TEMA 3. RE. PATATA_p05-07 (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Grado Periodismo - 1º curso
Asignatura Relaciones Exteriores de España
Profesor F.S.
Año del apunte 2017
Páginas 3
Fecha de subida 22/10/2017
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3.
Se generaliza la desconfianza en la eficacia del Servicio Exterior. Esto llevó incluso a la caída de Alfonso XIII: entre las muchas cagadas que cometió este ilustre personaje de nuestra reciente historia, está la de haber intervenido a título personal en política exterior (como lo hiciera el, también ilustre, Primo de Rivera).
4.
Oportunismo coyuntural: a Alfonso XIII sólo le interesaba intervenir para mantener su prestigio, no para resolver los problemas de España.
5. De la etapa final de la Monarquía de Alfonso XIII a la derrota de la República (1923 – 1939) 3.3 Política exterior de la Dictadura de Primo de Rivera (1923 – 1931) Cuando hablamos de las causas del golpe de Estado de Primo de Rivera hacemos referencia a la búsqueda de la solución a la crisis del país en determinados sectores de la sociedad española: ejército, alta burguesía y gran parte de la clase media. Hay que destacar tres elementos en la política durante esta etapa: Descontento del ejército tras el desastre de Annual.Auge del nacionalismo periférico.
Ascenso del movimiento obrero. Triunfo del fascismo en Italia y ascenso al poder de Mussolini.
En este contexto, la gran cuestión en política exterior será Marruecos. Todo el énfasis se enfoca en Marruecos. Pero también se intentará reforzar el apoyo franco-británico y las relaciones con Italia. Primo de Rivera también reforzará las relaciones con Portugal, que Franco continuará, llegando al denominado bloque ibérico.
La actuación de Primo de Rivera en Marruecos gozará de gran éxito. Cuando empezaron sus actuaciones se produjo un fracaso comparable con el de Annual, con numerosas bajas. Sin embargo, la actuación de Primo de Rivera fue muy distinta a la de Dámaso Berenguer y Silvestre, ya que las tropas españolas no se retiraron.
Negocian con Francia en 1924 y ya se preparan alianzas político-militares claras de coordinación diplomática y militar contra el tráfico de armas, para dejar a los rifeños marroquíes sin ellas. En el Desembarco de Alhucemas la mayor parte de la tropa era española. Este desembarco fue el primero en la historia mundial, el 8 de septiembre de 1925. Fue el primer gran éxito definitivo de Primo de Rivera. Cuando se consigue este éxito, no les queda otro camino a los marroquíes que entrar en negociaciones para firmar la paz en 1927. A partir de este año, la cuestión marroquí dejó de ser un problema para los españoles.
La acción española se situará perfectamente por el norte marroquí. Pero queda aún la cuestión de Tánger. El Estatuto de Tánger acabará en la enemistad de España y Francia. Los españoles van a ceder a las presiones francesas con el fin de que el español sea aceptado como segunda lengua oficial en la Sociedad Internacional.
La situación de Marruecos dividirá a los españoles: las clases populares y la izquierda rechazan la presencia española en África, mientras que una gran parte del ejército español defiende esta presencia amparándose en elementos similares a los que utilizan las potencias europeas: militares-económicos y sobretodo estratégicos.
En la relación con Italia se busca apoyo mutuo ante en condominio que Gran Bretaña y Francia establecen, el dominio del Mediterráneo y, por supuesto, afinidad ideológica.
Con Portugal hablamos en los mismos términos que con Italia. También hay que hablar de las relaciones con Latinoamérica. Cuando se pierden las colonias en esa zona se intenta revocar el poco interés que los españoles tenían en ese momento por el continente americano.
De 1923 a 1926, con Primo de Rivera, se sigue buscando la aceptación internacional.
Se trataba de llevar a cabo una recuperación y obtener una imagen de prestigio internacional.
Entre 1926 y 1931, se inicia una política revisionista. De hecho, hubo una alianza con los países revisionistas europeos: Italia y Alemania. España llega a hacer un frente común con Italia para ir en contra de Francia.
4 3.4 Política Exterior republicana (1931 – 1936) Instauración de la II República. Causa internacional muy clara, que afectará a la economía mundial: el crack del 29, donde se globalizaron los problemas económicos.
Se profundiza el descontento social en huelgas, y todo ello tiene un resultado políticomilitar y cultural.
El 27 de enero de 1930, Primo de Rivera presenta su dimisión, se marcha al exilio y muere en París. Se inicia la Dictablanda y se intenta volver a la situación de 1923. En el verano de 1930, republicanos de todo espectro político y socialistas firman el Pacto de San Sebastián con el fin de derrocar el sistema monárquico. El rey se queda cada vez más aislado y el gobierno convoca entonces elecciones municipales.
Constitución del 9 de diciembre de 1931.
Artículo 14: exclusiva competencia del Estado español en la legislación, ejecución y representación diplomática y consular del Estado en el exterior. Exclusiva competencia también en la relación ala firma de los Tratados de Paz, de declaración de guerra, en el marco del régimen de colonias y protectorado.
Artículo 24: reciprocidad internacional efectiva. Conceder la ciudadanía a naturales de Portugal y países latinoamericanos, incluido Brasil, cuando así lo soliciten y cumplan una condición muy básica: residir en el territorio español.
Artículo 6: se renuncia a la guerra como instrumento de política nacional.
