Unidad 06. La familia (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Romano
Año del apunte 2015
Páginas 9
Fecha de subida 08/01/2015 (Actualizado: 01/05/2015)
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Unidad 6 de Derecho Romano referente a la Familia. Resumen basado en el manual de Teresa Giménez Candela

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Derecho Romano Unidad 6. La familia 1. La familia. El parentesco (§33) El término familia asume en las fuentes diversos significados. En sentido propio: - Es el conjunto de cosas y personas subordinadas al pater familias.
- Patrimonio estable de dichas personas, que constituye el principal objeto de sucesión hereditaria.
- Indica el grupo de esclavos pertenecientes al mismo dueño.
El rasgo distintivo de la familia romano es la existencia y el ejercicio del poder absoluto del pater familias sobre los hijos (patria postestas), sobre la mujer casada (manus) y sobre los esclavos (dominica potestas). La pertenencia en la familia no se basa exclusivamente en el hecho del nacimiento, pues tanto la adopción como la arrogación permiten la entrada en ella de personas ajenas que se sujetan a la potestad del pater familias.
El parentesco es el ligamen que una a los miembros libres de la familia. Se denomina civil o agnaticio cuando se funda en el sometimiento a la potestas del pater familias; se establece entre los hijos varones, e incluye a la mujer casada cum manu que pasa a ser agnada de la familia del marido.
El parentesco cogniticio es el que se basa en vínculos de sangre, y es el único posible para las mujeres (hijas y esposas casadas sin sujeción a la potestad marital (sine manu) y la descendencia ilegítima.
Cuando se habla de familia civil o agnaticia se hace referencia al conjunto de personas cuyo distintivo es la sujeción a un ligamen civil (patria potestas) que se transmite por línea masculina, dado que los varones a la muerte del pater familias se hacen ellos mismos sui iuris y se convierten en “jefes” de su propia descendencia; las mujeres, en cambio, no cuentan a estos efectos ya que no son titulares de la patria potestas y su descendencia queda excluida de los efectos civiles.
A través de las mujeres casadas, se establece el llamado parentesco de afinidad que une entre sí a los parientes de la mujer y los del marido.
El único parentesco relevante a efectos de la sucesión hereditaria es el agniticio; los parientes llamados a heredar a la muerte del pater familias son, en primer término, los descendientes directos que se liberan de la patria potestad y asumen la jefatura de su propia familia y subentran en la personalidad del difunto; igualmente, cuentan a efectos hereditarios los parientes agnados, que son, ellos mismos por un lado, y además todos los miembros varones hasta el sexto grado de línea colateral.
El establecimiento del parentesco El parentesco se establece: 1.
En línea recta, entre ascendientes (línea recta ascendente) y descendientes (línea recta descendente).
2.
En línea colateral que une a los descendientes que, teniendo un antecesor común, no están ellos mismo en línea recta.
Para el cómputo de los grados de parentesco se utilizan los nacimientos o generaciones, por lo que entre padres e hijos hay un grado (primer grado en línea recta), y entre un abuelo y su nieto dos (segundo grado de línea recta). Entre dos hermanos hay dos grados de línea colateral; uno entre el primer hermano y el padre, y otro entre el padre y el otro hermano, pues, para el cómputo de la línea colateral, se precisa remontarse al ascendiente común.
1 En línea colateral, no hay primer grado, pues los más próximos, los hermanos, están en segundo grado de línea colateral.
Un tío y su sobrino están en tercer grado de línea colateral, pues se cuenta un grado entre tío y abuelo, y dos grados entre abuelo y nieto. Se consideran parientes próximos hasta el sexto grado de línea colateral.
Sui iuris y alieni iuris El sometimiento o no a la patria potestas determina la posición del individuo dentro de la familia. Solo los titulares de la patria potestas son sui iuris, sujetos plenos derechos y únicamente ellos pueden ser titulares de un patrimonio.
