16. Las escuelas, la fe y la razón (2012)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Humanidades - 2º curso
Asignatura Historia Medieval
Año del apunte 2012
Páginas 5
Fecha de subida 25/10/2014
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primer trimestre

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XVI. LAS ESCUELAS, LA FE Y LA RAZÓN 1) La traditio A partir del siglo VII se pierde en Occidente lo que se llama la literacidad (capacidad de leer y escribir) de los laicos, y hasta muy entrado el siglo XII pasa a ser algo propio de los hombres de Iglesia, y se puede decir que se monopolizara en monasterios y catedrales. Son lugares donde se preserva la literacidad y todo el saber relacionado con esta. Es donde encontramos un lugar llamado la bibliotheca, donde se preserva el saber heredado que viene de la antigüedad griega y romana. La función de preservación y tradición o transmisión del saber antiguo juegan un papel esencial. El 90% de los textos antiguos que se preservan gracias a las bibliotecas y los scriptorium – donde se copiaban las obras que se querían preservar. La mayor parte del saber antiguo llegan a la edad media en su mayor parte en forma resumida, las obras que han pretendido resumir toda la herencia antigua del saber, serán muy popularizados en la Edad Media: Marciano Capela, Las bodas de Mercurio y Filologia, y Boecio, La consolación de la filosofía. Otro tipo de obras que también son muy importantes son las enciclopedias como la de Isidoro de Sevilla, Etimologias, que recogen de forma sintetizada todo el saber antiguo.
Además, en los monasterios y catedrales se encuentran las schola, lugares donde se enseña. La regla era que todo monasterio y toda catedral tuviera una escuela, para formar hombres de la Iglesia: escuelas monásticas y escuelas catedráticas. En las escuelas se enseñaba sobretodo un saber eminentemente religioso. El objetivo es la lectio divina, es decir, la meditación sobre la Biblia, que ellos llaman la página sagrada (sacara pagina). La lectio divina, meditación sobre el texto bíblico, se hace siempre con la ayuda de lo que escribieron los antiguos maestros o padres de la Iglesia (las auctoritates, patres) como San Agustín. Para llevar a cabo ese saber religiosa tiene lugar también un saber lingüístico basado en la lectura, la escritura y el saber meditar en latín – que será hasta entrada la edad moderna, la lengua del saber por excelencia.
Las materias concretas que se enseñaban estaban adaptadas a los objetivos que son la lectio divina de la sacro pagina. Se estudian las artes liberales, que consiste en el currículum ya establecido en la antigüedad tardía. Se divide en el trívium, basada en la gramática, la retorica, dialéctica y el quadrivium donde encontramos la aritmética, la geografía, astronomía y música. Sobre todo se enseñaba la gramática y la retórica, mientras que la dialéctica (lógica nuestra) y las materias del quadrivium eran enseñadas en mucho menor grado.
El objetivo principal en cuanto a la actitud es la traditio, el objetivo supremo del sistema escolar de los monasterios y catedrales. Se debe entender el saber con la ayuda de los padres de la Iglesia y poderlo transmitir a futuras generaciones. No se trata en ningún caso añadir algo personal, ni descubrir nada nuevo, ni innovar, etc., por lo que es una actitud totalmente pasiva. La actitud de innovar es algo rechazable que es propio de los vicios de la soberbia y la vanidad.
2) La novitas En este panorama intelectual propio de los monasterios y las catedrales se producen cambios muy importantes, sobretodo durante el siglo XII. Por una parte las escuelas monásticas permanecerán fieles al modelo educativo anterior con los mismas actitudes y finalidades. Ahora bien, en las escuelas catedralicias se registran cambios muy importantes. Las escuelas catedralicias están siempre situadas en el contexto de las ciudades, y en el siglo XII tiene lugar el desarrollo de las urbes. Por tanto, las escuelas catedralicias participan también de los cambios que conllevara la urbanización. Estos cambios se registran sobretodo en las escuelas catedralicias de as áreas del Norte de Francia e Inglaterra.
