Tema 3. Procesos cognitivos de la personalidad (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Grado Psicología - 2º curso
Asignatura Psicología de la Personalidad
Año del apunte 2014
Páginas 10
Fecha de subida 17/07/2017
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TEMA 3 – PROCESOS COGNITIVOS DE LA PERSONALIDAD Lo que el hombre piensa y se representa del mundo es probablemente el primer determinante de su conducta. La ética personal, eje de la conducta individual, no es otra cosa que un sistema de ideas, pensamientos y convicciones respecto a la propia conducta, sus posibilidades y sus límites (filosofía terapéutica). Este planteamiento no es solo individual, también es colectivo, pues siempre se ha sabido que la mejor forma de controlar a las personas, grupos e individuos, era mediante la transmisión de ideas. Por ejemplo, el fenómeno reciente de las sectas y los fundamentalismos religiosos ha conferido una desagradable actualidad a este enfoque (programación mental). El supuesto de que la cognición es el elemento central de la acción humana ha dado lugar al modelo cognitivo que se podría esquematizar en el siguiente gráfico: Cognición Emoción Conducta El elemento motor, inicial y decisivo según este modelo serían los procesos cognitivos, aunque éstos puedan ser retroalimentados por sus efectos sobre la emoción y la conducta.
La cognición de la persona La función evolutiva de la cognición nos permite tener capacidad de acción, de anticipación, de generalización, de invención y de simbolización. La estructura del proceso cognitivo permite que nos podamos enfrentar de forma adaptativa al medio. Además, vamos más allá de la información dada en base a la experiencia, pues procesamos la realidad con muchos sesgos. El pensamiento de las personas es idiográfico; nadie piensa exactamente lo mismo que otro ni tan siquiera en los grupos de gran homogeneidad ideológica. Constructos, esquemas, creencias, ideologías, expectativas, atribuciones, sesgos cognitivos e ideas irracionales son algunas de las formas que se han estudiado para reflejar esta singularidad.
Los constructos personales La teoría de los constructos personales, formulada por Kelly (1955), es una teoría cognitiva de la personalidad que propone que la conducta, las emociones y en general la acción humana están regidas por la forma que tiene la persona de construir cognitiva y activamente la realidad. El proceso de conocer consiste, no en un proceso de almacenar y juntar, sino de organizar e integrar la información que se está recibiendo continuamente. Desde la perspectiva de Kelly, no existe nunca una correspondencia completa entre la percepción de la realidad y la realidad objetiva, de forma que la realidad es siempre “construida personalmente”. La propuesta de Kelly, por tanto, sugiere la metáfora de la persona como un científico: toda persona sería un científico que ignora. El pensamiento humano sería verificativo y la conducta el sistema para verificar, comprobar y contrastar empíricamente lo que hemos formulado cognitivamente sobre la realidad. Kelly centra su teoría en el concepto de constructo, cuya característica básica es su naturaleza bipolar (simpático – estúpido). Un constructo no es otra cosa que una organización mental personal que sirve para que el individuo actúe, es una forma operativa para manejar y enfrentarse a la realidad. Los constructos son idiosincráticos; cada persona tiene los suyos (lo que significa simpático para una persona puede ser marcadamente diferente de lo que significa para otro), además de provisorios, pues pueden ser sometidos a revisión. Además pueden ser nucleares (poco flexibles) o modificables.
1 En este contexto, para conocer al sujeto, para establecer su personalidad, lo esencial sería conocer el sistema de constructos que el sujeto maneja. Para ello propuso la rejilla de constructos, que es una forma de evaluar los constructos del sujeto y la organización de los mismos. La rejilla de Kelly consiste en la elicitación de los constructos personales que sirven para discriminar una serie de roles importantes en la vida de la persona, tales como su madre y padre, amigos y relaciones personales.
