TEMA 11. La economía de al-Ándalus (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Historia - 3º curso
Asignatura Historia Medieval de España
Año del apunte 2016
Páginas 5
Fecha de subida 18/04/2016
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TEMA 11. La economía de al-Ándalus - La principal característica de la economía de Al-Ándalus es que gira alrededor del mercado. Es una economía que no tiene sentido en ella misma, porque es abierta y se interrelaciona con las distintas áreas económicas del Islam así como de otros reinos no musulmanes. Aun la personalidad distinta de todas las provincias musulmanas, todas mantienen intensas relaciones económicas entre ellas.
- La teoría de Pirenne, de que el Mediterráneo se cierra con la conquista musulmana, es totalmente falsa. Hoy en día, sabemos que es todo lo contrario y hay una gran circulación de mercaderías. Los musulmanes van a controlar prácticamente todas las rutas comerciales y económicas del mundo conocido. Salvo la zona y la ruta de las estepas de Mongolia y algunas zonas de Bizancio. Van a llegar productos al Mediterráneo que antes ni llegaban.
- Además, el Corán designa los beneficios comerciales como una bendición de Alá (no olvidemos que Mahoma era mercader). Para los musulmanes el comercio es una actividad privilegiada y honrosa para ganarse la vida.
- Una segunda característica es que se van a desarrollar los intercambios de productos básicos. El comercio del abastecimiento va a adquirir, a diferencia de época visigoda, una enorme importancia. Eso comporta es que los campesinos se van a especializar en determinados productos y esto va a crear unas interdependencias económicas. Esa economía autárquica de la España visigoda desaparecerá, sobre todo a partir del siglo IX.
- El fin esencial de la economía en Al-Ándalus, así, va a ser la obtención de excedentes, que se comercializaran.
La moneda juega un papel económico muy importante. Una parte considerable de la producción está orientada al mercado.
- Al-Ándalus forma parte de un mundo, el islámico, que gira y gravita absolutamente entorno al mercado. Es el pilar fundamental de la economía.
- Hay distintos tipos de mercado: 1. Mercado rural.
- Surgen en áreas donde haya una densa colonización agraria pero que no es suficiente para formar un contingente urbano.
- La condición básica es que no hay una ciudad cerca. Se celebra una vez por semana. Su hinterland o radio de influencia de esos mercados es el tiempo que tarda un campesino en ir y volver en un día.
- Sí que es cierto que dentro de una comarca es que pueda haber una rotación de mercados, un dawr: cada día de la semana se celebra en un sitio determinado.
- Son mercados donde no existen intermediarios, con el papel del mercador en medio, sino que el campesino vende directamente sus productos. Esto implica que la oferta siempre es la misma, es decir, los mismos productos y, según los economistas, los mismos precios siempre.
- Podemos ver, más detalladamente, que en algunos de ellos el funcionamiento es más complejo: en algunos lugares se producen productos excepcionales, como la lana de Valencia.
- En esos mercados donde destaca ese producto en concreto es donde nos encontraremos al mercader, que viene de la ciudad en busca de ese producto e impone sus precios e pone en el mercado rural sus mercancías particulares.
2. Mercado urbano.
- Desarrollo urbano espectacular (23 nuevas fundaciones, con grandes ciudades). Ciudades con una economía diferenciada.
- Las enormes ciudades requieren de un importante abastecimiento. Uno de los canales de abastecimiento son las rentas que recibe la aristocracia de sus propiedades rurales, que entran dentro de la ciudad, y se venden dentro. También la producción de las almuyna.
- Otro canal de llegada de productos de primera necesidad son los productos que traen los mercaderes de los mercados rurales y de otras ciudades.
- El tercer y más importante canal de abastecimiento de la ciudad es la proliferación de campesinos de los alrededores que acuden a la ciudad a vender sus productos.
- Para facilitar esos intercambios y venta de productos se van a crear en la ciudad unas áreas destinadas al mercado, situado extramuros. A los campesinos se les adecuan unas zonas fuera de las murallas, donde éstos acuden exclusivamente como vendedores, montando sus tiendas.
- Los compradores de la ciudad solo pueden comprar para consumo propio; está prohibido venderlo en el mercado intramuros.
