El usufructo (0)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derechos Reales
Año del apunte 0
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Fecha de subida 05/06/2014
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TEMA 17. EL USUFRUCTO 17.1 Concepto, caracteres y dinámica 17.2 Usufructos especiales 17.3 El uso y la habitación APUNTES MANUAL 17.1 CONCEPTO, CARACTERES Y DINÁMICA El usufructo es un derecho real a disfrutar completamente la cosa ajena, sin alterar su modo de ser.
Es un derecho real sobre cosa de otro, el poder del usufructuario no es una parte del dominio de la cosa sobre que recae, de modo que pudiera decirse que dueño y usufructuario comparten la propiedad de ésta. Solo de modo impropio se puede calificar de pars dominii, en el sentido de que, transitoriamente – es decir, mientras que éste dura- atribuye al usufructuario parte de las facultades (las de goce y disfrute) que corresponderían a quien fuese el propietario pleno.
El usufructuario está autorizado a poseer y usar la cosa, y hace suyos (pasan a ser de su propiedad) los frutos que produzca, pero debe conservarla sin alteración, y carece de facultad de disponer de ella (enajenarla o gravarla), pues tal facultad corresponde al propietario, al que sigue perteneciendo la cosa usufructuada que, mientras el usufructo dura, se denomina propietario nudo (por quedarse sola y escuetamente la propiedad desnuda, vacía de goce y disfrute de la cosa).
Siendo el de usufructo un derecho de disfrute de la cosa ajena, por definición sobre ésta recaen dos derechos, los del usufructuario y los del nudo propietario. Es decir, sumando el contenido de ambos, recomponen el dominio pleno. El usufructo precisa de una nuda propiedad simultánea.
Como la cosa ya no está sometida al señorío total, y parte de éste no corresponde al usufructuario, necesariamente constituye otro derecho, el de nuda propiedad.
En lo relativo a quien corresponde la nuda propiedad, ésta puede estar atribuida concretamente a cierta persona (el testador nombró a un usufructuario y a un heredero nudo propietario), o puede corresponder a persona indeterminada todavía (el testador dispuso que fuese a parar a los herederos que el usufructuario dejase al morir). Pero, en cualquier supuesto, ya hay una nuda propiedad, aunque el dueño no esté todavía precisado.
La ley no define el usufructo, pero como definición legal sirve la expresión del CC que de el usufructo da derecho –es el derecho- a disfrutar de los bienes ajenos con la obligación de conservar su forma y sustancia. En lo relativo a esta obligación que se menciona, no significa que pese sobre el usufructuario una obligación en sentido propio, sino que queda fuera de sus atribuciones el alterar el modo de ser de la cosa, alteración que no se da por el hecho de introducir mejoras.
El usufructo es un derecho esencialmente temporal, es decir, la temporalidad lo caracteriza. Como absorbe la total utilidad presente de la cosa, si fuese perpetuo daría lugar a una separación permanente de goce y propiedad, lo cual la Ley no considera oportuno. Si el U es una PF, durará toda la vida de ésta y será, naturalmente, vitalicio. También puede haberse establecido a favor de varias PF que vivan al tiempo de la constitución (entonces se extinguirá cuando fallezca la última) o bien, que no vivan todas al momento de constituirse (entonces pueden ser U simultáneos y sucesivos todos los que en aquel momento viviesen). También puede establecerse a favor de una PJ, entonces durará el tiempo que se hubiese establecido, pero éste no podrá ser superior a 30 años y se extinguirá, además, en caso de extinción de la PJ. El usufructo es normalmente vitalicio, pero su duración puede desconectarse de la vía del U o someterlo a condición (resolutoria) o término (final). Entonces se extinguirá cuando aquella se cumpla o éste llegue, aunque tales cosas ocurran antes de la muerte del U; o sobrevivirá (pasando a otros U que se hayan designado, o si no, a los sucesores del U primero) durante el tiempo que aun falte para llegar al término o cumplirse la condición.
Respecto al objeto del derecho de usufructo lo es la cosa sobre la que recae, y no su goce o sus frutos. Estos son beneficios que da el derecho que recae sobre ella. En principio, el usufructo puede constituirse sobre cualquier cosa – BM, BI, corporal o incorporal- o derecho, siempre que éste último no sea personalísimo o intransmisible. No es imprescindible que la cosa sea fructífera pues, si no produce frutos, el derecho del usufructo sobre ella faculta para usarla y obtener cualquier otra utilidad que pueda prestar. El usufructo tiene por objeto la cosa en su actual estado. En el caso de que se destruye la cosa (muerto el árbol queda su madera, muerto el animal queda su piel), debe entenderse que no sigue recayendo sobre sus restos los derechos, pues se extingue por destrucción la cosa (sí en casos excepcionales). El usufructo incluso subsiste sobre aquello que venga a ocupar el puesto de su antiguo objeto, y puede recaer sobre la totalidad de la cosa o sobre parte de ella.
En lo relativo al contenido del poder del usufructuario, una cosa es el contenido del poder (derecho real) del usufructuario y, cosa distinta, el contenido (obligaciones y derechos de crédito). En principio, el poder real del usufructuario alcanza todo aquello en que consista el disfrute de la cosa.
