Derecho Laboral (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho Laboral.
Año del apunte 2017
Páginas 12
Fecha de subida 09/05/2017
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Tema 1: Relaciones de Trabajo y Derecho de Trabajo. 1.
Trabajo como Objeto de Relación Jurídica. El derecho de trabajo se identifica y distingue en razón de su objeto, es decir, por el trabajo. El trabajo es una realidad contemplada por el derecho aunque es mas una realidad social y económica. La definición de trabajo es atribuida por otras ciencias sociales mas que por el derecho, y en cualquier caso el trabajo se define en sentido escueto como esfuerzo humano dirigido a la satisfacción de necesidades vitales o la obtención de medios mediante el esfuerzo y que tiene como finalidad satisfacer necesidades vitales. El trabajo es básicamente esfuerzo humano con una finalidad. El trabajo se viene entendiendo también como factor de producción. El Trabajo Libre y el Trabajo Forzoso. El trabajo libre se diferencia del trabajo forzoso ya que depende de la voluntad del sujeto. El trabajo forzoso se realiza de manera obligada y a las puertas de la voluntad del individuo. Hoy en día, gran parte del trabajo es libre aunque existe la posibilidad de que se pueda imponer trabajo forzoso, siempre justificado y dentro de unas ciertas normas internacionales. La realización de trabajo forzoso requiere de una habilitación normativa como por ejemplo sobre las circunstancias sobre las cuales se realiza el trabajo forzoso. Una segunda distinción diferencia el trabajo por cuenta propia y el trabajo por cuenta ajena y pueden usarse diferentes criterios para realizar dicha distinción. La atribución de los frutos del trabajo es lo que les diferencia sobre todo ya que en los trabajos a cuenta propia, los frutos recibidos son propiedad del individuo frente al trabajo por cuenta ajena donde los frutos no son susceptibles de apropiación por el individuo. Esta transmisión del patrimonio, es decir, de los frutos, se puede realizar por voluntad de las partes o puede ser pactada por la ley. Trabajo y Sistema de Producción. La producción de medios y condiciones de vida es el resultado de la conjunción de distintos factores; recursos o medios materiales, tecnología, fuerza de trabajo o cualificaron profesional de los trabajadores. Estos factores son interdependientes, por lo que se influyen y condicionan recíprocamente. A su vez, la producción de medios y condiciones de vida en la distintas sociedades esta relacionada de manera estrecha con las necesidades que en ellas deben o pueden satisfacerse; a) Sistema de Necesidades o Aspiraciones y Sistema de Producción; Al conjunto de necesidades que son atendidas en una determinada sociedad, y al grado o nivel de satisfacción de las mismas, se le llama “sistema de necesidades”. la cobertura del sistema de necesidades corresponde a lo que puede llamarse también sistema de producción o sistema productivo. b) Sistema de Producción en las Sociedades Desarrolladas; El rasgo mas destacado de los sistemas productivos desarrollados es la incorporación de maquinas y tecnologías que han permitido una muy alta productividad en la cobertura de las necesidades vitales. El propio progreso tecnológico, especialmente el producido en los transportes y comunicaciones, ha dado lugar a la mundialización o globalización de la economía. Este fenómeno de mundialización tiene muchas facetas; entre ellas conviene destacar las actividades productivas de un país a otro, la progresiva perdida de importancia del marco nacional para productivas de un país a otro y la repercusión en las economias desarrolladas maduras de la competencia de nuevos países industrializados, que cuentan, entre otras ventajas competitivas, con costes laborales mas reducidos. Otro rasgo característico del sistema de producción de las sociedades desarrolladas es el alto grado de especialización del trabajo, que conlleva una mayor exigencia de preparación profesional de la población. La mayor exigencia de cualificación, junto con la mayor sofisticación y carestía de buena parte de los medios materiales de producción han dado lugar a otro fenómeno característico de las sociedades contemporáneas, que es la dificultad para buena parte de la población de encontrar empleo en la esfera de producción mercantil de sus respectivos sistemas productivos (empleo como bien escaso). Esta dificultad es la base de las reivindicaciones sociales que reclaman el derecho al trabajo cuyo objeto es la facilitación de empleo u ocupación en dicha esfera del sistema productivo. Atendiendo al elemento o ingrediente institucional, los actuales sistemas de producción presentan dos rasgos característicos; 1.
