Biografies examen de sintesi (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Criminología - 1º curso
Asignatura Història Política i Social Contemporània
Año del apunte 2014
Páginas 12
Fecha de subida 29/01/2015
Descargas 35
Subido por

Descripción

Biografias de personajes históricos necesarias para preparar el examen final

Vista previa del texto

Biografías historia 1. Karl Marx (1818-1883) Nacido en Tréveris, en el seno de una familia judía alemana, estudió filosofía en la Universidad de Berlín donde, bajo la influencia de los “hegelianos de izquierda”, se formó en las tesis de la dialéctica hegeliana.
A partir de 1848, por razones políticas, tuvo que salir de la Prusia renana para residir alternativamente en París o Bruselas. En estas ciudades, además de entrar en contacto con exiliados alemanes, conoce a Frederich Engels, con quien comenzó una colaboración intelectual que había de durar toda la vida.
Obras conjuntas de ellos son La ideología alemana, escrita en 1845 como un “ajuste de cuentas” con la filosofía idealista alemana, o el Manifiesto Comunista, escrito como planfeto político en el curso de las revoluciones de 1848.
A partir de 1849, Marx pasa a residir en Londres, donde trascurrió casi toda su vida y donde murió en 1883. En Londres trabajó durante muchos años en la biblioteca del Museo Británico y allí fue donde redactó sus obras más conocidas e influyentes, como son Contribución a la crítica de la economía política (1859) y, sobre todo, El capital, comenzada a publicar en 1867, pero cuyos dos últimos tomos había de editar Engels póstumamente.
Las obras de Marx, y en su caso, de Engels, constituyen un análisis completo de la estructura y naturaleza de la sociedad burguesa y capitalista del siglo XX, una crítica radical de sus contradicciones y una propuesta de transformación de la misma. De acuerdo con la conocida reflexión escrita en la Ideología alemán, si los filósofos se habían dedicado hasta entonces a “interpretar” el mundo, Marx y Engels proponen que deben dedicarse a “transformarlo”. Ésta fue su divisa intelectual y vital durante el resto de su existencia y una de las principales herencias legadas por el pensamiento de Marx a toda la tradición socialista posterior.
A través de conceptos como plusvalía y revolución social, forjó las bases del materialismo histórico y dialéctico. Además de su obra teórica, Marx fue un activo dirigente político del movimiento obrero europeo, contribuyendo de forma muy directa a la fundación de la AIT (Asociación Internacional de Trabajadores) en 1864, en cuyo seno hubo de luchar por fijar sus posiciones doctrinales frente a las anarquistas defendidas por Bakunin.
La dimensión de su obra intelectual y su condición de dirigente del socialismo internacionalista hacen de Marx, junto a Darwin, una de las figuras más decisivas del siglo XX. Su mayor grandeza está, como ha observado el historiador L.Mose, en que supo recoger las ideologías del siglo XIX y lanzarlas en una dirección completamente opuesta. El idealismo hegeliano fue reconvertido en una explicación materialista de la realidad. La sustitución histórica de unas clases por otras, en que insistía tanto el pensamiento histórico liberal francés, fue transformada por Marx en una lucha de clases como el motor de la historia. La crítica “pauperista” al naciente capitalismo realizada por los socialistas utópicos fue dirigida hacia el origen del problema: 1 Biografías historia la apropiación del trabajo, en forma de plusvalía, por parte de los propietarios de los medios de producción.
2. Otto von Bismarck Estadista prusiano y principal dirigente del Imperio alemán desde 1871. Nacido en el seno de una familia de la nobleza prusiana (los junkers), comenzó su actividad política en 1847, como miembro del Parlamento prusiano, prologándose su protagonismo en la política alemana y europea más de cuarenta años.
Desde 1862, en que es nombrado primer ministro de Prusia, condice el proceso de unificación de Alemania, mediante sucesivas guerras contra Dinamarca, Austria y Francia.
A partir de 1871, después de la guerra franco-prusiana, fue el principal dirigente político del Imperio alemán, hasta que abandonó su cargo en 1890.
