inca (América andina), o el reino de Yatenga (África subsahariana).
Segunda línea de evolución: lleva a la formación de Estados por parte de tribus que después son sistemáticamente subordinadas, transformadas, destruidas o marginalizadas. Su lugar es ocupado por otros grupos (castas, estamentos, clases, que residen en comunidades rurales o urbanas), sin que desaparezcan por completo los grupos étnicos.
Los grupos sometidos al Estado eran generalmente desarmados, y el Estado se veía en la necesidad de crear una policía y un ejército para ejercer su poder tanto en el interior como el exterior de su territorio.
Hay 3 regiones del planeta donde se ha desarrollado este proceso: la India, la China y la Europa antigua.
La pervivencia de las tribus Ha sido en los Estados llamados "nómadas“ o "imperios de las estepas“ (en cuyo origen se sitúan las costumbres de las tribus), donde el fenómeno tribal ha pervivido durante más tiempo.
El mantenimiento de las solidaridades tribales en estas sociedades se explica por 2 razones de orden diferente: - formar parte de un grupo de parentesco te da protección, esposa y acceso a la tierra, a cambio evidentemente de someterte a su control; - el modo de existencia tribal -asociado en la ganadería y a la agricultura-, implica reglas y derechos colectivas de control de la tierra, del agua y de los territorios que recorren los ganados, unos derechos que son de la tribu y no de uno u otro clan. Es toda la tribu la que debe ser solidaría cuando el Estado u otra tribu amenazan estos derechos colectivos.
Uno de los factores que han debilitado desde el interior a las sociedades tribales es el desarrollo de formas de propiedad privada de la tierra y del uso del suelo. Estas reformas se han producido a menudo a lo largo de la historia y en diferentes regiones del mundo, y cada vez, se han convertido en una fuerza implicando la destribali-zación. El mundo moderno ha ampliado y acelerado este tipo de transformación.
Pero hay que destacar también la vitalidad actual de las tribus: una parte importando de la humanidad continúa reproduciéndose según este modo de organización, lo que supone que mantienen aún cierta soberanía sobre ellas mismas y sobre sus recursos, y el derecho a gobernarse en muchos aspectos según sus leyes y costumbres.
Hay sociedades (Yemen y Afganistán) en las que el Estado tiene dificultades de establecerse debido a la fuerza de las tribus.
El análisis antropológico de la práctica política Hacer ver es un aspecto consustancial al orden político, que actúa siempre en la esfera de la representación.
Los antropólogos supieron estudiar los símbolos y los ritos del poder en las sociedades remotas: por eso, no tiene nada de extraño que la modernidad ofrezca amplios materiales para sus estudios.
Los rituales de consenso Para construir y mantener su legitimidad, los gobernantes reactivan los rituales de consenso, que apelan a la nación y a su memoria, a un sistema de valores patrióticos comunes que se materializan por medio de la bandera, las medallas y las referencias a la nación que llenan sus discursos.
Estos ritos proporcionan material para una doble operación política: - son la expresión de una fuerte cohesión entre los gobernados, que manifiestan su adhesión a unos valores, a unos símbolos y a una historia común; suponen la reafirmación de la aceptación colectiva del poder establecido y de los que lo encarnan o representan.
Los rituales de confrontación Dos rituales de confrontación constituyen un elemento esencial en la vida política actual: las manifestaciones a las calles y los mítines políticos.
Tienen en común con los rituales de consenso: 1. son rituales en toda la extensión de la palabra: fragmentación (se descomponen en una multiplicidad de secuencias) y repetición por un lado; dramatización por otro.
2. igualmente encontramos en funcionamiento los 4 ingredientes de sacralidad, territorio, primacía de los símbolos y valores colectivos.
...