Unidad 10. Acciones Penales (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Ciencia política y Gestión pública + Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Romano
Año del apunte 2014
Páginas 6
Fecha de subida 30/12/2014
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Unidad 10 de Derecho Romano del manual de Teresa Giménez Candela

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Derecho romano Unidad 10. Las acciones penales 1. Obligaciones derivadas de los delitos (§54) El delito es un acto ilícito contra la propiedad o la integridad física o moral de los particulares, que está sancionado con una acción penal. En época clásica, el delito pertenece a la esfera del derecho privado.
Los crímenes son actos ilícitos especialmente graves, que atentan contra bienes o valores comunes de la sociedad, castigados por una pena pública, por medio de tribunales especiales cuya creación, funcionamiento y desarrollo sigue las pautas del derecho público.
Se diferencian en que los delitos generan una obligatio privada que se resuelve mediante la imposición de una poena pecuniaria, en la que se multiplica el valor del prejuicio causado a la víctima. Los crimina, en cambio, originan una persecución pública.
El delito se imputa al autor material del mismo, pero también a quien a través de su comportamiento colabora en el resultado delictivo. Esta diversidad de conductas se sustancia en la expresión ope consiliove (que obra o con mala intención), que presupone la malicia del que lo comete.
2. Acciones penales y acciones reipersecutorias La pena (poena) debe infligir un castigo al culpable proporcional a la gravedad del delito cometido, por ello asciende a un múltiplo del daño causado. Las acciones penales, pues, pretenden un castigo al demandado que ha cometido el delito, calculado por el valor objetivo del prejuicio causado en el momento de cometerse el delito, multiplicado por dos, por tres, o por cuatro, según las distintas acciones.
Estas acciones penales son acumulables con las acciones reipersecutorias que nacen del mismo delito, con el fin de obtener una indemnización destinada a recuperar la pérdida del valor del objeto, ocasionado por el delito. Su finalidad es, por lo tanto, de resarcimiento.
Algunas acciones penales contienen ya en la misma pena la indemnización, y por ello no se acumulan con otras acciones reipersecutorias. Las acciones penales pretorias siguen fundamentalmente el régimen de las acciones penales civiles, salvo en el aspecto de la temporalidad, pues, al entablarse durante el año de la magistratura del Pretor, suelen ser anuales, mientras que las acciones civiles y las reipersecutorias carecen de límite temporal para su ejercicio.
Durante toda la época clásica, se mantiene la distinción entre: - Las acciones penales civiles, productoras de una obligatio civil - Las acciones penales pretorias, que castigan actos ilícitos según el ius honorarium y no engendran, por ello propiamente, una obligatio en sentido técnico.
3. Caracteres comunes de las acciones penales Las acciones penales presentan algunos rasgos comunes a todas ellas, entre las que cabe destacar:  La intransmisibilidad pasiva. La poena sólo puede exigirse del autor del delito y no de sus herederos. La muerte del delincuente extingue la obligación, pues la finalidad de la poena es castigar al culpable y tiene carácter personal.
 La cumulatividad. Esto se puede entender con un doble sentido; que haya sido cometido por más de una persona o que se acumule una acción penal con una acción reipersecutoria.
1 - Si el delito se ha cometido por varios delincuentes, la acción penal podrá darse por entero contra cada uno de los autores, de manera que se acumulan tantas penas como autores del delito hayan intervenido en la comisión del mismo y el cumplimiento por parte de uno de ellos, no extingue la obligación de los restantes de pagar la pena.
Una excepción a este principio se da, en el caso en que una familia de esclavos (grupo de esclavos pertenecientes a un mismo dueño) haya cometido un delito, pues el dueño pagará solo una pena.
- La acción penal puede acumularse a la acción reipersecutoria correspondiente, por la razón de que persiguen finalidades distintas y complementarias, es decir, el castigo que se le aplica al delincuente más el resarcimiento del prejuicio sufrido por el delito.