Los esquemas Los esquemas son una estructura cognitiva que sirve para asimilar, interpretar, guardar y producir información. En cierto modo, es un concepto próximo al de constructo, aunque enfatiza menos su carácter personal y está más próximo al modelo del procesamiento de la información. Los esquemas son aquella parte del ciclo perceptivo que es interna al perceptor, modificable por la experiencia y de alguna forma específico con lo que se percibe, una organización activa de estructuras. Es decir, un esquema no sólo es una información organizada, sino un plan de organización, un proceso constructivo y anticipatorio.
Las cogniciones se activan en grupos, pero la organización de los grupos de esquemas es personal. De ahí que el estudio de los esquemas haya posibilitado el análisis de los procesos de cambio de los sujetos, procesos que se efectúan en épocas de transición del ciclo vital.
Los marcos conceptuales de la cognición personal Las creencias El sistema de creencias representa el conjunto de expectativas, hipótesis o creencias, conscientes e inconscientes, que una persona acepta como explicación verdadera del mundo en que vive. Las creencias se comportan como teorías, sirven para explicar parte de la realidad, lo que hace difícil su refutación. Se ha propuesto un doble origen de las creencias: la experiencia personal sería la primera fuente de convicciones acerca de cómo es la realidad, las personas, la sociedad y el mundo en general, mientras que la segunda fuente sería la cultura, que genera las creencias informativas, las cuales provienen de la información que un determinado grupo o colectivo transmite a las personas. Entre las creencias, una de las más estudiadas ha sido la llamada Teoría del Mundo Justo expuesta por Lerner (1980). Según esta teoría, las personas tienden a creer que se vive en un mundo justo en el que generalmente se obtiene lo que se merece. Esta convicción permite a las personas enfrentarse a las dificultades de la vida diaria, al mundo y luchar por conseguir unas metas.
El modelo de Janoff-Bullman es un modelo desarrollado para explicar la reacción de las personas al trauma.
El trauma es una experiencia que constituye una amenaza para la integridad física o psicológica de la persona porque posee un carácter incontrolable e incompresible. El trauma quiebra las asunciones básicas que constituyen los referentes de seguridad humano (invulnerabilidad y control de la propia vida), pues cuestiona los esquemas del yo y del yo frente al mundo.
Creencias Antes del trauma Seguridad: invulnerabilidad personal Predictibilidad: mundo ordenado Propósito: la vida tiene un significado Confianza: la creencia de que uno es una persona fuerte y válida “A mí nunca me va a ocurrir una cosa así.” “Si uno hace las cosas del modo correcto, al final todo sale bien.” “Lucho por llegar a...” “Cuando tengo un problema sé lo que puedo hacer.” Después del trauma “El mundo es algo peligroso.” “Esto es absurdo, no tiene lógica. Es una pesadilla.” “¿Qué sentido tiene luchar si lo puedes perder en un instante?” “Nunca creí que pudiera reaccionar así. Ya no me veo como antes.” 2 Psicoterapia positiva de las situaciones traumáticas  Promover el optimismo disposicional  detectar recursos propios (afrontamiento), emociones positivas y negativas, expectativas de cambio positivo y confianza en las propias posibilidades frente a la adversidad  crecimiento postraumático  Promover la resistencia: o Cambios en la escala de valores y en las creencias o Sentido de compromiso y reto o Flexibilidad y adaptación al cambio Las ideologías Las ideologías son un sistema de creencias sobre temas sociales que ejerce profundo efecto en la estructura del pensamiento, sentimiento y comportamiento. Son una globalización del sistema cognitivo, formada por conjuntos de creencias. Las ideologías son formas globales de pensamiento que permiten una visión general de la realidad y que sirve al sujeto para actuar sobre ella. El marco ideológico suele ser substrato último de algunas conductas difíciles de explicar, como los asesinatos de seres queridos, los suicidios colectivos, etc.
 Toda ideología da respuestas a cuestiones transcendentales para el individuo defendiendo vías de actuación.
 Toda ideología implica a la persona a un compromiso práctico.
 Las ideologías proponen un cuerpo de conceptos o creencias que hay que asumir.
 Las ideologías son también preferencias afectivas.
