Tema 16 - Prescripción y caducidad. (2014)

Apunte Español
Universidad ESADE (URL)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Civil I
Año del apunte 2014
Páginas 7
Fecha de subida 24/03/2015 (Actualizado: 24/04/2015)
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Lección XVI. Extinción de los derechos por el tiempo.
El tiempo en el Derecho Civil: importancia y cómputo.
A. Relevancia del tiempo en Derecho. El tiempo es un hecho jurídico porque de él derivan consecuencias jurídicas (véase infra Lección XVII). El tiempo puede entenderse en un sentido estático (hoy es día X) o dinámico (entre el lunes 1 y el lunes 8 ha pasado una semana).
Asimismo, puede computarse de modo natural (teniendo en cuenta las horas, minutos, etc.) o puede hacerse un cómputo civil (en el que los días se cuentan como unidades enteras).
! El anterior Código Civil, antes de la reforma de 1974, decía que los meses se entendían de 30 días, los días de 24 horas y las noches desde que el Sol se pone hasta que vuelve a salir, y se discutía si debía computarse el tiempo de forma natural o civil (por ejemplo, los registros de nacimiento contaban con la hora del mismo), sin embargo ahora el artículo 5 del Código Civil no deja ninguna duda al respecto (art. 5.2 CC).
B. Cómputo del tiempo civil. Las reglas de cómputo del tiempo las encontramos en el artículo 5 del Código Civil, que dispone: 1. Que se excluye el día en que comienza el cómputo. (art. 5.1) 2. Que los meses y años se computan de fecha a fecha, y en caso de no haber día igual al inicial expira el plazo el último del mes en cuestión. (art. 5.1) 3. Que se incluyen, en el cómputo civil, tanto los días hábiles como los inhábiles (art. 5.2).
La prescripción extintiva: concepto y fundamento; sujetos y objeto; requisitos y modo de operar.
A. Concepto y fundamentos: teorías acerca del instituto jurídico. Según LACRUZ la prescripción es “la forma de extinción de los derechos y acciones por su no ejercicio por parte del titular durante el tiempo establecido por la ley.”. Por lo tanto, a pesar de lo dispuesto en el artículo 1.961 del Código Civil (“Las acciones prescriben por el mero lapso del tiempo fijado por la ley”), que ha de considerarse incompleto, se requiere, además del tiempo transcurrido, que durante éste plazo haya habido un silencio en la relación jurídica, tal y como dice la Doctrina: tanto un silencio por parte del sujeto activo como por parte del sujeto pasivo de la relación jurídica.
! La prescripción extintiva aparece regulada junto a la prescripción adquisitiva (arts. 1.930ss. y 1.961ss. CC): actúa como un límite al ejercicio de los derechos y/o también como una facultad del interesado para repeler el ejercicio de los derechos de su acreedor.
La prescripción no opera automáticamente, porque puede renunciarse a la prescripción ganada (infra) en función de la voluntad del interesado (el deudor) será eficaz o no la prescripción.
Añádase que no puede ser apreciada de oficio por los tribunales. La Doctrina discute si el objeto de la prescripción son los derechos, las acciones o las pretensiones pero para el estudio de la presente asignatura se considerará que lo son las pretensiones, no los derechos ni las acciones aunque así lo diga el Código.
! Atendiendo al fundamento de la institución de la prescripción, hay 3 doctrinas principalmente: a) La primera de ellas observa un fundamento subjetivo de la prescripción, considerando que existe una presunción de renuncia del derecho subjetivo por parte del acreedor, de modo que pierde así su derecho.
b) La segunda, parecida a la anterior por su mismo fundamento subjetivo, considera que ha habido una conducta negligente por parte del sujeto activo de la relación jurídica, y la prescripción actúa como una sanción al titular del derecho por esa negligencia.
c) La tercera es objetivista y se centra en el interés social, considerando la prescripción como una necesidad para garantizar la seguridad jurídica y evitar ejercicios desleales e inesperados de los derechos, sin entrar a considerar la justicia o injusticia que supone la prescripción.
