RESUMEN CAPITULO 2 RAMON MIRAVITLLES (2015)

Resumen Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Periodismo - 1º curso
Asignatura Escriptura en premsas
Año del apunte 2015
Páginas 4
Fecha de subida 20/04/2016
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profesor: Santiago

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Escritura en prensa Ester Pagès RESUMEN CAPITULO 2 RAMON MIRAVITLLES Diarios con partido, periodistas partidistas Hoy en día ya no existen los “diarios del partido” se han superado totalmente. Estos eran los que estaban a favor de un gobierno o de una oposición. En los medios de comunicación ya no existe esto pero todavía se sabe de qué partido son. Ahora hay los diarios de partido y los diarios de empresa, que son aquellos que tienen como objetivo contratar publicidad.
La opinión pública hoy en día cuelga de un hilo. Los periódicos son la base de las discusiones en los que se reúnen periodistas e intelectuales que quisieran tener la palabra libre, pero esta queda contaminada por el partidismo depredador. Max Weber decía que la vida no sabría que sería sin el ámbito de opinión pública que crea la prensa. Hoy a través de las reden sociales tanto políticos como periodistas y la gente puede dar la opinión y se acabar confundiendo el periodismo escolarizado del de los amigos.
Un intelectual es aquella persona especializada que llega a influir en la gente más allá del círculo de familia y amigos. Hoy puede ser suplantado por un periodista que aspira a conducir elites políticas o masas.
Hay una guerra de diarios, dónde unos a otros se van criticando y son grupos de presión ante todo el resto, que se saltan todas las leyes y las normas. Los políticos también obligan a los diarios a hablar bien o mal de algo para devolver “favores” que les hacen a los grupos mediáticos.
Para algunos la función de informar en los diarios es secundaria. La prioridad es ganarse el favor de quien gobierna con tal de arrancar ayudas económicas, concesiones y regalías que permitan ampliar el negocio, arrinconar la competencia y fundar un monopolio encubierto. Cuando se dan cuenta los políticos y los partidos ya están a disposición del grupo mediático. El periodista acaba mostrándose como un primer actor político porqué ha ido más allá de la verdad buscando cómo cómplice el dinero. En los medios ya no aparecen ni los políticos, sino periodistas con las mismas ideologías que los representan. Los distintos diarios de izquierdas y derechas luchan día a día entre si repletos de la cultura del odio.
El problema del periodista hoy en día son las numerosas tertulias que se hacen contantemente, dónde su faena ya no es informar sino dar su opinión y de ésta manera confunden a la gente que ya no sabe distinguir una información estricta de otra interpretativa.
Las empresas entran el en periodismo para hacer negocio económico y político. En cambio, los periodistas entran para buscar la verdad y ganarse la vida. Este oficio contiene una actitud profundamente ideológica, con independencia profesional y con el derecho a la información.
Nuestro oficio proyecta valores y crea referentes, es uno de los pilares centrales de la cultura democrática.
Un periodista es un profesional que sabe un poco de todo y tiene un diálogo permanente con las cosas. Es una persona que le cuanta a la gente lo que pasa a través de un oficio cruel según Eugenio Scalfari (fundador La Repubblica).
Albert Camus: “el periodismo es información crítica con unas obligaciones básicas: reconocer el totalitarismo y denunciarlo, no mentir y saber condesar lo que se ignora, y negarse siempre a dominar eludiendo cualquier pretexto para toda clase de nepotismo, incluso provisional.” Escritura en prensa Ester Pagès El periodismo es un bien público porque fortalece la sociedad libre, nos forma y nos hace más responsables, debe estar dispuesto a denunciar las heridas sociales.
Según Les Brown los nuevos propietarios de las cadenas televisivas solo piensan en ganar dinero.
Antes la televisión era algo más que un negocio.
Los periodistas estamos expuestos a invitaciones de los poderes en razón directa a nuestro mando y un periodista limpio, siempre atento a cualquier detalle y en estado de prevenida desconfianza, sabe que o bien rechaza la invitación o bien la acepta haciéndola notar.
Debemos plantearnos si una empresa de comunicación está bien que tenga periodistas que pueden tener gran influencia a la población así como los partidos políticos también tienen periodistas oficiales a modo de iconos institucionales: - PP: Urdaci y Buruaga PSOE: Gabilondo o Sacaluga Nacionalismo/soberanismo en Cataluña: Cuní, Bassas y Terribas El periodista Walter Lippmann aplaudía en sus artículos las palabras o decisiones de algunos de los políticos. Era claramente un pacto entre ellos, que quería aumentar los votos de dichos políticos americanos. Estos periodistas se los llaman insider, un especialista que maneja información confidencial y que es más o menos capaz de traducir la complejidad de las decisiones al lector medio. El insider nace de los ciudadanos y acaba dependiendo del poder. La principal crítica de Lippmann es que los votantes deciden sobre asuntos que no entienden. Otro ejemplo era Kavanagh en Inglaterra, un gran periodista seguido por una gran mayoría de la población.
Hemos de preguntarnos qué intereses políticos, económicos o personales existen detrás de cada publicación.
