TEMA 14 - Cumplimiento de un deber (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Derecho Penal: Parte General
Año del apunte 2014
Páginas 4
Fecha de subida 31/03/2015
Descargas 16
Subido por

Vista previa del texto

Derecho Penal: Parte General Tema 14 – Cumplimiento de un deber TEMA 14 - CUMPLIMIENTO DE UN DEBER 14.1. Deberes y derecho justificantes CONTENIDO DEL ART. 20, 7º El art. 20.7 enumera cuatro supuestos: 1. Cumplimiento de un deber 2. Ejercicio de un derecho 3. Ejercicio de un oficio 4. Ejercicio de un cargo El manual considera que los 2 últimos puntos son fuentes de posibles deberes y derechos. Así que la clasificación que propone es: A. Cumplimiento de un deber: a.
derivado de un oficio o cargo b. no derivado de un oficio o cargo B. Ejercicio de un derecho: a.
derivado de un oficio o cargo b. no derivado de un oficio o cargo CUMPLIMIENTO DE UN DEBER El presupuesto básico es que concurra un deber de lesionar un bien jurídico vulnerado (la ley penal realizada no ha derogado el deber jurídico no penal). Debe ser un deber específico de lesionar. Se excluyen los casos de colisión de deberes comprendidos en el estado de necesidad. P.ej.: si un agente practica una detención a la que está obligado, está amparado por el art. 20.7 CP. Pero, si para lograr detener a unos delincuentes que huyen a gran velocidad el policía se ve obligado a conducir temerariamente, se aplica el art. 20.5 referido a la colisión de deberes (estado de necesidad), ya que la obligación no obliga específicamente a conducir temerariamente. Hay 2 bienes en juego la seguridad vial y la peligrosidad que suponen aquellos delincuentes.
Delimitando el ámbito del art. 20, 7º, será difícil encontrar deberes específicos de lesión de bienes jurídicos cuya fuente no sea el ejercicio de un cargo público. Aún así el art. 450 CP impone a todos los ciudadanos el deber de impedir determinados delitos, que puede comportar el ejercicio de violencia o comisión de un delito. No está amparado por el art. 20.7 el deber de guardar secreto de abogados, procuradores, jueces,… Lección 18 y 19       1   Derecho Penal: Parte General Tema 14 – Cumplimiento de un deber Hay algunos cargos que tienen derecho de coacción para la imposición del derecho, en especial del penal. Como la policía, Jueces, Fiscales, funcionarios de prisiones, superiores militares respecto a sus subordinados y otras Autoridades. Normalmente estos deberes están específicamente regulados y no dan lugar a dudas sobre su justificación à Estos cargos deben usar medidas coactivas y lesivas de bienes jurídicos ajenos (estas medidas están amparadas por el art. 20.7 CP siempre que sean legales). Pero en otros casos el deber se condiciona a la concurrencia de ciertas circunstancias concretas de apreciación más discutibles, como en el deber del uso de la fuerza por parte de la Autoridad o sus agentes.
No es posible definir legalmente todas las concretas situaciones en que es preciso el uso de la fuerza para mantener el orden y la seguridad. Los supuestos generales que permiten el uso de la fuerza: • Condición de Autoridad o agente de la misma (presupuesto subjetivo): El sujeto debe poseer la condición y hallarse en el momento del hecho ejerciendo su cargo.
• Principios de necesidad y proporcionalidad: Deben fijar los límites objetivos del uso de la fuerza por la Autoridad.
-­‐ El uso de la fuerza debe ser necesario para cumplir la función pública. Este es requisito básico sin el cual no nace el deber de recurrir a la fuerza y no cabe estimar eximente completa ni incompleta. Lo que motiva la utilización de la fuerza no es una agresión a la Autoridad o a sus agentes, una agresión ilegítima, sino una infracción del derecho que debe ser impedida o un peligro para los demás que ha de ser atajado. En caso de exceso de fuerza podrá considerarse una eximente incompleta.
La necesidad puede faltar porque no sea precisa ninguna fuerza para realizar el cometido (necesidad abstracta); entonces no se aplica la eximente ni completa ni incompleta) o porque aun siendo necesaria cierta fuerza no lo sea la clase y la cantidad aplicada (necesidad concreta); entonces se podría aplicar la eximente incompleta.
-­‐ Si la infracción que habría que evitar por la fuerza no es grave, la exigencia de proporcionalidad impedirá todo recurso a la violencia. Y aun siendo grave el hecho motivador de la fuerza, ésta deberá siempre mantener una cierta proporcionalidad con aquél. No es una proporcionalidad tan estricta como la del estado de necesidad.
• En el caso de errónea suposición se siguen las normas del error. Si afecta a la existencia de alguna necesidad de fuerza, necesidad en abstracto, que es un elemento esencial de la eximente, se absolverá si es invencible y se castigará, por imprudencia, si es vencible. Si falta la concreta necesidad o la proporcionalidad en caso de error vencible se considerará imprudencia pero atenuada debido a la consideración de eximente incompleta.