! B. Sujetos y objeto. Los sujetos que se ven afectados por la prescripción son el sujeto activo y el sujeto pasivo de la relación jurídica. La prescripción actúa frente a todos, sin perjuicio de que, tal y como dispone el artículo 1.932 del Código Civil, las personas impedidas de administrar sus bienes y patrimonio puedan reclamar a su administrador, si éste hubiera sido negligente al administrar los bienes del administrado, los daños y perjuicios derivados de la negligencia de éste en perjuicio del titular del derecho.
El sujeto pasivo, como segundo sujeto, debe tener capacidad para invocar la prescripción de forma válida y eficaz, y en defecto de dicha capacidad deberá hacerlo por él su representante legal, sin perjuicio de que pueda renunciarse a la prescripción ganada siempre que se tenga capacidad para disponer (infra).
! El objeto de la prescripción son las pretensiones 11 que nacen al haber una insatisfacción en un derecho, real o personal. Según el art. 1.936 son objeto de prescripción todas las cosas que están en el comercio de los hombres y añade la Doctrina que no prescriben los estados de familia que no sean objeto de caducidad, los derechos de la personalidad, las meras facultades y los derechos potestativos, que son objeto de caducidad. Las acciones declarativas tampoco prescriben.
Según el Código Civli de Cataluña sólo prescriben las pretensiones en materia disponible, no los derechos indisponibles ni las potestades.
! C. Requisitos y modo de operar. Cuando hablamos de requisitos y modo de operar hay que distinguir entre requisitos para la existencia de la prescripción y requisitos para que la prescripción sea operativa y eficaz.
Los requisitos para la existencia de la prescripción son el silencio de la relación jurídica y el paso de tiempo legal o pactado.
Los requisitos para la eficacia es que la parte interesada la alegue. No se aprecia de oficio, es requisito imprescindible que sea alegada por la parte interesada, pues los tribunales no aprecian de oficio la prescripción y si no se invoca por la parte interesada en el momento procesal oportuno (generalmente en la contestación a la demanda), no se podrá afirmar la prescripción.
Inicio de la prescripción y plazos.
Para saber cuándo empezó un plazo de prescripción y cuando finaliza hace falta determinar el dies a quo y el dies ad quem. Existen dos criterios, el objetivo y el subjetivo, rigiendo el primero para 11 2 rasgos caracterizan a las pretensiones, que no son poderes jurídicos en sí mismos, sino que van unidos a otro poder jurídico y que son transitivos, reclaman la colaboración de otra persona.
el Derecho Civil común y el segundo para el catalán. Pasaremos a analizarlo en los siguientes apartados.
! A. Inicio del cómputo del plazo de prescripción según el Código Civil: regla general. La regla general es que el plazo de prescripción comienza a computarse desde el día en que pudieron ejercitarse las acciones, es decir, desde el nacimiento de la pretensión o la insatisfacción en el derecho. La Doctrina y la Jurisprudencia sostienen esta doctrina de la actio nata para determinar el dies a quo.
1. En el caso de los derechos reales, desde la lesión al derecho real (se utilizaba la teoría de la lesión).
2. En el caso de los derechos personales, desde el incumplimiento (teoría de la realización) ! 3. Para ambas es válida la teoría de la insatisfacción, que une a las dos anteriores.
B. Inicio del cómputo del plazo de prescripción según el Código Civil: reglas especiales. Según el Código Civil, hay unas reglas especiales, que son las siguientes: 1. Para la determinación del dies a quo de la responsabilidad extracontractual del art. 1.902 CC o por una intromisión ilegítima en el derecho al honor que deriva en responsabilidad civil, empieza a computarse desde que lo supo el agraviado (art. 1.968.2 CC) 2. Para las acciones que tienen por objeto reclamar el cumplimiento de obligaciones de capital con interés o renta, desde el último pago que se hizo (art. 1.970 CC).