Otro problema de los periodistas son aquellos que se imponen a misiones redentoras, por creerse investidos de razón moral y juzgan con cinismo-divismo lo demás, a través de etiquetas que provienen de la simplificación.
En la república de El Salvador escogieron como presidente al periodista televisivo Mauricio Funes, que había despuntado por sus entrevistas que irritaban a la extrema derecha.
Algunos males del siglo: el reporterismo infantil se va a la guerra El corresponsal yanqui en la guerra de Corea tenía muchos juicios a priori y pánico a lo desconocido. Hacía el periodismo de muerte como forma de vida. Esto lo denominaron periodismo amarillo. Hay quien sostiene que este periodismo empezó en Cuba de 1898. Ante la tranquilidad del país un fotógrafo quería volver a Nueva York. Su jefe le respondió que se quedara que él haría la guerra. Los medios de comunicación parece que se apropian las guerras, y mientras en algún sitio sin problemas aparentemente grandes hay una gran cantidad de periodistas a otras como la guerra de Darfur sólo hubo ocho.
La primera labor de un periodista es discernir el exacto sentido de cada hecho bélico y comportarse dentro de los límites de la neutralidad estricta.
Se hallan en extinción los corresponsales buenos de antes, ahora son suplidos por robots o directamente no son suplidos.
Escritura en prensa Ester Pagès El periodista Thierry Meyssan dice que las unidades espaciales creadas por los ejércitos de EEUU, Reino Unido e Israel poseen la capacidad de difundir muy rápidamente noticias falsas de modo que esta sea objeto de comentarios y no de verificaciones.
Las noticias de guerra en vez de ser informativas transmiten arrogancia y odio. Si la noticia es una tentativa de representar la realidad satisfaciendo simultáneamente intereses periodísticos políticos, el equilibrio entre ambos nos dará el valor de una crónica o reportaje bélico.
El primer problema de un periodista de guerra es como informar con honestidad, entendiendo que no es un valor absoluto. El negocio del medio de información general que nos paga el sueldo es obtener beneficios en forma de índices de audiencias que general publicidad y halo comercial.
Lo importante es explicar que ocurre por qué y qué ocurrirá si es posible. El periodista tiene dos opciones en una guerra: - - Ejercer de observador imparcial ante la injusticia inherente a los efectos la acción bélica describiéndola en tonos fríos para que el espectador extraiga sus conclusiones.
Otra fórmula de la CNN, empeñada en cultivar un equilibrio informativo a ultranza, concede igualdad de tiempo a las partes implicadas, a después retuerce sus propias normas por conveniencia política.
La segunda opción descarta la línea de relato, argumentando que no se puede ser neutral e insolidario ante el atropello. Los reporteros de guerra no pueden ser meros espectadores, deben hacer suyo el problema del lugar y el de su gente, de ahí que se haga aún más dramático observar teniendo que escoger unos planos, una historia, rodeados de miles de historias personales.
También puede ser que después desde los estudios de la empresa se manipulen la información del reportero, como obviando la posguerra.
Bertrand Rusell nos aportó unas categorías de aproximación a la objetividad: que lo escrito esté en consonancia con la realidad, utilizar el cálculo de probabilidades y repudiar los monopolios de la razón.
El periodista debe construir alternativas de discurso a los panfletos del poder y la propaganda.
No hay ningún obstáculo para que un periodista ejerza la crónica bélica con toda garantía informativa y simultáneamente, pueda luchar contra los individuos que se aprovechan de la guerra.
Aún quedan tres enemigos: aquel periodista que solo sigue la guerra cuando es una producto vendible. Paul Marchan diferencia los turistas, que visitan la guerra unos días; los Mickeys, con todo el equipo técnico y sobradas ganas de hacerse notar, pero sin nada a hacer, y los brothers, los que quedan cuando los demás se van, dispuestos a ir hasta al final sin tener en cuenta el peligro que puedan tener.
El periodista conformista se contenta con lo que Kapuscinski llamaba “voces de palacio”, el que nunca llega a tocar los nudos de la actualidad y que acaba haciendo de amplificador del régimen triunfante de un país.
El segundo enemigo radica en la traducción sociológica de una guerra al espectáculo doméstico del televisor. Los editores solo quieren lo espectacular “lo que traes es bueno, pero no vende.”.
La televisión, que no nos para de enviar imágenes negativas de las catástrofes del planeta hae que vivimos en intenso pánico. Hacen que deleguemos mensamente la mirada propia en favor Escritura en prensa Ester Pagès de una percepción superficial, lejana y muy probablemente interesada. Busca inducirnos una identidad emocional que sustituya diversidad de intereses de los ciudadanos globales. En cambio, según Carlos Barrera Twitter es un arma periodística muy importante si se sabe usar adecuadamente.
Las imágenes pueden manipularse para no dar pánico a la población o todo lo contrario. Es una faena muy complicada: - Mark Kellogg murió en Little Big Horn, antes de poder contar lo que tenia delante.
Stéphane Tapnier y Hervé Ghesquière malvivieron 547 días en manos de los talibanes un cautiverio medieval.
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