 La acción noxal. Implica la responsabilidad del dueño del esclavo (o el pater familias en el caso del hijo), por el delito cometido por el sometido a su responsabilidad. La actio noxalis se dirige contra el dominus, a quien coloca en la alternativa de pagar la poena por el delito, o liberarse de tal responsabilidad mediante la entrega del delincuente.
4. Delito de hurto. El furtum El furtum consiste en el apoderamiento ilícito de una cosa ajena, en contra de la voluntad de su propietario. Este concepto se emplea en el momento en que se produce un desplazamiento material de la cosa hurtada, lo que equivale a que el ladrón tocará la cosa mueble “de forma aprovechada”, con ánimo de lucrarse con ella.
De esta forma podemos definir el hurto como el desplazamiento aprovechado con ánimo de lucro de la cosa misma, o del uso o la posesión que sobre ella misma se tiene. El furtum se refiere a cosas muebles que se sustraen con clandestinidad.
Tipos de furtum Según la gravedad del delito podemos encontrar:  Actio furti manifesti (hurto fragrante). Es in factum con una condena gravada al cuádruplo, en caso de que el ladrón hubiera sido sorprendido en el momento de la comisión del delito.
 Actio furti nec manifesti (no fragrante, no manifiesto). Se trata de una acción civil con pena del doble, contra el ladrón que ha perpetrado un hurto sin ser aprehendido en el acto mismo.
 Actio furti concepti. De carácter civil con pena del triple, contra aquél en cuya casa se descubre la cosa hurtada, después de un registro domiciliario llevado a cabo por la víctima del delito.
 Actio furti oblati. También civil con pena del triple, a favor de quien ha sufrido la acción anterior, para resarcirse contra el ladrón que colocó la cosa hurtada en su domicilio.
5. Acciones civiles y acciones pretorias. El robo En el edicto figuraban algunas acciones pretorias que, siguiendo el modelo de la actio furti, castigaban, entre otras, distintas modalidades del mismo:  Actio furti prohibiti, contra el que hubiera impedido el registro domiciliario, con pena del cuádruplo.
 Actio furti non exhibiti, contra el que, a sabiendas, ocultaba el objeto hurtado y se negaba a presentarlo si se le requería, con una pena de cuantía desconocida.
2  Actio de tigno iuncto, destinada a castigar a quienes se aprovechaban de los materiales de construcción ajenos, con pena del doble.
 Actio furti adversus nautas caupones et stabularios, contra los dependientes de una nave, posada o establo, por los hurtos cometidos durante la travesía o la estancia de los huéspedes en el establecimiento, por la que se deducía una responsabilidad de carácter objetivo.
 Quod familia publicanorum furtum fecisse dicetu, para reprimir las exacciones ilícitas cometidas por los esclavos de un publicano, al duplum.
 Quod publicanus vi ademerit, contra la extorsión practicada por los publicanos, en la recaudación de impuestos, con pena del doble.
 Actio rerum amotarum, contra la mujer divorciada que se hubiera llevado objetos de la casa del marido.
 De incendio ruina naufragio rate nave expugnata, contra cualquiera que saqueara (o dañara) con ocasión de un incendio, naufragio o calamidad, con pena del cuádruplo.
 Actio vi bonorum raptorum, al cuádruplo durante el año y posterior mente al simplum, para castigar el robo (hurto cometido con violencia).
6. Condictio furtiva La condictio ex causa furtiva es la acción de carácter reipersecutorio, con la que se puede exigir la indemnización por el prejuicio sufrido por el hurto. La introducción de esta acción, se justifica como modo de exigir la restitución de lo perdido, en el caso de que la acción reivindicatoria no fuera posible, por haber desaparecido el objeto o por tratarse de hurto de cosas fungibles.
En la codictio, el dueño debe, en cierto modo, reconocer que, sin tal propiedad (datio), el ladrón “ha tomado prestado” la cosa hurtada y se le reclama con dicha acción la devolución, pues ha empezado a retenerla sin causa desde el primer momento.