- El sahib al-suq, el señor del zoco, controla y vigila el normal funcionamiento del mercado, comprobando que los pesos y las medidas son los correctos, así como el de inspeccionar las - - mercancías para comprobar que estén en condiciones. Lleva consigo los libros de Hisba, donde anota todo lo relacionado con el mercado. Cuando recoge productos en mal estado hace una quema pública y cuando encuentra a algún estafador la multa es inmediata.
Los precios están controlados por este vigilante, que pone un mínimo y un máximo, sobre y por debajo de los cuales no se puede sobrepasar. Esto supone que la moneda está en circulación y llega en importantes cantidades al campo, aunque la ciudad se procura sus medios para recuperarla: efectivamente los campesinos necesitan de los productos manufacturados del mercado intramuros. También hay prestamistas.
El mercado intramuros también es controlado por el señor del zoco.
 Mercado extramuros. Mercado no especializado.
 Mercado intramuros. Mercado especializado.
- El mercado interno funciona a diario y el suq más importante se ubica en el corazón de la ciudad, formado por edificios (taller y tienda) que se denominan jans. Se venden productos manufacturados y también alimentos (traídos por mercaderes de otras ciudades y también de las rentas de las tierras de la aristocracia que vive en la ciudad).
- Toda la producción que se vende dentro tiene un precio libre, tanto los máximos como los libres.
- Dentro de la ciudad, además del jans, existen los edificios de la Al-qaisariyya i el fundaq. Pero en cada harat, o barrio, hay pequeñas tiendas, llamadas suwayqa, donde se vende un poco de todo que sirven para abastcer de productos muy básicos a las familias.
- También existieron las ferias, de muy poca importancia en el mundo islámico sobre todo después de Mahoma.
Antes del Profeta eran importantes y continuaran así en algunos lugares. Son organizadas una vez al año y así como el mercado rural dura un día, las ferias duran varias semanas. En ellas van a acudir mercaderes que vienen de lejos. Están ligadas al comercio de larga distancia, pero este comercio no tiene la cuantía suficiente como para crear una red comercial permanente. A la feria acuden solo mercaderes, a diferencia de los mercados rurales, que venden los productos a distribuidores. En Al-Ándalus no tenemos documentada ninguna y tampoco se dan las condiciones necesarias para su celebración.
- Además del mercado urbano, a partir del siglo IX en Al-Ándalus nos encontraremos con un gran comercio inter-regional que articula todo el territorio. En él van a circular dos tipos básicos de productos:  Alimentos y materias primas.
 Artículos manufacturados producidos tanto dentro como fuera de Al-Ándalus.
- Hay tres centros urbanos comerciales que son los más importantes desde el punto de vista económico: Córdoba, Sevilla y Málaga.
- Todas las ciudades se comunican por una red de rutas esencialmente terrestre pero también dos rutas fluviales muy importantes: el Guadalquivir y el Ebro desde Tudela hasta Tortosa.
- La escasez de ríos provoca que los musulmanes desarrollan un sistema viario capaz de dar cabida a la exigencia de la comunicación. Se procura reciclar y arreglar las antiguas vías romanas. Pero esto no es suficiente, porque la necesidad de construcción romana era de tipo militar, no comercial como los musulmanes. Se habrán de crear nuevas vías. Conocemos muy bien esa red viaria gracias a tres geógrafos: Al-Idrisi, Ibn Hawqal e Al-Ijstarí. Éste último nos describe hasta 14 vías principales, que casi todas parten o confluyen en Córdoba (asimilándose a Roma).
- Esos caminos se hacían normalmente con mulas de los mercaderes, calculando que hacían unos 30km diarios.
Las paradas en el camino se hacían en los monasterios mozárabes. Cuando llegan a la ciudad se van al fundaq, donde depositan o almacenan sus productos.
- Además de ese comercio interregional, hay evidentemente un comercio internacional que conecta Al-Ándalus no solo con el mundo islámico sino con la Europa cristiana. No mantiene contactos con Bizancio.
- Ese comercio está regido por unos mercaderes profesionales que en las fuentes aparecen mencionados como tuyyar. Estos representan un mundo un poco a parte, ya que son un grupo mercader que solo comercian con ciertos productos de lujo, que son gente mucho más itinerantes que otros comerciantes y escapan del control del regidor del mercado. Tienen una importante influencia política porque manejan muchísimo dinero.
Evidentemente este comercio no tiene ningún tipo de periodicidad, y además estos mercaderes no venden a la gente sino a otros mercaderes que hacen de intermediarios.
