Sesión 4 (12 marzo) (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Periodismo - 2º curso
Asignatura Deontologia periodística i llibertat d'expressió
Año del apunte 2015
Páginas 9
Fecha de subida 14/03/2015
Descargas 35
Subido por

Vista previa del texto

Tema 2. El contenido de las libertades informativas 1. La libertad de expresión.
Art. 20.1 a): recoge toda creación de la mente y sus posibilidades de difusión. La creación puede ser pensamientos, ideas, opiniones (juicios de valor), razonamientos y creaciones filosóficas, morales, culturales, políticas o sociales. La difusión es la mera palabra, el escrito o cualquier medio de reproducción: imprenta, medios audiovisuales, telemáticos o cualesquiera otros existentes. El lenguaje corporal o el simbólico quedan incluidos. STC 51/2008, libertad de creación artística y científica (art. 20.1 b)) es un derecho distinto.
La libertad de expresión: El derecho del artículo 20 1 a, al derecho del artículo 20 1 b. Es evidente que en la base de la libertad de creación artística o literaria hay una potente inclinación hacia la libertad de expresión. Pero si la CE ha considerado dos artículos diferentes, aunque íntimamente relacionados, es que alguna diferencia tiene que tener.
En el marco de lo que es el arte, la crítica, el sarcasmo, etc. No está… En nuestro sistema constitucional, la libertad de expresión es para todos (españoles, extranjeros, con papeles, sin papeles). Es decir, universal.
Muchos de los derechos fundamentales incluidos en nuestra carta tienen este carácter universal (derecho de manifestación, derecho a la vida, libertad religiosa, etc) La protección del derecho de la libertad de expresión no protege la creación intima, lo que protege es la difusión de la libertad de expresión.
1.2 Elementos constitutivos de la libertad de expresión.
a) La libertad ideológica: forma parte del art. 20.1 a) y además es un derecho fundamental autónomo (art. 16.1 CE). Se constituye como un elemento previo a la libertad de expresión, pues sin pluralidad de ideologías no existiría posibilidad de formar criterio propio y así poder expresarlo. Según STC 235/2007, el art. La libertad ideológica es un derecho fundamental autónomo y muy importante para la libertad de expresión.
Los límites de la libertad ideológica y la libertad de expresión. Las personas debemos cumplir el ordenamiento jurídico pero no tenemos porqué militar.
Cualquier ordenamiento militar y jurídico impone una ideología.
16.1 CE ampara las ideas contrarias a la Constitución y la democracia (España no es una democracia militante), siempre que no se utilice la violencia.
b) La libertad ideológica, ¿tiene límites? En la sentencia (235/2007) del TC trae cuenta de una intervención policial en una librería de Barcelona (librería Europa), donde se vendían libros nazis. La policía entra, los requisa y los imputa por los siguientes delitos. Uno de los abogados de la librería dice que no se venden libros que justifiquen el genocidio, sino que pretenden negar científicamente la existencia del holocausto.
Investigadores, que amparados en el art. 21b niegan. Según el abogado de la librería: “Este artículo 607 es inconstitucional, porque si nadie puede justificar el genocidio si que debería poder negarse científicamente”. El juez cae en la trampa.
El TC avala (235/2007) la investigación histórica de corte científico (p.ej., la existencia del Holocausto nazi), pero no “el discurso del odio” (¿acaso no es lo mismo?). Art. 607. 2 CP: “La difusión por cualquier medio de ideas o doctrinas que nieguen o justifiquen los delitos tipificados en el apartado anterior de este artículo, o pretendan la rehabilitación de regímenes o instituciones que amparen prácticas generadoras de los mismos, se castigará con la pena de prisión de uno a dos años”. La “negación” entraría en conflicto con el art. 20.1 b): libertad de producción científica c) Hay una noción de “orden público” protegido por la ley, que limita manifestaciones concretas de la libertad ideológica (y de expresión).
Esta idea del TC de que todas las ideologías son posibles, el discurso, libertad de expresión, etc. No se atiene a la realidad, porque en realidad hay bastantes limitaciones:  Código Penal castiga: art. 510 (incitación a la discriminación y el odio racial de grupos religiosos, ideológicos, de personas por su nacionalidad, orientación sexual, condición física), art. 525 (ofensa de sentimientos religiosos) y art. 607.2 (justificación genocidio).
 LGCA 7/2010: está prohibida la emisión de contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores, y, en particular, la de aquellos programas que incluyan escenas de pornografía, maltrato, violencia de género o violencia gratuita (solo se pueden emitir en un horario determinado).