Es decir, ésta le está sometida para que pueda disfrutarla. Por lo tanto, de ello se extrae que tiene derecho a usarla y hacer suyos los frutos. El contenido puede ser modificado, en el título constitutivo del usufructo (o posteriormente) o bien la propia ley establecer en los casos de usufructos especiales, ciertas modificaciones del mismo para el usufructo de determinadas cosas.
Se debe hacer una interpretación restrictiva del derecho, pues como éste es una limitación que reduce el poder que normalmente corresponde al dueño sobre su cosa, constituye una excepción al caso general, que es el de ser libre la propiedad (es decir, carecer de limitaciones). Por ello, salvo que se pruebe, el usufructo se estima inexistente. En lo relativo a esto, se debe entender una interpretación restrictiva de todos los preceptos legales referentes al usufructo, como los negocios jurídicos que lo establecen.
· DERECHOS Y OBLIGACIONES  nacen ex lege con el usufructo. Van ligadas, pues, a éste, con independencia del hecho de que proceda (contrato, testamento, usucapión, entre otros). Se darán entre el NP y el U, y no entre el U y el constituyente del usufructo. Estas O pueden modificarse en el acto constitutivo o bien posteriormente, por voluntad de los interesados. Para el caso del incumplimiento de algunas de ellas, el CC establece especiales sanciones y, en determinados casos, da lugar a indemnización. Además, cabrá exigir el incumplimiento de forma específica o, en su defecto, indemnización por daños y perjuicios.
 OBLIGACIONES DEL U Se diferencian entre O anteriores a entrar en posesión de los bienes, O durante la posesión de los bienes y O posteriores a la cesación del usufructo.
En las O anteriores a entrar en posesión de los bienes es la hacer inventario y prestar garantía [existe disputa sobre si esto son realmente obligaciones o requisitos para obtener la posesión de los bienes usufructuados; pero deben considerarse O] (hay casos de exención). Es decir, el U, antes de entrar en el goce de los bienes, está obligado a inventariarlos y proporcionar garantías del cumplimiento de las obligaciones. No alcanzan a todo usufructuario ésta O, pues están exceptuados el vendedor y el donante (que se hubiese reservado el usufructo de los bienes vendidos o donados), los padres usufructuarios voluntarios de los bienes de sus hijos en potestad y el cónyuge sobreviviente respecto de la cuota hereditaria que en usufructo le concede la ley, salvo en el caso de que los padres o cónyuge contrajesen ulterior matrimonio. En cualquier caso, tanto la O de hacer inventario como la de prestar garantía puede ser dispensado el U cuando de ello no resulte perjuicio para nadie. Esto puede ser concedido por el juez incluso contra la oposición del NP.
Incumpliendo el U de estas O, el propietario le puede privar de entrar en posesión de los bienes, pero se le entregarán sus rendimientos.
En las O durante la posesión de los bienes caben destacar las obligaciones de: - Cuidar de ellos, pues el usufructuario deberá cuidar las cosas dadas en usufructo como un buen padre de familia. Si cumpliendo esta obligación se usan los bienes, aunque se deterioren naturalmente por el uso, no puede reclamarse al U - Hacer los gastos de conservación, mantenimiento y reparaciones ordinarias que los bienes necesiten - Poner en conocimiento del propietario la necesidad de reparaciones urgente cuando deban ser a cuenta del NP o cualquier acto de tercero que sea capaz de lesionar el derecho de propiedad - Pagar mientras que dure el usufructo las cargas e impuestos que graven el goce de la cosa y los intereses correspondientes a las sumas que el propietario hubiese desembolsado par hacer reparaciones y pagar contribuciones a su cargo En las O posteriores a la cesación del usufructo, es la de, si poseía el U, entregar al propietario la cosa usufructuada. El entregar ésta es porque acabó el usufructo, no para que acabe mediante la devolución. Al recibir la cosa el propietario, puede reclamar si se le devolvió deteriorada o en alguna forma menoscabada, salvo si es por consecuencias del uso normal.
 DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL NP No debe considerarse como contenido del usufructo el poder que resta al propietario sobre la cosa.
Tal poder es solo su propiedad nuda (vacía de goce), consistente en el señorío que queda después de sacar la propiedad el derecho a usar y gozar de la cosa, y puede realizar (y sin contar con el usufructuario) todos los actos que correspondan al propietario, como gravar la cosa (se debe indemnizar el derecho del U) o enajenarla o mejorarla, pero no alterar ni su forma y sustancia, ni hacer en ella nada que perjudique el valor del usufructo. Por lo tanto, se entienden que serán O del NP: - Realizar las reparaciones extraordinarias que la cosa necesite. Teniendo derecho el propietario, si las hace, a exigir al U el interés legal de la cantidad invertida, mientras dure el usufructo - Pagar las contribuciones que durante el usufructo se impongan directamente sobre la cosa (sobre el capital dice la ley) y no sobre su uso o goce. Con el mismo derecho, que en el caso de reparaciones extraordinarias, de que el U le abone los intereses correspondientes a las sumas pagadas En lo relativo a los modos de constitución, ésta puede ser, bien por negocio jurídico (inter vivos o mortis causa), estos serán los usufructos denominados voluntarios, o bien como consecuencia de hechos no negociales, serán los denominados usufructos legales. De entre los hechos negociales constitutivos del usufructo cabe destacar la usucapión cuando se establece que el usufructo se constituye por prescripción adquisitiva. El usufructo puede constituirse puramente o bajo condición (suspensiva o resolutoria) y término (inicial o final). Aunque la Ley expresamente no lo diga, también cabe que, si se constituye a título de liberabilidad, el constituyente imponga al U una carga o gravamen modal, lo cual se denomina constitución sub modo.