Artículo 7: España acata las normas universales de Derecho Internacional, incorporándolas a su derecho positivo.
Artículo 77: una vez aprobado por el Parlamento, el Jefe de Estado suscribirá la ratificación de los Tratados Internacionales que España firma, y será comunicado a la Sociedad de Naciones.
Características generales de la II República.
Internas: nos encontramos en un período muy breve con altibajos y beligerancia social y económica, que acaba siendo un desgaste progresivo que acabará con el estallido de la Guerra Civil. Desde el punto de vista de las expectativas se abre una era de esperanzas y reformas que finalmente acaban estrepitosamente.
Externas: nos encontramos también de forma general que la imagen de España en América latina y de América latina en España se rompe. Razones: Los círculos más progresistas empezaron a preocuparse por la situación de España.
Los políticos más tradicionales siguen viendo a América latina como una forma de expandir la hispanidad.
Cuando combinamos ambas posturas nos encontramos que estas posturas fomentan las estrategias de los partidos políticos que España y América latina no lleguen a ningún acuerdo. La estrategia: la izquierda prefiere encerrarse en sus países, mientras que la derecha abraza las tesis hispanistas que vienen planteándose.
Períodos de la II República.
Período social-hazañista. 1931 – 1933. Gobierno provisional anterior con el objetivo de elaborar la Constitución. Este período pone de manifiesto la importancia que tiene la política exterior española.
Cuando vamos a la práctica, los elementos de esta política exterior son mínimos. Se confunde la política exterior con la diplomacia: reuniones de presidentes y gobiernos de otros países. Cabe destacar el importante papel de los intelectuales, que ayudaron en el objetivo internacional: la apertura de España al exterior.
Bienio radical-cedista. 1934 – 1936. Pasamos de un período progresista a uno conservador. La beligerancia ya está dando sus frutos. El interés de España ya se concentra en la política interna. La gestión de la crisis adquiere protagonismo, y la política exterior entre 1934 y 1936 adopta un papel secundario.
5 Período de 1936 – Guerra Civil. Frente Popular. Hay una ruptura desde que se inicia el conflicto del siglo XX. Fracasa la Sociedad de Naciones.
Fin del sistema político republicano. Enero de 1936. Ante la inestabilidad del país, se disuelven las Cortes, y se convocan elecciones. El objetivo es consolidar el gobierno en el poder. Una vez más, lo que se busca es un plebiscito en torno a su persona. El resultado es contrario a lo que se pretendía.
Estas elecciones de 1936 las gana una coalición de izquierdas que se conoce como Frente Popular. En cuanto llega al poder, pone en marcha reformas que se habían suspendido debido a la beligerancia de las etapas anteriores.
Acciones en política exterior en la República. España adopta el ideario de la Sociedad de Naciones. Tanto es así, que renuncia constitucionalmente al uso de la guerra.
La Segunda República no tenía política exterior, puesto que hay factores internos y externos que lo impiden. Los años treinta no son una época propicia para las aventuras exteriores, Europa se debate a una profunda crisis desencadenada por el crack del 29, mientras que Alemania e Italia constituyen, cada vez más, una amenaza.
Más allá de Europa, China y Japón empiezan a despertar. Al tiempo que, en Rusia, se afianza el comunismo. En Francia y Gran Bretaña los socialistas piden paso y esto produce miedo. De hecho, aunque Francia apoya a la República española, se atemoriza cuando en el 36, el Frente Popular gana las elecciones.
Dentro de España, con la segunda República, se pensó que estábamos asistiendo a un cambio profundo. De hecho, este sistema era representado por los intelectuales.
Sin embargo, se acabó designan do a personas inadecuadas tanto para conducir el gobierno, como para representarlo fuera de nuestras fronteras. Muchos diplomáticos de gran valía dimitieron por su inclinación monárquica o porque tenían diferencias con miembros del gobierno. Y es que buscaba la fidelidad al régimen.
Esta etapa de la política exterior se caracteriza por una enorme discontinuidad e inestabilidad. Además, había una gran desinformación.
Será la propia Constitución del 31 la que determine la línea de la política exterior española. Se trata de la primera Constitución Europea que marca las bases de un estado regional.
Directrices de la política exterior: Pacifismo a ultranza: se renuncia a la guerra como instrumento de política nacional.
Adhesión incondicional a los principios del pacto de la Sociedad de Naciones, a las normas que regían el Derecho Internacional Público.
Un dato curioso, sin embargo, es que muchos de nuestros intelectuales tenían un concepto centralista del estado. España, en el siglo XX, especialmente en esta II República, intenta revivir las ideas de sus grandes teólogos de siglos pasados.
España intenta vivificar en el seno de la Sociedad de Naciones un espíritu de colectividad. Este organismo pretendía ser un gran estado multinacional, un gran gobierno mundial. La Sociedad de Naciones fracasa por la vuelta al aislacionismo de EEUU, que paradójicamente fue quien la propuso.
A pesar de lo que se ha dicho, la Segunda República no renuncia a la idea imperial.
Nuestro gobierno intentó llevar a cabo lo que consideraba sus pretensiones legítimas: restauración de Gibraltar.
España se plantea la existencia de dos américas, Norte y Sur: pide que su lengua, su cultura, etc. se respeten en EEUU al tiempo que hablan del gran legado que nuestro país dejó en América Latina.
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