El primer cambio es en la actitud de los maestros y los estudiantes. Ya no están satisfechos en solo trasmitir, no se contentan en ser meros protagonistas de una traditio, por lo que van a querer también comprender, preguntarse cosas e intentar responderlas.
Es decir, empiezan a reivindicar el uso de la razón (ratio). Se pasa por tanto de una actitud pasiva a una activa, e introducen la innovación (la novitas). Esto supone un nuevo modelo de estudiantes y de maestros. Los estudiantes no solo piensan formarse como monje, sino que ahora quieren comprender el mundo y con este objetivo, se empieza a buscar la mejor escuela y al mejor maestro. De esta forma, los estudiantes se convierten en jóvenes móviles, que van de un sitio a otro. Los maestros en buena parte también son móviles, en busca de las mejores escuelas.
Nace de esta actitud el intelectual moderno, así como lo concebimos nosotros, con sus vicios y virtudes. El ejemplo más emblemático del intelectual del siglo XII es Pedro Abelardo que enseñó en diversas escuelas de París y ejemplifica esta nueva figura que se caracteriza por la envidia, la soberbia, la ambición, que quiere mostrar e imponer su talento… (‘‘uns flipats repelents’’). Estas nuevas escuelas dominaran el panorama intelectual de todo el siglo XII, con intelectuales como Pedro Abelardo, Adelardo de Bath o Pedro Cantor. La demanda de estudiantes (masculinos siempre) de estas escuelas es cada vez mayor, que incluso llega a superar la capacidad de estas escuelas. Gracias a esta demanda es que a finales del siglo XII se crea una nueva institución, la universidad.
3) Los antiqui La nueva actitud ante los saberes se basa en la curiosidad por los temas, por encontrar respuesta a las preguntas que me puedo plantear. Esta curiosidad descubre el saber de los maestros antiguos griegos y romanos, gracias a los maestros árabes y judíos. Siglos antes, los árabes y lo judíos habían traducido al árabe los antiguos griegos y algunos romanos, y es a partir de estas traducciones que su saber llega al occidente medieval. El mundo cristiano occidental recibe unos maestros griegos como Aristóteles, árabes. Al mismo tiempo, conocerán todo aquello que habían escrito los mismos maestros árabes y judíos sobre los textos de los maestros griegos. Maestros como Alkindi, Alfarabi, algazel, Avicena, Averroes, Solomon ibn Gabirol o Maimonides. Gracias a estos, llegan al occidente medieval los textos de Aristóteles sin resumir ni sintetizar, pero es un texto traducido e interpretado por los árabes. Esto se debe a que en el siglo XII casi nadie conocía el griego, pero si se conocía el árabe, sobretodo los judíos en la Península Ibérica, de forma que podían facilitar el acceso a estos textos árabes de los maestros antiguos: Hipócrates, Dioscórides, Galeno, Euclides, Pitágoras, Platón, Ptolomeo… y principalmente, un autor decisivo en el siglo XIII, Aristóteles.
La recepción de los Antiguos (griegos) a finales del siglo XII, son traducciones del griego al árabe, que ahora pasa la latín. También se traducen al latín toda la aportación de los comentadores judíos y árabes. Es un esfuerzo que se realiza en áreas muy determinadas de occidente: Italia meridional, la Francia meridional y, muy importante, en la Península Ibérica, sobretodo en el centro de traducción en Toledo. Podemos ver como son áreas que configuran puntos de contacto entre el mundo cristiano y el islámico.
4) Las universidades En el final del siglo XIII, este saber ya traducido llega a los nuevos intelectuales que desarrollan su saber a partir de los antiguos, y tiene lugar así el siglo de la escolástica.