En cuanto a los usufructos legales, antes el CC reconocía (por regla general, estos no se pueden transmitir ni gravar, salvo el del cónyuge viudo, cosa que explica porque estos usufructos legales no son derechos patrimoniales puros, sino familiares, ligados a la función de aquel a quien correspondan): - El que correspondía al padre o a la madre sobre los bienes del hijo que tuviesen bajo su potestad y en su compañía (suprimido) - El que correspondía al marido sobre la dote inestimada que la mujer aportase al matrimonio (puede entenderse que aun exista, pues aunque la regulación de la dote se eliminase por el CC, sigue siendo posible constituir dote) - El que legitima al viudo/a sobre parte de la herencia del difunto consorte (aun existe) En cuanto a la usucapión como medio de adquisición del usufructo, lo poseído debe ser el derecho de usufructo, posesión que, en principio, consiste en tener la cosa en concepto de usufructuario, para todo lo demás, se aplican las reglas relativas a la usucapión.
Tan pronto como el derecho de usufructo nace, adquiere el usufructuario el derecho a la posesión y goce de la cosa usufructuada. Los frutos naturales e industriales de la cosa, pendiente de comenzar el usufructo le corresponderán al U. Los frutos civiles se entienden percibidos día a día, y por tanto, pertenecen al U solo los que corresponden al tiempo que comienza el día que el usufructo empieza.
Cabe destacar la responsabilidad por transmisión y arrendamiento, es decir, el usufructuario que enajenare o diere en arrendamiento su derecho de usufructo, será responsable del menoscabe que sufran las cosas usufructuadas por culpa o negligencia de la persona que lo sustituya.
En cuanto a la extinción – en principio, la concurrencia de causa de extinción produce automáticamente el fin del usufructo- supondrá la readquisición del pleno dominio por el NP, éste recobrará este dominio, pues las facultades de goce que correspondían al U, revierten la propiedad; el usufructo se extingue por las siguientes causas: - Si es vitalicio, por muerte del U o del último de estos (si son varios). Si el U era una PJ, acaba por extinción de ésta - Por llegada del término final o cumplimiento de la condición resolutoria - Por consolidación - Por renuncia del U - Por pérdida total de la cosa objeto del usufructo, sin que se opere sustitución por otro de la cosa perdida - Por resolución del derecho del constituyente - Por prescripción de 6 a 30 años, según caiga sobre BM o BI - Por adquirir otra persona la cosa como libre, o por poseerla como libre el NP durante el tiempo necesario para usucapir el usufructo, ya que entonces se convierte en propietario pleno (y no nudo) de ella, lo que es incompatible con la subsistencia del usufructo - Por quedar fuera del comercio la cosa usufructuada - Por anulación del negocio constitutivo En cuanto a la liquidación de los frutos pendientes al cesar el usufructo, la idea directriz es la que si son naturales o industriales pertenezca al propietario, pero éste queda obligado a abonar al U los gastos de producción, y si son civiles pertenecen al U los correspondientes hasta el tiempo en que su derecho se extinguió. Del mismo modo, el U puede retirar las mejoras útiles o de recreo que hubiese hecho en la cosa si fuese posible sin detrimento de ésta.
¡! El U dispone de acción real para proteger su derecho contra cualquiera (inclusive el NP) que lo lesione. De acción peritoria para, basándose en su derecho, recuperar el uso o disfrute del que se le haya despojado (vindicatio ususfructus), bien hacer cesar la perturbación que le alcance (actio derogatoria). E igualmente, de acción posesoria para, basándose en ser poseedor del derecho de usufructo o de la cosa usufructuada, proteger tales posesiones.
17.2 USUFRUCTOS ESPECIALES  CUASIUSUFRUCTO (USUFRUCTO IMPROPIO O IRREGULAR) El usufructo de cosas consumibles, que no prestarían utilidad al U conservándolas para poder devolverlas en su día, sino consumiéndolas, no es realmente un usufructo en sentido jurídico, sino en sentido económico. El U las hace suyas, y queda obligado a devolver bien otro tanto de la misma especie y calidad, bien el importe de su avalúo. Es decir, el NP pierde la propiedad de lo dado y se convierte en A del U. Se trata, pues, no de que aquel conserve la propiedad (nuda) de una cosa gravada con el derecho de goce sobre ésta, sino de que adquiere la propiedad de la cosa, propiedad limitada por la obligación de restituir posterior su valor u otro tanto de lo mismo.
El art. 482 CC lo regula establecido que si el usufructo comprendiera cosas que no se pudieran usar sin consumirlas, el U tendrá derecho a servirse de ellas con la obligación de pagar el importe de su avalúo al terminar el usufructo, si hubiesen sido estimadas (las cosas). Pero, si no se hubiesen estimado, tendrá el derecho a restituirlas en igual cantidad y calidad, o pagar su precio corriente al tiempo de cesar el usufructo.