De ideas conservadoras, pragmático y autoritario, profundamente nacionalista y defensor de la realpolitik: un estilo de hacer política que combinaba el empleo de la diplomacia y la política de alianzas con el recurso de la guerra y la demostración de fuerza. Defensor de la primacía de la razón de Estado como principio político, gobernó el Imperio guillermino con mano de hierro y apariencia constitucional, combatiendo a los socialdemócratas y, al propio tiempo, promulgando una avanzada legislación social. Su perspectiva política era esencialmente europea, sin haber llegado a comprender la expansión imperialista iniciada por las grandes potencias hacia 1880. Precisamente fue la estrategia política del joven emperador Guillermo II, que deseaba un puesto de primer plano para Alemania en la política mundial (wellpolitik) lo que aceleró su caída política en 1890, tras la cual dedicó, en sus últimos años, al cuidado de su patrimonio familiar en la región de Pomerania.
3. Franklin Delano Roosevelt Presidente de los Estados Unidos de América, durante un periodo excepcional, entre 1932 y el año de su muerte, abril de 1945. Miembro del Partido Demócrata, su ejecutoria política está asociada a las políticas contra la Gran Depresión (expresadas en el lema New Deal) y a la participación de EEUU en la II Guerra Mundial. Como participante en las diversas conferencias aliadas de Teherán (1943) y Yalta (1945) fue uno de los principales artífices del mundo de la posguerra, a pesar de no haber podido vivirla.
Como dirigente de su nación, forma con Washington y Lincoln el trío de presidentes más decisivos que ha tenido EEUU desde su independencia hasta finales del siglo XX.
Nacido en NY, en el seno de una típica familia de patricios de la costa este, emparentado con un anterior presidente (Theodore Roosevelt), que a su vez era el tío carnal de su esposa Eleanor, se formó en las universidades de Harvard y Columbia, incorporándose a la vida política en 1913, como subsecretario de Marina durante la presidencia de W. Wilson. A pesar de haber 2 Biografías historia contraído una enfermedad en 1921, su tenacidad le permitió continuar en la vida pública, siendo elegido gobernador de NY en 1928.
En las elecciones presidenciales de 1932, derrotó al presidente en ejercicio, Hoover, obteniendo el 57 por ciento del voto popular, mayoría que revalidó en las tres reelecciones siguientes, caso único en la historia estadunidense. En las elecciones de 1936, solo perdió en dos estados.
La grandeza de Roosevelt como estadista está en su capacidad para transformar el ejercicio de la política como instrumento que permite luchar por la construcción de un mundo diferente. A pesar de su procedencia social –que algunos coetáneos estimaban que había traicionado- fue capaz de llevar adelante una política económica y social que favoreció a las clases trabajadoras, fuertemente abatidas por la crisis del 29 y el desempleo masivo, lo que reforzó la democracia y asentó los principios del Estado del bienestar.
Como dijo en su alocución inaugural del segundo mandato, el “test de nuestro progreso no está en añadir mayor riqueza a quienes tienen demasiada, sino dotar de lo necesario a quienes poseen poca”. Sus principales medidas políticas, contenidas en las acciones del New Deal desplegadas durante la década de los treinta, consistieron en aplicar los principios de Keynes en una América habituada a la práctica del laissez faire. Esto supuso apoyar programas de lucha contra el paro a través de ambiciosas obras públicas, regular las relaciones laborales y establecer medidas de carácter social (jornada de trabajo, protección de la vejez,..). Frente la tradición individualista estadunidense, la política de Roosevelt se caracterizó por un moderado intervencionismo en la administración pública en la vida económica y social.
Ésta fue su gran apuesta democrática en periodo histórico de extremismos.
Su segunda aportación a la política fue la de encauzar a EEUU hacia el liderazgo mundial, superando la posición aislacionista que, a pesar de los esfuerzos de Wilson, se había instalado en América tras la paz de Versalles.
Después de su primera reelección y, sobre todo, a partir del estallido de la guerra en Europa, Roosevelt emprendió una campaña de sensibilización del pueblo estadunidense contra el aislacionismo (las famosas “charlas junto la chimenea”), según el principio de que EEUU debería proteger la democracia del peligro fascista allí donde estuviera en peligro y, de forma más amplia, luchar por la creación de una “comunidad mundial compatible con los ideales democráticos y sociales de EEUU”.