3. Para las obligaciones declaradas por Sentencia firme, desde que quedó firme la Sentencia (añade la Jurisprudencia desde que fue notificada) (art. 1.971 CC).
! 4. Para las acciones para exigir rendición de cuenta, desde el día en que cesaron en sus cargos los que debían rendirlas (art. 1.972 CC).
C. Plazos de prescripción según el Código Civil: acciones reales. Para determinar los plazos de prescripción de las acciones reales debemos ir al Código Civil, que dispone las siguientes reglas.
1. Para las acciones reales dominicales los plazos son de: 1. 6 años para los bienes muebles (art. 1.962 salvo lo dispuesto en el art. 1.955).
2. 30 años para los bienes inmuebles (art. 1.963).
2. Para las acciones hipotecarias el plazo es de 20 años (art. 1.964) ! 3. Para las acciones posesorias el plazo es de un año (art. 1.968), aunque hay parte de la Doctrina que considera esto un plazo de caducidad atendiendo a las circunstancias de este supuesto.
D. Plazos de prescripción según el Código Civil: acciones personales. Las acciones personales tienen unos plazos distintos, a saber: 1. Por regla general, 15 años (art. 1.964 CC).
2. Prescriben a los 5 años las obligaciones periódicas (art. 1.966).
3. Prescriben a los 3 años los servicios, honorarios de profesionales independientes y las compraventas (art. 1.967) 4. Prescriben al año las acciones para retener o recobrar la posesión, la responsabilidad extracontractual del art. 1.902, así como la indemnización por injuria o calumnia, y se empiezan a computar desde que lo supo el agraviado.
! E. Inicio del cómputo del plazo de prescripción según el Código Civil de Cataluña. Para el Derecho Civil catalán no rige un criterio objetivo para determinar el dies a quo sino uno subjetivo, además de la insatisfacción en el cumplimiento del derecho esa insatisfacción debe ser cognoscible (aunque no conocida) por el titular del mismo para que empiece el cómputo del plazo de prescripción.
! F. Plazos de prescripción según el Código Civil de Cataluña. En Cataluña se han simplificado los plazos de prescripción, habiendo sólo una regla general y reglas especiales.
1. La regla general es que el plazo de prescripción es a los 10 años, tanto para acciones reales como personales (art. 121-20 CCCat) 2. Las reglas especiales son: 1. 3 años para las pretensiones relativas a pagos periódicos que se hagan por años o plazos más breves, remuneraciones de prestación de servicios y de obra, cobro del precio de ventas al consumo y responsabilidad extracontractual (art. 121-21) 2. Las pretensiones posesorias prescriben al año (art. 121-22) Además, en Cataluña, en virtud de lo dispuesto en el Código (art. 121-3) las partes pueden pactar un plazo distinto, siempre que ninguna se vea indefendida y no supere el pacto la mitad o el doble de los plazos establecidos por la Ley.
Interrupción y suspensión de la prescripción.
A. Interrupción de los plazos de prescripción según el Código Civil: causas y efectos. La interrupción de la prescripción se da al romperse el silencio en la relación jurídica. El artículo 1.973 del Código Civil dispone que se interrumpe la prescripción por el ejercicio de una acción en los Tribunales, por la reclamación extrajudicial del acreedor al deudor o por el reconocimiento del sujeto pasivo de la obligación que tiene como deudor. Si se produce una interrupción en el plazo de prescripción se volverá a computar el plazo empezando de 0, no se tendrá en cuenta el tiempo transcurrido antes.
! A diferencia de lo que sucede con la prescripción adquisitiva, en la prescripción extintiva no se precisa recuperar la posesión del bien en cuestión. Además, se admiten como interruptoras de la prescripción, por ejemplo, demandas ante un juzgado no competente, por lo que incluso habiendo vicios de forma puede interrumpirse la prescripción.