La aparición de las ideologías/creencias es sin duda alguna cultural y social. La organización de las ideas en sistemas e ideologías sigue patrones conocidos, como la valoración social y el refuerzo conductual, pero también esquemas muy poco conocidos y estudiados que impiden la predicción segura de la mentalidad del niño que crece. La emergencia en las persona de las ideologías es bastante impredecible.
Ideologías y creencias sirven para organizar cognitivamente la realidad de forma global. Actúan como factor de integración y supresión; ninguna evidencia afecta a las convicciones de los adeptos.
El hombre como científico Expectativas En los años 40, en el modelo conductual, estaba presente una viva polémica sobre los procesos de adquisición y mantenimiento de la conducta. Clark Hull mantenía la necesidad y suficiencia del refuerzo para establecer y mantener la conducta, mientras que Edward Tolman consideraba que el aprendizaje se producía sin necesidad de que se produjera el refuerzo. En este contexto, el trabajo de Julian Rotter (1954) consistió en establecer un modelo de aprendizaje social que insistía en la importancia de la cognición en la organización y dirección de la conducta. Según Rotter, las personas ejecutan las conductas que esperan ver reforzadas, es decir, eligen aquellas acciones con las que esperan obtener beneficios y ventajas. Esto significa que el refuerzo no actúa automáticamente generando las conductas, sino que lo hace en la medida que la persona considera que una conducta le aportará algún beneficio. La probabilidad subjetiva de obtener un refuerzo, ventaja o beneficio de una conducta es la expectativa asociada a la conducta. Gran parte de nuestras conductas las realizamos para obtener o conseguir algo, y las ideas que tenemos de las cosas o de las personas tienen a generar espontáneamente algún tipo de expectativas. Para predecir la conducta, además de la expectativa, es necesario tener en cuenta el valor del refuerzo. No basta establecer una probabilidad de refuerzo, es necesario además que el refuerzo le interese a la persona. Esto le lleva a 3 Rotter a establecer que la probabilidad de aparición de una conducta está determinada por la interacción de la expectativa y el valor del refuerzo.
𝑃𝑜𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑑𝑢𝑐𝑡𝑎 = 𝑒𝑥𝑝𝑒𝑐𝑡𝑎𝑡𝑖𝑣𝑎 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 × 𝑣𝑎𝑙𝑜𝑟 𝑑𝑒𝑙 𝑟𝑒𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 El potencial de conducta no es un valor absoluto, por lo que Rotter introduce el concepto de situación psicológica, de la cual dependen contingencialmente los refuerzos que pueda recibir. Los refuerzos asociados a las conductas no son absolutos ni valen en todas las ocasiones, sino que en unos casos se pueden obtener y en otros no. La apreciación de estas contingencias de refuerzo es lo que constituye la situación psicológica. Pero además, Rotter clarifica que las expectativas de refuerzo y el valor del refuerzo son variables idiográficas, es decir, dependen de cada persona y de su historia personal. Ni las expectativas ni el valor de las mismas valen para todos, sino que son individuales.
 Expectativas específicas: estudiar esta tarde, salir esta noche, tener una cita, etc.
 Expectativas generalizadas o La confianza interpersonal es la expectativa de que las personas van a responder de forma positiva a la conducta interpersonal y puede confiarse en ellas.
o El lugar de control es la expectativa acerca de cuál es el determinante principal de lo que le acontece a las personas, si ellas mismas o factores externos. Según la teoría del lugar de control, cuando alguien considera que éste es interno sitúa el resultado de su conducta (éxito o fracaso) en su propio esfuerzo o méritos, mientras que si la persona tiene un lugar de control externo, estimará que el éxito o fracaso de sus empresas depende de factores que escapan a su control, como la suerte, el antojo de otros...
 Internalistas  son personas que tratan de obtener el máximo de información posible de aquello que tratan de hacer. Puesto que supeditan el éxito o el fracaso a la propia conducta, buscan la información y las claves que puedan asegurarles mayor probabilidad de éxito. Son personas con mayor salud física (se preocupan activamente de su salud) y mayor ajuste social, pues consideran que las acciones o respuestas de los demás no son arbitrarias sino que se basan en sus propias conductas.