Los sometidos a la potestas del pater familias son los llamados aliene iuris y son los descendientes tanto naturales como adoptivos, que, por carecer de plena personalidad en el ámbito del derecho privado, dependen, en todas las adquisiciones y vínculos de obligación que puedan establecer, de la voluntad del pater familias. Entre los alieni iuris se cuentan también los esclavos.
La mujer está sometida a la potestad familiar, sea del pater familias, sea del marido, si se casa con adquisición de la potestad marital (in manu), sólo entonces se le denomina mater familias y ocupa en la familia, como agnada, una posición análoga a la de sus hijos. Si no está bajo la potestad de su padre y se casa sine manu es ella misma siu iuris, pero no atrae a su descendencia. También se hace siu iuris a la muerte del titular de la potestad: pater familias o marido, en su caso.
2. La patria potestad La patria potestas es el poder absoluto familiar derivado de la manus del antiguo ius civile que se ejerce sobre los descendientes legítimos por línea masculina y sobre las mujeres. La patria potestas, en su concepción primitiva, abarcaba las siguientes facultades: - Derecho de vida y muerte. Constituye la expresión extrema del poder absoluto del pater familias. El abuso de esta facultad fue reprimido con una sanción sacral. En época republicana, era objeto de reprobación mediante una nota censoria.
- Derecho de venta. Por medio de la mancipatio podía el pater familias vender a sus hijos que quedaban bajo el poder del accipiente en una situación denominada in mancipio, en la que sólo podían liberarse por la manumissio, que les hacía recaer en la patria potestas.
- Derecho de exposición. Consiste en la facultad de exponer o abandonar a los recién nacidos, que podían entrar in mancipio de quien los recogiera y educara.
Los efectos de la patria potestas son especialmente relevantes en el ámbito del derecho privado, ya que los filii familias carecen de la plena capacidad jurídica. En el derecho público, en cambio, la patria potestas no limita la actividad de los sometidos a ella, de modo que, una vez alcanzada la edad adulta, podían votar en las asambleas populares, ser magistrados o senadores.
La patria potestas se extingue con la muerte o la pérdida de la libertad o la ciudadanía del titular, y no está prevista la renuncia.
Paternidad legítima El nacimiento legítimo y la adopción son las dos formas reconocidas de adquisición de la patria potestas. Es hijo legítimo el que nace de un matrimonium iustum, en tanto sobre los hijos ilegítimos, concebidos fuera del matrimonio, no se da la potestad familiar y son sui iuris.
El hijo legítimo entra en la potestad de su padre natural si éste es sui iuris, o bajo la del abuelo si es éste el pater familias, que tiene bajo la patria potestas al padre “natural”. El Derecho Romano no conoció una prueba de la paternidad legítima, pero servía a esos efectos la presunción avalada por la legitimidad del matrimonio. Se considera legítimo el nacido a los seis meses de la celebración del matrimonio o dentro de los diez posteriores al divorcio o a la muerte del padre.
2 La legitimación de un hijo nacido dentro del tiempo previsto, dependía del reconocimiento paterno, pero no se conoce un procedimiento de legitimación de hijos ilegítimos, fuera de la adopción. En caso de negarse el padre a reconocer un hijo, disponía el Pretor de un praeiudicium para obligarle.
Adopción y arrogación La adaptio es el acto jurídico por el que se crea la patria potestas sobre un alieni iuris, y se le incorpora a la familia en posición de hijo o de nieto. El procedimiento de adopción arranca de un precepto decenviral que establecía la libertad del hijo que fuera vendido tres veces por su padre, de ahí la interpretación jurisprudencial creó un acto consistente en una triple venta mancipatoria, hecho por el padre “natural” al adoptante o a un tercero.
Tras las dos primeras mancipaciones, en las que el hijo quedaba in mancipio, seguían las correspondientes manumisiones del adoptante que colocaban al hijo de nuevo bajo la potestas del padre. Tras la tercera mancipación quedaba extinguida la patria potestad y seguía una in iure cesssio en la que el adoptante reclamaba la potestad sobre el hijo, que la addictio del magistrado hacía efectiva.