El apoyo de las democracias europeas se concretó en la Carta del Atlántico, firmada en agosto de 1941, con Wiston Churchill, en la que se plasmaron cuatro libertades de inspiración roosveltiana (expresión, creencias, no carencia y no temor) como el objetivo esencial para la construcción de un nuevo mundo.
El ataque japonés a Pearl Harbor acabó de inclinar la balanza del lado de la intervención de EEUU en la guerra.
El mundo de la posguerra, surgido de los sangrientos combates de los campos de batalla, y preparado en las diversas conferencias que los aliados contra el “enemigo común” mantuvieron entre sí, debe mucho a este empeño de 3 Biografías historia Roosevelt por extender fuera de EEUU los principios de la democracia y las libertades. Este mundo, a pesar del repentino estallido de la guerra fría y de los peligros surgidos de la amenaza del hongo atómico –fruto del Proyecto Manhattan apadrinado por Roosevelt- fue en gran parte concebido por un estadista que, uniendo pragmatismo y utopía, se comportó de un modo que no parecía tener ningún temor al futuro. Y éste fue su mayor legado en la historia de la humanidad de la segunda mitad del siglo XX.
4. Winston Churchill (1874-1965) Primogénito de Randolph Henry Spencer, que había desarrollado una densa carrera política en el ala progresista de los torys, manifestando frecuentemente sus discrepancias con el programa oficial del partido. Un estilo cargado de independencia que heredo su hijo. Winston Churchill no sobresalió en sus estudios en el College de Harrow y fracasó dos veces en el concurso de ingreso para la academia militar de Sandhurst, donde por fin consiguió el diploma oficial de caballería en 1894. Su actividad periodística como corresponsal de guerra en Cuba, India, Sudán y África del Sur fue mucho más brillante. Comenzó su carrera política en 1900 como diputado conservador por el distrito de Oldham, pero sus discursos librecambistas le llevaron a las filas del Partido Liberal. Defendió el Home Rule para Irlanda y la concesión de autonomía a las repúblicas boérs sudafricanas. Desde 1908 a 1915 fue sucesivamente ministro de Comercio, del Interior y primer lord del Almirantazgo, puesto del que dimitió después del fracaso de la expedición de los Dardanelos en 1616, de la que había sido principal animador. Después de servir como oficial en el frente francés desempeñó la cartera de municiones en julio de 1917 en el gobierno de coalición encabezado por Lloyd George y el ministerio de la Guerra entre 1919 y 1921. En la evolución ideológica de Churchill tuvo una gran repercusión el desencadenamiento de la Revolución Rusa y en general en los avances del socialismo; de aquí su posición favorable a la intervención en Rusia contra los bolcheviques. Churchill se sentía incómodo en las filas del Partido Liberal, al que consideraba tibio en estas cuestiones. En 1924 volvió integrarse en el seno del Partido Conservador, gestionando la cartera de Hacienda hasta 1929, con medidas tan controvertidas como la vuelta al patrón oro en 1925 que levanto las críticas de Keynes.
Durante los años treinta la figura y el pensamiento de Churchill no se desligaron del ambiente político y económico de crisis. Dedicado a la escritura, su voz en el Parlamento clamó contra el comunismo y luego, tras unos titubeos iniciales, contra el nazismo, aunque su valoración del fascismo italiano fue más favorable. Acabó, pues, mostrándose contrario a la política de apaciguamiento frente a Hitler, característica de los gabinetes conservadores. Como minoría crítica dentro del partido se opuso a los acuerdos de Múnich de 1938. Los acontecimientos posteriores confirmaron los temores de Churchill. Durante la II Guerra Mundial el político británico llegó a su cenit como símbolo de la 4 Biografías historia resistencia y del orgullo del Imperio británico. Desde el 10 de mayo de 1940 dirigió el gobierno de coalición (“sangre, sudor y lágrimas”), gestionando una política de guerra que contemplaba una aproximación a EEUU. A pesar de su anticomunismo, la invasión alemana de la URSS también le acercó a Stalin. La firma de la carta del Atlántico con el presidente Roosevelt y los acuerdos de Teherán y Yalta comenzaron a diseñar la posguerra. En 1945 Churchill perdió las elecciones británicas frente a los laboristas de Attlee justo en el momento en el que se estaba celebrando la conferencia de Potsdam. No obstante, su prestigio internacional continuó intacto. Partidario de incrementar la cooperación internacional y de consolidar la organización defensiva del Atlántico, analizó el contexto de los factores que conformarían la guerra fría, haciendo hincapié en el peligro soviético y en la división de Europa (el telón de acero). En 1951 volvió a presidir un gobierno conservador. Se retiró de la política en abril de 1955. En 1953 había obtenido el Premio Nobel de Literatura por sus escritos históricos y políticos, entre los que destacan sus Memorias de la guerra o el estudio biográfico sobre Marlborough, antepasado suyo del siglo XVIII.
