Casos Prácticos Dº Penal (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de las Palmas de Gran Canaria
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Penal I
Año del apunte 2016
Páginas 7
Fecha de subida 28/03/2016
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Nº DE GRUPO: ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE Nº 2 AUTORES: 1. JULIA EXPÓSITO PÉREZ 2.3 ASO PRÁCTICO 2-1 Analizar el comportamiento humano y el tipo subjetivo en el supuesto siguiente, considerando que tales hechos pueden calificarse como un delito leve de lesiones (art. 147.2 CP) Sobre las 17:15 horas, aproximadamente, del día 26 de agosto de 2015, el acusado Ezequias, mayor de edad, nacido el día 21 de junio de 1.986, con D.N.I. número NUM000, con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, inició una acalorada discusión con su amiga Rosa, en la parte trasera del campo de fútbol de Montaña Vélez, Agüimes (Las Palmas).
A consecuencia del elevado tono de voz empleado por el acusado, el perro de Rosa, mestizo de las razas Pitbull y Stafford, se abalanzó sobre el acusado, quien lo sujetó y comenzó a propinarle puñetazos y patadas. Rosa, con el propósito de que el acusado cesase de golpear al perro, agarró al acusado por el jersey, momento en que éste lanzó instintivamente un golpe con el brazo hacia atrás que impactó en el rostro de Rosa, quien como consecuencia del impacto perdió el equilibrio y cayó al suelo hacia detrás, doblándose el tobillo derecho, a consecuencia de lo cual Rosa sufrió lesiones consistentes en contusión en malar derecho y contusión en el tobillo derecho, lesiones para cuya sanidad sólo necesitó de la primera asistencia facultativa, sin necesidad de posterior tratamiento médico o quirúrgico, y de las que tardó en sanar tres días, no habiendo sido ninguno de ellos impeditivo para sus ocupaciones habituales, no reclamando por las mismas RESOLUCIÓN DEL CASO PRÁCTICO 1. COMPORTAMIENTO HUMANO Existen algunos supuestos en los que se constata la ausencia de un comportamiento humano.
Todos ellos tienen en común que el sujeto no realiza una acción voluntaria. Hay tres tipos de exclusión de causas de comportamiento humano: 1. Estados de inconsciencia: Existen una serie de actos en los que la acción que está realizando el sujeto carece de voluntariedad. Son supuestos de hipnotismo, sueño o embriaguez letárgica. La peculiaridad que presentan estos actos de inconsciencia radica en la posible aplicación de la teoría de los actos liberae in causa. Esta teoría sostiene que en estos supuestos hay que retrotraerse al momento original que es donde se debe constatar si ha habido o no comportamiento humano voluntario.
2. Movimientos reflejos: Son aquellos movimientos que no pasan por los centros superiores cerebrales, no apreciándose por lo tanto voluntariedad. Movimientos instintivos o crisis epilépticas que pueden dar lugar a delito.
3. Fuerza irresistible: Sólo comprende cuando el sujeto se convierte en un simple instrumento. La fuerza irresistible debe ser necesariamente externa, provenir de un tercero y que prive al sujeto totalmente de voluntad.
Dicho esto, en este caso, el comportamiento humano surge por un movimiento reflejo tan básico como es la autodefensa ante el ataque del perro. El acusado Ezequías , en la realización de la lesión en Rosa , no tiene voluntad en dicha acción de golpearla y, por lo tanto, no busca producirle las lesiones nombradas en la relación de hechos probados. Hay relación de causalidad, pues si el sujeto no hubiese levantado el brazo, Rosa no hubiese sido golpeada, y por lo tanto, no se hubiese producido el hecho típico. A lo sumo, en la relación de los hechos probados, estamos ante un hecho fortuito pues no hay voluntad de lesionar el bien jurídico (de forma instintiva, es decir, se trata de un movimiento que no pasa por los centros superiores cerebrales y, por lo tanto, no se aprecia voluntariedad en el sujeto).
2. TIPO SUBJETIVO Cuando nos referimos al tipo subjetivo, hacemos referencia a los supuestos en los que concurren dolo o imprudencia.
Por dolo se concibe como la conciencia y voluntad del sujeto a realizar el hecho tipificado objetivamente en la figura delictiva.
Nos encontramos con tres clases de dolo: - Dolo directo: que se produce cuando el resultado típico o la acción típica es el objetivo perseguido por el sujeto.
- Dolo de segundo grado: el autor sabe y advierte como seguro o casi seguro que su actuación dará lugar al delito.
- Dolo eventual: cuando el sujeto representa el resultado como de probable producción.