Se puede llevar a cabo una distinción entre: - Adaptio plena. Conlleva los efectos citados, en caso de adopción de un descendiente por línea materna o de un hijo emancipado.
- Adaptio minus plena. Suponía para el adoptado únicamente la adquisición de un derecho a heredar de la familia del adoptante, sin pérdida de sus derechos en la familia de origen.
En segundo lugar, la adrogatio es el acto jurídico por el que un sui iuris entra bajo la potestad de un pater familias, en posición de hijo. Con la arrogación el arrogado dejaba de ser sui iuris para entrar, como hijo, bajo la potestad del arrogante.
Su propia familia entraba con él en la nueva familia agnaticia; igualmente, su patrimonio y los derechos transmisibles de que fuera titular, se hacían de la propiedad del arrogante. Se extinguían también por la arrogación las deudas y obligaciones del arrogado.
3. Manus y matrimonio En el mancipium quiritario se integra también la potestad marital (manus), por el que la mujer se sujeta al poder del pater familias y se incorpora a la familia como agnada, en posición de hija del marido si es sui iuris, o de nieta del suegro, si el marido es alieni iuris. El pater familias tenía bajo su potestad a su propia mujer y a las mujeres de sus descendientes, en caso de seguir éstos sujetos a la patria potestas.
La manus incapacita a la mujer para tener y gobernar su propio patrimonio. Le da, en cambio, como hermana agnada de sus hijos, ciertas expectativas hereditarias. La adquisición de la manus sobre la mujer, conlleva la extinción de todo vínculo preexistente con la familia de origen y, si la mujer es sui iuris y tiene patrimonio propio, pasa a pertenecer al que ha adquirido la manus sobre ella. La manus es un derecho exclusivo de los ciudadanos romanos, que puede adquirirse de tres modos: - Confarreatio. Ceremonia religiosa que además de para adquirir la manus sobre la mujer, podía igualmente servir para celebrar el matrimonio.
- Coemptio. Acto solemne creado, como aplicación de la mancipatio por la Jurisprudencia arcaica, como una compra ficticia. Intervienen cinco testigos y el pater familias de la mujer, que transmite el poder sobre ella por el precio simbólico de una moneda.
- Usus. Consiste en la adquisición de la manus por el ejercicio ininterrumpido del poder sobre la mujer durante un año.
3 La manus podía adquirirse sobre la mujer independientemente del matrimonio, no era, sin embargo infrecuente, que sirvieran los ritos de adquisición del poder sobre la mujer como inicio del matrimonio. La manus puede extinguirse por la muerte o capitis deminutio del titular de la misma o de la mujer y por los actos paralelos contrarios a aquellos que la habían creado.
El matrimonio goza de una gran dignidad y consideración social; se le considera la institución de la continuidad de la familia y la res publica. En su concepción y estructura difiere de nuestra consideración actual. En Roma el matrimonio no es un derecho, sino una situación de hecho socialmente reconocida, que produce ciertos efectos jurídicos.
El matrimonio legítimo exige una serie de condiciones, relativas al conubium, a la aptitud natural para contraerlo y al consentimiento de los cónyuges.
- El conubium es la capacidad recíproca para contraer un matrimonio válido, que corresponde, en principio a los ciudadanos romanos. De ahí que la unión fáctica con quien no tiene el conubium constituye un matrimonium iniustum, al que no se reconocen efectos jurídicos.
- La pubertad señala la aptitud natural para contraer matrimonio entre varón y mujer, entre los que no debía existir parentesco civil ni de sangre (la edad era de 14 años en el caso de los barones y de 12 en el caso de las mujeres).
La contravención de esta norma comportaba el sufrimiento de sanciones por incestum, que alcanza hasta el tercer grado para el matrimonio entre cognados y hasta el sexto grado entre adfines.
- El consentimiento de los cónyuges se expresa en la durabilidad de la convivencia, más que en una declaración inicial de voluntad que, por lo demás, tratándose de alieni iuris correspondería al pater familias y no a los cónyuges.
