Cobertura conferencia científica (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Periodismo - 4º curso
Asignatura Periodisme Científic
Año del apunte 2017
Páginas 5
Fecha de subida 13/06/2017
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OJOS EN EL CIELO: HISTORIA DE LOS SATÉLITES ESPIA, por Rafael Clemente El pasado 17 de mayo, Rafael Clemente, el ingeniero industrial y fundador y primer director del Museo de la Ciencia de Barcelona hizo una revisión sobre la historia y el progreso de los satélites espías, que han pasado de ser cámaras con mala resolución a grandes telescopios que nos proporcionan imágenes en color y nítidas.
Clemente también ejerce como divulgador científico. En 1979 escribió “La exploración del espacio” y colabora en La Vanguardia, El País, el Diari Ara, RAC1 y la SER.
La conferencia arrancó con los orígenes de los satélites de reconocimiento fotográfico en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, con el Proyecto Manhattan. Este fue desarrollado por Estados Unidos con ayuda del Reino Unido y Canadá. El objetivo era crea la primera bomba atómica antes de que la Hitler la consiguiera. En julio de 1945, se llevará a cabo Trinity, la primera prueba de bomba fisión. Un mes después, estallará este mismo ejemplar en Nagasaki e Hiroshima.
En 1948, Stalin decretará el bloqueo de Berlín por una serie de discusiones de índole económico. Será uno de los episodios más críticos de la Guerra Fría. El objetivo era colapsar el abastecimiento a Berlín para que se rindiera y la ciudad quedase absorbida por la zona soviética de Alemania. Los aliados iniciaron un puente aéreo mediante los puentes correderos. En 1949, se levantará el bloqueo y Stalin reconocerá el fracaso de su iniciativa, coincidiendo con el lanzamiento de la primera bomba de fisión soviética, que, de forma sospechosa, era muy similar a Trinity.
En 1950, estallará la Guerra de Corea y en el año 52 los americanos harán explotar la primera bomba de fusión o bomba de hidrógeno. Únicamente habrán pasado cuatro años del estallido de las bombas de fisión. En el 53, estallará la primera bomba de fusión soviética creada por el físico soviético Andréis Sajarov y responsable de que las bombas de la URSS pesaran cuatro toneladas. Por ello, se le encargó el diseño de un cohete intercontinental que fuera capaz de transportarlas. Es por este motivo que los cohetes rusos son los más potentes.
En 1953, la Unión Soviética es una potencia muy difícil de interpretar. No mantiene ningún contacto con Occidente, es imposible pasar sus fronteras y se ha convertido en una sociedad muy cerrada. Esto inquieta a los presidentes occidentales Truman y Eisenhower e, incluso, les crea nerviosismo e inquietud. Existe la necesidad de saber qué ocurre en la Unión Soviética. Por ello, se lleva a cabo el reconocimiento fotográfico con globos. Fueron varios los proyectos dedicados a esto (Skyhook, Mogul, Moby Dick y Genetrix). Los americanos lanzaban globos cargados con cámaras y estos se lanzaban desde el portaviones en mitad del Pacífico para alcanzar un nivel de vuelo que les permitiera coger la corriente que iba de este a oeste y ser impulsado hasta la Unión Soviética. También lanzaban otros desde Europa para aprovechar la corriente y que cayeran en el territorio de la Europa Oriental. El resultado del proyecto fue un fracaso. Se lanzaron 516 globos y únicamente se recuperaron 54, que recogían 13.800 fotografías.
En 1956, un año antes de que los rusos lanzasen su primer misil, entrará en servicio el U2, un avión espía no armado, con enormes alas que le permitían alcanzar enormes alturas y planear por el cielo. Este despegaba en Turquía; aterrizaba en Pakistán; iba a Sverdlovsk y a Murmansk, donde se encuentra la mayor flota de submarinos de los soviéticos y acabar en Bodo, una ciudad de Noruega. Este fue derivado por un misil ruso. Eisenhower tuvo que disculparse ante Khrushchev y se prohibieron los vuelos a la Unión Soviética.
En el año 57, la CIA de Estados puso en marcha un proyecto para desarrollar satélites artificiales de reconocimiento. Aun así, Eisenhower, un militar prudente, no veía muy claras las intenciones de las fuerzas aéreas y la CIA de sobrevolar territorio enemigo, por los conflictos y protestas que podían surgir con la URSS. La idea era crear un satélite artificial a la distancia apropiada de la tierra y con un rango óptico de casi la mitad de la superficie terrestre. Esto se haría mediante tres estaciones repetidoras que darían cobertura de señales de radio y microondas a todo el planeta.
El 4 de octubre de ese mismo año, los rusos lanzaron el primer satélite artificial, el SPUTNIK 1, que significa compañero de viaje en ruso. Únicamente estuvo en funcionamiento 21 días. Durante este tiempo envió información a la Tierra sobre radiación cósmica, meteoritos, densidad y temperatura de las capas superiores de la atmósfera. A los 57 días el satélite quedó destruido por el calor del rozamiento aerodinámico.
El lanzamiento de SPUTNIK dio vía libre a los Estados Unidos. Estos creyeron que si el satélite de la URSS sobrevolaba USA, USA también podría emplear satélites para sobrevolar la URSS. Según Rafael Clemente, los rusos dieron carta blanca al uso internacional del espacio. Así, a finales de enero del año 58, los americanos pondrán en órbita su primer satélite. Se llamaría EXPLORER y sería lanzado desde Cabo Cañameral.
