Sesión 5. Más bello sitio ni más apropiado para estar alegre no (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Humanidades - 2º curso
Asignatura Historia Medieval
Año del apunte 2014
Páginas 3
Fecha de subida 26/05/2014
Descargas 12

Descripción

Apuntes de Hisotria Medieval con Victor Farias

Vista previa del texto

10/10/2013 Sesión 5. Más bello sitio ni más apropiado para estar alegre no podrais hallar. La cortesía y la cultura cortés 1. El caballero cortés Habíamos hablado del guerrero convertido como caballero. En relación a esto se establece una distinción entre lo que era el antiguo guerrero (preux), y el caballero cortés (prudhomme). Usamos la terminología francesa porqué este es el lenguaje considerado cortés.
Ramón Llull nos habla del caballero cortés: “Al caballero le conviene hablar bellamente, vestir bellamente, y llevar bello arnés, y tener casa grande, pues todas estas cosas son necesarias para honrar caballería”.
Todo este lenguaje está lleno de dicotomías, contraposición entre villanía y cortesía.
Este “todo bello” es un inventario de las normas de comportamiento. Estas normas se aplicaran en los principales escenarios del futuro caballero cortés: la mesa, la casa y la cama El caballero se ve sometido a todas estas normas, en un intento de regular sus impulsos de guerrero, tanto en el día a día como en los “altos tiempos” (fiestas cortés, eventos extraordinarios, etc.). Hay normas para todo, p. ej. cómo comportarse en la mesa de manera cortés.* * En el siglo XI-XII se descubre el tenedor, un utensilio que sirve para comer bellamente.
En un principio estas normas son muy básicas, pero luego se fueron ampliando durante siglos en las denominadas “normas de urbanidad” que se van imponiendo en la sociedad. Norbert Elías, un autor que se dedica a escribir sobre la civilización, observa que hay tantas más normas de cortesía cuanta más compleja es la sociedad, puesto que cuanto más prospera la sociedad más necesario se hace el control del impulso.
2. La cortesía La cultura cortés tiene unos rasgos básicos: ‒ ‒ ‒ ‒ Cultura laica y profana, (religiosa).
Cultura literaria. Sobre todo se usa la poesía para hablar de cultura cortés Cultura vernácula. Expresada en lengua vulgar.
Cultura moral. Se trata de una nueva moral, un sistema de valores.
La difusión de la cortesía empieza a partir del siglo XII, desde las cortes del noroeste de Francia, especialmente desde e ducado de Champaña y el condado de Flandes. Destaca sobre todo el papel de la mujer en esta difusión La corte se convierte en un lugar donde convive mucha gente, ya no solo vive el rey o el príncipe, los componentes de este nuevo tipo de corte son: ‒ El príncipe y su familia, incluyendo también a los amigos personales procedentes de la nobleza, es decir, del mismo nivel social.
‒ Los oficiales administrativos y los clérigos.
‒ Huéspedes, jóvenes educados para la caballería.
‒ Servidores.
La corte es un centro político, desde la corte se administra y se gobierna. Pero también se cultiva la alegría, tanto la alegría del día a día, como la de las fiestas, grandes eventos en los que se reúne mucha gente durante semanas o meses.
P. ej. una boda.
En estas grandes fiestas la gente disfruta y se ríe, en definitiva, se alegra con: ‒ Juegos. De los que se dispone una gran diversidad. Son muy populares, tanto entre los hombres como en las mujeres, los juegos de competición con un fin pacifico. (Este es un cambio importante, el hombre se comporta igual que las mujeres!) ‒ Música, canto y danza.
‒ Literatura: lírica cortés y épica cortés.
Esta cultura cortés, este cultivo de la alegría, tiene unas consecuencias: ‒ Bloqueo de los impulsos del guerrero.
‒ Renuncia de la violencia corporal.
‒ Atmosfera feminizada.
‒ Se impone un nuevo código de comportamiento ! 3. La alegría cortés Hay una relación muy estrecha entre la belleza y la alegría, podríamos decir que van juntas. La gente bella es gente alegre. La máxima expresión de la diversión es el juego, el cantar y el bailar.
La alegría se expresaba durante el día a día, pero sobretodo en los “altos tiempos” o días de fiesta. El lugar en que se celebran estas fiestas se conoce como el jardín de las delicias, un lugar donde se vive la alegría. Pero esta alegría no es solo un estado anímico, es también una virtud, algo moralmente bueno.
Guillaume de Lorris, Román de la Rose, 1235.
En la primera parte nos habla de un joven que en la primavera se queda dormido. Tiene un sueño en el que, según explica, se ve llegando a una especie de jardín rodeado por una alta muralla. En la pared exterior, pintados en frescos, están representadas unas personificaciones, (personajes típicos de la cultura cortes): la aversión, traición, villanía, codicia, avaricia, envidia, tristeza, vejez, hipocresía, pobreza. Todas son mujeres, y representan los vicios. La pintura refleja perfectamente su aspecto.
Cuando el joven entra dentro del jardín encuentra allí todas las virtudes opuestas a los vicios observados fuera: ociosa, recreo, alegría, amor, belleza, riqueza, largueza, franqueza, cortesía, ociosa, juventud, dulce mirar. La ociosidad como virtud cortés.
4. La gente bella El producto final de la domesticación del caballero es una mezcla del cristianismo y la cortesía. El caballero reúne en una sola persona los dos ideales.
Por lo tanto se crea un ideal que identifica a un grupo de personas muy delimitado, distinguiéndolos como grupo relacionado con la belleza/ lo bello Con esto lo que se consigue es crear una distinción y por lo tanto la legitimación del grupo como clase social.
Poema de Girart del Rosellón. Circa 1150.
...