Murió en Londres, el 24 de enero de 1965.
5. Harry S. Truman(1884-1972) Importante político norteamericano que fue presidente de EEUU desde 1945 a 1952. Procedente de un ambiente de clase media, Truman inició su carrera política en las filas del Partido Demócrata, y su nombre está asociado a los orígenes de la guerra fría. Senador por el estado de Misuri en 1934, acompañó a Franklin D. Roosevelt como vicepresidente en las elecciones de 1944, y sucediéndole en la presidencia tras su muerte en abril de 1945. Una de sus primeras medidas fue autorizar el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki, en agosto de 1945. Su acción política ofrece líneas de continuidad con respecto a la gestión de Roosevelt en lo que se refiere al intervencionismo en el exterior, aprovechando la posición de preeminencia indiscutible de EEUU después de la guerra. En marzo de 1947 el presidente hizo pública la denominada doctrina Truman, fundamento de la política exterior norteamericana en el nuevo clima de la guerra fría: la contención del comunismo y la prevención de la expansión soviética. Un intervencionismo dirigido a Europa, como espacio principal, que se concretó inmediatamente en Grecia y Turquía, y que tomó cuerpo económico en el plan Marshall de junio de 1947, para la ayuda a la reconstrucción de los países europeos, y textura militar con el nacimiento de la OTAN en abril de 1949. Un cuadro de alianzas que adquirió el rango de planetario a través de un sistema de pactos de carácter regional que entremezclaban la ayuda económica y militar. En 1948, la Conferencia de Bogotá, había surgido la Organización de Estados Americanos.
La guerra de Corea (1950-1953) fue el momento de mayor fricción internacional de la época Truman, dentro de una política de riesgo calculado que llevó al presidente a destituir al general MacArthur en abril de 1951, 5 Biografías historia cuando éste propuso el bombardeo atómico de las bases chinas de Manchuria.
En el plano interior, una espesa ambientación anticomunista fue atrapando a la sociedad norteamericana, como preámbulo y preparación de la caza de brujas, definiéndose la idea del ciudadano norteamericano leal que se proyectó en los decenios posteriores. En materia social, la política Truman aunó el intervencionismo del gobierno en temas salariales y de protección y las medidas represivas. La ley Talt-Hartley de 1947 dispuso la actuación gubernamental frente a las posibles huelgas en las industrias básicas. Una enmienda de 1951 estableció la imposibilidad de la reelección de un presidente para un tercer mandato consecutivo. La carrera política de Truman se cerró en noviembre de 1952 con la elección como presidente del general Eisenhower.
Murió en Kansas City (EEUU), el 26 de diciembre de 1972.
6. Konrad Adenauer Primer canciller de la República Federal Alemana (Colonia, 1876 - Rhöndorf, 1967). Abogado de Colonia, entró en la política de la mano del católico Partido del Centro Alemán. En 1917 llegó a ser alcalde de su ciudad, de manera que estaba al frente de la misma cuando estalló la revolución alemana de 1919.
Presidió la cámara alta del Parlamento prusiano durante la República de Weimar, entre 1920 y 1933. Al llegar al poder los nazis, fue destituido de sus cargos e incluso detenido en 1934. Las persecuciones subieron de tono en 1944, cuando fue detenido de nuevo por la Gestapo e internado en el campo de concentración de Buchenwald.
Al acabar la Segunda Guerra Mundial, Adenauer tenía 69 años; pero su reputación de hombre conservador, demócrata y francófilo, buen gestor y libre de sospechas de colaboración con el nazismo, le dieron un perfil adecuado para volver a ocupar puestos relevantes. Regresó inicialmente a la alcaldía de Colonia, de la que dimitió en 1945 por discrepancias con las fuerzas de ocupación británicas. Intentó refundar el Centro, pero la nueva situación política le aconsejó participar en la fundación de la Unión Demócrata-Cristiana (CDU); contando con el apoyo de la jerarquía católica, ascendió rápidamente, convirtiéndose en presidente del partido en la zona de ocupación británica.
