Tema 14. Delitos contra la seguridad vial (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Criminología y Políticas Públicas de Prevención - 3º curso
Asignatura Derecho penal (Clasificación del delito)
Año del apunte 2015
Páginas 10
Fecha de subida 14/03/2016
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Derecho penal TEMA 14. DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD VIAL I.
INTRODUCCIÓN: LA PROTECCIÓN PENAL DE LA SEGURIDAD VIAL El Código Penal tipifica los delitos contra la seguridad vial (arts. 379 a 385 ter) como delitos contra la seguridad.
El bien jurídico protegido es la seguridad vial. Sin embargo, lo que indirectamente se pretende proteger son bienes jurídicos individuales, como la vida y la integridad física de las personas. Por tal motivo, debe afirmarse que, en realidad, lo que contempla el Código en estos artículos son delitos de peligro para los intereses jurídicos individuales mencionados. Así, cabe afirmar que el bien jurídico de estos delitos es el mantenimiento de la seguridad vial como presupuesto de la protección de la vida e integridad física de las personas.
El alcance de estos tipos penales se limita a los casos de circulación de vehículos de motor y ciclomotores por vías públicas.
II.
DELITO DE CONDUCCIÓN A UNA VELOCIDAD EXCESIVA O BAJO LA INFLUENCIA DEL ALCOHOL O DROGAS (art. 379 CP) 1. Elementos típicos Artículo 379 (Delito de peligro abstracto) 1) El que condujere un vehículo de motor o un ciclomotor a velocidad superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.
2) Con las mismas penas será castigado el que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. En todo caso será condenado con dichas penas el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.
El presente delito exige una actuación dolosa. El sujeto ha de ser consciente de que conduce a una velocidad superior a la permitida, bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas o con una alta tasa de alcohol en aire espirado o en sangre.
El delito se consuma en el momento en el que se inicia la conducción del vehículo. Se trata de un delito de mera actividad y, pese a que teóricamente es posible, no es frecuente que se den los requisitos de la tentativa.
1 Derecho penal 2. Modalidades delictivas A. Conducción a una velocidad excesiva Conducta típica: conducir un vehículo a motor o ciclomotor por vías públicas superando la velocidad permitida reglamentariamente en 60 km/h. en vía urbana o en 80 km/h. en vía interurbana.
Será delito conducir, por ejemplo, a más de 110 km/h. en vía urbana (60 km/h. por encima del límite administrativamente permitido) o a más de 200 km/h. en vía interurbana (80 km/h. por encima del límite administrativamente permitido). Aquellos excesos de velocidad que queden por debajo de los 60 km/h. u 80 km/h. (en función del tipo de vía) constituirán, en principio, infracción administrativa y no penal.
B. Conducción bajo la influencia del alcohol o drogas Dos modalidades de conducta típica: a. Conducir un vehículo a motor o ciclomotor bajo la influencia de alguna de las sustancias que se mencionan en el precepto.
Este delito no se comete tan sólo por conducir con una determinada tasa de alcohol -siempre y cuando no llegue a las tasas exigidas expresamente en la modalidad b)-, sino que es necesario que la ingesta de estas sustancias merme las facultades psicofísicas necesarias para la conducción. La conducción ha de ser peligrosa ex ante.
Hay dos elementos que caracterizan este tipo penal:  Elemento objetivo, consistente en el grado de impregnación alcohólica que padece el sujeto activo  Elemento subjetivo, que se refiere a la influencia que tal grado de impregnación alcohólica determina en la conducción.
b. Conducir un vehículo a motor o ciclomotor con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 mgrs/l. o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 grs/l.
Para determinar el grado de impregnación alcohólica, se realiza el «test de alcoholemia» o «alcotest», mediante los etilómetros. Ahora bien, según el TC, dicho test «no constituye una prueba suficiente, debiendo ser completado por otros elementos de prueba que establezcan que efectivamente el sujeto conducía bajo los efectos de bebidas alcohólicas, y no meramente con una tasa de alcohol superior a la prevista administrativamente».
Otros elementos de prueba: el testimonio de las personas que hayan observado la forma de conducir o de comportarse del conductor (maniobras peligrosas), particularmente el de los agentes de autoridad que hayan practicado la correspondiente diligencia.
Controles preventivos en los que normalmente no se advierte ninguna maniobra anómala en el conductor que es requerido a realizar el test de alcoholemia. En estos casos, tiene una gran importancia para una eventual condena la declaración que se haga en el acta de sintomatología que extienden los agentes de tráfico cuando realizan dichas pruebas.