Puede afirmarse, finalmente, que el cuasiusufructuario adquiere la propiedad de la cosa mediante la entrega, y desde ese momento, contrae la obligación de devolución. Del mismo modo, éste, siendo dueño de la cosa desde que la recibe, puede consumirla, enajenarla o darle el destino que le plazca. Finalmente, su obligación hacia el mal llamado NP serán la de si están estimadas, pagar el avalúo y, si se dieron sin estimar, restituir otro tanto o su precio corriente al cesar el usufructo.
 USUFRUCTO DE MINAS La mina debe entenderse como cosa fructífera, es decir, el mineral que se extrae de la mina es fruto de ésta, y por ello, las minas son susceptibles de usufructo como cualquier otra cosa fructífera. El CC no habla de este tipo de usufructo, sino del predio en el que existan las minas. Aun así, la mina, como objeto de derecho, es perfectamente distinta del predio en el que se encuentre, es decir, que jurídicamente son dos cosas diferentes e independientes, recayendo sobre la primera una propiedad minera y sobre la segunda y propiedad ordinaria. De ello se extrae que al U de una cosa, del predio en el que existan las minas, no le corresponde el disfrute de éstas por ser U del predio, sino solo si tiene, además, el usufructo de la mina.
Este usufructo puede constituirse por cualquier forma y, por lo tanto, ser voluntario o legal y adquirirse por prescripción. Aun así, siempre serán precisas las oportunas autorizaciones exigidas por la Legislación de Minas.
En cuanto a los derechos del U, cabe destacar: - En el usufructo adquirido por prescripción, será según la posesión, así, bien se usucape el derecho a la totalidad de los frutos, bien a la mitad, a tenor de que se hayan venido percibiendo todos o solo el 50% - En el usufructo legal, el U hace suya la mitad de las utilidades que resulten después de rebajar los gastos, que satisfará por mitad con el propietario - En el usufructo voluntario, todo lo relativo a constitución, extinción y contenido, y en particular a los derechos del U se rige, en principio, por la voluntad del constituyente. Ahora bien, si el título constitutivo no establece nada, por analogía, va a medias con el propietario en las utilidades de la mina (deducidos los gastos)  USUFRUCTO DE DERECHOS El usufructo puede recaer, no solo sobre cosas (corporales o incorporales) sino también sobre derechos. En la práctica, el más frecuente caso de constituirse sobre estos es el de que una universalidad de bienes (una herencia sea objeto de usufructo que, por tanto, versa, no solo sobre las cosas, sino también sobre los derechos que forman parte de ella). Para que el derecho que se trate pueda ser objeto de usufructo éste deberá ser transmisible. Por ello, pueden darse en usufructo derechos reales como los de usufructo (salvo legales intransmisibles), censo o superficie, de crédito, de renta vitalicia, o el cobrar una suma que produzca intereses.
La constitución jurídica del usufructo de derechos es un punto de gran controversia. ¡! El autor entiende que no es que el derecho de que se trate pase a ser objeto del derecho de usufructo que se establece sobre él, sino que el objeto de aquel pasa también a ser objeto de éste, porque de las facultades que tenía su titular, se traspasan al U las relativas a obtener el rendimiento que produce el derecho usufructuado.
Ejemplo: A es titular del derecho a cobrar una pensión periódica, y el establecer sobre tal derecho un usufructo vitalicio a favor de B, significa que se atribuye a B, no el derecho global a la pensión, sino el de percibir los pagos que correspondan al tiempo que viva.
Respecto a la naturaleza jurídica, no es siempre tal usufructo un derecho real, sino que es, bien real, bien de crédito, según las facultades que, desgajándolas del derecho sobre que recaiga, se atribuyen al U. En principio será derecho real el usufructo sobre derechos reales, y derecho de crédito el usufructo sobre derechos de crédito.
 USUFRUCTO DE PLANTACIONES El U de viñas, olivares u otros árboles o arbustos está obligado a reemplazar por otros los pies que se pierdan normalmente (porque mueran o se tronchen o arranquen por accidente). Naturalmente, con los restos podrá hacer lo que quiera (la ley dice que podrá aprovecharlos) porque pasan a ser suyas.
El art. 483 CC establece que el U de viñas, olivares y otros árboles o arbustos podrá aprovecharse de los pues muertos, y aun de los tronchados y arrancados por accidente, con la obligación de reemplazarlos por otros. Por lo tanto, debe tenerse en cuenta que el usufructo recae, no sobre cada árbol aislado, sino sobre el arbolado, y que la destrucción de cierta cantidad de ellos es normal en la explotación del todo, razón por la que no puede sino concebirse que los gastos que ocasione su reposición son merma del beneficio fruto que proporcionen los frutos del conjunto.
Si como consecuencia de un siniestro o caso extraordinario, viñas, olivares u otros árboles hubieran desaparecido en un número tan considerable que no fuese posible o resultase demasiado gravosa la reposición, el U podrá dejar los pies muertos, caídos o tronchados, a disposición del propietario y exigir a éste que los retire y deje el sueño expedito. De ello debe desprenderse que el U puede seguir utilizándolos tal cual han quedado, y devolverlos como estén al fin del usufructo- o bien dejárselos ahora al propietario. Es decir, el U puede dejarlos al propietario, hacerlos suyos o reponerlos por otros. Este art. no establece una excepción a la regla de que el usufructo se extingue por destrucción de la cosa aunque queden restos (res mutatio), sino que contiene solo una autorización al U, para que, en vez de quedar sometido necesariamente a la obligación de reponer los pies inutilizados, si estos son muchos, habida cuenta de lo gravoso que le sería, se acoja si quiera a dejárselos ahora al dueño, en vez de reponerlos.