 Externalistas  son más supersticiosas, creen más en el destino y en la suerte.
Suelen acogerse a las supersticiones porque consideran que son factores extraños y misteriosos los que guían lo que va a ocurrir. Consideran que lo que ocurre está fijado de alguna manera y que por lo tanto la acción y es esfuerzo personal no sirven de nada.
Estas características llevaron a considerar que el internalismo era globalmente mejor que el externalismo. Rotter (1975) ha especificado que no siempre es así, que un internalismo generalizado a todas las situaciones puede ser perjudicial puesto que no todas las situaciones son controlables. Ser internalista o externalista es el resultado de un proceso de aprendizaje. En general son varias las variables moduladoras que intervienen en el proceso: sexo, etnia, clase social, etc.
La evaluación de las expectativas La evaluación de las expectativas se ha centrado en la evaluación del lugar de control.
 Rotter Internal-External Control Scale (1966) – general, política, rendimiento, relaciones interpersonales.
 Levenson (1981) – perfiles diferenciales 4 Expectativas de eficacia Las expectativas de eficacia se basan en la consideración de que se tienen los recursos y medios para ejecutar una conducta. Son un factor de motivación, pues la conducta se inicia con mayor facilidad y se insiste en ella. Si tenemos unas bajas expectativas de eficacia por no creernos competentes, por ejemplo, será más fácil que nos rindamos antes.
El efecto Rosenthal “Las expectativas y previsiones de los profesores sobre la forma en que de alguna manera se conducirían los alumnos, determinan precisamente las conductas que los profesores esperaban.” Las expectativas crean los resultados, los cuales crean la expectativa y producen la conducta.
Atribuciones Una atribución es una propuesta de la causa de una conducta. La exploración de la causalidad interpersonal determina en gran manera nuestra actitud y conducta. El análisis causal es especialmente importante cuando los hechos sorprenden o no coinciden con las expectativas. Las atribuciones son importantes porque organizan la conducta y ayudan a comprender las situaciones.
Los sesgos atributivos  El error atributivo fundamental Este tipo de sesgo consiste en la tendencia generalizada a atribuir a factores personales del actor las causas de los hechos, incluso en presencia de factores externos claramente intervinientes.
 El sesgo actor-observador Es una tendencia generalizada en los actores a atribuir sus acciones a las exigencias situacionales, mientras los observadores tienden a atribuir las mismas acciones a disposiciones personales estables. Si camarero resbala y cae tenderá a explicar el resbalón por factores externos (calzado, agua en el suelo), mientras que si el mismo hecho es visto por un cliente lo más probable es que lo justifique por su torpeza.
Las dimensiones atributivas: modelos  Modelo de Weiner Weiner ha tratado de establecer las dimensiones dentro de las cuales puede efectuarse cualquier tipo de atribución. Propone tres dimensiones principales que tienen la forma de continuos bipolares.
Internalidad – Externalidad Estabilidad – Inestabilidad Controlabilidad – Incontrolabilidad Las causas concretas difieren entre sí no sólo por su naturaleza, sino por la percepción diferente que los sujetos pueden tener de ella. Por ejemplo, la suerte puede llegar a ser percibida como un factor interno y estable o externo e inestable.
 Modelo de Seligman Seligman ha distinguido, además de las dimensiones interno-externo y estable-inestable, otra dimensión que ha denominado globalidad-especificidad. Esta dimensión se refiere específicamente a la generalización o especificidad de las causas de la conducta. Es global si se considera que ocurre en todos los campos y específica si ocurre sólo en algunos.
Internalidad – Externalidad Estabilidad – Inestabilidad Globalidad – Especificidad 5 El conjunto de las tres dimensiones así definidas se ha aplicado al modelo atributivo de la indefensión aprendida. La depresión estaría caracterizada por la consideración de que los hechos negativos están causados por factores que son internos, estables y globales.