2 Derecho penal Si una vez practicada la prueba de alcoholemia ésta diera una tasa de impregnación alcohólica superior a la permitida o, aún sin alcanzarse los límites previstos, la persona examinada presentara síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, el agente someterá al interesado a una segunda prueba de detección alcohólica por aire espirado. Según lo establecido en este mismo precepto, los agentes están obligados a informar al conductor de sus derechos, pues de otro modo la prueba será nula. Uno de estos derechos es la posibilidad de contrastar los resultados obtenidos con las pruebas de alcoholemia mediante análisis de sangre, orina u otros análogos.
También existe delito en aquellos casos en los que el conductor no supera el grado máximo de alcohol en sangre o en aire espirado permitido administrativamente, pero su conducta puede valorarse como peligrosa sobre la base de otros indicios. También puede haber delito en aquellos supuestos en los que el conductor se niega a practicar la prueba o no está en condiciones de practicarla, si por otros indicios se logra acreditar la peligrosidad de la conducción realizada.
Por el contrario, si un conductor supera los límites administrativamente permitidos -siempre que no alcance las tasas previstas en el segundo inciso del art. 379.2 CP- pero ello no se manifiesta o no influye en su capacidad de conducción, no concurre el tipo penal del art. 379 Cp, sino que se trataría de una infracción administrativa.
Detección de drogas en el organismo  prueba salival mediante un dispositivo autorizado y, posteriormente, con análisis de una muestra salival en cantidad suficiente.
Cometen una infracción muy grave «los conductores de vehículos y bicicletas que hayan ingerido o incorporado a su organismo estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes u otras sustancias análogas», incluyendo entre estas últimas «los medicamentos u otras sustancias bajo cuyo efecto se altere el estado físico o mental apropiado para circular sin peligro».
El conductor de vehículos que circule con una tasa de alcohol en sangre superior a 0,5 grs. por litro o de alcohol en aire espirado superior a 0,25 mgrs. por litro, incurre en una infracción administrativa.
III. LA CONDUCCIÓN TEMERARIA (art. 380 CP) Artículo 380.1 El que condujere un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta* y pusiere en concreto peligro la vida o la integridad de las personas será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años.
*Notoria y anormal desatención a las normas reguladoras del tráfico, de forma valorable con claridad por un ciudadano medio.
Para que dicha infracción se convierta en ilícito penal es necesario, según la jurisprudencia, que la temeridad sea patente, clara y notoria. La temeridad que integra la infracción administrativa es, en principio, la misma que la que integra el delito y la diferencia radica en que la de este último se caracteriza por crear un peligro «efectivo, constatable, para la vida o la integridad física de las personas identificadas o concretas, distintas del conductor temerario».
3 Derecho penal Es un delito de peligro concreto para la vida o integridad de las personas. La conducción temeraria creadora simplemente de un peligro abstracto no es suficiente para integrar el tipo.
El tipo subjetivo requiere dolo del conductor. El sujeto ha de conocer que conduce de forma temeraria, esto es, con notoria desatención de las normas reguladoras del tráfico y de que, con ello, pone en peligro concreto la vida o la integridad de las personas.
Artículo 380.2 A los efectos del presente precepto se reputará manifiestamente temeraria la conducción en la que concurrieren las circunstancias previstas en el apartado primero y en el inciso segundo del apartado segundo del artículo anterior.
Exige la concurrencia simultánea de estas dos circunstancias (conducción a velocidad excesiva y altas tasas de alcohol en sangre o en aire espirado).
IV. LA CONDUCCIÓN TEMERARIA CON MANIFIESTO DESPRECIO POR LA VIDA DE LOS DEMÁS (art. 381 CP) Artículo 381.
1. Será castigado con las penas de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un período de seis a diez años el que, con manifiesto desprecio por la vida de los demás, realizare la conducta descrita en el artículo anterior.  “CONDUCCIÓN SUICIDA” O “CONDUCCIÓN HOMICIDA” 2. Cuando no se hubiere puesto en concreto peligro la vida o la integridad de las personas, las penas serán de prisión de uno a dos años, multa de seis a doce meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por el tiempo previsto en el párrafo anterior.
Requiere dolo eventual respecto del peligro y del resultado. Se concibe el presente delito como una tentativa de homicidio con dolo eventual.
La acción típica del art. 381 CP puede ocasionar un resultado de peligro concreto o quedarse en el nivel de peligro abstracto.
V.