La generalización del trabajo libre y por cuenta ajena, dato institucional que tiene su reflejo económico en la importancia decisiva del mercado de trabajo como mecanismo de asignación de este factor de producción. 2.
La aparición de determinados sujetos colectivos que asumen una parte importante de la labor de regulación o determinación de las condiciones de trabajos a que nos referíamos antes; especialmente las de carácter sindical. Tipos de Prestación del Trabajo En los párrafos siguientes vamos a considerar los diferentes tipos de prestación de trabajo, con trascendencia jurídica, utilizando cuatro clasificaciones; 1.
Trabajo Libre y Trabajo Forzoso. 2.
Trabajo por Cuenta Propia y Trabajo por Cuenta Ajena. 3.
Trabajo Autónomo y Trabajo Dependiente. 4.
Trabajo a Titulo Oneroso y Trabajo Benévolo. La descripción de las distintas clases de prestacion del trabajo interesa sobre todo en este capitulo, para marcar las diferencias institucionales entre los distintos sistemas productivos. El estudio de los tipos o clases de prestación de trabajo nos servirá, ademas, como una mera aproximación al campo de aplicación de la legislación laboral y del derecho de trabajo. 1. Trabajo Libre y Trabajo Forzoso. Existe trabajo forzoso cuando existe imposición de trabajo por parte de otra persona; y existe trabajo libre cuando esta imposición externa no se da, sea cual sea el peso y el apremio de las motivaciones económicas para el mismo. La forzosidad del trabajo no concurre con los compromisos y obligaciones de trabajo que una persona pueda asumir libremente. A diferencia de estos supuestos, en el trabajo forzoso el deber de trabajar se establece al margen y por encima de la voluntad de los afectados, la cual no es tenida en cuenta ni el el momento de constitución del vinculo de trabajo ni a lo largo de la duración del mismo. El trabajo libre es, por contra, aquel en el que no se da una compulsión jurídica para trabajar. Esto es, aquel en el que el trabajador asume el esfuerzo laboral mediante actos voluntarios sucesivamente renovados. La libertad de trabajo no es en consecuencia incompatible con la existencia de obligaciones de trabajar pero si exige por una parte, que estas obligaciones sean aceptadas libremente por el trabajador y no impuestas y por otra que tales compromisos u obligaciones d trabajo libremente asumidos no sean demasiado prolongados o difíciles de deshacer. La Generalización de la Libertad de Trabajo; Hasta el siglo 19 el trabajo por cuenta ajena o a veces el trabajo por cuenta propia con fuerte gravámenes tributarios en relaciones de señorío, fue impuesto a amplias capas de la población. Las instituciones que regularon estas formas de aplicación forzosa de la fuerza de trabajo fueron la esclavitud y la servidumbre en la que los individuos eran adscritos de por vida al servicio de un dueño o señor o al trabajo de la tierra en una determinada jurisdicción territorial (siervos de gleba). La revolución liberal significo en su momento la implantación de la libertad de trabajo como principio fundamental de la organización de las actividades productivas lo que condujo necesariamente a la supresión del trabajo forzoso como modo normal de prestación de trabajo. En la actualidad el trabajo forzoso solo se admite en supuestos muy especiales; como el servicio militar y las prestaciones personales en caso de emergencia publica. La liberación de la fuerza de trabajo de las trabajas jurídicas que la sujetaban fue conseguida gracias a la abolición de la esclavitud y del régimen feudal. Aun así, no se trataba solamente de desatar los vínculos de trabajo forzoso del pasado, sino de impedir que estos pudieran reproducirse en el futuro bajo la forma institucional distinta de la servidumbre contractual. A esta finalidad responden determinadas reglas básicas de las constituciones y de los códigos civiles decimononicos incorporadas desde entonces a los ordenamientos jurídicos. Una buena demostración de la pervivencia del trabajo forzoso en las sociedades actuales, es la aprobación en pleno siglo XX de tras acuerdo internacionales sobre la materia; El Convenio OIT numero 29 (1930) “ Para suprimir lo mas pronto posible el empleo de trabajo forzoso u obligatorio en todas sus formas.” El Convenio OIT numero 105 (1957) que concreta y revisa el alcance del anterior. El Convenio OIT numero 182 (1999) de prohibición de las peores formas de trabajo infantil, esclavitud, practicas análogas, servidumbre por deudas y condición de siervo. La Carta de los Derechos Fundamentales de la UE contiene una “prohibición de la esclavitud y del trabajo forzado” articulo 5 en virtud de la cual nadie podrá ser sometido a esclavitud o servidumbre. Nadie podrá ser constreñido a realizar un trabajo forzado obligatorio y se prohibe la trata de seres humanos. 