Al ser la codictio una acción personal presenta una ventaja respecto la reivindicatoria. En el caso de la codictio, si el objeto desapareciera, la víctima siempre podía reclamar el valor de lo sustraído; por lo demás, a diferencia de la rei vindicatio la confictio no exigía que, el pasivamente legitimado en la acción, fuera poseedor del objeto hurtado al tiempo de la litis contestaio.
7. Delito de daño (§55) En el concepto de daño se incluye todo menoscabo patrimonial que sufra la víctima, por el deterioro causado a sus bienes. Gayo refiere detalladamente el contenido de los tres primeros capítulos a la lex Aquilia.
 El primero de ellos, se refiere a la muerte de un esclavo o ganado grande ajeno. La pena que debe pagar el autor del damnum, se fija en el valor máximo (plurimi) de la víctima durante el último año.
 El capítulo segundo, se refería al daño que causa a un acreedor el acreedor adjunto, que se queda con el crédito cobrado; en cambio, la doctrina común entiende que el daño lo causaba el adstipulator que cancelaba el crédito mediante aceptilación.
 El capítulo tercero, contemplaba los daños causados por el hecho de quemar, hacer pedazos y quebrar. El valor de la pena, se fija en el valor máximo de la cosa en los treinta días anteriores a la ejecución del daño a esta cosa.
3 Damnum iniuria datum La Ley tipificaba los supuestos de daños patrimoniales con los términos damnum iniuria datum, es decir el daño injustamente causado.
 Con el término damnum, sancionaba la ley, no sólo el deterioro material que sufría la cosa, sino la pérdida patrimonial que dicho deterioro ocasionaba al propietario de la misma.
 Con el término iniuria se entendía que el daño que se ocasiona no sólo se podía llevar a cabo intencionalmente o con dolo, sino también mediante una conducta culposa o negligente.
 Con el término datum, aludía la ley a la materialidad del acto dañoso, que excluía del ámbito de aplicación de la ley toda actuación que no fuese positiva y concreta. El daño debía producirse por el contacto material directo entre el delincuente y la víctima.
Acción de la ley Aquilia La acción de la ley Aquilia se dirigía contra el autor de los daños causados. Podía entablarla el propietario de las cosas que habían sido dañadas y, al ser de naturaleza penal pura, contenía en la misma pena la indemnización. Se incluye no sólo el valor objetivo de la cosa dañada sino también el lucro indirectamente perdido.
A diferencia de las otras acciones penales, que presuponen el dolo, la interpretación jurisprudencial del término iniuria como culpa, determinó la responsabilidad por los actos de negligencia que hubieran causado un deterioro patrimonial en otra persona.
8. Otras acciones civiles Se castigaban (en las XII Tablas) algunos supuestos de daños patrimoniales que, en parte quedaron absorbidos por la regulación más progresiva de la ley Aquilia, y en parte subsistieron en forma de acciones civiles en las que se reclamaba la indemnización del daño, de cuya existencia nos informan las rúbricas edictales:  La actio de pastu pecoris, por introducir abusivamente en predio ajeno, a los propios animales para pastar.
 La actio de pauperie, para la reclamación de cualquier tipo de daños producidos por animales cuadrúpedos de forma espontánea, que puede dar origen a la noxalidad (hacerse responsable del delito cometido). Esta acción se extendió como utilis a todo tipo de animales.
9. Extensiones pretorias La intervención del Pretor amplió el campo de acción inicial de la acción de la ley Aquilia, a través de acciones que sancionaban otros daños. Dicha ampliación siguió fundamentalmente dos líneas.
 La acción de la ley Aquilia, prevista en principio para el propietario civil, se admitió como utilis a favor de personas distintas del dominus, que retuvieran el objeto como titulares de un derecho real, así como a favor de los peregrinos.
 El daño previsto en la hipótesis originaria debía ser corpe corpori datum, con una relación directa, causalcorporal, entre la víctima y el delincuente. El Pretor concedió, sin embargo, acciones in factum para los casos en que se hubiera producido un resultado dañoso sin contacto corporal.
Se configuró también, como daño, el detrimento patrimonial que sufre el propietario de un esclavo al que se ha corrompido. Para la reclamación pertinente dispone de una actio servi corrupti, que se eleva al duplum del daño producido. En la represión de los daños se incluyeron:  Los cometidos por bandas de hombres armados, castigados con una acción in factum al cuádruplo.