- Para llevar a cabo este comercio exterior Al-Ándalus necesitará de una flota, que va a tardar bastante. En general, el Imperio islámico va a tardar en tener flotas, teniéndose que adaptar al Mediterráneo.
- En la España visigoda, por otra parte, no hay grandes barcos que puedan servir para el comercio, ni tampoco atarazanas para construirlos (cosa que existía en Siria o Egipto). Los musulmanes se encuentran en España sin nada, pero tampoco lo necesitan en los primeros 150 años.
- La flota empieza a necesitarse a mediados del siglo IX porque de manera inesperada aparecen los vikingos, cuyos pequeños barcos aparecen de la nada y hacen incursiones incluso por los ríos. Sus ataques serán un elemento de desorden en el Al-Ándalus del siglo IX. Tenemos documentadas cuatro incursiones distintas en AlÁndalus, dos en el siglo IX (844 y 859) y dos en el X (966 y 971). De hecho, estas incursiones se inscriben en ese contexto general de incursiones vikingas en el Mediterráneo.
- Los primeros ataques consisten en razias en las costas cantábricas, conocidas bastante bien por la crónica de Alfonso III. Continúan hacia el sur, siguiendo la costa (de hecho sabemos que saquen Lisboa) y entran por el Guadalquivir llegando a Sevilla. Sus saqueos son importantísimos.
- Su paso por el Mediterráneo comporta el saqueo de las Baleares, Sicilia e incluso entran por el Ebro hasta Pamplona.
- Su segundo ataque hace ver a los andalusíes que han de tomar medidas. Hacen todo lo posible para impedir que vuelva a suceder lo mismo: construcción de una flota.
- Se van a construir atarazanas en puntos estratégicos, como en Alcacer do Sal (en el Tajo, Portugal), Sevilla, Almería, Denia, Valencia o Tortosa.
- Además, van a establecer un sistema de vigilancia de la costa a través de torres vigías, que llenaran todo el litoral.
- El problema fundamental, pero, será la escasez de madera de algunas atarazanas, la mayor parte de la cual de la península se encuentra en los territorios cristianos del norte. Éstos cristianos se la venderán, pero su traslado y transporte es muy costoso.
- De todas formas, esas medidas debieron ser eficaces, porque los posteriores ataques fueron rechazados por esa flota marina.
- A partir de entonces, esa flota va a tener distintas funcionalidades: al principio sirve para la defensa del territorio, pero después se dan cuenta que puede servir para más cosas, como ofensivas. Sobre todo contra los únicos enemigos de entonces, los cristianos. Empiezan a atacar puertos y naves cristianas. Es decir, en la segunda fase servirá para una función corsaria (legal) contra los enemigos cristianos. El problema surge cuando se firmen efímeros tratados de paz con algunos cristianos, a partir del siglo X. Se legalizará que los barcos de ambos bloques religiosos comercien con los otros, entre los que han firmado el tratado de paz. La ciudad de Amalfi será un gran núcleo comercial en este sentido, y conserva el primer tratado que se conlleva de este fenómeno. Estas ciudades, Amalfi primero, Venecia y Génova después, van a servir entre intermediarios entre Bizancio y el mundo islámico.
- Los mercaderes andalusíes comercian en tres espacios distintos: 1. El Magreb.
- Zona mucho menos urbanizada que Al-Ándalus y con un menor desarrollo importante.
- Lo que pasa es que es el lugar donde confluyen las rutas transaharianas africanas. En él llegan las caravanas con oro del Níger y del Senegal, que en la bibliografía se llama ‘’del Sudán’’.
- Estas rutas del oro ya estaban organizadas en época bizantina, pero las empezamos a conocer mejor cuando los cronistas musulmanes nos empiezan a hablar de ellas.
- Son rutas muy importantes económicamente y no son inamovibles, van cambiando según influencias políticas, climáticas, económicas, etc. Lo importante es que estas rutas van a convertir el Magreb en un depósito de oro.
- Los andalusíes les venden de todo (productos manufacturados de todo tipo y también materias primas por la escasez en el Magreb). A cambio compran cereales a veces (momentos determinados de déficit) y esclavos negros. Fuera de esto, la verdad es que poco más.
- Hay una política obsesiva en comprar poco y vender mucho. Ese oro va a empezar a fluir hacia la península. A partir del siglo X se empieza a cuñar moneda de oro (antes no porque no había).
