Didáctica de la Lengua Castellana - Tema 4 (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad de Málaga
Grado Educación Primaria - 2º curso
Asignatura Didáctica de la Lengua Castellana
Año del apunte 2015
Páginas 2
Fecha de subida 10/01/2015
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Descripción

Apuntes proporcionados por la profesora María Isabel Plaza del Río.

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Tema 4: Desarrollo lingüístico tardío Entendemos por desarrollo lingüístico tardío las adquisiciones lingüísticas que acaecen después de los 4 ó 5 años, aunque los acontecimientos lingüísticos y sus distintos desarrollos pueden variar sensiblemente de un niño a otro. Sabemos que el desarrollo lingüístico dista mucho de terminar a los 5 años. Sabemos que sigue su evolución en sus tres sectores: a) Fonológico, en la producción de ciertos sonidos o fonemas de difícil pronunciación (tales como la 'r' múltiple), b) Semántico, desde el punto de vista cuantitativo o de producción de palabras, y desde el punto de vista cualitativo o de la comprensión.
c) Sintáctico.
El niño pequeño es capaz de pronunciar o expresar conjuntos semánticos de cierta complejidad mediante la simple yuxtaposición de elementos lexicales. Una niña de 2 años dijo la siguiente frase: 'Coche, amiga, Elena, sombrero, llover, paraguas', aunque lo que quería decir era: 'Vamos a ir en coche a ver a nuestra amiga Elena, me pondré el sombrero, llueve, por eso cogeré el paraguas'. El desarrollo de este campo consistirá en traducir en proposiciones lo que está expresado mediante muy pocas palabras yuxtapuestas y a expresar sintácticamente las relaciones de coordinación y subordinación entre las diferentes proposiciones que constituyen el enunciado.
A la simple yuxtaposición utilizada hasta este momento sigue, hacia los 3 años, la coordinación mediante conjunciones 'y', 'mi', 'que', y 'o'. La parataxia o prevalencia de la coordinación en el discurso complejo prevalece hasta los 4 años, edad a partir de la cual aparece la hipotaxia o subordinación. Las subordinadas, desde el principio del cuarto año, van precedidas de lo que llamamos falsas relativas, por ejemplo: 'Niño que llora'. A veces precedidas por 'es': 'Es el teléfono que suena'. En ellas no hay subordinación. Siguen unas construcciones en las que se omite el pronombre relativo o la conjunción de su coordinación, por ejemplo: 'Mira el coche, me lo ha regalado mi tío', en vez de decir 'Mira el coche que me ha regalado mi tío'.
Finalmente aparecen las oraciones de relativo y las sustantivas correctamente formuladas. Las oraciones de relativo que forman parte del sintagma verbal de la oración principal sustituyen de forma natural a las estructuras de yuxtaposición y coordinación, por ejemplo: 'Oigo una música', 'La música me gusta', 'Oigo una música y la música me gusta' (coordinación), 'Oigo una música que me gusta' (subordinación).
El niño no produce hasta mucho más adelante proposiciones en las que la oración de relativo forma parte del sintagma nominal sujeto, por ejemplo: 'La música que oigo me gusta'. Estas frases son complejas porque requieren muchas transformaciones a partir de enunciados elementales. Por otra parte el sintagma nominal sujeto es menos complejo que el sintagma verbal predicado. Hay por tanto una disimetría lineal en el lenguaje. Las subordinadas causales y las consecutivas aparecen aproximadamente a los 5 años, por ejemplo: 'Yo espero a papá porque va a venir', 'Juan me ha quitado mis lápices, entonces yo le pego'. Ese nexo, 'entonces', se ha utilizado en sentido consecutivo como sinónimo de 'por lo tanto'. La utilización de la estructura de subordinación implica que hay siempre dos acontecimientos descritos: uno de ellos está considerado como punto de referencia en la oración principal y el otro acontecimiento está sometido a la oración principal. La proposición que describe a este último acontecimiento funciona siempre gramaticalmente como subordinada, y la primera, el punto de referencia, siempre como principal. Según la lingüística actual, el retraso de las circunstanciales temporales respecto a las circunstanciales causales debe ser atribuido al hecho de que, para estas últimas, la elección del punto de referencia está hecho por adelantado en la medida en que la proposición subordinada introducida por 'porque' debe referirse necesariamente al acontecimiento causal. Pero en el caso de las temporales hay dos acontecimientos implicados, y el niño no sabe cuál es el principal y cuál el subordinado, por ejemplo: 'Antes de comer, me lavo las manos', 'Me lavo las manos antes de comer', 'Puesto que me he lavado las manos, [...]', 'Como me he lavado las manos [...]'.
La relativa independencia del orden formal respecto al orden real de los acontecimientos descritos, resulta muy problemático para el niño porque él difícilmente puede comprender que en el enunciado aparezca en primer lugar el acontecimiento ocurrido después en la realidad, y viceversa, como ocurre con 'Como me he lavado las manos [...]'.
Las frases en voz pasiva son poco frecuentes en el lenguaje adulto familiar, por tanto son tardías en su aparición en el lenguaje del niño. No ocurre antes de los 8 ó 9 años porque las frases pasivas responden a varias particularidades tanto desde el punto de vista sintáctico como desde el punto de vista cognitivo.
Sintácticamente las frases pasivas adoptan por sujeto gramatical al receptor de la acción expresada por el verbo y no al agente de la misma, como ocurre en la mayoría de las frases activas. El agente de la acción o sujeto lógico es introducido por una preposición y, en algunas ocasiones, debe sobreentenderse. La transformación pasiva implica la intervención de un verbo auxiliar 'ser' y el participio pasivo del verbo que se conjuga, por ejemplo: 'Los niños son amados por sus padres', 'El doctor ha sido llamado (se sobreentiende que por alguien)'.
Desde el punto de vista cognitivo, la coexistencia en el lenguaje de frases activas y pasivas es complicado, por ejemplo: 'El niño empuja a la niña (activa)', 'La niña es empujada por el niño (pasiva)'. Ello implica la capacidad de considerar un mismo acontecimiento desde dos puntos de vista: el del agente y el del paciente, y esto el niño no lo puede comprender.
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