El matrimonio terminaba con el divorcio, que era simplemente la cesación de la convivencia conyugal. Se ponía fin a la misma con la voluntad contraria a la que había causado su inicio. La pérdida de la affectio maritalis, quiere decir el abandono de la voluntad de convivir honorablemente juntos. También la muerte y la pérdida de la ciudadanía o la libertad ponían fin al matrimonio.
La legislación matrimonial de Augusto A finales de la república hubo un importante descenso de la natalidad, y Augusto se propuso remediarlo otorgando dos leyes:  Lex Iulia de maritandis ordinibus. Por esta ley, se obligaba a contraer matrimonio a las mujeres CR comprendidas entre los 20 y los 50 años y a todos los varones CR de entre 25 y 60 años.
 Lex propia popparea nuptialus. Los matrimonios entre ingenuos (nacidos libres) tenían que tener al menos 3 hijos, y los matrimonios entre libertos al menos 4 hijos.
A los que cumplían con estos preceptos se les otorgaban determinadas ventajas como el solicitar ocupar cargos públicos, no pagaban determinados impuestos y a las mujeres que cumplían se les concedía el llamado ius liberorum, es decir, quedaba liberada de la tutela. A los que no cumplían, en cambio, se les imponían determinadas sanciones, la más importante de las cuales era que no podían suceder a ningún pariente más allá del sexto grado.
Junto a estos imperativos matrimoniales, Augusto también estableció una serie de prohibiciones como el matrimonio entre ingenuos y mujeres “de mala honra” (que tenían la consideración de concubinato) y el matrimonio de senadores y descendientes con libertas y artistas (que también se consideraba concubinato).
4 4. Los esclavos y los libertos (§34) La esclavitud fue un fenómeno social de las civilizaciones de la Antigüedad. Forma parte de la historia de Roma, desde su formación hasta su decadencia.
Al principio de las conquistas de nuevos territorios no se produjo un aumento significativo del número de esclavos, pero con la expansión de Roma (que hizo convertirse en la primera potencia del Mediterráneo), la mano de obra esclava aumento de manera desmedida, y se convirtió en imprescindible para el mantenimiento de Roma. A partir de la crisis postclásica y con el influjo de la legislación cristiana, el esclavismo disminuyó mejorando las condiciones de vida de los esclavos.
Además de los esclavos de particulares existían los esclavos del Pueblo Romano o de las ciudades, que se empleaban en el ámbito de interés público.
La esclavitud podía cesar por voluntad del dueño, que tenía la dominica potestas sobre el esclavo. De este modo el esclavo se convierte en liberto mediante la manumisión. La manumisión da la ciudadanía al liberto, pero no derechos semejantes a una persona que naciera libre. Aunque estas restricciones no se aplicaran a sus descendientes, ya que nacerían libres.
Los esclavos eran cosas en propiedad de sus dueños y a la vez personas. No pueden tener patrimonio propio, pero se les podía dejar una pequeña cantidad de bienes para su personal administración (incluido un esclavo). No tienen capacidad jurídica, por lo que la responsabilidad recae sobre sus dueños.
Condiciones de los esclavos Para el derecho, los esclavos son cosas en propiedad de sus dueños y, a la vez, son personas. Esta consideración se revela en algunos rasgos de humanidad del ordenamiento romano que se traducen en normas que atemperaban el ejercicio de la dominica potestas de los dueños.
Como alieni iuris no pueden los esclavos tener patrimonio propio, lo que no obstaba para que se les pudiera dejar una pequeña cantidad de bienes para su personal administración. Al carecer de capacidad jurídica, tanto las obligaciones derivadas de una adquisición como las derivadas de un delito no se les imputan directamente, sino que recaen sobre sus dueños. El esclavo puede mejorar pero no empeorar la posición jurídica de su dueño.
