TEMA 9 (2012)

Apunte Español
Universidad Universidad de Burgos
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Internacional Público I
Año del apunte 2012
Páginas 6
Fecha de subida 20/06/2017
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TEMA 9: LA ACCIÓN NORMATIVA DE LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES.
LOS MEDIOS AUXILIARES 1. LA ACCIÓN NORMATIVA DE LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES.
Una de las características más sobresalientes de la villa internacional contemporánea es la existencia de proliferación de organizaciones internacionales cuyas actividades cubren, actualmente, los más variados campos de la relaciones humanas.
Esta presencia, cada vez más intensa, de las organizaciones internacionales en la escena internacional está repercutiendo también y de manera considerable en los procedimientos de formación del derecho internacional, bien directamente, al incorporar nuevas técnicas centralizadas el institucionalizadas de creación de normas internacionales, bien indirectamente, al influir en los procedimientos tradicionales elaboración del derecho internacional: la costumbre y el tratado.
A pesar de la importancia del fenómeno distrito constatamos como el art.38 del estatuto del tribunal internacional de justicia, a denunciar las fuentes de derecho internacional, no recoge los actos de la organización internacional entre las mismas.
Esta laguna no debe, sin embargo, sorprenderse recordamos que en la fecha en que se redacta la citada disposición la actividad normativa del organización internacional era bastante reducida y que sus redactores estaba lejos de suponer el desarrollo que más tarde iba a tener esta actividad.
Por lo que, una lectura actual del art. 38 al alud de las nuevas funciones del derecho internacional permite, nuestra opinión, incorporar los actos jurídicos de organización internacional a las fuentes del ordenamiento jurídico internacional.
La actividad normativa del organización internacional es el reflejo de la capacidad que gozan estos sujetos internacionales para elaborar y manifestar una voluntad jurídica propia e independiente de la que sus estados miembros, individual o colectivamente considerados.
La naturaleza derivada y funcional de la personalidad jurídica internacional del organización internacional explica, además, el que esta actividad normativa deba desplegarse, por un lado, dentro de los límites de las competencias que les son atribuidas expresamente por el instrumento constitutivo del organización internacional o se deduzcan implícitamente el mismo y, por otro lado, con la finalidad de realizar los objetivos comunes fijados en sus estados miembros.
Ello significa que para poder determinar en cada caso concreto el alcance de la competencia normativa que un organización internacional, será preciso examinar las “reglas del organización internacional” de la que se trate, esto es, su instrumento constitutivo, sus decisiones y resoluciones adoptadas de conformidad con este y su práctica establecida.
En otros términos, la organización internacional son realidades un y bocas, sino que existen numerosas categorías de organización internacional cuyos fines, composiciones y competencia son distintos, además de estas organizaciones internacionales no constituye en compartimentos estancos y excluyentes ya que están sujetas a la evolución incesante que conoce este fenómeno asociativo, siendo frecuente la transformaciones operadas en las mismas lo que les lleva a transitar por diversas categorías de organización internacional.
El carácter, pues, particular de las organizaciones internacionales hace necesario analizar el orden jurídico propio de cada una de ellas para poder determinar de manera precisa cómo se forma en cada caso concreto y el senado su estructura institucional su voluntad jurídica, que órganos intervienen en los diversos supuestos, que procedimientos de adopción existen y, finalmente, y que actos jurídicos dicha voluntad se plasma.
En relación con ello, cabe observar como el ordenamiento jurídico particular del organización internacional está constituido por un derecho originario y un derecho derivado.
El derecho originario está formado por el instrumento constitutivo del organización internacional, generalmente tratado, con sus protocolos de nexos las normas convencionales que, eventualmente, lo han venido a completar y modificar a largo del tiempo. Su importancia es manifiesta, máxime si tenemos en cuenta que constituye el eje en torno al cual se proyecta y ordena el poder normativo de los edificio internacional cara a sus estados miembros y, en ciertos supuestos, cara también a los nacionales de estos estados.
Esta actividad normativa desarrollada por los órganos del organización internacional constituye el derecho derivado que se caracterizan por ser un derecho secundario, homogéneo como unilateral, autoritario, escrito, controlado y variable mente autónomo.
Pues bien, a través de este derecho derivado del organización internacional puede contribuir se directa o indirectamente la creación de normas internacionales.
Esta doble posibilidad nos lleva, los apartados que siguen, examinar en primer lugar la autoridad normativa internacional directa de los actos jurídicos de las organizaciones internacionales y, seguidamente, los efectos indirectos de los mismos en influir en los procesos de elaboración de los tratados y en el desarrollo de las costumbres internacionales.
RESUMEN: La acción normativa de las Organizaciones Internacionales es el reflejo de la capacidad que gozan estos sujetos internacionales para elaborar y manifestar una voluntad jurídica propia o independiente de la de sus estados miembros.