2. Trabajos Por Cuenta Propia y Trabajo Por Cuenta Ajena. De las clasificaciones que nos proponemos estudiar, esta es la que tiene mayor sustantividad para la visión de conjunto de los sistemas jurídicos contemporáneos. La clasificación que distingue entre trabajo libre y trabajo forzoso es decisiva para el estudio de la historia del derecho y aunque ha perdido el papel protagonista sigue conservando virtualidad en los ordenamientos contemporáneos. Su consideración permite apreciar las implicación de principio de libertad de trabajo. Los tipos de trabajo autónomo y trabajo subordinado y trabajo a titulo oneroso y del trabajo benévolo suelen estar normalmente aunque no siempre ocurre así, en función de los términos de la clasificación básica que analizamos a continuación. Conviene adelantar no obstante que la subordinación del trabajo es como se vera mas adelante un criterio de gran importancia operativa en el Derecho del Trabajo. a) Definición de la Ajenidad; Según la atribución de sus frutos o resultados, criterio de distinción, el trabajo puede ser trabajo por cuenta propia y trabajo pro cuenta ajena. En el trabajo por cuneta propia es el propio trabajador el que adquiere o se beneficia inmediatamente de los resultados productivos a propinados de aquellos que son susceptibles de apropiación. El destino final de los resultados productivos del trabajo por cuenta propia puede ser; o bien la utilización o consumo directo por el trabajador o su familia o bien lo que es mas frecuente en estadios evolucionados de la división del trabajo, su transmisión opuesta a disposición por uno u otro mecanismo jurídico: venta en el mercado, entrega de la obra entregada, comunicación de los conocimientos o informaciones adquiridos mediante la actividad laboral. En todo caso, la nota distintiva del trabajo por cuenta propia radica en que tales resultados productivos ingresan en el patrimonio o en el haber profesional de quien los obtiene. En el trabajo por cuenta ajena los frutos o resultados del trabajo no son adquiridos ni siquiera en un primer momento por el trabajo sino que pasan directamente a otra persona que se beneficia de ellos desde el instante en que se producen. Cuando el resultado del trabajo se concreta en un fruto o producto susceptible de apropiación, la propiedad sobre los mismos es adquirida por el beneficiario del trabajo. b) Títulos Jurídicos de la Ajenidad del Trabajo; El titulo fundamento jurídico de la ajenidad del trabajo ha variado mucho a lo largo del tiempo como veremos en el estudio del trabajo por cuenta ajena en la historia ciñéndonos a los ordenamientos contemporáneos, dicho titulo es en la mayoría de los casos de naturaleza contractual: la utilidad o ventaja del trabajo es adquirida por una persona u organización distinta del que lo presta mediante acuerdo de transmisión de resultado del trabajo entre el trabajador y quien recibe la utilidad del esfuerzo laboral, acuerdo que suele incluir lógicamente una compensación económica para el primero. De no mediar la transmisión contractual de los frutos de trabajo estos se atribuyen normalmente a quien los produce. Así sucede por ejemplo en el supuesto de la obra de autor; “La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el solo hecho de su creación.” De todas maneras, en las relaciones de trabajo pro cuenta ajena, el fundamento jurídico de la atribución del resultado productivo no es siempre de manera exclusiva el compromiso contractual del trabajador de cederlo por anticipado al empleador o empresario. Hay supuestos de trabajo por cuenta ajena en los que la atribución de los frutos o productos del trabajo esta determinada también complementariamente por la aplicación de las reglas civiles o mercantiles sobre la propiedad. 