 Se reconoce implícitamente la existencia de una cláusula de abuso de derecho, como en el art. 17 CEDH: están prohibidas algunas actividades tendentes a la destrucción de otros DDFF.
d) El derecho a recibir información (art. 20.1 d)): plano activo (libertad de comunicar) y plano pasivo (recibir la información). En el marco del Estado democrático, es necesario poder conocer los presupuestos ideológicos y los pareceres de los demás para formar un criterio propio.
e) La libertad de expresión activa: es la recogida en el art. 20.1 a) CE.
Más amplia que la libertad de información, que está sujeta al hecho noticiable y a la veracidad. Dimensiones:  La CE reconoce la posibilidad de que existan medios de titularidad pública (art. 20.3). No que deban existir.
 La CE solo reconoce el acceso a los medios de comunicación públicos a los grupos políticos y sociales significativos (ejemplo: LOREG).
 Los medios de comunicación cuentan con libertad editorial.
 El lenguaje no verbal. La libertad de expresión se realiza a través de medios externos e internos: signos, grafismos, actitudes (STC 56/1995).
Dimensiones esenciales de la libertad de expresión: Para que podamos ejercer la libertad de expresión, la CE reconoce la posibilidad de que existan medios de titularidad estatal (pueden existir, no que deban existir).
El legislador puede decidir, en determinado momento, eliminar una televisión pública.
1.3 Límites de la libertad de expresión: la degradación o el insulto.
Tenemos derecho a expresar nuestras opiniones Podemos vulnerar derechos de terceros Estas personas tienen derecho a que no sea vulnerado su honor Es responsable el autor de las declaraciones.
El hecho de que yo tenga derecho a la dignidad no implica que un tercero no tenga derecho a tener una opinión crítica que incluso pueda ofendernos.
Premisa: hay que proteger a los demás de las opiniones difundidas, por lo que la libertad de expresión lleva aparejada la correlativa responsabilidad de quien la ejerce. “Ha de advertirse que también ese derecho fundamental al honor viene limitado por los DDFF a opinar e informar libremente, al ser todos de igual naturaleza fundamental y, por lo tanto, de obligada coexistencia. Por lo que cabe la posibilidad de que la reputación tenga que soportar restricciones, viéndose cuestionada cuando la relevancia pública de aquello sobre lo que se informa o se opina así lo requiera” (STC 127/2004) Los derechos fundamentales a veces tienen límites que en ocasiones vienen expresados en la ley, y en otras ocasiones no lo están. No está en la CE el derecho a no ser insultado. Hay un derecho al honor. No es lo mismo hacer una opinión sentados en nuestro ordenador con papel y boli reflexionando lo que decimos, que en un debate televisivo en directo, ya que de la primera forma se razona más. Hay ocasiones en las que la libertad de expresión es una broma a) Criterios para delimitar.
 El derecho a la opinión pública libre es consustancial al pluralismo político y social. La libertad de expresión sirve para crear opinión pública cuando se hace sin violencia; no se vulnera la dignidad de los demás y no se degrada mediante el insulto o la vejación del otro.
 Derecho a la dignidad personal. La dureza de las expresiones no puede menoscabar la dignidad, lo que se produce cuando se desprende de la misma animadversión, desprecio o descrédito social.
 La “necesidad” de una expresión “dura”. La crítica a veces es innecesaria para fundamentar nuestra opinión. Las expresiones degradantes están desprovistas de interés público (insulto) y convierten en ilegítima, constitucionalmente, nuestra opinión.
 La importancia del contexto. No es lo mismo el trato indigno desde la posibilidad de una capacidad de reflexión previa (artículo de opinión), que una afirmación exaltada, en el marco de una polémica que pueda llevar carga de animosidad fuera de lugar. El tono jocoso (animus iocandi) descarta la posibilidad de ofensa, siempre que no se afecte la dignidad.
2. La libertad de información.
El artículo 20.1 d protege la libertad de información veraz. De manera que, hay un límite explícito a la libertad de información. ¿Quién es el sujeto del derecho a la información? Todos los ciudadanos. Cuando no existía internet, esta cuestión no se explicaba en las facultades. Hay quienes dicen que los ciudadanos no periodistas no hay que aplicarles tan directamente la obligación de veracidad, y otros que consideran que debe ser igual.
 Art. 20.1 d): se reconoce el derecho a comunicar o recibir información veraz por cualquier medio de difusión. ¿Cuál es el objeto? Los hechos o sucesos (noticiables) y la difusión de opinión de otros, que ayudan a conformar una opinión pública libre y democrática. El derecho está íntimamente vinculado a la profesión periodística; los ciudadanos pueden ejercer puntualmente el derecho (cartas al director, intervenciones en radio o televisión, medios digitales o ciberperiodismo), pero nos centraremos en la libertad de prensa en el amplio sentido de comunicar noticias.