Las O.I. se crean por tratados internacionales que son los llamados tratados constitutivos de las O.I. establece los órganos e instituciones que forman esa O.I. y ademas también establecerá el procedimiento para elegirlos.
En el art.38 del Estatuto del Tribunal Internacional de Justicia, al enunciar las fuentes del Derecho internacional, no recoge los actos de las Organizaciones Internacionales entre las mismas, pero actualmente se permite incorporar los actos de las O.I. a las fuentes del Ordenamiento jurídico internacional.
Se puede utilizar con carácter general el término resolución como expresión genérica referida a todo acto emanado de un órgano colectivo de una O.I., el de decisión para referirse a los actos obligatorios y recomendación para aquellos que, en principio, no crean derecho. De lo dicho se desprende que no todas las resoluciones de las O.I. producen efectos jurídicos.
La actividad normativa de las O.I. es como venimos diciendo muy abundante y variada y cabe distinguir entre su competencia normativa interna y su competencia normativa externa: A) LA COMPETENCIA NORMATIVA DE LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES Competencia normativa interna: Esta normativa interna esta formada por las resoluciones de las O.I. que se usan para regular el funcionamiento de la organización (sería algo equiparable a lo que es el Derecho interno). Esta normativa no suele tener incidencia en el Derecho Internacional Público.
Las reglas de la Organización internacional atribuyen de manera expresa o implícita, a las organización un poder normativo interno destinado a regular su propio funcionamiento y administración y a adaptarlo a la evolución de sus actividades y del entorno internacional en la que ésta se desenvuelve. Los destinatarios de estas normas son en principio, la propia organización y los sujetos de su Derecho interno.
Dentro de este grupo de normas encontraremos resoluciones que presentan un alcance individual o personal (atribuyen a una persona, Estado u otra O.I. un estatuto jurídico determinado o lo invisten de alguna función) mientras que otras resoluciones van a tener alcance general (el caso representado reglamentos internos de diferentes organos, reglamentos financieros………).
Competencia normativa externa: La normativa externa esta formada por las resoluciones de las O.I. que van dirigidas a otros sujetos de Derecho Internacional y estas sí que influyen dentro del Derecho Internacional Público. Pueden ser o no ser obligatorias (vinculantes) aunque normalmente no lo son.
En el caso de las Naciones Unidas algunas son vinculantes y otras no.
El que una resolución no sea vinculante no quiere decir que no pueda influir en el ordenamiento jurídico por el juego de las interacciones normativas.
En ciertos O.I. existe un poder normativo que transciende el ámbito interno de la Organización y afecta a otros sujetos internacionales en incluso, en algunos casos a los propios particulares.
Estos actos adoptan a veces la forma de decisiones obligatorias y otras veces las de recomendaciones carentes, en principio, de efectos jurídicamente vinculantes. El primer supuesto se suele dar con mayor frecuencia en las Organizaciones regionales de integración y en las Organizaciones internacionales de carácter técnico, mientras que el segundo es propio de las organizaciones internacionales políticas de alcance tanto universal como regional.
En cuanto a la clasificación de las O.I. podemos distinguir entre las O.I. de cooperación y las O.I.
de divagación. Las de cooperación son aquellas cuyas resoluciones no son vinculantes normalmente mientras que las de divagación si que lo son.
No se sabe con certeza cuantas O.I. hay hoy pero un instituto Británico señalo hace no mucho unas 400.
Un ejemplo importante de O.I. es las Naciones Unidas de la Unión Europea, que se concive en un primer momento como una coalición para la guerra, aunque pronto se transaforma en un proyecto de paz. Surge en el transcurso de la segunda guerra mundial, pero el proposito nítido y expreso de creación de una nueva organización internacional, las Naciones Unidas, basada en el principio de igualdad soberana y con la finalidad de mantener la paz y seguridad internacionales, aparece por primera vez en la declaración de Moscú de 30 de octubre de 1943. En la actualidad 193 miembros formas las Naciones Unidas. La declaración universal de derechos humanos es una resolución de Naciones Unidas cuyas resoluciones son vinculantes.
B) C) D) 2. LOS MEDIOS AUXILIARES PARA LA DETERMINACIÓN DE LAS REGLAS DE DERECHO A) La jurisprudencia internacional: El importante desarrollo de las actividades de las O.I. estaba llamado a plantear, antes o después, alguna controversia internacional que movilizara la atención del Tribunal internacional, esto ocurrió poco después de la creación de la O.N.U., cuya vocación universal y la generalidad de sus objetivos la hacían especialmente activa en la escena internacional, por lo que pronto se suscitó la cuestión de si esta organización disfrutaba, en realidad, de una personalidad internacional propia. Esta duda se presentó al T.I.J. quien se planteó si las N.U.
poseían personalidad jurídica internacional, respondiendo afirmativamente, después de examinar los caracteres generales de la Organización.
Ahora bien, el Tribunal va a reconocer que la personalidad jurídica internacional de las O.I. es distinta de la que poseen los Estados.