Por imprudencia entendemos la acción peligrosa emprendida sin ánimo de lesionar el bien jurídico pero que por falta de la debida diligencia, causa la efectiva lesión del bien jurídico protegido; distinguimos entre: imprudencia grave (que puede dar lugar a delito) y la imprudencia leve (que puede dar lugar a falta).
En primer lugar, considerando que el dolo se concibe como la conciencia y voluntad del sujeto de realizar el hecho tipificado objetivamente en la figura delictiva, observamos que la actitud de Ezequías no se corresponde como dolosa. Lo mismo sucede si tenemos constancia de que una conducta imprudente es aquélla emprendida sin ánimo de lesionar el bien jurídico pero que, por falta de cuidado o diligencia debida, causa su efectiva lesión. Y , aplicando el artículo 9.1 de la Constitución Española (referente al principio de legalidad); y el artículo 10 del Código Penal (referido a las acciones dolosas e imprudentes); llegamos a la conclusión que los hechos narrados en este supuesto no pueden ser calificados como una falta de lesión, ya que se derivan de un acto instintivo, de un movimiento reflejo y, por tanto, no se aprecia la voluntad de acción.
Ademas añadir que, aun teniendo en cuenta la teoría de “Actio Liberis Causa” o acción libre en la causa, cuyo fin es el de comprobar si la voluntad del sujeto está anulada de forma total y absoluta; la interpretación de nuestro órgano jurisdiccional, el Tribunal Supremo, considera que el sujeto debe quedar impune penalmente; o, por contraposición, si fuera voluntad relativa, la consideraría como imprudente. Pero no puede aplicarse el articulo 147 C.P ya que se entiende que al ser un acto reflejo se encuentra exento de la responsabilidad penal.
Nº DE GRUPO: ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE Nº 2 AUTORES: 1. JULIA EXPÓSITO 2.3 CASO PRÁCTICO 2-2 Analizar la relación de causalidad e imputación objetiva y el tipo subjetivo en el supuesto siguiente, considerando que tales hechos pueden calificarse como delito de homicidio (arts. 138, 142 CP), en el caso de Santiago, y de lesiones (art. 147, 152 CP), en el caso de Victoria.
Marcos, conductor novel, circulaba por la carretera de Andoain a Hernani atravesando la localidad de Urnieta, en la que, a ambos lados de la calzada existe un arcén o paso peatonal pavimentado con diferente acabado y a nivel algo inferior. Debido a su inexperiencia y falta de atención, invadió el citado arcén, precipitándose sobre tres peatones que caminaban por él en sentido contrario a la circulación del vehículo, es decir, por su izquierda en relación con la calzada. Dos de ellos, Pedro y su esposa Victoria, lograron esquivarlo, resultando atropellado Santiago, que murió en el acto a consecuencia de las heridas.
Victoria, espantada por lo ocurrido y viendo el cuerpo tendido de Santiago, salió corriendo presa de pánico llamando a la esposa de éste que se acababa de separar del grupo, yendo a precipitarse bajo las ruedas de un vehículo, conducido por Antonio, que la atropelló sin que pudiera hacer nada por evitarlo. De resultas de este segundo atropello, Victoria sufrió lesiones que tardaron en curar 93 días.
RESOLUCIÓN DEL CASO PRÁCTICO 1. RELACIÓN DE CAUSALIDAD E IMPUTACIÓN OBJETIVA En este caso concreto existe una relación de causalidad ya que se le puede atribuir un resultado a una determinada conducta, aplicando la teoría sine qua non, es decir, suprimiendo mentalmente la conducta consistente en invadir el arcén y atropellar a los sujetos desaparecería el resultado muerte y lesión, por ello, es condición necesaria una relación de causalidad entre la acción y el resultado.
Marcos conductor novel, debido a su inexperiencia y falta de atención, invadió el arcén, precipitándose contra tres peatones, esto significa que ha creado un peligro jurídicamente desaprobado. El hecho de haber puesto en peligro la vida de tres peatones se considera un delito grave, lo que significa que el resultado, el homicidio de Santiago será imputable como imprudencia grave.
En cuanto al juicio de imputación objetiva se compone de dos elementos, el primero de ellos consiste en la existencia de una relación de causalidad entre la acción y el resultado, el segundo de los elementos es que el resultado debe ser la expresión de un riesgo jurídicamente desaprobado implícito en la acción.