 USUFRUCTO DE MONTES Frutos del monte – en el sentido de monte arbóreo, de terreno forestal, superficie cubierta de vegetación o, en general, precio rústico no susceptible de cultivo agrario- lo son todos sus aprovechamientos, y no solo los frutos que dan los árboles. Por ello, el art. 485 CC establece que el U de un monte disfrutará de todos los aprovechamiento que éste pueda producir según su naturaleza.
 USUFRUCTO DE REBAÑO El art. 499 CC establece que si el usufructo se constituye sobre un rebaño o piara de ganados, el U estará obligado a reemplazar con las crías las cabezas que mueran anual y ordinariamente, o falten por rapacidad de los animales dañinos. Si el ganado en que se constituyera el usufructo pereciera del todo, sin culpa del U, por efecto de un contagio u otro acontecimiento no común, el U cumplirá con entregar al dueño los despojos que se hubiesen salvado de tal desgracia. Pero, si el rebaño pereciera en parte, también por un accidente, y sin culpa del U, continuará el usufructo en la parte que se conserve. Si el ganado es estéril, se constituye sobre el un cuasiusufructo.
 USUFRUCTO DE PATRIMONIO Admitamos que el usufructo de un patrimonio quepa constituirlo o como usufructo sobre la masa global de aquel o como suma de usufructos sobre las singulares cosas que lo componen. Pues bien, aun en este segundo caso, hay que aceptar que le serían aplicables ciertas disposiciones especiales que no regirían si hubiese una pluralidad de usufructos independientes entre sí y no conexos por ningún lazo.
El art. 506, en relación con el 642 CC dispone que si se constituyese un usufructo sobre la totalidad del patrimonio, imponiéndose al U la obligación de pagar las deudas del constituyente, como cláusula no contenga otra declaración, solo se entenderá aquel obligado a pagar las que apreciase contraídas antes. A falta de pacto, el U no tiene que pagar las deudas, a menos que el usufructo se haya constituido en fraude de los A del NP. Presumiéndose el fraude siempre que aquel no se hubiera reservado bienes suficientes para pagarlas.
En cuanto a la reclamación por el U de créditos vencidos que formen parte del patrimonio, el CC dispone que el U podrá reclamar por sí los créditos vencidos que formen parte del usufructo si tuviese dada o diese fianza correspondiente.
También cabe el caso de que el patrimonio sea una herencia, entonces las deudas hereditarias no habrían de ser pagadas por el U. Ahora bien, como éstas pesan sobre el complejo hereditario, la ley establece que la renta negativa que produzcan sea merma de los frutos brutos que el U obtiene de la herencia en su conjunto. Se podrá, pues, formular la regla siguiente: el U ha de pagar los legados y deudas hereditarias que sean a cargo de los frutos de la herencia. El heredero (NP) ha de pagar los legados que graven el capital de la herencia y las deudas que forman el pasivo.
17.3 EL USO Y LA HABITACIÓN Respecto al concepto de derecho de uso, se podría decir que el de uso es el derecho a usar la cosa y disfrutarla solo directamente. A diferencia de lo que fue directamente el derecho de uso – poder de usar una cosa ajena sin percibir sus frutos- hoy, según el CC, consiste en la facultad de usar y percibir los frutos (disfrutar) de una cosa ajena, que basten a las necesidades del usuario y de su familia (aunque ésta se aumente). El derecho de uso, puede decirse, que se trata de un usufructo limitado.
La necesidad a que subviene el derecho de uso son las actuales del usuario y de su familia. Lo que hay que entenderlo en el sentido de que sean las existentes durante el ciclo productivo de la cosa usada. Las necesidades del usuario (y de su familia) marcan la extensión de su derecho a percibir los frutos. Pero, recibidos los frutos, no es necesario que sean empleados en la satisfacción de las necesidades. Por ejemplo, recoge el trigo que habría que gastar en el año, pero, entonces, puede consumir de otro, o no consumir ninguno, y vender lo que percibió.
Respecto al concepto de derecho de habitación, consiste en la facultad de ocupar en una casa ajena las piezas necesarias para el habitacionista y su familia. Así, pues, la habitación es un derecho de uso sin percepción de frutos, y aplicado a la vivienda.
En lo relativo a necesidades del titular y de su familia, tanto en el uso como en la habitación son módulos las necesidades del titular y de su familia. Las necesidades se entienden según la posición social y las circunstancias del caso. Bajo el término familia hay que englobar, no estrictamente al cónyuge del titular e hijos no emancipados, sino a cualquier persona (parientes o no) que vivan bajo su techo, por lo tanto, también contempla a sirvientes e invitados (huéspedes, en este sentido, pero no huéspedes de pago). Las necesidades del titular y de su familia hay que entenderlas, no como puramente personales, sino como relativas también al consumo preciso para las cosas o animales cuyo mantenimiento esté a su cargo.