En 1948 fue elegido presidente del Consejo Parlamentario, órgano encargado de diseñar las instituciones básicas para crear un Estado alemán occidental uniendo las zonas de ocupación de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, en vista de la dificultad de entendimiento con la Unión Soviética para la reunificación del país. En 1949 Adenauer accedió a la presidencia de la CDU de Alemania Occidental, a cuyo frente ganó aquel mismo año las primeras elecciones generales de la República Federal Alemana. En consecuencia, fue elegido canciller (no sin dificultades, pues fue su propio voto el que le dio la mayoría). Reelegido en 1953, 1957 y 1961, presidió el gobierno de Alemania Occidental durante 14 años, por lo que es considerado el «padre» de la democracia alemana. Entre los logros de su mandato destacan la reconstrucción de la posguerra, la consolidación de una democracia estable y 6 Biografías historia la reintegración de Alemania en el concierto internacional. En 1954 consiguió acabar con el estatuto de país ocupado y restablecer la plena soberanía de Alemania.
Bajo su gobierno se produjo el llamado «milagro económico alemán», atribuible más a su ministro de Economía, Ludwig Erhard, que a él mismo. En política exterior (cartera que ocupó personalmente entre 1951 y 1955) fomentó la alianza con Estados Unidos y el acercamiento a Francia; resultado de lo primero sería la creación de un nuevo ejército alemán integrado en la OTAN (1954); y de lo segundo, la decisiva participación alemana en la Comunidad Económica Europea (1959).
7. Ho Chi Mihn (1890 – 1969) Nacido en Annam septentrional en 1890, Ho Chi Minh era hijo de un pequeño funcionario annamita caído en desgracia por su postura contraria a la potencia ocupante, por lo que pronto se familiarizó con el discurso anticolonialista. Se trasladó a Europa en 1911, primero a Londres, instalándose luego en París, donde entró en relación personal y doctrinal con los círculos socialistas. Su pensamiento anticolonialista fue consolidándose en un ambiente intelectual propicio, editando el periódico El paria. El impacto de la Revolución Rusa en el seno del socialismo europeo tuvo su plasmación en Francia en el congreso de Tours de 1921. Ho Chi Minh participó en el congreso fundacional del Partido Comunista Francés. En 1923 se trasladó a la Rusia Soviética, convirtiéndose en agente de la III Internacional en varios países asiáticos: primero en China, hasta que fue expulsado en 1927; luego en Siam y en Hong Kong, donde conoció las cárceles británicas. Desde finales de los años veinte Ho Chi Minh empezó a alimentar y a organizar el anticolonialismo indochino.
La II Guerra Mundial creó las condiciones para afianzar la causa anticolonialista, sobre todo cuando las autoridades francesas quedaron desplazadas por la ocupación japonesa de Indochina. En 1941 Ho Chi Minh fundó el Vietminh, eficaz plataforma ideológica y de agitación en pro de la independencia, que agrupaba a sectores comunistas y nacionalistas y que caló hondamente en el tejido social annamita. En 1945 la rendición japonesa y el inmediato vacío de poder fueron aprovechados por el Vietminh para proclamar la República Independiente de Vietnam. Al primer reconocimiento francés de la nueva situación le sucedió el rechazo y la guerra colonial con la colaboración anglo-norteamericana. Vietnam había dejado de ser una cuestión bilateral entre ocupante y ocupado para convertirse en espacio principal de la guerra fría. Por eso la aplastante derrita francesa ante el Vietminh en Dien Biem Phu (1953) no significó el fin del drama vietnamita, sino la conclusión de un triste preámbulo.
Los acuerdos de Ginebra de 1954 no fueron respetados, Vietnam quedó dividido y la presencia francesa fue sustituida por la presencia norteamericana.