2.1 El elemento exclusivo de la libertad de información: la veracidad informativa.
 Premisa: la veracidad no es la verdad absoluta, pues de lo contrario no existiría la información (posibilidad de ver las cosas desde puntos de vista plurales). La veracidad de la información es una cuestión subjetiva para el TC, porque si solo pudiera ser así, no podría haber periodismo. El tribunal lo que dice es que se debe haber actuado diligentemente, aunque puedas equivocarte.
 a) Actitud informativa y veracidad: según el TC, lo que da veracidad a la narración de un hecho es que el periodista haya sido diligente en su información, haya hecho lo posible para dar la información más correcta y haya tenido una “actitud positiva” hacia la verdad. Veracidad no es exactitud en la información  Razonabilidad: la búsqueda de la veracidad de manera profesional evita que el profesional tenga una fiabilidad absoluta. El periodista vive en el mundo de la inmediatez, y la opinión pública requiere información veloz. El nivel de diligencia requerido baja cada vez más pues vivimos en un mundo instantáneo, donde la información se vive prácticamente al momento (nuevos formatos informativos derivados de la sociedad virtual).
b) Pautas de determinación de la diligencia informativa. ¿Cómo sabemos si la actuación de un periodista ha sido diligente? Si damos una información que afecta a la intimidad, presunción de inocencia o cualquier otro derecho fundamental, hay que tener especial cuidado y actuar con una buena diligencia informativa.
 Por el carácter de la información: la diligencia alcanza la máxima intensidad si la noticia de interés general afecta a los derechos de la personalidad (honor, intimidad e imagen), pueda incidir a la presunción de inocencia, tenga una especial transcendencia y además ha sido transmitida en ausencia de expresiones degradantes o insultantes.
¿Cómo sabemos si la actuación de un periodista ha sido diligente? Los colaboradores habituales de los medios de comunicación habituales suelen estar cubiertos pero…  Por el carácter de la información: la diligencia alcanza la máxima intensidad si la noticia de interés general afecta a los derechos de la personalidad (honor, intimidad e imagen), pueda incidir a la presunción de inocencia, tenga una especial transcendencia y además ha sido transmitida en ausencia de expresiones degradantes o insultantes.
 Por la conducta del informador frente a las fuentes de información. El periodista, si no asume una fuente determinada (información neutral), hace propios la veracidad de los hechos y se responsabiliza por ellos. El nivel de credibilidad de la fuente no libera al periodista de su obligación de contrastar los hechos. En todo caso, el TC considera que la conexión objetiva de la fuente con los hechos, rebaja la exigencia de comprobación, sobre todo si aquella es una institución u organismo público.
2.2 El contenido de los hechos y su realidad.
 a) Hechos reales: no se puede exigir objetividad en su interpretación, pues los hechos siempre son interpretados de diversa forma. Lo único exigible es que los hechos que relata el informador, al menos, respondan a la realidad de su propia investigación. Por ello, el periodista ha de tener cuidado con las filtraciones interesadas y tratar de contextualizarlas con los mecanismos anteriormente apuntados.
 b) Información neutral. Se refiere a la información en cuya elaboración y búsqueda no participa directamente el medio de comunicación o periodista: entrevistas, cartas al director, debates o informaciones dadas directamente por los ciudadanos. Estamos ante un reportaje neutral cuando el medio o periodista se limita a dar cuenta de las afirmaciones o declaraciones de un tercero. Si el medio o informador, no se limita a ser transmisor del mensaje, sino que utiliza las declaraciones para realizar una noticia con una dimensión diferente a las mismas, contextualizándolas en un punto de vista que le es propio al medio de comunicación nada más. En el reportaje neutral, la veracidad de lo transmitida corresponde al que realiza las afirmaciones (no informador). Lo importante del reportaje neutral es tener cuidado con los titulares y los pies de foto, porque si inducen a pensar cosas que no son.
¿Qué debe hacer el periodista, comprobar la fuente del reportaje neutral, o si lo que afirma es verdadero o falso?  El ciudadano da información y el periódico la “reelabora” (se orienta al lector indirectamente mediante titulares o pies de foto). Ya no estamos ante un reportaje neutral.
 El ciudadano da una versión inverosímil o improbable: si el medio no comprueba si hay una conexión de las declaraciones del tercero con el objeto de la noticia, o lo que dice es evidentemente falso y la responsabilidad puede recabar en el medio o informador.
 El ciudadano da una información lógica o posible: reportaje neutral donde no es necesaria comprobación.
 El ciudadano da información que se difunde en directo: aquí solo es exigible al medio la identificación de la persona (prensa del corazón queda excluida, pues potencian vulneración de derechos).
2.2 El contenido de los hechos y su realidad.
 c) Veracidad y exactitud de la información: a un periodista no se le puede exigir, más allá de la diligencia, la verdad absoluta, ni siquiera que sus investigaciones se asimilen a las de un policía o juez instructor. Si los hechos fueran incontrovertibles o exactos, a la hora de ser difundidos, no existiría el periodismo.
- ...