Titular del uso o de la habitación lo pueden ser tanto PF como PJ. Respecto a la regulación: - En primer lugar, por lo establecido en el título constitutivo - En su defecto, por las reglas que se expongan en el CC - A falta de ellas, por las disposiciones relativas al usufructo, salvo, naturalmente sean contrarias al modo esencial del ser de aquellos Respecto de la constitución, no hay usos ni habitaciones legales, por lo tanto, solo se constituyen por usucapión o por negocio jurídico o por adquisición a non domino. El art. 1407 permite exigir, en el caso de disolución de sociedad de gananciales, al cónyuge que se trate, la constitución a su favor de un derecho de uso o de habitación.
A semejanza del usufructo en cuanto al total goce de la cosa, el usuario y el habitacionista tienen sobre ésta el poder directo de disfrute en el sector (usarla y percibir los frutos que necesiten, o habitarlo) de la utilidad de la misma a que se refieran sus respectivos derechos. En cuanto a los derechos y obligaciones entre propietario, por un lado, y usuario y habitacionista, por el otro, es en principio, igual que se da en el caso del usufructo. Pero, según el usuario haga suyos todos los frutos o solo parte de estos, y que el habitacionista ocupe o no la casa entera, pesan sobre ellos total o parcialmente – en la parte correspondiente- los gastos y cargas atinentes al goce de la cosa.
Al igual que en el caso del usufructo, si el usuario que no haya prestado fianza reclamara bajo caución juratoria la entrega de los muebles necesarios para su uso, y que se le asigne habitación para él y su familia en una casa comprendida en el uso, podrá el Juez acceder a esta petición, consultadas las circunstancias del caso. Lo mismo se entenderá respecto de instrumentos, herramientas y demás bienes muebles necesarios para la industria a la que se dedique. Pero si no se trata de derecho de uso, sino de habitacionista que no haya prestado fianza, no podrá obtener, bajo caución juratoria que se le deje ocupar la vivienda objeto de su derecho. Pues, por el contenido del derecho de habitación, que solo faculta para ocupar la vivienda necesaria para el habitacionista, resultaría que éste siempre podría librarse de prestar fianza.
En lo relativo a la intransmisibilidad de estos derechos, a diferencia del usufructo, el uso y la habitación son intransmisibles, tanto ellos mismos como su ejercicio. El art. 525 CC dispone que no se puede arrendar ni traspasar a otro por ninguna clase de título. Lo que sí es posible es entregar a otro la cosa sobre que recaen. Aunque puede entenderse que puede establecerse la transmisibilidad en el título constitutivo o bien la posibilidad de, sin transmitir su derecho, ceder su disfrute (lo cual es la opinión de la doctrina más extendida).
En lo referente a la extinción, los derechos de uso y habitación se extinguen por las mismas causas que el usufructo y además por abuso grave de la cosa y la habitación. Ésta extinción por abuso debe ser interpretada restrictivamente. Como casos de abuso grave pueden considerarse, por ejemplo, las transferencias del derecho o la cesión del ejercicio –salvo que ésta sea fugaz-, el mal uso de la cosa que le produzca perjuicio de importancia, el percibir cantidades notables de frutos para consumo de terceros, entre otros. Los abusos leves solo permiten al propietario reclamar contra al usuario o el habitacionista, exigiéndoles que cesen e indemnicen los perjuicios producidos.
Finalmente, en el título constitutivo se puede establecer la extinción por los hechos que el constituyente desee y así, por ciertos abusos, aunque sean leves, o por todo abuso, en general.
APUNTES CLASE El CCAT regula el usufructo en el art. 561-1 y en el art. 467 y siguientes del CC. La regulación es similar en uno y otro, pero el CCAT regula aspectos que no lo hace el CC, como el usufructo con facultad de disponer.
El usufructo es un derecho real que grava cosa ajena, con carácter limitado, que otorga a su titular el derecho de usar y disfrutar de la cosa ajena salvando su forma y su sustancia, en principio.
Primero se rige por las reglas imperativas que se contienen en el CCAT, pero la ley crea directrices que son de aplicación solo si las partes han convenido cosa distinta, al ser usufructo un derecho de amplia configuración, se deja a las partes la voluntad de cómo constituir el derecho. Se regirá pues: - Normativa imperativa, CCAT - Título constitutivo - Supletoriamente, CCAT El CCAT es un código unitario, su referencia abarca todo. Basta la referencia genérica al CCAT. Pero si el usufructo no está en CAT, la legislación aplicable será el CC.
- Disposiciones legales, con carácter imperativo - Título de constitución - Para el caso que las partes no hayan previsto específico supuesto, la normativa con carácter supletorio Ambos Códigos dictan la misma fórmula: el derecho de usufructo se constituye como un derecho real que limita una utilidad ajena. Tiene un límite, que es salvar la forma y a sustancia de la cosa.
En Derecho romano era fundamental salvar la forma y la sustancia; el uso daba derecho al titular para usar la cosa y excluir al propietario de su uso, es decir, no es que se tenga derecho a usar, sino que es derecho de uso exclusivo y excluyente, quien usa y se sirve de la cosa, es el usufructuario. El propietario, no la puede usar, precisamente por la constitución de este derecho. Además, se tiene derecho a todo aquello que la cosa produzca – frutos-.
