Caso drogas (2014)

Trabajo Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Criminología y Políticas Públicas de Prevención - 1º curso
Asignatura Teoria del dret
Año del apunte 2014
Páginas 3
Fecha de subida 07/11/2014
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Introducción al Derecho - Seminario 3 Perfeccionismo, paternalismo y protección social 1. ¿Qué argumentos aparecen en la STS de 3 de junio de 1993 para castigar el consumo de drogas realizado por un grupo de individuos en el domicilio de uno de ellos? La STS argumenta que esta clase de reuniones propician el descontrol, además de que otros individuos se vean atraídos hacia estas reuniones por curiosidad, haciendo, así, que suba el número de adictos.
2. ¿Cuál de estos tres modelos penales respecto del tráfico y consumo de drogas considera justificado? Razone la respuesta.
- Permisivo con el consumo y tráfico de drogas.
- Permisivo con el consumo, pero punitivo con el tráfico de drogas.
- Punitivo con el consumo y el tráfico de drogas.
Considero justificado el primer modelo (permisivo con el consumo y tráfico de drogas), ya que, en lo referente al consumo, los individuos son libres de tomar lo que les plazca, y deben lidiar con las consecuencias. Respecto al tráfico de drogas, creo que debería legalizarse para así tener un poco más de control sobre estas sustancias, ya que no van a desaparecer por el simple hecho de ser ilegales (como podemos ver en la actualidad).
3. ¿A qué se refiere la expresión “ser un delito de mero riesgo y no de resultado” en la STS de 22 de junio de 1971? Si, como se dice en la sentencia, el consumo de drogas no ocasiona daños, ¿qué tipo de justificación puede utilizar el tribunal para su castigo? “Ser un delito de mero riesgo y no de resultado” hace referencia al hecho de que a pesar de que no se haya provocado una situación de peligro, esta podría haber sucedido. Por lo tanto, se castiga el delito porque este supone un peligro, haya tenido lugar o no.
El tribunal justifica su castigo con el hecho de que el individuo que toma sustancias ilegales crea una adicción que es perjudicial para él y para la sociedad, ya que el consumo de drogas está relacionados con los robos, por ejemplo.
4. Uno de los argumentos que se ha esgrimido para castigar el consumo de drogas es el siguiente: “El consumidor de drogas es un enfermo. Pero al inicio de la adicción no lo es. Hay que distinguir entre toxicómanos y viciosos.” ¿Está legitimado el Derecho penal para tomar medidas preventivas o punitivas contra individuos de carácter vicioso? No, el Derecho no está legitimado ya que todo individuo es libre y puede adoptar el carácter que le plazca, siempre y cuando sus acciones no perjudiquen la libertad de otros individuos. El Derecho solo tiene legitimidad en el momento en que la conducta del individuo afecta a otros.
5. Si el toxicómano es un enfermo, ¿estaría justificada la adopción de medidas paternalistas? ¿Podría reaccionar la sociedad frente al consumo de drogas con otras medidas que no fueran penales? Si el toxicómano es un enfermo, la adopción de medidas paternalistas está justificada, ya que el individuo en cuestión no se hace cargo de sus actos. Por eso, el estado debe proporcionarle unas ayudas para mejorar su situación.
La sociedad debería reaccionar con medidas que no fueran penales frente al consumo de drogas.
Debería proporcionar ayuda a aquellos que la pidiesen pero sin adoptar una forma de castigo.
6. Según Cobo de Rosal, la razón de la punición del consumo de drogas es la pérdida de libertad del consumidor. ¿Qué tipo de argumentación es ésta? ¿Qué argumentos en contra se le ocurren? Cobo de Rosal hace referencia al hecho que el consumidor pierde la libertad porqué está prisionero de su adicción, no puede controlarla. De esta forma, el consumo debe ser prohibido para así asegurar la salud de los individuos.
El primer argumento en contra que se me ocurre es que no todos los consumidores de drogas son adictos. Solo son adictos aquellos que sobrepasan el límite. Además, cabe añadir que cada persona es responsable de sí misma, y no debe dejar de tomar drogas porqué la ley lo prohíbe, sino porque es perjudicial para su salud. Por eso, creo que no deberían estar prohibidas las drogas, y que cada individuo decida si quiere tomar o no, pero que luego acepte las consecuencias.
7. ¿Es un objetivo legítimo del Derecho promover formas de vida más virtuosas moralmente? Distinga entre paternalismo y perfeccionismo moral.
Sí, es un objetivo del Derecho promover formas de vida más virtuosas moralmente, para así conseguir una sociedad en paz y tranquila. Además, se trata de ayudar al bienestar físico y mental de la sociedad.
Un Estado paternalista es aquel que, con la intención de asegurar el bienestar tanto físico como moral, se adentra en la libertad individual de cada persona y la limita. En cambio, un estado perfeccionista es aquel que limita, también, la libertad individual de cada persona pero con el objetivo de conseguir una sociedad donde todos sigan una moral virtuosa.
8. ¿Está justificado moralmente que el Derecho preserve la salud física y mental de los individuos contraviniendo sus deseos? Sí que está justificado moralmente, ya que el objetivo del Derecho es proteger a los ciudadanos de cualquier posible daño. Sin embargo, cada uno es responsable de sus actos y si un individuo, siguiendo sus deseos, se provoca algún tipo de daño, el Derecho no debe intervenir, ya que dicho individuo es libre y, si no hace daño a terceros, su libertad no debe ser limitada.
9. Relacione la expresión “salud pública” como causa de justificación del castigo del consumo de drogas (que aparece en la STS de 2 de noviembre de 1995) con el daño a terceros. Distinga entre “salud pública” y “moralidad pública”. ¿Es la protección de la moralidad pública un argumento correcto para penalizar el consumo de drogas? La razón por la que se castiga el consumo de drogas es porque este consumo influye a otras personas para que tomen drogas, desmejorando, así, la salud de terceras personas y la salud pública.
La salud pública es la tarea del Derecho de asegurar y promover la salud en una población. La moralidad pública implica, en cambio, asegurar y promover una moral, unos valores, éticamente correctos en una población.
La protección de la moralidad pública sí que es un buen argumento para penalizar el consumo de drogas, ya que este consumo nos hace olvidar los valores morales de la sociedad y nos convierte en individuos amorales que solo se mueven por su adicción.
Gisela Abril Brualla 1r de Criminologia i Polítiques Públiques de Prevenció (Grup 101) ...