Por ello podemos decir que en el caso de Antonio y Victoria, Antonio no pudo evitar el atropelló de Victoria producido por la huida de ésta del lugar del accidente. Por lo tanto estaríamos hablando de un caso fortuito. Queda demostrado que Antonio no estaba incurriendo en ningún tipo de riesgo cuando se produjo el atropello de Victoria, por lo tanto éste no podrá ser imputado.
2. TIPO SUBJETIVO Cuando nos referimos al tipo subjetivo, hacemos referencia a los supuestos en los que concurren dolo o imprudencia.
Por dolo se concibe como la conciencia y voluntad del sujeto a realizar el hecho tipificado objetivamente en la figura delictiva.
Nos encontramos con tres clases de dolo: - Dolo directo: que se produce cuando el resultado típico o la acción típica es el objetivo perseguido por el sujeto.
- Dolo de segundo grado: el autor sabe y advierte como seguro o casi seguro que su actuación dará lugar al delito.
- Dolo eventual: cuando el sujeto representa el resultado como de probable producción.
Por imprudencia entendemos la acción peligrosa emprendida sin ánimo de lesionar el bien jurídico pero que por falta de la debida diligencia, causa la efectiva lesión del bien jurídico protegido; distinguimos entre: imprudencia grave (que puede dar lugar a delito) y la imprudencia leve (que puede dar lugar a falta).
Por un lado podemos decir que Marcos será acusado de homicidio imprudente por conducción temeraria, con pena de prisión de 1 a 4 años y privación de los derechos de conducción de 1 a 6 años y una pena de multa de tres a dieciocho meses (Art. 142.1 y 2 del CP, Delitos de Homicidio).
Por otro lado, podemos decir que Antonio no podrá ser acusado de delito de lesión, ya que atropelló a Victoria de manera fortuita, sin poder evitarlo. Tampoco Victoria podrá ser demandada por los perjuicios que causó a Antonio, ya que actuó de ese modo al estar en estado de shock, por lo que hablamos de un estado de ausencia de comportamiento humano Nº DE GRUPO: ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE Nº 2 AUTORES: 1. JULIA EXPÓSITO 2.3 CASO PRÁCTICO 2-3 Analizar la relación de causalidad e imputación objetiva, y el tipo subjetivo en el supuesto siguiente (delito de homicidio, arts. 138, 142 CP; delito de lesiones, arts. 147, 152 CP).
Sobre las 16,30 horas del día 27 de septiembre del año 2015, el acusado Juan, mayor de edad, con antecedentes penales, y Lucas, mayor de edad con antecedentes penales no computables, se dirigieron en el vehículo Ford-Fiesta matrícula LE-XXX-O conducido por el primero y propiedad de su esposa Ana, a la Glorieta XXX de esta ciudad, acercándose al vehículo Renault Clio en ella aparcado en cuyo interior se encontraban Carlos y otra persona con la finalidad de hacerse con algo de heroína. Tras cruzar algunas palabras con ellos y sabiendo ambos acusados la razón de tal espera lograron que Carlos se alejara en unión de Lucas unos 30 metros con el ánimo de hacerse con el dinero que suponían llevaba para la compra de heroína. Juan, que hasta entonces había estado en conversación con el acompañante de Carlos, se acercó a Carlos y Lucas, y ambos acusados con claro ánimo de menoscabar su integridad física le propinaron puñetazos y patadas por todo el cuerpo consiguiendo arrebatarle 6.000 euros que llevaba.
El acompañante de Carlos se acercó al lugar en que éste se encontraba en el suelo recogiéndole en el coche Renault Clio por él conducido siendo seguidos por los dos agresores en el vehículo FordFiesta LE-XXX-O conducido por Juan por varias calles del Polígono XXX de León hasta que consiguió llegar a la Comisaría de Policía en cuya puerta observó que Carlos se quedaba inconsciente y poniéndolo en conocimiento de la Policía le trasladó en el vehículo hasta el Hospital abriéndole paso un miembro de la Policía Nacional, siendo intervenido quirúrgicamente de urgencia por hermopiritoneo secundario a rotura de bazo y estado de shock y trasladado al Servicio de Medicina Intensiva.
A resultas de la agresión efectuada por ambos acusados, Carlos resultó con lesiones en la cabeza, cara, tórax, brazo, piernas y abdomen con rotura de bazo que se vio favorecida por una importante fragilidad que presentaba debido a una esplenomegalia anterior a los hechos y que provocó el shock hemorrágico que, a pesar de la asistencia médica ya referida le causó la muerte a las 22,30 horas.