2. La zona del Levante (Siria y Egipto).
- En principio es una ruta de peregrinación hacia la Meca (todos los musulmanes, o un medio de su clan, lo deberían hacer una vez en su vida como buenos creyentes). Esa peregrinación se hacía por vía terrestre (en el caso andalusí desde el Magreb y el norte de África).
- El problema es que esa ruta terrestre va a tener problemas a partir del siglo X. La fecha clave es el 909, con el establecimiento del califato fatimí, abriendo un periodo tremendamente convulso en el norte de África. La peregrinación por tierra se corta.
- - Por suerte, en esas fechas ya existe una flota que permite los viajes por vía marítima. La exportación de Al-Ándalus es un poco escasa, sobre todo aceite, productos manufacturados y especialmente la redistribución de la zona cristiana (madera, hierro…).
Por el contario, a los andalusíes si les interesan mucho los productos de esa zona (esclavos ilustrados griegos, sedas y telas caras, libros). Esta balanza será desfavorable y comportará que el oro que proviene del Magreb se desvíe rápidamente hacia tierras levantinas de Oriente.
3. Europa cristiana.
- Mundo absolutamente rural, pero armado, en el cual hay una élite monárquica (o los condes catalanes en nuestro caso) y nobiliaria que son los únicos que pueden comprar.
- Las especias, sedas y los perfumes tienen muy buena salida en los mercados cristianos, deseados por los nobles que son los únicos que pueden comprarlos.
- Los musulmanes solo se pueden interesar por la madera o algunas pieles. La balanza comercial es compensada por el pago de las parias.
El campo - Detrás de ese crecimiento de los mercados en las crecientes ciudades no puede producirse sin un crecimiento paralelo de la agricultura y el mundo agrario.
- La agricultura musulmana es todo lo contrario a la anterior visigoda. Es intensiva y absolutamente innovadora: permite una mayor alimentación de los campesinos y que les permite tener por regla general excedentes sistemáticos que se podrán vender en los mercados extraurbanos. Es eso lo que provoca el crecimiento de la población urbana. De hecho, ese crecimiento agrícola se impulsa gracias al crecimiento de las ciudades, que necesitan una canalización de los víveres hacia la urbe.
- Las tierras permiten producir alimentos además de plantas textiles, necesarias para la industria de las ciudades.
- La agricultura andalusí se caracteriza porque está situada en teoría en la zona más seca de la península (el norte es cristiano), menos excepciones como el valle del Guadalquivir que equiparan con el paraíso.
- Los musulmanes diferencian dos tipos de tierras:  Tierras de secano (ba’l). En la España visigoda son el 99% de las tierras. En Al-Ándalus, gran parte se convertirán en tierras de regadío. Cuando llegan, las tierras de secano se estructuran en grandes propiedades repartidas por la geografía peninsular (grande y mediana propiedad). Los musulmanes, al principio, pretenden congelar ese sistema para poder recaudar los impuestos. Pero esto cambia en el siglo IX, por diversos motivos: políticamente hablando existe un Emirato independiente que es conflicto con la mentalidad islámica (soberano independiente que solo reconoce el califa como autoridad religiosa). Para ello necesitará un nuevo funcionariado que encuentra en la aristocracia, que se ha de trasladar a las ciudades para ejercer sus nuevos cargos. Esto conlleva que han de dejar sus tierras en aparcería, para el control y la administración de sus tierras. La producción se repartirá entre el propietario y el campesino.
 Tierras de regadío (saqy).
- Las grandes propiedades se dividirán y repartirán entre varios campesinos, estipulado en unos importantes contratos de aparcería (pago sobre todo en especie). Aunque sabemos que existieron, no sabemos su extensión y si fue un componente generalizado.
- L. Bolens, quien ha estudiado bien el tema, opina que los contratos de aparcería van a ir in crescendo a partir del siglo IX hasta la llegada de los cristianos, que cambiaran el modo de gestión de la tierra.
- No tenemos documentación para los siglos IX, X y XI sobre los otros modos de gestión de la tierra. Hay historiadores que, para ello, han hecho analogías con la documentación que si disponemos de Túnez: 1. Había tierras que se cultivaban siguiendo el sistema de la aparecería.