Comenzaban así dos décadas de una guerra terrible que Ho Chi Minh no vio finalizar. Su entereza y decisión, encerradas en un físico de apariencia frágil, hicieron mella a escala mundial, hasta convertirse en una especie de mito 7 Biografías historia interpretado en claves del combate de un David oriental y paciente contra un Goliat desenfrenado. La honda de David estuvo bien servida por soviéticos y chinos, hecho ilustrativo de la capacidad política de Ho Chi Minh para mantenerse equidistante ante la controversia chino-soviética. Después de la guerra, y en homenaje al dirigente, Saigón fue rebautizada como Ciudad Ho Chi Minh.
8. Margaret Thatcher (1925-2013) Procedente de una familia de recursos limitados estudió Ciencias químicas en la Universidad de Oxford gracias a una beca, desarrollando esta profesión hasta 1951. Posteriormente estudió Leyes, y se especializó en derecho tributario. Comenzó su carrera política en las filas del Partido Conservador como diputada de la Cámara de los Comunes en 1959, desempeñando diversas responsabilidades parlamentarias hasta alcanzar, entre 1970 y 1974, la cartera de Educación en el gobierno encabezado por Edward Heath. Su gran momento llegó en febrero de 1975, cuando consiguió el liderazgo del Partido Conservador británico, en dura competencia con Heath. Ganó las elecciones de mayo de 1979 y se convirtió en la primera y única mujer que ha alcanzado la jefatura del gobierno en Gran Bretaña. Dotada de una gran voluntad y de un carácter rocoso, cualidades que le valieron el sobrenombre de la dama de hierro, Margaret Thatcher logró diseñar y consolidar nuevos fundamentos ideológicos y de acción para el conservadurismo británico, a lo largo de los once años ininterrumpidos en que estuvo al frente del gobierno.
El nuevo discurso thatcheriano entremezclaba hábilmente fuertes contenidos nacionalistas y de liberalismo económico a ultranza; de hecho, la exaltación del orgullo nacional británico actuó como antídoto frente al incremento de la conflictividad social provocada por los retrocesos en el estado del bienestar. La práctica económica thatcheriana sustituyó la idea de capitalismo social por el denominado capitalismo popular, alterando sustancialmente las pautas de comportamiento y la articulación de la sociedad británica, heredadas del intervencionismo estatal anterior. Privatizó empresas estatales, la educación y los medios de ayuda social. Durante su gobierno consiguió reducir la inflación y mejorar la cotización de la libra esterlina. Sin embargo, disminuyó la producción industrial, con el consiguiente incremento del paro. En suma, un horizonte económico similar al mensaje del presidente Reagan en Estados Unidos.
Precisamente, la solidaridad anglosajona, concretada en la estrecha amistad con Estados Unidos, fue el eje fundamental de la política exterior británica. Las nuevas ideas y el personalismo impuesto a su política condujeron a Margaret Thatcher al enfrentamiento con el sólido tejido sindical de Trade Unions.
Thatcher ganó el pulso, y a ello colaboró la victoriosa guerra de las Malvinas contra Argentina. El resultado fue el masivo triunfo electoral en las elecciones de 1983, reeditado en 1987 con la obtención de una marca desconocida hasta entonces en la política británica: la consecución de tres mandatos sucesivos.
Finalmente, la conflictividad de tipo fiscal obligó a Margaret Thatcher a 8 Biografías historia presentar su dimisión en 1990, aunque sus planteamientos calaron profunda y duraderamente en todo el pensamiento conservador europeo.
Murió en Londres en abril de 2013.
9. Mijail Gorbachov (1931 – Actualidad) Nacido en 1931 en el pueblo de Privolnoie, en la región de Stávropol, cercana al Cáucaso, el político ruso queda indelebramente asociado a las decisivas transformaciones que ha experimentado la historia de la humanidad en los decenios finales del siglo XX, sobre todo por sus inetentos de abrir y modernizar la anquilosada maquinaria soviética y de clausurar la época de la guerra fría. Su carrera política siguió la misma trayectoria de tantos otros miembros de la nomenklatura. Estudió Derecho en la Universidad Estatal de Moscú. En 1952 ingresó en las filas del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Inició la andadura política en su región natal, ocupando diversos puestos hasta que en 1971 fue designado miembro del Comité Central del PCUS. Bajo la protección de Yuri Andropov continuó su ascenso en el escalafón del poder soviético. En 1978 fue elegido para la dirección de la secretaria de Agricultura del comité central del PCUS, y en 1980 pasó a ser miembro del Politburó. Tras los breves mandatos de Andropov (1982 – 1984) y Chernenko (1984 – 1985), Gorbachov llegó a la cúspide del poder en 1985 como secretario general del PCUS, en un momento muy delicado para la Unión Soviética, sumida en una intensa crisis económica y empantanada en la guerra de Afganistán.