Este estuvo transmitiendo mediciones de radiación cósmica y micrometeoritos durante 112 días, y aportó los primeros datos desde un satélite que llevaron al descubrimiento de los cinturones de radiación de Van Allen. Además, fue el primer satélite en llevar una cámara de grabación a bordo. Llevaba una fotocélula en la carcasa y, a medida que daba vueltas sobre sí mismo, la fotocélula hacía un barrido.
Después se recogían las señales analógicas y se podía montar la imagen.
En el año 60, se empezaron a lanzar los satélites Transit. Fueron los primeros satélites en llevar un reactor nuclear de plutonio a bordo y de lanzamientos múltiples. Es decir, llevaban varios satélites. Los americanos dijeron que uno de ellos era para estudiar la radiación solar, pero más tarde reconocerían que este satélite llevaría receptores para analizar las señales de radar rusas. “No tomaban fotografías, pero sí fisgaban sobre lo que estaba ocurriendo en Rusia”, comentó el ex ingeniero Rafael Clemente.
Poco después del lanzamiento del SPUKNIT 1, los Estados Unidos crearon el programa CORONA, una familia de satélites más avanzados. Este proyecto era tan secreto que a la vista del gran público se denominó Proyecto Discoverer, una serie de ensayos semiciviles de pruebas biológicas. La idea era que el cohete volviera a la tierra con lo que había fotografiado. Las cápsulas eran capturadas mediante un avión mientras descendían en paracaídas sobre el Océano Pacífico. Los inicios de este programa fueron un auténtico desastre. Algunas cápsulas cayeron en Arbar (Islas Marshall) y otras en Venezuela.
El primer Discover que se recuperará será el 13 de agosto de 1961, aunque no llevaría cámaras. El primero que se lanzó en una misión de espionaje sería el Discover 14, que fotografió dos millones de metros cuadrados de la Unión Soviética. Este se lanzó porque la CIA tenía una estimación de que los rusos tenían 200 cohetes y que en el plazo de dos años llegarían a tener 2000. En aquel momento, Estados Unidos no tenía ningún cohete operativo aun, estaban desarrollando el Atlas y el Titaneo todavía. El objetivo de los CORONA era localizar los desconocidos cohetes soviéticos.
La familia CORONA tuvo muchos modelos y todos ellos muy distintos. El más avanzado llevaba dos cámaras canteadas para poder hacer tomas estereoscópicas y dos cápsulas de retorno. Además, contaban con cámaras de distinta resolución.
En el año 61, el ejército estadounidense pone en marcha el Proyecto Samos. Se trataba de una serie de satélites espías experimentales. El objetivo de este programa era superar los obstáculos de los CORONA, es decir, la dependencia de cápsulas para enviar película fotográfica desde la órbita. La película se revelaba a bordo. Una vez revelada y secada, se exploraba electrónicamente con un abreluz y esta exploración se enviaba a la tierra para ser recompuesta línea por línea.
La NASA se creará en el año 1958. En esta época ya había puesto en marcha el Proyecto APOLO. Por ello, necesitaba fotografías de las zonas de la luna donde iban a aterrizar los astronautas. Este programa se llamó “Luna Orbiter” (1966-1967) y fue el segundo proyecto estadounidense de reconocimiento automático de la luna. Mediante este, se consiguió la primera foto de la tierra fotografiada desde la luna. Se trataba de tiras en película expuestas que se tenían que componer para formar la imagen completa.
La segunda generación de satélites fueron los GAMBIT. Estos empleaban un telescopio Smith de 77 pulgadas. Volaban muy a poca altura y consiguieron las mejores imágenes de la época en cuanto a calidad. El GAMBIT 3 consiguió imágenes del cohete lunar que los rusos estaban preparando. “Esta fue la primera vez que los americanos saben que los rusos están también en esa carrera espacial de llegar a la luna”, afirma Clemente.
Los GAMBIT serán sustituidos por HEXAGON. Los Estados Unidos sentían la necesidad de espiar a la URSS por todas las medidas de seguridad que llevó a cabo el país. Los americanos utilizaban mapas de la Segunda Guerra Mundial en los esbozos de sus rutas. Sin embargo, estos no estaban actualizados porque la Unión Soviética había cambiado la estructura del país. Habían desaparecido muchas calles o se habían reestructurado y también les habían cambiado los nombres por tal de evitar invasiones extranjeras.
Los 2000 misiles que suponían los americanos que tenía la URSS, resultaron ser seis.
Esto fue aprovechado por Kennedy en su campaña para dejar en mal lugar a Eisenhower, ya que el gobierno de Estados Unidos “se había estado armando hasta los dientes y luego resultó que aquella supuesta amenaza quedó solo en una suposición”, explica el ponente de la conferencia.
Por último, Rafael Clemente dio un salto a la actualidad por la falta de tiempo y mostró imágenes de los satélites actuales. Explicó que en España se usa el DEIMOS o SPAIN-DMC. El último fue lanzado el 19 de junio de 2014. Este sería el DEIMON 2.
Estos han sido comprados por una empresa americana de reconocimiento fotográfico.
También alabó los avances de la tecnología en el campo de los satélites. “Ahora hemos llegado a un satélite que nos permite saber que están pasando 35 coches por minuto en la ronda litoral a tiempo real y desde casa a través de Google Maps”, declara. Sin embargo, acabó la conferencia advirtiendo a los asistentes de la vigilancia permanente a la que estamos expuestos. “Después de esta conferencia, espero que seáis más conscientes del grado de exposición que tenemos. Ahora ya sabéis que pueden llegar a fotografiar”, concluyó Clemente a modo de reflexión.
Iria Salcedo Rodríguez Periodisme Científic – Grup 1 ...