3. Trabajo Autónomo y Trabajo Subordinado. Para la estadística y para la economía el trabajo autónomo es sinónimo a trabajo por cuenta propia. Este mismo significado ha tenido la expresión en Seguridad Social (articulo 10. a) LGSS y sin embargo desde el punto de vista de la regulación jurídica del trabajo, no existe coincidencia total aunque si existe una notable proximidad entre uno y otro concepto. En termino jurídico laborales, lo contrario de trabajo autónomo es trabajo subordinado, es decir, jurídicamente dependiente y no trabajo por cuenta ajena por lo que caben conminación diversas de los términos de una y otra clasificación. Distinción entre Trabajo Autónomo y Trabajo Subordinado; Cuando el trabajo puede disponer plenamente sobre el modo de ejecución de su trabajo nos encontramos ante el trabajo autónomo. Cuando por el contrario, una persona distinta del trabajador tiene un poder jurídico de disposición sobre el esfuerzo laboral de este ultimo, hablamos de trabajo subordinado. El criterio de distinción entre uno y otro es la existencia o no de órdenes ajenas sobre el modo de ejecución o realizaciones trabajo Distinción entre Trabajo Autónomo y Trabajo Subordinado; Cuando el trabajador puede disponer plenamente sobre el modo de ejecución, en su trabajo nos encontramos ante el trabajo autónomo. Cuando por el contrario una persona distinta del trabajador tiene un poder jurídico de disposición sobre el esfuerzo laboral de este ultimo, se esta hablando de trabajo subordinado. Grados y Aspectos de la Subordinación Laboral; El trabajo subordinado, en cambio, si se presenta como un concepto graduable que consiente diversos niveles de intensidad. En efecto la subordinación aparece unas veces como sometimiento a ordenes en todos los aspectos y circunstancias (tiempo lugar y modo) de la prestación de trabajo. Otras veces en cambio, en el extremo opuesto, la subordinación no pasa de ser una adaptación o acomodación de la propia actividad laboral a los criterios organizativos (objetivos condicionamientos y programas) del empleador o empresario. Un factor muy influyente en el grado de subordinación y en la configuración de la prestación de trabajo como autónoma o subordinada es la cualificación profesional. Los trabajos muy cualificados se prestan con frecuencia en régimen de autonomía o “en ejercicio libre” cuando se prestan en régimen de subordinación las formas de estas son mas sutiles y relajadas, no afectan a la Lex Artis o reglas técnicas de ejecución del trabajo. Otro factor que puede influir también en el grado de la subordinación es el modo de organizar la producción y el trabajo que no tiene que responder necesariamente a un principio o criterio único sino que admite formas de control de distinta extensión e intensidad. Estas formas de control van desde el Tailorismo en el que las ordenes de trabajo llegan al detalle de la ejecución del acto de trabajo a los llamados equipos semi autónomos de trabajo en los que el control jerárquico se reduce al mínimo. En el paso siguiente nos encontramos con la “descentralización productiva” que es ya jurídicamente trabajo autónomo donde el control interno es sustituido por el juego de la coordinación en el mercado entre empresas y colaboradores externos. La Correlación ajenidad-subordinación y sus limites; La clasificación que estamos considerando ahora esta estrechamente conectada con la distinción entre trabajo por cuneta propia y trabajo por cuenta ajena; hasta el punto que se ha sostenido que el trabajo por cuneta ajena y el trabajo subordinado así como el trabajo por cuenta propia y el trabajo autónomo son dos perspectivas o aspectos de una misma realidad: dos caras de la misma moneda. La anterior afirmación es acertada solo en parte, es verdad que el trabajo por cuenta ajena es prestado normalmente en régimen de subordinación ya que quine va adquirir los frutos o resultados del trabajo procurará por uno u otro mecanismo jurídico influir en su ejecución para que sean los apetecidos. La misma correlación, aunque por razones inversas, se puede apreciar entre trabajo por cuneta propia