B. Suspensión de los plazos de prescripción según el Derecho Civil estatal. El Código Civil no regula la suspensión de la prescripción, sin perjuicio de que las leyes especiales puedan disponer otra cosa, por lo tanto, es la Doctrina y la Jurisprudencia las que se han encargado de elaborar el concepto de suspensión de la prescripción. La suspensión supone que el plazo no se interrumpe, sino que se paraliza el cómputo del mismo mientras subsiste una causa de suspensión, y se seguirá contando al desaparecer la causa de suspensión, partiendo del tiempo que se hubiera alcanzado al comenzar ésta. En Cataluña, sin embargo, sí que aparece regulada en el Derecho positivo.
! C. Interrupción de los plazos de prescripción según el Código Civil de Cataluña: causas y efectos. Son muy similares las causas de interrupción de la prescripción en Cataluña (art. 121-11 CCCat). Las causas son el ejercicio de la acción ante los tribunales, aunque sea desestimada, el comienzo de un proceso arbitral, la reclamación extrajudicial de la pretensión o el reconocimiento del ! derecho por parte del deudor. Debe alegar la interrupción una persona con capacidad e interés legítimo, y que se haga ante el sujeto pasivo. Asimismo, no es observada de oficio.
D. Suspensión de los plazos de prescripción según el Código Civil de Cataluña: causas y efectos. Las causas de suspensión son la fuerza mayor (art. 121-15 CCCat), las razones personales o familiares (art. 121-16 CCCat) o la herencia yacente mientras no ha sido aceptada (art. 121-17 CCCat).
Tampoco es tenida en cuenta de oficio por los tribunales y debe ser alegada.
! E. La preclusión en el Código Civil de Cataluña. A pesar de las causas de suspensión, o de la incognoscibilidad de la pretensión que habría dado lugar a una no iniciación del cómputo de plazo de prescripción, todas las pretensiones, transcurridos 30 años desde su nacimiento se ven afectadas por la preclusión y mueren definitivamente, al margen del tiempo en suspensión al que se pudieran haber visto afectadas. (art. 121-24 CCCat).
Renuncia a la prescripción ganada.
A. La renuncia a la prescripción ganada. El Derecho permite renunciar al sujeto pasivo a la prescripción ganada, dejando a su arbitrio la decisión de si alegarla o no. En cualquier caso, si consideramos que lo que prescriben son las pretensiones no muere el derecho, aunque en realidad el efecto sea el mismo si se gana la prescripción. El Derecho no permite, sin embargo, renunciar al derecho de prescribir en lo sucesivo (art. 1.935 CC).
! B. Requisitos. Los requisitos para renunciar a la prescripción ganada son, en primer lugar, que se haya consumado la prescripción (art. 1.935 CC), si se renunciara antes de que se consumara la prescripción no produciría ése efecto, sino una interrupción de la prescripción. Además se requiere tener capacidad para disponer, pero no una declaración formal de la renuncia. A pesar de todo, el Código prohíbe pactar la imprescriptibilidad en todo caso.
La caducidad: concepto, fundamento y régimen positivo.
A. Concepto y fundamento. En ocasiones algunos derechos se extinguen (estrictamente) por el mero lapso del tiempo al no ejercitarse acción alguna o incluso al ejercitarse sin éxito. En estos casos, en los que, o bien se opera en tiempo hábil para ejercitarlos o caducan inevitablemente, se habla de caducidad. Definimos, pues, la caducidad como la extinción definitiva de un poder por el transcurso del plazo fijado para su ejercicio sin haberse ejercitado éste.
! Se trata de una figura jurídica bastante moderna y reciente, la Jurisprudencia la recoge desde los años 40 y la Doctrina española desde 1918, y se distingue principalmente de la prescripción. El Código Civil en ocasiones habla de caducidad (v. gr. art. 871 CC) de forma imprecisa, pues se trata de ineficacia; otras veces habla de caducidad (en sentido impropio) aludiendo al papel que ejerce el factor tiempo limitando la eficacia, integración o perfección de actos testamentarios o la recuperación de objetos (arts. 369, 612); pero la que nos interesa es la caducidad en sentido propio (relativa a las facultades y acciones correspondientes al estado civil, acciones rescisorias, ejercicio de derechos como el retracto, etc.).