4  Los que se llevan a cabo, aprovechando una revuelta con una acción al duplum, o una calamidad pública, mediante una acción al cuádruplo.
 Los daños en una nave, posada o establo, con una acción contra el dueño del negocio, independientemente de quién hubiera cometido realmente el daño.
 Los perpetrados por los publicanos o sus esclavos con ocasión de la recaudación de impuestos.
10. Delito de lesiones Se preveía en la ley de la XII Tablas, sanciones corporales y multas fijas, para los atentados y lesiones a las personas libres. Así:  Se castigaba con el rompimiento de un miembro con pérdida de funcionalidad del órgano afectado.
 Una multa fija de 300 a 150 ases (según si la víctima fuese libre o esclavo), como sanción por los insultos, la difamación, el atentado contra el pudor de una mujer o un adolescente y los maleficios y encantamientos.
Estas sanciones cayeron en desuso, por su propia rigidez y falta de adaptación a los cambios sociales, así como por la propia devaluación de la moneda.
Por estas razones, el Pretor dio a las lesiones contra la integridad física o moral de las personas libres un tratamiento unitario, utilizando para ello un edictum generale y diversos comportamientos lesivos que quedaron entonces comprendidos dentro del término general iniuriae.
Iniuriae. La contumelia El régimen clásico del delito de lesiones sigue la pauta de una acción in factum con la que se sancionan todo tipo de comportamientos atentatorios, a la integridad física o moral de las personas libres. Tal acción ascendía a una pena variable en la que se tenía en cuenta la ofensa moral producida por el delito mismo, en atención a las circunstancias específicas que hubiesen ocurrido, y la dignidad y posición de la persona ofendida.
En las fuentes se denomina contumelia a la ofensa a la personalidad; se trata de un elemento variable que otorgó al régimen clásico de la actio iniuriarum. Esta es una acción penal, infamante, que resulta intransmisible tanto pasiva como activamente, por pertenecer a aquel grupo de acciones que, por su carácter personalísimo, más que el castigo del delincuente, aspiran a lograr la venganza de la víctima.
Delitos varios de derecho pretorio. Acciones penales in factum. Metus. Dolus.
El Pretor mediante recursos de su jurisdicción tipificó conductas lesivas, que abarcaron situaciones no previstas inicialmente por las acciones penales del ius civile. Dentro de los llamados delitos pretorios pueden incluirse: - Los que atentan contra el Pretor o sus atributos externos. Se castigaba pues a todo aquel que manchara o alterara de algún modo el texto edictal o la acción que castiga el desacato a un magistrado municipal.
- Las acciones para castigar la violación de sepulturas.
- Las acciones para castigar el comportamiento obstructivo de las partes en el desarrollo del proceso.
- Las acciones para proteger la seguridad de los viandantes.
Algunas de estas acciones tenían base en el ius civile, otras, en cambio, son creaciones del Pretor sin una referencia previa en el ordenamiento civil, como es el caso de las acciones por intimidación y por engaño malicioso.
Otra acción a tener en cuenta es la actio quod metus causa una acción in furtum que sancionaba al que, movido por el deseo de obtener beneficio del otro, le coacciona, mediante una amenaza intimidatoria, a realizar o a omitir un acto jurídico en perjuicio de su propio matrimonio o el de un tercero.
5 Sería el llamado delito de extorsión que en Roma alude a la coacción mediante la amenaza de un daño inminente, ejercitado para obtener beneficio, de aquél a quien se induce realizar, bajo tal presión, un acto en contra de sus propios intereses.
La acción se daba al cuádruplo dentro del año, y, pasado el año, por el lucro obtenido. La condena de la acción contenía una cláusula arbitraria, que permitirá al juez absolver de la condena mediante la restitución. La acción, de redacción objetiva, se dirigía, no sólo contra el autor de la coacción, sino también contra cualquier tercero que hubiera obtenido beneficio de la misma.
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