Los dueños tienen sobre sus esclavos un poder de disposición absoluto, lo que comporta que, en caso de cuestionarse su propiedad, puedan ser reivindicados. Al efecto de determinar la situación de libertad o esclavitud, se crearon los procesos de libertad, tanto para el supuesto de que una persona libre viviera como esclava, como para el supuesto de que un esclavo viviera como libre.
Causas de esclavitud Como causas más habituales de esclavitud figuran: - El nacimiento de madre esclava puesto que el hijo sigue la condición de la madre y se hace de la propiedad del titular de la dominica potestas, si bien no en concepto de fructus.
- El cautiverio de guerra, en virtud de un principio de ius gentium. Durante el periodo de florecimiento del poderío romano, fue la fuente principal de esclavitud.
- Determinadas penas acarreaban la pérdida de la libertad.
Para el Derecho Romano la distinción básica de iure personarum se establece entre libres y esclavos, no obstante existen situaciones de dependencia, similares a la esclavitud, entre las que se cuentan: - Las personas in causa mancipii o in mancipio, se encuentran en una situación de sujeción semejante a la esclavitud pues pertenecen al mancipium de un ciudadano.
5 Al tratarse de filii familias conservaban la libertad y la ciudadanía, podían contraer matrimonio válido y tener descendencia legítima. No podían, en cambio, adquirir herencias o legados y sólo volvían a gozar de todas las prerrogativas de la libertad si eran manumitidos.
- Los coloni, se denominaban así las personas en una situación de dependencia que aparece en el Bajo Imperio, como consecuencia de la profunda crisis económica en que se sume Roma.
La mansumición y sus formas. Limitaciones legales Acto mediante el cual el dueño concede voluntariamente la libertad a su esclavo. Esto producía efectos también en la esfera pública. Por lo que es un acto dominical privado que con incidencia en el derecho público.
 Manumissio vindicta: Declaración de libertad por parte del adsertor in libertatem, a la que el dueño no ponía ninguna objeción. El Pretor daba la confirmación de libertad  Manumissio censu: Consistía en inscribir al esclavo como ciudadano en el censo, que se revisaba cada cinco años.
 Manumissio testamento, otorgaba la libertad al esclavo por disposición del dueño en su testamento, mediante una expresión que autorizaba al esclavo a vivir en libertad.
Otras como, declaración de libertad pronunciada privadamente entre testigos, en un acto social.
Derecho de patronato El patronato vinculaba al patrono y al liberto a un deber reciproco de asistencia. El patrono estaba obligado al liberto a un trato de favor y protección. El liberto estaba obligado a prestar ayuda y colaboración en la vida pública al patrono y a sus hijos. El derecho de patronato era transmisible a los descendientes del patrono pero no a los del liberto.
5. Situación patrimonial de los hijos y esclavos (§35) Ni los hijos (filii familias) ni los esclavos (servi) tienen la capacidad para tener bienes como propios, pues sólo quien es sui iuris, puede ser en Roma titular de un patrimonio. Se fue admitiendo, sin embargo, la práctica de dejar libre administración de hijos o esclavos unos bienes, que constituyen un patrimonio independiente llamado peculio.
De dicha incapacidad dimanan también otras consecuencias, así: - En cuanto a las adquisiciones, nada adquieren para sí, pero, si tienen capacidad de obrar, pueden hacer declaraciones jurídicas válidas y actúan en los negocios en provecho de sus padres o dueños.
- En cuanto a las obligaciones que pueden seguirse de tales actuaciones, es, en principio, cierto que una obligación sólo puede surgir entre dos sujetos capaces, por lo que tanto esclavos como hijos quedarían excluidos del campo de las obligaciones civiles, salvo en las obligaciones surgidas dentro de la familia que valdrían como obligaciones “naturales”.
Peculium El peculium es el patrimonio separado que el padre o dueño constituye voluntariamente para que pueda ser administrado con independencia por el hijo o esclavo. La disponibilidad fáctica del peculio corresponde al hijo o al esclavo, la titularidad jurídica, en cambio, al padre o dueño, quien, en uso de la misma, puede revocar el peculio en cualquier momento.