! El Código Civil no regula la caducidad como sí hace con la prescripción (arts. 1.930ss.) por lo tanto es de elaboración Jurisprudencial y Doctrinal, si bien en Cataluña sí que aparece regulada. Se discute doctrinalmente su fundamento, y se han defendido las teorías de la presunción de abandono del derecho, o de protección del interés general, más aún atendiendo a la imposibilidad de su interrupción y la apreciación de oficio que hacen de ella los Jueces y Tribunales.
! B. Objeto de la caducidad. En Derecho Civil común, al no haber regulación por parte del Código, pero sí por algunas leyes modernas como la Ley Orgánica 1/1982 de protección civil del honor, la intimidad familiar y la propia imagen, la Doctrina y la Jurisprudencia ha determinado qué poderes jurídicos son susceptibles de extinción por caducidad, y éstos son 1) Acciones de filiación 2) Acciones rescisorias 3) Derechos potestativos, derecho de retracto, de colindantes, de comuneros, arrendaticios y coherederos.
4) Acción de impugnación de acuerdos de sociedades anónimas ! 5) Acciones de anulabilidad.
El Código Civil de Cataluña establece que son las acciones y derechos de configuración jurídica (derechos potestativos, de opción, tanteo y retracto) y otras acciones que no pertenezcan a las anteriores (criterio residual).
! De Castro afirma que son susceptibles de caducidad: 1) Facultades, acciones y derechos que afectan al estado civil de las personas.
2) Facultades o acciones que sin ser un verdadero derecho subjetivo otorgan poder para modificar una relación negocial.
! 3) Facultades que han adquirido la condición de derechos secundarios (como el retracto).
C. Diferencias con la prescripción. La caducidad no se ve interrumpida (si bien en Cataluña pueden concurrir las causas de suspensión en las relaciones en materia disponible, que son las mismas que para la prescripción, con la misma regla de la preclusión), tampoco se suspende (con la excepción dicha), es apreciable de oficio por Jueces y Tribunales, aunque en Cataluña, en las relaciones en materia disponible debe ser alegada por la parte interesada, como dispone el Código.
! Además, recuérdese que las acciones sujetas a caducidad caducan por el mero transcurso del tiempo sin que haya habido acción, por lo que deberá ejercitarse la acción antes de la caducidad, no puede interrumpirse el plazo por un reconocimiento del sujeto pasivo o reclamación del interesado.
! D. La caducidad en el Código Civil de Cataluña. A diferencia del Código Civil común, el Código Civil de Cataluña sí que regula la caducidad, en el Capítulo II del Título II del Libro I (arts. 122-1 a 122-5). El Código Civil de Cataluña dispone que caducan acciones y poderes de configuración jurídica sometidos a caducidad si no se ejercitan por parte de la persona legitimada; además las normas de caducidad son indisponibles.
La caducidad sobre relaciones jurídicas indisponibles debe ser tenida en cuenta de oficio por los Tribunales (art. 122-2.2) además de ser imposible su suspensión (art. 122-2.1) y la de relaciones jurídicas disponibles debe ser alegada por la parte interesada (art. 122-3.2), pudiendo ser suspendida por las mismas razones que la prescripción o por acuerdo entre las partes (art 122-3.1). Por lo tanto, puede pactarse el plazo de caducidad en las relaciones jurídicas disponibles (art. 122-4).
La caducidad nace al nacer la acción (art. 122-5) o cuando la persona titular de la misma puede conocer razonadamente las circunstancias que fundamentan la acción; y también se ve afectada por la preclusión del art. 121-4.
Para el cómputo no se excluyen días inhábiles (art. 122-5.2) y se siguen las reglas del art.
122-5.3.
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