y trabajo autónomo. Pero, el factor de la atribución de los frutos o resultados del trabajo no es el único que determina la autonomía o la subordinación en la realización del mismo. También influyen sobre ello el carácter individual o colectivo del trabajo realizado y las exigencias técnicos y deontológicas de ciertas profesiones. Un buen ejemplo de ello es el del trabajo de los menores en el ámbito familiar, trabajo por cuenta propia en el que el sometimiento a las potestades familiares se utiliza como equivalente funcional de la subordinación. Subordinación o dependencia Jurídica y dependencia Económica. TRADE; Trabajadores Autónomos Dependientes Económicos; La Ley 20/2007 del 11 de Julio del Estatuto del Trabajo Autónomo pone de manifiesto la compatibilidad tanto en el terreno de los conceptos como en la practica de los modos de producción entre el trabajo autónomo y los dos términos de la clasificación trabajo por cuenta ajena/ trabajo por cuenta propia. El reconocimiento legal de la figura del “trabajador autónomo económicamente dependiente” aconseja distinguir con nitidez los conceptos de subordinación y dependencia que hasta la ley 20/2007 venían siendo utilizados en la practica como sinónimos. La subordinación o “dependencia jurídica” se refiere al modo de ejecución del trabajo con sometimiento a ordenes o criterios organizativos de otra persona. El concepto de dependencia económica que ya había sido elaborado por la doctrina y que ahora es acuñado por el legislador se refiere a que la fuente predominante de los ingresos del trabador proviene de manera estable de un solo cliente del que aquel pasa a depender en cuanto a provisión de medios de vida a partir de un cierto umbral fijado por la ley en “al menos del 75% de sus ingresos por rendimiento de trabajo y de actividades económicas o profesionales.” (articulo 11.1). La ley 20/2007 supone la creación para el trabajador autónomo económicamente dependiente de un régimen profesional intermedio, en cuanto a nivel de protección, entre el trabajo asalariado y el trabajo autónomo de régimen común. 4. Trabajo a Titulo Oneroso y Trabajo Benévolo. El criterio de diferenciación entre trabajo a titulo oneroso y trabajo benévolo o de favor es el de la motivación principal que impulsa al trabajador en la realización del trabajo. Si la motivación principal es la adquisición de una ventaja económica nos encontramos ante el trabajo prestado a titulo oneroso. Si la motivación principal es altruista, nos encontramos ante un trabajo benévolo o de favor. Entre trabajo por cuneta ajena y trabajo a titulo oneroso no existe tampoco una correlación necesaria. El trabajo de favor por cuneta ajena se ha dado siempre y se sigue dando con alguna frecuencia de manera ocasional e incluso a veces con cierta continuidad. Las motivaciones del trabajo benévolo por cuenta ajena pueden ser muy diversas; amistad, vecindad, caridad, militancia política o sindical. Una de las modalidades del trabajo benévolo es la participación personal sin contraprestación económica en actividades de interés general. Como por ejemplo; asistenciales sanitarias, de cooperación al desarrollo etc etc desarrolladas por organizaciones sin animo de lucro privadas o publicas. Este régimen de trabajo se conoce con el nombre de voluntariado. Concepto y Estructura del Derecho del Trabajo Concepto: La referencia al trabajo asalariado es clave para la definición del derecho del trabajo. Por otra parte, a partir de cierto momento histórico, el obejto de regulación del derecho del trabajo no es solo la relación del trabajo asalariado sino también lo que se ha dado a llamar “sistema de relaciones laborales”. El sistema de relaciones laborales es el conjunto formado por la representaciones profesionales de trabajadores y empresarios y por las practicas desarrolladas o establecidas por ellas. La función característica es la fijación de condiciones de trabajo y empleo para los distintos segmentos o sectores del sistema productivo. Dos Definiciones del Derecho de Trabajo; Los conceptos de trabajo asalariado y de sistema de relaciones laborales que se acaban de precisar facilitan una formula de síntesis para la definición del derecho del trabajo que puede ser