Hombre brillante, Gorbachov aportó un estilo y un talante inusuales en el escenario político sovético e internacional, con la inapreciable colaboración de su esposa, Raisa. Gorbachov supuso una radical ruptura generacional con el gerontocrático aparato político de la URSS. Su programa reformista tuvo como emblemas dos conceptos que han sido adoptados por el vocabulario universal: perestroika (reorganización) y glasnost (transparencia). En el plano político se hacía preciso reconstruir los fundamentos del poder, con la separación del partido y del Estado, y crear nuevos canales de participación de la sociedad en un profundo proceso de democratización que tuviera además en cuenta la realidad plurinacional de la Unión Soviética. En el plano económico, el agotamiento y los desequilibrios de la rígida planificación imperativa resultaban evidentes. Gorbachov recuperó los viejos debates sobre el socialismo de mercado, y en esta dirección se encaminaron las reformas. En la política de distensión y de aproximación a los Estados Unidos de la era Reagan, Gorbachov contó con el inestimable apoyo del ministro Sheverdnadze, quien había sustituido a Gromiko como responsable de la diplomacia soviética. El nuevo contexto se concretó en encuentros a alto nivel, en la limitación de los arsenales bélicos, en la retirada soviética de Afganistán e, incluso, en posturas de comprensión y de colaboración con EE.UU durante la guerra del Golfo. Sin duda la faceta exterior fue la más brillante. Su máximo símbolo estuvo en la 9 Biografías historia ruptura del muro de Berlín, en noviembre de 1989, y el final de régimen de soberanía limitada para los países del este de Europa.
Sin embargo, la lentitud y las trabas en el sistema de reformas interiores acumularon los cuestionamientos a la figura de Gorbachov, presidente de la URSS en 1990. La dialéctica política se había vuelto más compleja en un marco en el que los reformistas se veían superados por quienes postulaban una transformación más radical, a la occidental, y acosados por la vieja nomenklatura. A ello se unía la creciente inquietud de las repúblicas no rusas, donde las corrientes sucesionistas cada vez ganaban más audiencia, alejándose de las ideas del nuevo pacto de la Unión que preparaba Gorbachov.
En agosto de 1991 el intento de golpe de Estado auspiciado por los sectores inmovilistas precipitó los acontecimientos. Gorbachov quedó desplazado. La hora de las reformas había pasado, y en su lugar llegaba la disolución de la URSS y el ascenso de Boris Yeltsin. Posteriormente, Gorbachov ha intentado infructuosamente encontrar espacio en la nueva escena política. En 1990 la Academia sueca le había otorgado el Premio Nobel de la Paz y un año antes había recibido el Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación Internacional.
10. Mohandas Gandhi (1869 – 1948) Dirigente político y religioso, conocido como el Mahatma o “alma grande”, que fue el adalid de la independencia de India. Nacido en el seno de una familia acomodada, en la región occidental del Gujarat, se graduó en Derecho en Inglaterra y regresó a India en 1891. Pero pronto se instaló como abogado en Suráfrica (1983), donde destacó por su defensa de los derechos de la minoría india, no reconocidos por los colonos británicos. La estancia en Suráfrica fue decisiva para la formación del pensamiento de Gandhi, porque en sus campañas públicas comenzó a practicar los métodos de resistencia no violenta y a recuperar la tradición cultural india, desde la indumentaria hasta su ascetismo religioso.
En 1915 se instala en India, practicando una política de colaboración con los británicos, aunque sin renunciar a su defensa de la cultura india. Pero los sucesos de Amritsar de 1919 le obligaron a cambiar de actitud. Desde entonces, participó activamente en el Partido del Congreso, del que llegó a ser presidente entre 1924 y 1934, e impuso sus tácticas, ya ensayadas en Suráfrica, de la resistencia pacífica, la desobediencia civil y el boicot a la administración colonial británica. A pesar de ello, los británicos lo encarcelaron en diversas ocasiones.