Solía reservarse el peculio al hijo como parte de la herencia, y se le entregaba también al extinguirse la potestad doméstica en el acto de la manumisión o la emancipación.
6 Con Augusto se permite al filius familias la libre disposición testamentaria, del peculio que el hijo hubiera conseguido en el servicio de las armas, como botines de guerra, soldadas, donativos de los compañeros, o lo que el pater familias le hubiera entregado al entrar en el ejército.
A partir de Constantino se crea un régimen especial para las adquisiciones de los hijos provenientes de donaciones o herencia de la madre, sobre los que se atribuye al hijo la pertenencia, mientras que el padre sólo tiene un derecho de usufructo que le impide disponer sobre dichos bienes.
Acciones adyectivas Las acciones adyectivas son acciones con trasposición de personas, en cuya intentio figura el nombre del hijo o el esclavo y en la condemnatio, en cambio, el nombre del jefe. La responsabilidad del jefe puede ser plena o limitada.
 Responsabilidad plena. El jefe responde a las exigencias de los acreedores por el total de la deuda que éstos reclamen, para lo cual se tiene en cuenta no sólo el peculio que pudiera tener el subordinado, sino su propio patrimonio personal.
Esta responsabilidad plena se deduce en caso de que el jefe haya autorizado el negocio (iussum) o haya puesto al frente del negocio al subordinado (praepositio).
 Responsabilidad limitada. El jefe responde limitadamente si no hubo ni iussum ni praepositio.
6. Responsabilidad noxal (§36) Es la que dimana de los delitos cometidos por esclavos o filii familias. El problema que se presenta es que, la responsabilidad sobre el delito cometido obliga civilmente a los alieni iuris mayores de 7 años, pero contra ellos no puede entablarse una acción por estar bajo la potestad del padre o dueño.
Esta imposibilidad a la hora de emprender acciones legales se explica como un choque de poderes (a un lado, el ofendido que quiere resarcirse del delito del que ha sido víctima, y por otro el dueño o padre a quien está sometido el delincuente).
Este choque de poderes trató de resolverse mediante una acción civil, la actio noxalis, que toma su nombre de la posibilidad ofrecida al dueño o padre, titular de la potestas, contra quien se entabla una acción, de liberarse de tal responsabilidad mediante un pago a la víctima que condena la acción o bien entregando la noxae deditio al hijo o al esclavo, por la cual, el hijo o esclavo se hace responsable de su delito.
Los orígenes de la noxalidad se remontan a los albores del Derecho, en el seno de una sociedad estructurada en grupos, que vivían en régimen de solidaridad, en obediencia a un jefe común. En esta situación, la violencia se frenaba mediante la entrega del culpable de un delito al grupo al que hubiera causado algún perjuicio. El pago de la pena, equivaldría pues al pago del rescate del miembro entregado como culpable para frenar la violencia.
La noxae deditio colocaba al delincuente en una situación de dependencia de la víctima, que, en caso de ser un esclavo, era la propiedad y en caso de un hijo entraba in mancipio. El régimen de noxalidad respecto a los filii familias fue debilitándose hasta que fue abolido por Justiniano.
La capitis deminutio La capitis deminutio es una institución ligada a la familia que alcanza una elaboración doctrinal entre los juristas republicanos en la etapa clásica tardía. Supone un cambio en los vínculos de agnación, la posición que un individuo ocupa en la familia. Se agrupan en este término diversos casos referidos a la pérdida de la libertad o la ciudadanía o las alteraciones de posición del individuo en la familia.
La capitis deminutio máxima llevaba aparejada la pérdida de la libertad; la media, la pérdida de la ciudadanía y la mínima, los cambios dentro de la familia que comportan una ruptura con los vínculos de agnación.
7 La emancipatio La emancipatio libera al hijo de la patria potestas, lo que podía suceder por muerte del padre o por capitis deminutio del hijo. El hijo emancipado rompe consecuentemente el parentesco agnaticio con la familia de origen y la pertenencia a la gens y se hace sui iuris y pater familias capaz de tener su propio patrimonio. Pierde todo el derecho sucesorio en su familia originaria pero puede ser llamado por el Pretor para heredar en caso de que nadie antes que él reclamen su parte.