la siguiente: el derecho del trabajo es el conjunto diferenciado de normas que regulan el trabajo asalariado y el sistema de relaciones laborales. Una definición mas descriptiva es aquella que establece que; es el conjunto diferenciado de normas que regulan el mercado del trabajo, la relación individual de trabajo asalariado y la organización y actividad de las representaciones profesionales de trabajadores y empresarios. Esta segunda definición subraya también que el derecho del trabajo no se limita hoy a la regulación de la relación individual de trabajador asalariado sino que extiende su campo de acción a otra serie variada de relaciones. El Proceso de Diferenciación del Derecho del Trabajo; El derecho de trabajo solo emerge y de manera rudimentaria a comienzos del siglo XX. A lo largo de su evolución desde los orígenes hasta el momento actual el proceso de diferenciación del derecho del trabajo respecto de otros sectores del ordenamiento jurídico se ha ido haciendo mas acusado. Hoy por hoy el derecho de trabajo no solo ofrece soluciones normativas diferentes a las del derecho común “privados o público” sino que cuenta con fuentes de producción normativa especificas como son el convenio colectivo que esta dotado además, de medios propios para exigir el cumplimiento de sus normas. La singularidad del derecho de trabajo puede apreciarse por consiguiente en todas las facetas de la experiencia jurídica: en el contenido de las reglas sustantivas, en los sujetos que las establecen, en los instrumentos para su elaboración y en los procedimientos para ponerlas en practica o hacerlas efectivas. Partes e Instituciones del Derecho del Trabajo; Las distintas partes del ordenamiento general giran en torno a las principales instituciones del mismo: el contrato de trabajo, el mercado de trabajo, los representantes de los trabajadores, el convenio colectivo, el proceso de trabajo y las sanciones administrativas laborales. Actualmente, el derecho de trabajo plantaea una estructura compleja. Derecho Individual del Trabajo y Derecho Colectivo del Trabajo; El derecho individual del trabajo abarca las normas sobre la relación del trabajo y sobre el acto contractual que la origina; entre ellas en un lugar destacado las normas de regulación de condiciones mínimas de trabajo. Las condiciones de trabajo en sentido estricto comprende los aspectos de la regulación de la relación de trabajo concernientes a la ejecución de la prestación de trabajo y a las contrapartidas de la misma. Por su parte, las condiciones de empleo en sentido estricto, comprende los aspectos de la regulación de la relación de trabajo atenientes a su duración, vicisitudes y exención. El derecho colectivo del trabajo abarca las normas sobre organización y acción de las representaciones profesionales, es decir, sobre el sistema de relaciones laborales. El derecho colectivo del trabajo esta formado hoy por cuatro grupos de normas o conjuntos institucionales que son; los sindicatos y las asociaciones empresariales, convenios y acuerdos colectivos, las medidas de conflictos colectivos y los medios de solución de los mismo y la participación y representación de los trabajadores en la empresa. Todos estos elementos del sistema de relaciones laborales están estrechamente articulados entre sí de forma que el cambio de uno repercute en los demás y que la privación de cualquiera de ellos impide el desarrollo normal del conjunto. Derecho del Empleo; En la etapa de formación del ordenamiento laboral vieron la luz varios institutos jurídicos que tenían en común la preparación o facilitación de la contratación laboral en el merado de trabajo externo. La doctrina científica califico acertadamente estos institutos como “estados previos al contrato de trabajo” a partir de los años 80 del siglo pasado se han incorporado a los anteriores otros conjuntos normativos que persiguen los mismo o similares propósitos: fomento del empleo, discriminación positiva de grupos de personas con especiales dificultades de colocación, empresas de trabajo temporal y libre circulación de trabajadores comunitarios etc etc. Las dimensiones y las propias características normativas de estos institutos permiten hoy la consideración a