Durante la época de entreguerras, Gandhi se convirtió en el líder político y espiritual de millones de indios que veían en él la unión de pasado y futuro, de la tradición cultural de una vieja civilización y del futuro de una vida en libertad, sin la opresión colonial británica. Sus campañas a favor de la independencia, a través de marchas pacíficas, como la desarrollada en 1930 contra el impuesto de la sal, huelgas de hambre o boicots, lograron hacer del Partido del Congreso un movimiento de masas y de sus líderes, como Gandhi o el Pandit 10 Biografías historia Nehru, figuras de gran popularidad. El mensaje de Gandhi arraigó entre las masas porque, además de denunciar la opresión colonial, reivindicaba la autoestima de los indios. Desde el año 1934, Gandhi abandona la dirección política del Partido del Congreso para centrarse en el proyecto de construir la nación india y proyectar como modelo de conducta su propia vida, llena de ascetismo y religiosidad, de apelación al mundo rural y de defensa del orden social tradicional.
La última fase de la vida de Ganhdi fue, tal vez, la más dramática. Acelerado el proceso de independencia por la coyuntura de la II Guerra Mundial y los errores de los británicos (que llevaron a prisión en 1942 a Ganhdi y a la mayoría de los líderes del Congreso), la solución arbitrada finalmente en 1947 con la partición de India en dos estados fue una de las mayores decepciones de Ganhdi. El propio establecimiento de los estados de India y Pakistán en agosto de 1947 fue realizado en medio de una enorme violencia política, sobre todo en Bengala. De hecho, Gandhi no participó en las fiestas de celebración de la independencia. Por ello, continuó luchando por la convivencia pacífica entre los indios, hasta que un hindú fanático le asesinó en Delhi, en enero de 1948. El hombre que caía en Delhi no era sólo el líder de la Nehru, Indira Gandhi, “más que sus palabras, su vida fue el mensaje”. Esto fue lo que hizo de él uno de los grandes ciudadanos del mundo, desde mediados del siglo XX.
11. Nelson Mandela (1918-2013) Dirigente político sudafricano, mundialmente conocido por su larga lucha contra el apartheid (segregación racial) de Suráfrica, de la que logró ser presidente en 1994. Graduado en Derecho, se incorporó el partido del Congreso Nacional Africano (ACN) en 1994, desde el que luchó durante largos años contra la política racista del Partido Nacional (NP), en el poder desde 1948, fecha en la que estableció oficialmente el apartheid, a pesar de la abrumadora mayoría de población negra del país. Partidario de métodos de lucha inspirados en Gandhi, practicó campañas de desobediencia civil y se opuso a la política gubernamental de creación de territorios reservados para la población negra (bantustanes). Detenido en varias ocasiones, pasó buena parte de su vida en prisión (27 años), lo que no le impidió convertirse en el líder de la población negra y en el símbolo de la resistencia contra un régimen racista y autoritario que, además, debió soportar una larga presión internacional a través de embargos económicos y marginación de los foros políticos y deportivos mundiales.
A fines de los años ochenta, en el contexto del final de la guerra fría, el ACN comienza un proceso de negociación con el NP, que permite abrir el camino hacia la democratización del país. Mandela, liberado finalmente en 1990, diseñó con el presidente Frederik de Klerk las condiciones políticas que hicieron posible la realización de unas elecciones democráticas, por primera vez en la historia de Suráfrica. El partido ACN fue el claro vencedor en las elecciones convocadas en la primavera de 1994 (62% de los sufragios), lo que 11 Biografías historia convirtió a Mandela en el primer presidente negro de Suráfrica. Su política de reconciliación nacional, a pesar de la violencia civil en que ha vivido el país, se ha plasmado en la integración en las tareas de gobierno de los partidos de oposición (tanto el PN como el partido zulú de Buthelezi), lo que dio origen a la llamada Nueva Suráfrica, que así superó casi cincuenta años de apartheid. En 1999, Mandela se retiró del poder, aunque su sucesor en el ACN, Thabo Mbeki, continúa al frente del país, tras haber triunfado en las elecciones de ese año. Desde entonces, Mandela, casado con Graça Machel, viuda del presidente de Mozambique, se ha mantenido al margen de la vida pública, sin haber perdido su gran prestigio político mundial.
12 ...