Lección 18 y 19       2   Derecho Penal: Parte General • Tema 14 – Cumplimiento de un deber La eximente puede apreciarse de tipos dolosos como imprudentes: Es decir, tanto si el sujeto que emplea la fuerza causa voluntariamente un mal al que le obliga su deber, como si no se quería producir una lesión tan grave como la que pretendía, si obró dentro de su deber.
Esto será así si el cumplimiento del deber impedía realizar con mayor precisión el empleo de la fuerza. Ex-ante, la autoridad o agente que empleó la fuerza se comportó de manera diligente.
14.2. La problemática jurídico penal del consentimiento REQUISITOS En Derecho Penal el consentimiento constituye una institución propia. Al contrario que en el Derecho Civil, no es necesario que se cumplan los requisitos necesarios para poder negociar. Así pues, lo que se tiene en cuenta es la capacidad natural de discernimiento que le permita advertir el significado y consecuencias de dicho consentimiento. Sin embargo, en algunos delitos se señalan límites de edad más elevados. P.ej.: El CP considera abuso sexual no consentido el que se ejecute sobre una persona menor de 13 años, siendo ineficaz su consentimiento aunque tenga discernimiento natural.
Por otro lado, la doctrina discute sobre si es necesario o no que el consentimiento se manifieste externamente. Actualmente se exige que el consentimiento sea reconocible externamente por cualquier medio (aunque no sean los previstos por el Derecho civil). Aún así, en algunos casos se pide que el consentimiento sea expreso (p.ej.: el aborto o las lesiones). Obviamente el consentimiento debe ser anterior.
No es preciso que el autor tenga conocimiento del consentimiento (si éste es reconocible externamente) para que quede desplazado el tipo de delito de que se trate. Sin embargo, quien actúa desconociendo el consentimiento no quedará impune à Será punible por tentativa inidónea (el autor desconoce y aun así lo intenta realizarlo). Se plantea un problema cuando lo que se desconoce es el consentimiento justificante, puesto que falta el elemento subjetivo de justificación. Según Mir Puig habrá que aplicar una eximente incompleta.
No es aplicable la teoría de los vicios de la voluntad. La coacción excluye siempre la eficacia del consentimiento, pero el error y el engaño sólo lo hacen cuando afectan a la cantidad y cualidad de lo que se consiente. El error en los motivos, el error sobre la identidad de la persona a la que se consiente intervenir y el error en la declaración sólo hacen ineficaz el consentimiento cuando tienen trascendencia suficiente. Puede suceder, por otra parte, que la ley penal siga atribuyendo eficacia al consentimiento aunque concurra cualquier clase de engaño o error. P.ej: En la agresión sexual, si hay engaño concurre delito de abuso sexual; si hay error no concurre.
Lección 18 y 19       3   Derecho Penal: Parte General Tema 14 – Cumplimiento de un deber CONSENTIMIENTO PRESUNTO En ocasiones el titular de un bien jurídico no puede consentir, por encontrarse ausente o inconsciente. En estos casos se usa la figura del consentimiento presunto. Consiste en que otra persona pueda intervenir para proteger dicho bien si sabe que el titular del bien hubiese consentido dicha intervención con una alta probabilidad ex ante (decisivo para la eficacia eximente del consentimiento presunto). No deja de eximir aunque luego (ex post) resulte que el titular no aprueba la intervención.
En los casos en que la intervención resulte esencial para salvar un bien no disponible, no se requiere el consentimiento presunto, sino que basta que resulte amparado por el estado de necesidad. Si el bien en peligro es disponible, sí que se requiere ya que puede ser que el titular prefiera la lesión del bien en peligro antes que la intervención lesiva necesaria para evitar aquélla.
14.3. La adecuación social En la vida social encontramos ciertas actividades que son consideradas peligrosas o lesivas pero que se permiten (son lícitas) debido a su utilidad social à Son las llamadas conductas socialmente adecuadas. Se ha discutido mucho como debemos tratar dichas conductas, si las deberíamos incluir en las causas de justificación o bien excluir de la tipicidad. La doctrina predominante opta por la segunda vía. Así pues se entiende que la adecuación social constituye un criterio de interpretación para limitar o restringir el alcance de los tipos de la Parte Especial.
La adecuación social determinaría, por esta vía, la impunidad de hechos que de otro modo aparecerían como imprudentes o incluso dolosos. Las conductas socialmente adecuadas se suelen permitir porque, siendo útiles, no son directamente lesivas, sino sólo peligrosas. Quien respeta el margen de riesgo permitido no ha de incurrir en responsabilidad penal aunque cause un resultado, que tratándose de otra clase de actividad peligrosa no adecuada socialmente, sería imputable a imprudencia.
Lección 18 y 19       4   ...