aparte de los mismos bajo la rubrica de derecho del empleo. Derecho Procesal del Trabajo y Derecho Administrativo del Trabajo: En bastantes países entre los que se encuentra España aparecen junto a los anteriores otros conjuntos normativos como el derecho procesal del trabajo y las normas especiales sobre la administración de trabajo y sobre los procedimientos administrativos laborales. (Inspección de trabajo, Infracciones y Sanciones laborales.) Estos segmentos de la regulación procesal y administrativa forman parte del derecho del trabajo cuando las perspectivas normas orgánicas o de procedimiento presentan especialidades de cierta entidad respecto de las normas comunes del enjuiciamiento civil o del ordenamiento jurídico administrativo. El derecho procesal del trabajo cuenta en España con una larga tradición que se remonta a la legislación sobre jurisdicción en materia laboral de principios del siglo XX. La normativa normativa procesal española ha configurado desde sus comienzos el proceso laboral como proceso civil especial y ha mantenido desde entonces a los tribunales de trabajo como órganos jurisdiccionales especializados. En cuanto al derecho administrativo del trabajo su desarrollo en España ha sido y sigue siendo también mayor que en otros países del entorno europeo debido, al intervencionismo en las relaciones laborales que ha sido una de las constantes históricas del derecho de trabajo español. Derecho de Trabajo y Derecho de Funcionarios; En el ordenamiento español la separación de los funcionarios públicos de los restantes trabajadores esta consolidada en la CE y que aunque reconoce los mismo derechos profesionales a todos los españoles, prevé un estatuto de trabajadores separado y distinto del estatuto de los funcionarios. El estatuto de los trabajadores fue aprobado mediante la ley 8/1980. El estatuto básico del empleo publico ha sido aprobado por ley 7/2007. Pero, esta disposición legal no limita su regulación a los funcionarios públicos sino que es de aplicación también en buena parte de sus preceptos a los trabajadores de las administraciones publicas sometidos a régimen laboral, de modo que este grupo de empleados publico se rige por normas y disposiciones de una y otra ley estatuaria. Derecho del Trabajo y Derecho de la Seguridad Social; ¿Forman parte las instituciones jurídicas de la Seguridad Social (SS) del sistema de normas que llamamos derecho del trabajo? La respuesta de esta pregunta debía ser la afirmativa hasta el segundo tercio del siglo XX. En sus primeras etapas las SS se concibió como un mecanismo de protección destinado exclusivamente a los trabajadores asalariados y para la cobertura de riesgos relacionados con el trabajo: accidentes de trabajo, enfermedades profesionales, incapacidades laborales, enfermedad común del trabajador asalariado etc etc. La tendencia manifestada tras la Segunda Guerra Mundial al generalizar la protección dispensada a toda la población activa e incluso a todos los ciudadanos, impide considerar hoy la SS como una parte del derecho del trabajo. La separación entre derecho del trabajo y derecho de la seguridad social ha adquirido carta de naturaleza en el ordenamiento español en la CE de 1978. En la enumeración de ramas del derecho que realiza el texto constitucional apropósito de la distribución de competencias entre el estado y las CCAA, la legislación laboral aparece como un conjunto normativo distinto y separado de la legislación de la SS. La propia CE habla también de la SS como un régimen de protección para todos los ciudadanos y no solo para los trabajadores. Fines y Funciones del Derecho de Trabajo Los Fines del Derecho del Trabajo; En los comienzos de la legislación laboral puede hablarse de una finalidad institucional única del derecho del trabajo: la finalidad tuitiva o protectora del trabajador. A la finalidad de protección individual se han añadido otras de carácter colectivo o de naturaleza económica. Las especificas finalidades sociales y económicas que persigue el ordenamiento laboral exigen tanto en la producción de sus normas como en la aplicación de las mismas, una atenta observación del mercado de trabajo y de las relaciones laborales tal como funcionan o se desarrollan