Las universidades responden a la demanda creciente de las escuelas catedralicias, y es el lugar donde se recoge el saber de los antiguos. Las universidades es una creación muy particular del mundo medieval y de la Iglesia, no encontraos esta institución en ninguna otra civilización que será eclesiástica hasta muy entrada la edad moderna. La universidad es una corporación (corpus) que recoge a los maestros (magistri) y los estudiantes (scholares). Esta corporación esta gobernada por le rector y, como tal, tiene derecho de autogobernarse.
Las primeras universidades nacen en torno al 1200, la primera es la de Bolonia, después se crea la de París y Oxford. Acto seguido, entre 1200 y 1300 se crean la de Toulouse, Cambridge, Coimbra, Salmanca, Montpellier… Y entre el 1300 y 1500 se pasa de 13 universidades a 63 en occidente, incluyendo los studia de los mendicantes. La difusión y multiplicación de las universidades tiene unas implicaciones y consecuencias ya por el hecho de que cada año cran un gran número de gente formada y letrada en diversas materias. Esta gente será reclutada por dos instituciones principalmente, en el Estado o en la Iglesia. Es decir, sirviendo al monarca o a la Iglesia.
Es el marco que recoge todo aquello recibido por los antiguos, el lugar de enseñanza de los grandes maestros de la escolástica: Alejandro Hales, Buenaventura, Alberto Magno, Tomás de Aquino, Roger Bacon, Robert Grosseteste… La explosión del saber de las universidades se presenta en las sumas, los libros de texto que presenta lo esencial que debes saber sobre un tema, y las enciclopedias que recogen el conjunto del saber de los maestros de las universidades. Las universidades traen cambios tanto en el currículum, con la creación de las cinco facultades de la universidad medieval: artes liberales, derecho civil y derecho canónico, la facultad de medicina y la de teología. También cambia el método de enseñanza, naciendo el método escolástico basado el debate.
Los estudios universidades son muy largos (15 años perfectamente) y solo se lo podían costear un grupo muy reducido de la sociedad, podemos verla como una institución bastante elitista, pero la repercusión de la difusión de las universidades es igualmente importante.
5) El descubrimiento de dama Natura Los antiguos que se enseñan en las universidades representan muchos saberes que hasta el momento eran o muy poco o nada conocidos. Son conocimientos que van des de la filosofía, hasta la óptica, la medicina, la matemática, etc. Un inmenso conjunto de saberes nuevos que llega la mundo medieval, son nuevos porque no se conocían y también porque se diferencian de los saberes tradicionales de las escuelas monásticas.
Los antiguos representan sobretodo otra manera de ver el mundo, un saber descubierto basado en la razón y la ciencia (incluyendo aquí la filosofía), en contra del saber revelado en la Biblia, basado en la fe y la religión. Es una nueva manera de descubrir respuestas, de llegar a la verdad. Esta es la esencia de la importancia del descubrimiento de los antiguos: para responder mis preguntas, no solo puedo utilizar la fe, sino también la razón. Son dos maneras de acceder a la verdad.
Ahora bien, las dos maneras de ver el mundo, de buscar respuestas, muchas veces no coinciden, e incluso se contradicen. Esta nueva forma de ver el mundo pone al cristiano en un aprieto, y nace un nuevo reto en el intento de poner en harmonía ambos puntos de vista. Podemos ilustrar este conflicto en el tema de la materia, que Aristóteles defendía que la materia era eterna. En contra, el cristiano cree que Dios creo la materia de la nada. El gran reto será hacer compatibles las dos maneras de ver el mundo, la de la razón y de la fe. Este esfuerzo enorme se debe observar como uno de los grandes logros del siglo XIII, con personalidades como Tomás de Aquino. Fue un esfuerzo dirigido a un objetivo final, dejar presente las dos maneras de ver el mundo como complementarios: ‘‘comprender mediante la razón lo que captamos mediante la fe’’ (Anselmo de Canterbury). Aún la superioridad de la fe, nunca se descarto la razón y la ciencia como forma de ver el mundo, así como si paso en el judaísmo y el islam (una exclusión de la razón que ha tenido repercusiones visibles hoy en día).
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