 Modelo de Wimer y Kelley Intenta establecer de forma sistemática las dimensiones de variación de la explicación causal. En su trabajo los autores proponen cinco dimensiones principales de explicación causal: o Evaluativa: las explicaciones pueden ser evaluativas o no evaluativas.
o Monoesquemáticas o multiesquemáticas: puede bastar una causa o ser necesarias más de una.
o Internalidad: la explicación puede ser personal o impersonal.
o Estabilidad: puede ser permanente o transitoria.
o Intencionalidad: puede ser intencional y controlable o no intencional y no controlable.
Los estilos atributivos Los estilos atributivos son las tendencias personales de hacer atribuciones. Las diferencias entre estilos atributivos y sesgos atributivos consistirían básicamente en que estos últimos son tendencias generales en todas las personas, mientras que los estilos son configuraciones propias de cada persona. Los estilos atributivos se aprenden muy pronto: a los 7 años los estilos atributivos suelen estar ya establecidos. Se han distinguido cuatro estilos atributivos de especial importancia:  Estilo atributivo externalista  tiende a atribuir tanto los éxitos como los fracasos a factores externos.
 Estilo atributivo internalista  atribuye tanto éxitos como fracasos y factores internos.
 Estilo atributivo egoísta  atribuye los éxitos a factores internos y los fracasos a factores externos.
 Estilo atributivo depresivo  atribuye los éxitos a factores externos y los fracasos a factores internos.
Consecuencias de la atribución Las atribuciones influyen tanto en nuestras emociones como sobre nuestras conductas. Nuestra forma de explicar el mundo y lo que nos pasa influencia nuestra experiencia del mismo. En el caso de las emociones, el tipo de atribución que se haga ante los éxitos y los fracasos va a determinar cuáles son las emociones subsiguientes al tipo de atribución.
Las creencias explican la conducta actual.
Las atribuciones explican la conducta pasada.
Las expectativas explican la conducta futura.
Los sesgos cognitivos Greenwald (1980) ha expuesto una serie de mecanismos que serían utilizados por la persona a fin de proteger su identidad y autoestima personal. Tres son los sesgos expuestos por Greenwald:  El efecto de egocentricidad Expone la tendencia a considerar que el propio yo tiene un rol en los acontecimientos más importante de lo que sucede en realidad. Indica que recordamos mucho más aquello que nos afecta a nosotros que otros temas neutros. Una manifestación de ello es la tendencia a recordar los hechos recordando el lugar donde estábamos cuando ocurrió el hecho. Otra manifestación es la tendencia a considerar relevante la presencia y la acción del sujeto en los sucesos que ocurrieron de forma que aparezca realzada su intervención en ellos.
6 o Sesgo de autoimagen: prestar particular atención a los rasgos de personalidad de los otros en los que uno se evalúa de forma altamente favorable.
o Efecto del falso consenso: tendencia a sobreestimar el porcentaje de quienes están de acuerdo con nuestra forma de pensar o de actuar. Cuando se opina sobre algo se tiende a considerar que la mayoría de la gente piensa como nosotros sobre ese tema.
 El efecto de benevolencia Está producido por la tendencia a considerarnos básicamente eficientes y competentes en nuestra propia conducta, y a considerar los propios errores y limitaciones como factores secundarios o accidentales. Es la tendencia a considerarse como causa de los aciertos y negar la responsabilidad en los errores. Cinco manifestaciones del sesgo son las más frecuentes: 1) Tendencia a recordar más éxitos que fracasos.
2) Aceptación de los éxitos pero no los fracasos, tanto en tareas individuales como grupales.
3) Denegación de la responsabilidad en posibles daños a terceros.
4) Tendencia a identificarse con los vencedores y a desmarcarse de los perdedores.
5) Proclividad a considerar el resultado del propio trabajo como bueno. En este sentido, la conducta narcisista no es otra cosa que una manifestación extrema del sesgo de benevolencia.