en sociedades concretas y determinadas. En consecuencia los métodos de elaboración han de tener muy en cuenta la viabilidad, eficacia y efectividad de las soluciones adoptadas. La Finalidad Tuitiva; Esta implicación personal en el acto de trabajo da cuneta de la tendencia a imponer limites sustantivos o de contenido a los acuerdos sobre las actividades laborales. Tales limites externos al mercado de trabajo se justifican en la necesidad de defender determinados intereses personales- la vida, la salud, la dignidad- y frente a condiciones de intercambio que puedan afectarles negativamente. La declaración de que “el trabajo no es una mercancía” muchas veces afirmada como fundamento del actual régimen jurídico del trabajo y que ha llegado a ser incluida desde 1944 en la constitución de la OIT es una formula de síntesis que apunta precisamente a estas restricciones del libre juego del mercado de trabajo establecidas para la defensa de la persona del trabajador. El objetivo de protección de los intereses personales del trabajador ha sido durante la etapa inicial de este sector del ordenamiento la finalidad mas característica del derecho del trabajo. La manifestaciones de este fin son diversas de acuerdo con la diversidad de los interés personales implicados en la ejecución del trabajo: protección de la salud laboral, de la intimidad personal, de la conciliación de la vida familiar y laboral etc ect. La Finalidad Compensadora; Junto a la implicación de la persona del trabajador en las transacciones o contratos que tiene por objeto la actividad laboral otro rasgo característico de las relaciones de trabajo en las economías de mercado es la desigualdad de fuerza contractual o poder de negociación entre las partes o sujetos individuales de las mismas. En efecto, quienes ofrecen empleo se encuentran a menudo en una situación económica mas solida que permite una mayor capacidad de maniobra y resistencia en la negociación del precio y demás condiciones de las prestaciones del servicios. Quienes demandan empleo lo suelen hacer en cambio, mas apremiados por la necesidad de adquirir medios de vida y con la presión de una balanza numérica desfavorable por el excedente de fuerza de trabajo. La caracterización del mercado de trabajo como mercado de posiciones desiguales o asimétricas donde la oferta de empleo tiene ventajas sobre la demanda, admite no obstante, graduaciones y excepciones. Hay situaciones de escasez de recursos humanos- en general o mas frecuente en relación con ciertas cualificaciones sociales que pueden alterar la balanza de las posiciones de las partes. Un efecto análogo de atenuación del desequilibrio de poder de negociación es el producido en la sociedades actuales por la cobertura publica de las necesidades básicas a través de rentas sociales mínimas o de prestaciones de desempleo. Del análisis de intereses que se acaba de exponer deriva la segunda de las finalidades institucionales del derecho de trabajo que es la compensación de la debilidad contractual del trabajador en la relación de trabajo asalariado. Este propósito de reequilibrar la posición del trabajador- contratante débil, se procura en el ordenamiento laboral por distintos medios o vías. Uno es la legislación de condiciones mínimas de empleo y trabajo que impone a los empresarios limites o barreras a posibles abusos de su posición dominante. Y otro es la legislación sobre los instrumentos procesales y administrativos de exigencia o aplicación del ordenamiento laboral en la que cabe apreciar también con toda claridad la huella de esta finalidad compensadora. La finalidad compensadora del derecho de trabajo tiene su fundamento no en méritos o deméritos abstractos de los trabajadores y empresarios como grupos sociales sino en aspectos y datos concretos del mercado de empleo y de la relación de trabajo asalariado. De ahí que el optimo de la balanza compensatoria del ordenamiento laboral no coincida con la máxima ventaja para los trabajadores sino con la dosis de compensación necesaria para contrapesar el desequilibrio inicial de posiciones. El dinamismo del ordenamiento laboral tiene aquí, una de sus principales raíces. ...

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