RESOLUCIÓN DEL CASO PRÁCTICO 1. RELACIÓN DE CAUSALIDAD E IMPUTACIÓN OBJETIVA El principio según el cual a toda la sigue un resultado se llama principio de causalidad y al nexo que une dicha causa con el resultado se llama relación de causalidad. Se requiere establecer su entre esa acción y ese resultado existe relación de causalidad desde una perspectiva natural. Para determinar ese vínculo se lleva a cabo un juicio de imputación objetiva.
La teoría de la condición parte de la base de que es causa del resultado toda condición que ha intervenido en su producción con independencia de su mayor o menor proximidad temporal.
Establecer la causalidad como condición era suficiente para afirmar la presencia del tipo objetivo.
Es la fórmula de la conditio sine qua non, “el que es causa de la causa es causa del mal causado”.
La imputación objetiva es la imputación del resultado si la conducta crea un riesgo jurídicamente desaprobado. El juicio de imputación objetiva se compone de dos elementos: 1. La existencia de una relación de causalidad entre la acción y el resultado.
2. El resultado debe ser la expresión de un riesgo jurídicamente desaprobado implícito en la acción.
La base del juicio de la imputación objetiva es la existencia de un riesgo no permitido implícito en la acción (desvalor de acción). El riesgo debe suponer una posibilidad objetiva de pretender la realización del resultado típico.
Para confirmar la relación de causalidad entre acción y resultado se han desarrollado diversas teorías, pero nos vamos a centrar en la teoría mayoritariamente aceptada: la teoría de la equivalencia de las condiciones. Según esta teoría será causa toda aquella acción que sea condición del resultado. Es decir, toda acción que haya supuesto un elemento condicionante de la producción del resultado. Para ver si una conducta o acción es condición y, por tanto causa, podemos servirnos de la fórmula de la “conditio sine qua non”, según la cual, si suprimiendo mentalmente la acción desaparece el resultado, entonces estarán unidas por una relación de causalidad. Trasladando la aplicación de esta teoría a nuestro supuesto, podemos confirmar que si anulamos mentalmente los puñetazos y patadas, desaparece la muerte de Carlos. Sin embargo, tal y como consta en los hechos probados, el resultado se produce debido a una esplenomegalia anterior a los hechos y que provocó el shock hemorrágico que le causó la muerte.
Como conlusión en este caso se excluye la imputación ya que existió un desvío del curso causal: Juan y Lucas de propinar puñetazos y patadas a Carlos, pero, debido a una esplenomegalia anterior a los hechos y que provocó el shock hemorrágico que le causó la muerte. Juan y Lucas no podría responder por delito de homicidio, sino tan solo por delito de lesión.
2. TIPO SUBJETIVO Cuando nos referimos al tipo subjetivo, hacemos referencia a los supuestos en los que concurren dolo o imprudencia.
Por dolo se concibe como la conciencia y voluntad del sujeto a realizar el hecho tipificado objetivamente en la figura delictiva.
Nos encontramos con tres clases de dolo: - Dolo directo de primer grado: que se produce cuando el resultado típico o la acción típica es el objetivo perseguido por el sujeto.
- Dolo de segundo grado: el autor sabe y advierte como seguro o casi seguro que su actuación dará lugar al delito.
- Dolo eventual: cuando el sujeto representa el resultado como de probable producción.
Por imprudencia entendemos la acción peligrosa emprendida sin ánimo de lesionar el bien jurídico pero que por falta de la debida diligencia, causa la efectiva lesión del bien jurídico protegido; distinguimos entre: imprudencia grave (que puede dar lugar a delito) y la imprudencia leve (que puede dar lugar a falta).
Respecto al tipo subjetivo, consideramos que en el caso que se nos presenta nos encontramos ante un delito doloso puesto que los Juan y Lucas tenían conciencia y voluntad de realizar el hecho tipificado en la figura delictiva, en este caso, un delito de lesiones. Tendremos que confrontar la conducta de Juan y Lucas con el tipo penal contenido en los arts. 147, 152.1.1º y 2, 621.3 CP, relativo a los delitos de lesiones. Así, es posible confirmar que los sujetos conocían los elementos del tipo, puesto que con el ánimo de hacerse con el dinero le propinaron puñetazos y patadas por todo el cuerpo. Por ello, podemos concluir que se ha demostrado que tanto Juan como Lucas, tenían la intención de menoscabar la integridad física de la víctima, pero no su muerte. Esto está tipificado como dolo directo en el caso del delito de lesiones y como imprudencia grave en el caso del homicidio, ya que aunque la muerte de Carlos no era su intención, sabían que podía producir ese resultado al poner en riesgo la salud e integridad física de la víctima; y a pesar de todo siguieron adelante con su plan.
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