RELACIONES CONCURSALES (art. 382 CP) Artículo 382 Cuando con los actos sancionados en los artículos 379, 380 y 381 se ocasionare, además del riesgo prevenido, un resultado lesivo constitutivo de delito, cualquiera que sea su gravedad, los Jueces o Tribunales apreciarán tan sólo la infracción más gravemente penada, aplicando la pena en su mitad superior y condenando, en todo caso, al resarcimiento de la responsabilidad civil que se hubiera originado.
Concurso de delitos en los casos en que, además de la creación de un riesgo por medio de alguna de las conductas previstas en los arts. 379,380 o 381 CP, se cause un resultado lesivo que dé lugar a la apreciación de un tipo de homicidio o lesiones.
4 Derecho penal Según el art. 382 en estos supuestos sólo podrá aplicarse el delito más gravemente castigado, aplicando la pena en su mitad superior. Esto nos recuerda a la técnica de aplicación de las penas en casos de concurso ideal de delitos (art. 77.2 CP).
VI. NEGATIVA A SOMERTERSE A LAS PRUEBAS DE ALCOHOLEMIA (art. 383 CP) Artículo 383 El conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se negare a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas a que se refieren los artículos anteriores, será castigado con la penas de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.
Requisitos del tipo objetivo del art. 383 CP: a) Claro requerimiento del agente de la autoridad a realizar la prueba de alcoholemia o de detección de droga; b) Negativa de la persona requerida a efectuar la misma.
Todos los conductores de vehículos tienen la obligación de someterse a las pruebas pertinentes para la detección de las posibles intoxicaciones por alcohol y demás sustancias.
La autoridad de vigilancia del tráfico puede realizar estas pruebas: 1) A cualquier usuario de la vía o conductor del vehículo que esté implicado directamente como posible responsable en un accidente; 2) A quienes conduzcan con síntomas evidentes, manifestaciones que denoten o hechos que permitan razonablemente presumir que lo hacen bajo la influencia de bebidas alcohólicas; 3) A los conductores que sean denunciados por la comisión de alguna infracción de las normas de circulación; 4) A cualquier conductor como realización de los programas de controles preventivos de alcoholemia.
Criterios orientativos del TS para diferenciar el delito del art. 383 del incumplimiento de los deberes citados en el anterior párrafo (sancionado administrativamente): 1º) La negativa a someterse al control de alcoholemia, en cualquiera de los supuestos previstos en los números 1 y 2 del art. 21 del Reglamento de Circulación (accidentes y síntomas evidentes) debe incardinarse dentro del tipo penal del art. 383 CP; 2º) Dicha negativa, en los supuesto 3 y 4 del mismo precepto de dicho Reglamento (infracciones y controles preventivos), precisa la siguiente distinción: a) Si los agentes que pretendan llevar a cabo la prueba advierten en el requerido síntomas de estar conduciendo bajo los efectos de bebidas alcohólicas, y así se lo hacen saber, la negativa de éste debe incardinarse en el delito de desobediencia del art. 383 CP; b) Cuando no se adviertan dichos síntomas, la negativa del requerido no rebasa los límites de la ilicitud administrativa.
Tipo subjetivo  el art. 383 CP solamente contempla la modalidad de comisión dolosa.
5 Derecho penal Relación con el delito del art. 379.2 CP, es decir, la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Una primera postura entiende que este tipo penal constituye una modalidad del delito de desobediencia que afecta al principio de autoridad y, por tanto, su fundamento es distinto al del art. 379 CP, que protege la seguridad en el tráfico, dándose entre ellos una relación de concurso real de delitos.
En cambio, una segunda perspectiva entiende que la relación entre ambos preceptos es de concurso de leyes, dado que con ellos se pretende la protección de un mismo bien jurídico y, por tanto, su aplicación simultánea supondría una vulneración del principio non bis in ídem. Esta postura defiende en estos casos la aplicación única del art. 383 CP de acuerdo con las reglas del art. 8 CP.
VII. CONDUCCIÓN SIN PERMISO O LICENCIA (art. 384 CP) Artículo 384.I  INFRACCIÓN FORMAL O DE DESOBEDIENCIA El que condujere un vehículo de motor o ciclomotor en los casos de pérdida de vigencia del permiso o licencia por pérdida total de los puntos asignados legalmente, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de doce a veinticuatro meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días.
El castigo penal no procederá siempre que se conduzca sin permiso, sino solamente cuando además de esto se genere un riesgo para la seguridad vial.