7. La tutela de los huérfanos incapaces (§37) La capacidad jurídica que los hijos adquieren tras la extinción de la patria potestas les hace sujetos plenos de derechos (sui iuris), capaces de ser titulares de un patrimonio propio. El Derecho Romano, en cambio, admite que tal plenitud puede darse sobre personas que no estén capacitadas para gestionar eficazmente sus propios asuntos, que carezcan de capacidad de obrar.
La incapacidad de obrar puede obedecer a causas diversas como la edad, el sexo o carecer del juicio suficiente para gobernar atinadamente el propio patrimonio.
Para ello, se encuentra en Roma en la institución de la tutela (de los impúberes y mujeres) y la curatela (de los locos y los pródigos) la respuesta adecuada. La función de ambas instituciones es la vigilancia de los actos patrimoniales de esos incapaces, no el cuidado y la atención.
La capacidad de obrar se alcanza en Roma con la pubertad, que señala la aptitud natural para engendrar. Los impúberes, o pupili, podrían ser: Infantes. Los niños hasta los siete años, que no tienen ninguna responsabilidad negocial ni delictual y no pueden - intervenir en actos jurídicos.
Infantia maiores. Niños entre siete y catorce años, que responden por sus delitos y pueden intervenir en actos - jurídicos autorizados por sus tutores.
Clases de tutela La tutela de los impúberes, aparece dividida en tres tipos distintos:  Tutela Legítima. Recae en el agnado próximo que sea varón y púber (mayor de edad). El tutor legítimo no podía renunciar ni ser removido del cargo. La pérdida de la agnación le hacía cesar de propio derecho.
 Tutela testamentaria. Modo más natural de nombrar a un tutor ya que se encontraba en el testamente. Se podía nombrar tutor en un codicilo confirmado por el testamento. A diferencia del primer tipo, el tutor podía renunciar a la tutela mediante una simple declaración (abdicatio tutelae). También podía ser removido de su cargo mediante una acción pública ante un fraude en el cumplimiento de su cargo.
 Tutela magistradual o Atiliana. Se nombraba un tutor, según la ley Atilia, para aquel pupilo que no lo tuviera.
El nombramiento correspondía al Pretor junto la mayoría de los tribunos de la plebe.
Tutela mulieris La tutela mulieris es perpetua, son sometidas a ella todas las mujeres sui iuris, una vez que alcanzan la pubertad. Podía ser legítima, testamentaria o Atiliana.
Al tutor no le correspondía la administración del patrimonio de la mujer, sino la asistencia y prestación de la auctoritas para algunos actos de enajenación y asunción de obligaciones que la mujer no pudiera cumplir por sí misma. Se daba a la mujer la posibilidad de elegir ella misma el tutor en el testamento.
8 Las curatelas. Clases Son un encargo de gestionar un patrimonio que se disponía que el declarado loco y el que hubiera dilapidado su patrimonio quedaban sujetos a la potestas del agnado próximo, que se proyectaba sobre la persona y el patrimonio del loco y sobre el patrimonio del pródigo.
Las funciones del curator de un furiosus (loco) eran similares a las de un tutor, pues debía integrar constantemente la voluntad del enajenado mental. En cuanto al curator de un pródigo, debía preceder una declaración de prodigalidad tras la que se nombraba al curator. Las competencias de este quedaban circunscritas a los actos de disposición y asunción de nuevas obligaciones, quedando excluidos los que supusieran para el pródigo un aumento patrimonial.
La responsabilidad del curator se exigia mediante una actio negatiorum gestorum, la acción de gestión de negocios que ofrecía al curator la posibilidad de reembolsarse los gastos realizados a través de un iudicium contrarium. Otros casos de curatela se refieren a encargos de administración de patrimonios de personas que sufren discapacidades como los sordos, mudos, etc.
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