Se decía que es una limitación temporal, y en la duración de ese tiempo, en la finalización, la cosa sobre la que recae ese derecho de usar y disfrutar, debe volver al propietario de la misma forma, sin haberse modificada la forma ni la propia sustancia de la cosa.
El propietario tiene siempre, cuando se denomina nudo propietario – desnudo, desvestido de las utilidades de la cosa- tiene la expectativa jurídica de readquisición de la cosa usufructuado, es decir, su expectativa es volver a tener la cosa en el estado que se dio en el tiempo de constitución del derecho de usufructo. Por ello, no pueden ser objeto de usufructo las cosas consumibles o que por su uso se deterioran.
Se entendía salvar la forma y sustancia en un sentido físico de la cosa, no se podía modificar salvo siempre voluntad de las cosas, y salvo que esa modificación fuera a mejor.
Esta idea romana pegada a la física del objeto, se ha ido desmaterializando hasta llegar actualmente a una interpretación, desde el punto de vista de la escuela economicista del derecho, que lo más importante es el destino económico de la cosa, y no tanto la forma y sustancia, o la forma y sustancia entendidas tales como destino económico.
Mientras el propietario no pierda la utilidad económica sobre ese bien, el usufructuario podrá utilizarla, salva renum substantia- salvar la sustancia de la cosa-. Lo importante es la finalidad, es decir, la propia utilidad económica. Mientras tenga destino económico productivo, no se varía ni la forma ni la sustancia.
LA FINALIDAD ES QUE EL USUFRUCTUARIO PUEDA UTILIZAR LA COSA, DEL MODO NORMAL O HABITUAL, CON LAS MODIFICACIONES QUE ENTIENDA, SIEMPRE Y CUANDO, AL FINAL DEVUELVA LA COSA EN UN ESTADO ATENDIENDO AL DESTINO DE LA COSA.
Lo que tiene que prevalecer es que el propietario, quien tiene la expectativa jurídica de re adquisición del bien, reciba el bien.
También está admitido en el CCAT el usufructo de cosa consumible, en el cual no se guarda la cosa ni la substancia.
Cuando se habla de usufructo lo que parece según la definición del principio inamovible del derecho, la forma y la sustancia, no es esencial al usufructo, es un elemento importante como criterio para conocer la capacidad de disposición del usufructuario, a excepción de aquellos usufructos en los que no hace falta tener en cuenta eso pues recae sobre cosa consumible.
El usufructo es de los derechos de más amplia configuración que hay – similar a los arrendamientos en derecho de obligaciones- las partes pueden decidir como regular sus intereses. Los dogmas no son tan importantes, y su configuración hará que su naturaleza cambie en atención a lo que las partes quieren, y tal como lo quieran, será como se configura.
El usufructo se constituye por prescripción adquisitiva, pero el tipo normal de adquisición es por voluntad del propietario. Lo puede hacer por negocio jurídico inter vivos y mortis causa.
Los negocios jurídicos mortis causa se puede hacer por mediación de testamento, en la potestad y en la libertad de disposición que tiene el testador acerca de la suerte del cómo se va a producir el tránsito de la titularidad y a favor de quien, puede decidir otorgar la nuda propiedad a una persona y el usufructo a otra, la constitución dependerá, por un lado, a la muerte del causante y, por otro lado, de la aceptación. En este caso, se constituye el usufructo a favor de persona distinta al constituyente, es decir, éste deja de tener derecho sobre la cosa para pasar a tener una la nuda propiedad y otra pasará a ser el usufructuario.
Es lo mismo que sucedería si, por negocio jurídico inter vivos se constituye derecho de usufructo, otorgando la nuda propiedad a una persona y ser usufructuario a otra. Pero éste no es el supuesto normal en negocios jurídicos inter vivos, lo normal es la constitución de éste derecho con reserva de usufructo. Es decir, el constituyente, que es el propietario – quien tiene la libre disposición- se reserva para sí el derecho de usufructo y otorga, a favor del beneficiario, la nuda propiedad.
También lo puede hacer con cláusula reversional. También se da la constitución sucesiva de usufructos-, la cual supone que, en esa capacidad de disposición del derecho, el constituyente constituye el derecho de usufructo y lo hace de forma sucesiva a favor de varias personas.
También se puede constituir atacando el principio de forma y sustancia, que es el usufructo con facultad o poder de disposición. Se puede constituir usufructo con carácter vitalicio, a favor de PJ – como máximo 99 años, CCAT-, se puede disponer a favor condicionado, a término, durante la vida de tercero, entre otros.
USUFRUCTO CON PODER DE DISPOSICIÓN Todo usufructuario tiene poder de disposición respecto de su derecho. Es decir, el usufructuario podrá disponer del derecho gravando, hipotecando, darlo en prenda, transmitirlo a tercero, e incluso puede renunciar a él. Lo que no tiene es al capacidad de disponer sobre la cosa dada en usufructo; salvo que se la haya otorgado esta facultad mediante la constitución de esta tipología del usufructo.
Capacidad del usufructuario de disponer sobre la cosa, no sobre su derecho de usufructo La disposición del usufructuario es de su propio derecho, pero no puede afectar al derecho que tiene el nudo propietario.
El usufructo con poder de disposición permite al usufructuario hacer lo que diga el título.