El T.I.J. en el dictamen examinado, no solo reconoce la subjetividad internacional así como la capacidad de obrar internacional de la O.N.U., sino que va más lejos aún, al estimar que esta personalidad internacional por un lado puede ser implícita, esto es conteniendo los poderes necesarios para el ejercicio de sus funciones y por otro lado, oponible a terceros Estados no miembros de la Organización independientemente de la existencia de un reconocimiento por éstos de aquella.
B) La doctrina científica Se ha ocupado del problema de la subjetividad internacional de las O.I. desde que éstas surgen a la vida internacional y se plantean las primeras dificultades jurídicas en orden a la atribución de los derechos y obligaciones que nacen como consecuencia de su participación en las relaciones internacionales.
Tres grandes corrientes se han ido perfilando al respecto:  Una primera que se ha decantado por asimilar las O.I. a los Estados, reconociendoles una personalidad internacional plena y la competencia general para realizar todo tipo de actos internacionales, lo que provoca que sólo los Estados gozan de soberanía y que las Organizaciones son sujetos derivados y funcionales, sus competencias se hallan limitadas.
 Un segundo grupo doctrinal se ha situado en una posición absolutamente contraria a la precedente al rechazar la subjetividad internacional de las Organizaciones a las que considera meras formas de actuar colectivamente de los Estados.
 Finalmente, una tercera tendencia es la que defiende que las Organizaciones internacionales poseen personalidad jurídica internacional, solamente que esta personalidad es diferente de la de los Estados, en cuanto que circunscrita al cumplimiento de los objetivos que le han sido fijados por sus fundadores, lo que lo fundamentan en el análisis comparado de los tratados constitutivos de las O.I.
3. LOS ACTOS UNILATERALES DE LOS ESTADOS Son aquellos que, siendo independientes de todo otro acto jurídico, emanan de los Estados y tienen un alcance jurídico de significación internacional. Manifestaciones de voluntad destinadas a producir efectos jurídicos que no requieren la aceptación de otro Estado.
Éstos también son considerados simples aplicaciones de normas jurídicas internacionales vigentes, como por ejemplo la adhesión a un tratado o su denuncia, o cuando sean contrarios a éstos, incurriera en responsabilidad; tal un hecho del Estado que viola una obligación internacional que está en conformidad con lo que él exige esa obligación.
La Doctrina le niega a los Actos Unilaterales de los Estados valor como fuente de derecho internacional, por considerarlos como derecho transitorio que surge de la falta de tratado o costumbre, y además por ser considerados simples instrumentos de ejecución que se fundamentan en el derecho consuetudinario.
Se dividen en dependientes y autónomos. Los dependientes solo producen efectos jurídicos cuando son realizados en relación con otros actos, unilaterales o multilaterales.
Los autónomos producen efectos jurídicos obligatorios y para su existencia no requieren de otro acto unilateral ni multilateral aunque deben; para producir efectos jurídicos obligatorios cumplen ciertos requisitos de fondo (intención de obligarse), forma y capacidad, se requiere que el acto emane de un órgano competente del Estado en el plano internacional.
4. EL JUICIO DE EQUIDAD Con la equidad se trata de arreglar o solucionar un problema o controversia.
Hay que decir que la equidad no es una fuente de derecho sino que es un modo o proceso para arreglar controversias.
La equidad como criterio dulcificador de las disposiciones del derecho, permite al juez, modificar alguna ley o norma que le parezca injusta en un momento determinado, es decir, corrige las deficiencias de las leyes por lo que lo considera como una indudable fuente del derecho.
La equidad como criterio de interpretación del derecho, en vez de permitir la modificación de la norma jurídica, la aplica a los casos específicos, de acuerdo con los principios contenidos en la misma y no en contra de su disposición. En este sentido es importante porque quiere decir la aplicación al caso concreto del criterio general establecido por la norma jurídica, tomando en cuenta al acto y a las exigencias de la norma.
Hay que distinguir tres clases o tipos de equidad: la equidad contra legem, la equidad secundum legem y la equidad praeter legem.
El art. 38.2 del Estatuto del Tribunal Internacional de Justicia, quiere decir que si las partes se ponen de acuerdo, el Tribunal podrá juzgar conforme a criterios de equidad aunque sea contraria a normas del Derecho Internacional. Posibilidad de que el Tribunal juzgue en base a una equidad contra legem (contraria a derecho) pero nunca se ha dado.
El segundo supuesto de equidad es la equidad secundum legem que es aquella equidad que se encuentra comprendida dentro del derecho aplicable. Se ha aplicado por el Tribunal en algunos casos .
En tercer lugar, la equidad praeter legem: equidad que vendría a colmar una laguna existente en Derecho Internacional. Hay lagunas pero del mismo modo que pueden no cubrirse por la jurisprudencia, hay otros casos en los que es posible acudir a la equidad para colmar esa laguna jurídica.
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