2. Otras que seguían utilizando la mano de obra esclava.
3. Otras que seguían regímenes de explotación de la tierra comunitarias porque la población estaba asentada de forma clánica.
 Da la impresión de que este sistema se podría haber utilizado también en Al-Ándalus.
- Es importante hablar de las técnicas de cultivo, porque se produce una auténtica revolución.
1. Renovación de las técnicas y los métodos de cultivo.
2. Diversificación de las plantas de cultivo.
3. Aumento de los cultivos del cereal y del olivo.
- Se han conservado verdaderos compendios del siglo X sobre todas estas cuestiones. Son autenticos tratados de agricultura, que siguieron el modelo del De re rustica del romano Columella.
- Ante la escasez de agua en la Península, vista la mínima pluviometría, la obsesión de los musulmanes será evitar su evaporización. Ante todo, es una agricultura mucho más sabia, porque tienen mecanismos de adaptación a las circunstancias (plantando otros productos).
- La base de la agricultura es la labranza (el trabajo de la tierra), confiando mucho más en ella que en el abono.
- El utillaje es mucho más variado que en época romana y, sobre todo, visigoda: para cada tarea hay una herramienta específica.
- Para la fertilidad de la tierra utilizan el abono y la rotación de cultivo. En el caso del abono utilizan la paja de las leguminosas, porque temen el estiércol animal, conscientes de que puede matar la planta. Varían el abono dependiendo del tipo de planta.
- Utilizan el barbecho (guaret), sobre todo de tres tipos: 1. Barbecho corto. Se aplica en las tierras más fértiles, donde se aplica el abono. Por eso, el periodo de barbecho es menor.
2. Barbecho trabajado. Se utiliza en tierras de secano en las que no se aplican los fertilizantes. Pero este barbecho se trabaja mucho, se remueve constantemente, a lo largo del año.
3. Barbecho desnudo. Se utiliza en las peores tierras, en las menos fértiles, tierras sin abonar. Se las deja para que pasture el ganado.
- Respecto a las plantas cultivadas, perviven las anteriores, pero es importante que introducen nuevas muy importantes. El trigo sigue siendo el cereal más importante, pero los musulmanes hacen experimentos con él para conseguir cambios realmente espectaculares.
- Van a introducir el triticum durum, o el sorgo (especie de mijo). Cereales mucho más adaptados a las condiciones de sequía peninsulares.
- Ante todo, lo importante es que aumenta la productividad y la población está mejor alimentada (aunque también hay hambrunas).
- La dieta de la nobleza andalusí, a diferencia de la cocina cárnica visigoda, es mucho más variada, con una importante introducción y peso de los cereales.
- El Estado adoptará una política cerealista, controlando el mercado y comercio del cereal. Va a intentar controlar la especulación: vigilar el precio del trigo y construyendo una red de almacenes (adoptada por las ciudades cristianas mucho más tarde). Esa red de almacenes del estado se abre cuando hay carestía del cereal.
- Cuando hay carestía, ese cereal también se busca la importación del norte de África.
- El olivo es uno de los productos estrella de la exportación andalusí. Continuidad visigoda. El aceite en AlÁndalus se cultiva en Valencia, Catalunya, Andalucía, etc.
- La vid ni avanza ni se extiende. En teoría los musulmanes no pueden beber vino. Aun así, los movimientos religiosos más rigoristas se quejan del consumo de vino (lo más rigorista es el consumo del cerdo, que baja drásticamente su producción).
- Ante esta continuación romana, hay una importante introducción de plantas nuevas: morera (fundamental para la seda), caña de azúcar, algodón, higuera, cítricos (naranjas, limones, alcarchofas, pomelos…), dátiles (introducción de las palmeras)… - Todo este impulso agrícola se produce durante los denominados siglos de la revolución agrícola (siglos X-XIXIII).
- En Al-Ándalus conocemos tres sistemas de irrigación: 1. Acequias. Ya conocida desde época romana. Recoger el agua desde los ríos por el efecto del desnivel y llevarla hasta los campos. Es el sistema más sencillo y el más común en las tierras de valencia.
2. Las norias. Ya conocida en época romana. El mérito de los musulmanes es difundirlo.
3. Qanat. Sistema absolutamente innovador y mucho más complejo. Es una técnica iraní que consiste en una canalización subterránea del agua que se conecta a través de pozos de succión. Son verdaderas obras de ingeniería que realiza el Estado.
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