La conducta típica consiste en conducir un vehículo a motor o ciclomotor sin estar autorizado. Esta falta de autorización puede basarse en: 1) Pérdida de vigencia del permiso o licencia por pérdida de puntos; 2) Pérdida cautelar o definitiva del permiso por decisión judicial; 3) Conducción sin haber obtenido nunca el permiso o licencia.
Sistema de puntos La asignación inicial de puntos para cada conductor es, por regla general, de doce. La pérdida de todos los puntos implica que el titular del permiso ha cometido diversas infracciones administrativas.
La carencia de la totalidad de los puntos conlleva la pérdida de la vigencia del permiso o licencia de conducción. Para la obtención de un nuevo permiso o licencia será necesario, por un lado, que transcurran seis meses desde la declaración administrativa de pérdida de vigencia del permiso y, por otro, que el conductor realice y supere un curso de sensibilización y reeducación social, además de la superación de las pruebas que reglamentariamente se determinen (art. 63.5 y 6).
La resolución administrativa privativa del carnet de conducir por pérdida total de puntos es, según la jurisprudencia, un elemento normativo objetivo de concurrencia necesaria para poder aplicar este tipo penal.
Además, según la jurisprudencia menor, la condena requiere la notificación y conocimiento por parte del conductor de la resolución administrativa en la que se declare la pérdida de la vigencia de la autorización administrativa para conducir.
6 Derecho penal Artículo 384.II  QUEBRANTO DE CONDENA La misma pena se impondrá al que realizare la conducción tras haber sido privado cautelar o definitivamente del permiso o licencia por decisión judicial y al que condujere un vehículo de motor o ciclomotor sin haber obtenido nunca permiso o licencia de conducción.
Relaciones concursales  Si se entiende que los bienes jurídicos protegidos por cada uno de estos preceptos son distintos seguridad vial para el art. 384 CP, correcto funcionamiento de la Administración de Justicia para el art.
468 CP-, la relación concursal se resolvería con base al concurso ideal de delitos.
 En cambio, si se entiende que con esta modalidad de conducta típica del art. 384 CP, además de afectar a la seguridad vial, también se afecta al buen funcionamiento de la Administración de Justicia, la relación concursal se resolvería según las reglas del concurso de leyes.
Supuestos en los que se conduce un vehículo de motor o ciclomotor con un permiso o licencia extranjeros no convalidados o no homologados en territorio español  Según la jurisprudencia, en estos casos solamente estaríamos en presencia de una infracción administrativa.
VIII. OTRAS ALTERACIONES DE LA SEGURIDAD VIAL (art. 385 CP) Artículo 385 Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o a las de multa de doce a veinticuatro meses y trabajos en beneficio de la comunidad de diez a cuarenta días, el que originare un grave riesgo para la circulación de alguna de las siguientes formas: 1º) Colocando en la vía obstáculos imprevisibles, derramando sustancias deslizantes o inflamables o mutando, sustrayendo o anulando la señalización o por cualquier otro medio.
2º) No restableciendo la seguridad de la vía, cuando haya obligación de hacerlo  Caso de omisión de quien se encuentra en posición de garantía Este precepto recoge un delito de peligro abstracto, que requiere que el sujeto activo cree un grave riesgo para la circulación idóneo para la puesta en peligro de la vida o la integridad de las personas implicadas en la circulación. La peculiaridad es que sujeto activo puede serio cualquiera y no sólo el conductor del vehículo.
La relación entre el párrafo 1º y el 2º es de alternatividad, es decir, la aplicación de uno excluye la del otro.
La conducta del art. 385.1º CP sólo se sanciona si hay dolo de la acción peligrosa.
IX. EL COMISO DEL VEHÍCULO MOTOR O CICLOMOTOR (art. 385 bis CP) Artículo 385 bis El vehículo a motor o ciclomotor utilizado en los hechos previstos en este Capítulo se considerará instrumento del delito a los efectos de los artículos 127 y 128.
Esta medida es de posible aplicación para cualquier delito contra la seguridad vial para cuya comisión se haya utilizado vehículo a motor o ciclomotor.
7 Derecho penal Según la jurisprudencia menor, a los efectos de valorar la proporcionalidad de la aplicación del comiso en el ámbito de los delitos contra la seguridad vial es necesario ponderar la concurrencia de tres elementos: a) la peligrosidad objetiva del vehículo decomisado, en tanto se trata de prevenir su utilización en el futuro para la comisión de nuevos delitos contra la seguridad vial b) la peligrosidad del sujeto activo, es decir, la probabilidad de que pueda volver a delinquir utilizando tal instrumento c) el juicio de proporcionalidad en la aplicación de la medida, atendiendo a las circunstancias concretas de cada caso.