Si no se limita la capacidad de disponer sobre ese bien, el usufructuario será como propietario. La limitación viene dada por el título constitutivo, es decir, lo que quiera el propietario.
La capacidad de disponer sobre la cosa dada en usufructo ataca al principio d forma y sustancia, porque el nudo propietario no va a obtener nada, pues todo lo que se obtenga será del usufructuario – salvo, cuando se vende por estado de necesidad si ha sido cubierto el estado y el sobrante será, el su caso, para el nudo propietario-.
En principio, se constituye un derecho de usufructo más semejante a la propiedad, pues si se deja todo a su elección, la condición que puede tener el nudo propietario para recibir la propiedad va a depender de la exclusiva voluntad del usufructuario.
¿Se trata de un negocio oneroso o gratuito? Si se constituye mortis causa, será gratuito, salvo si se constituye en la partición, que entonces será oneroso.
Se constituye por título el derecho de usufructo cuando se acepta. Si se trata un negocio gratuito, deben aplicarse las normas de la causa gratuita, y en caso de oneroso, las normas de la causa onerosa. SE DEBE CONSENTIR EN LA CONSTITUCIÓN DEL USUFRUCTO. Se requiere la escritura pública para que tenga acceso al Registro, pero no requiere ninguna forma específica.
Ejemplo: ¿Es válido el usufructo constituido por el profesor a mi favor de una finca de su propiedad, y seré usufructuario hasta que Rajoy cumpla 80 años? El usufructo no debe ser vitalicio – aunque hay usufructos legales que lo son, pero el usufructo convencional será con la duración que se quiera-. ¿Puede ser vitalicio a favor de otra persona? Las partes pueden hacer lo que quiera, por lo tanto SÍ QUE SERÍA VÁLIDO. Por más difícil o imposible que sean las cosas, se pueden condicionar a estas la existencia y subsistencia del derecho de usufructo. Pero, si Rajoy fallece dentro de poco, el usufructo se extingue cuando Rajoy cumpliera 80 años. Cuando se estipula un usufructo diciendo que estará vigente hasta la edad de un tercero, no se extingue cuando éste fallece, sino cuando ese tercero hubiera cumplido esa edad.
Salvo esta excepción, siempre debe prevalecer lo que las partes quieren en la interpretación de la voluntad de éstas.
1116  condiciones imposibles  Es también aplicable al usufructo, aunque se encuentre en sede de obligaciones El usufructuario es un sujeto que puede hipotecar su derecho de usufructo, y puede constituir tantos derechos reales como quiera. ¿Puede constituir cualquier derecho real limitado? El usufructuario, sin poder de disposición, puede disponer de su derecho como quiera. Si constituye un arrendamiento, una hipoteca u otro usufructo. La extensión máxima que estos pueden tener, cabe, por un lado, que la duración sea hasta cuando dure el usufructo, y el nudo propietario recibirá la cosa salvada en última instancia; o, por otro lado, que dure más, y el nudo propietario la recibirá con el derecho. El objeto es el derecho de usufructo, extinguido este, extinguidos los derechos que sobre él se han constituido, pues no se disponer sobre la cosa, se dispone del derecho.
Ejemplo: A nudo propietario  B usufructuario  C derecho de uso. Al cabo de un mes se extingue el derecho de usufructo, ¿se extingue el derecho de uso por la extinción del derecho de usufructo? La solución sería la subsistencia, no se puede perjudicar al derecho de uso. No se puede atender es que por la voluntad de las partes se lesione el derecho de otro. Por ello, el NP deberá estar y pasar por la constitución del derecho real limitado cuando se ha extinguido el derecho de usufructo  SUPUESTO DE PERVIVENCIA DE DERECHOS MÁS ALLÁ DE LA EXTINCIÓN DEL DERECHO DE USUFRUCTO, pues el principio general es que todo se extingue por la extinción del derecho.
Si el usufructo se extingue por muerte del usufructuario, el NP no debe estar por las hipotecas, salvo que haya aceptado //. Si A hipotecario, ya que el NP no paga, ejecuta la finca, ¿puede hacerlo? Sí, ejecuta la finca. Por lo tanto, se extinguirá el derecho de usufructo como carga, y extinguido éste como carga, deberá ser indemnizado el usufructuario  esto será cuando la H se ha constituido antes del derecho de usufructo. Pero, si se ha constituido después, deberá verse si consta el usufructo en el Registro, pero se podrá ejecutar igual.
EXTINCIÓN DEL USUFRUCTO El supuesto típico es la consolidación, que es el efecto, y se consolida por al propia extinción del derecho de usufructo, y siempre se producirá. Por la vis atractiva del derecho real de propiedad, extinguido el usufructo, vuelve todo a manos del propietario, esas utilidades que hasta ahora ostentaba el titular del usufructo.
Supuestos típicos: - Muerte - Cuando se cumplan condiciones - Cuando se llegue al término establecido - Cuando se destruya la cosa, y no pueda por lo tanto recaer derecho sobre ésta - Cuando se haya consumido toda la cosa, en los cuasiusufructos de cosa consumible - Expropiación Beneficio de inventario  todavía existen dos patrimonios diferenciados  no se producirá entonces la consolidación. En esta situación temporal no se extinguirá el derecho de usufructo.
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