X.
LA REDUCCIÓN EN GRADO POR MENOR ENTIDAD (art. 385 ter CP) Artículo 385 ter En los delitos previstos en los artículos 379, 383, 384 y 385, el Juez o Tribunal, razonándolo en sentencia, podrá rebajar en un grado la pena de prisión en atención a la menor entidad del riesgo causado y a las demás circunstancias del hecho.
8 Derecho penal APUNTS La finalitat de la legislació actual és disminuir el nombre de víctimes de trànsit. La reforma ha consistit en facilitar l’aplicació del tipus penal i la qualificació com a delicte de conductes que abans no ho eren.
Un 38.7% dels condemnats ho estan per delictes contra la seguretat vial. Un 2.2% d’aquestes condemnes són a presó.
Alcohol Alguns tribunals neguen alguns símptomes, com ulls vidriosos o parla incorrecta, com a prova de la influència de l’alcohol. Sí que s’accepten indicis com la conducció en ziga-zaga.
Art. 379.2 CP  Conducció sota la influència Ex. Subjecte que dóna 0.4 mg/l (sent el límit administratiu 0.25). Es comproven altres indicis: conducció perillosa, pèrdua d’equilibri, etc.
 Conducció amb una taxa superior a 0.6mg/l – 1.2g/l. En aquests casos es presumeix la influència de l’alcohol en la conducció.
Els instruments de medició no són exactament precisos, sinó que tenen marge d’error. Exemple: en el cas dels radars, el marge és d’entre un 5-7.5%. A nivell procedimental, es pot aconseguir l’absolució a través d’aquest marge d’error.
Drogues No hi ha una manera fiable de graduar la influència de drogues tòxiques en la conducció, no hi ha una taula de medició. Per tant, comet el delicte tant el que condueix sota els efectes de mig porro, com el que s’ha fumat 10.
No hi ha prou amb donar positiu en el test, sinó que s’ha de demostrar que el consum ha influït en la capacitat de conducció.
Temeritat manifesta Art. 380 CP: Temeritat manifesta + Perill concret per la vida o integritat física de les persones.
Presumpció iuris et de iure de temeritat manifesta:  Conducció que supera en el límit de velocitat en 60km/h en via urbana o 80km/h en via interurbana  Conducció sota la influència dels efectes de l’alcohol Exemples:  Pedro condueix a una velocitat de 210km/h i amb una taxa d’alcoholèmia de 0.65mg/l  Respecte de l’art. 380, hi ha temeritat manifesta, però no s’ha posat en perill concret la vida de ningú.
9 Derecho penal Cal plantejar la qüestió de si el marge d’error de l’etilòmetre concret exclou la responsabilitat per aquest delicte. Si no podem demostrar que la taxa d’alcohol és superior a 0.60, s’hauran de buscar altres indicis.
Resolució: Absolució pel 380 (temeritat manifesta), no està clara la condemna pel 379.2 (taxa d’alcoholèmia), però sí que se’l condemnarà per un 379.1 (excés de velocitat).
 Margarita s’ha de prendre un medicament incompatible amb la conducció. No obstant, condueix el seu vehicle per anar al supermercat.
S’hauria de comprovar si el medicament li ha afectat en aquest moment les seves habilitats per conduir. Si no li afecta, s’haurà d’absoldre. Si no està en les seves plenes facultats, s’haurà de condemnar.
Conducció amb manifest menyspreu per la vida Es castiga com una temptativa d’homicidi. Normalment es castiga amb aquest delicte als que condueixen en direcció contrària en vies molt concorregudes, o amb excés de velocitat o velocitat anormalment reduïda.
Ha de ser un perill concret per la vida.
Negativa a sotmetre’s a les proves de detecció alcohòlica (art. 383 CP) Constitucionalitat d’aquest precepte:  A favor: o La prova de detecció alcohòlica no equival a una declaració incriminatòria.
 En contra: o Art. 24.2 CE  Dret a no declarar contra un mateix.
o Art. 17-25 CE  No es compleix el principi de proporcionalitat ja que hi ha altres mesures per protegir la seguretat vial (dret administratiu). Els mateixos fins es podrien aconseguir a través de mitjans menys lesius.
Realització de diverses proves: 1. Prova discriminatòria.
2. En cas de donar positiu a l’anterior, es realitza una prova de contrast 10 minuts després.
Segons el TS, estem obligats a fer les dues proves.
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