La Teoría de la invulnerabilidad personal o indulgencia positiva de Janoff-Bullman (1985) mantiene la creencia y la convicción de los sujetos de que a ellos no les va a ocurrir una serie de sucesos, por otra parte relativamente comunes en la población (enfermedades, accidentes, etc.).
 Conservadurismo cognitivo Es la tendencia a mantener las estructuras cognitivas a pesar de la información que las contradice.
Tiene dos manifestaciones principales: o Sesgo de confirmación  La búsqueda de estrategias cognitivas que confirmen las hipótesis iniciales.
 El recuerdo selectivo que confirma las creencias previamente establecidas.
 La generación selectiva de argumentos para responder a las opiniones criticadas.
 La evaluación selectiva de los investigadores de aquellos datos que sirven para confirmar sus hipótesis.
La función de tales sesgos es preservar la organización del sistema cognitivo, pues la gente tiende a buscar, recordar e interpretar los datos de modo que sustenten sus propias creencias.
o Reescritura de la memoria  El sistemático recuerdo equivocado de las opiniones pasadas para oscurecer la aparición del cambio.
 La creencia de que las nuevas opiniones han estado largamente presentes en el sujeto.
 La sobreestimación de la validez de recuerdos imprecisos.
La reescritura de la memoria cumple la importante función de permitir el cambio mientras se mantiene la creencia de que el cambio no se produce.
Las ideas irracionales El modelo de las ideas irracionales ha sido formulado principalmente por Albert Ellis a partir de 1956.
Propone la idea del hombre como un indigente racional que con facilidad y frecuencia adopta ideas disfuncionales que le llevan a sufrir todo tipo de trastornos emocionales. Desde esta perspectiva, gran parte de los trastornos emocionales, provienen del abandono del modelo científico y racional de conducta.
7 El modelo de los trastornos emocionales propuesto por la teoría de las ideas irracionales considera que no son los acontecimientos o hechos los que provocan las conductas y respuestas emocionales desadaptativas y patológicas, sino la interpretación que se hace de ellos a partir del conjunto de ideas irracionales que el sujeto mantiene. Es el llamado modelo A-B-C (Acontecimientos-Creencias-Consecuencias). Según el modelo, la muerte de una persona querida (A) es lógico que provoque tristeza (C), pero si se produce depresión (C) es porque se mantiene la idea disfuncional de que no se puede vivir sin esa persona (B).
Acontecimientos (A) Creencias (B) Consecuencias (C) Las ideas irracionales son ideas imposibles, irrealizables aunque se planteen como factibles. Es decir, aunque la idea se plantee como inmediatamente realizable, en realidad es una idea imposible de mantener (Tengo que ser el mejor). También son ideas disfuncionales, pues no le sirven a la persona para realizar sus objetivos y generan conductas inadaptativas. La idea irracional básica consistiría en transformar el planteamiento desiderativo y emocional en un postulado lógico y necesario acerca de uno mismo, los demás y la realidad.
Enunciado funcional Adaptativo funcional “Me gusta que me quieran.” SIEMPRE Idea irracional Trastorno emocional conductual “Necesito que me quieran.” Existen 3 tipos de ideas irracionales básicas:  Debo hacer siempre las cosas bien: idea de la necesidad de la propia perfección.
 Los demás deben apreciarme: necesidad de ser querido y apreciado por otros.
 Las cosas me tienen que ir bien: idea de que el mundo está hecho para el propio bienestar.
Aunque la causa principal de las ideas irracionales esté en el contexto de aprendizaje, Ellis ha insistido en la importancia que tienen una serie de factores biológicos y cognitivos. Los más importantes son: 1) Periodo prolongado de infancia: las personas tienen 10-12 años de infancia durante la que están en una situación de clara vulnerabilidad y dependencia. Es un tiempo excesivamente largo que genera tipos de conducta y experiencias que tendrán que modificar para poder adaptarse.
2) Dificultad en el desaprendizaje: una vez determinados conceptos y procesos se han aprendido, la capacidad de dejar de lado lo aprendido es menor. Los nuevos aprendizajes inscriben sobre los antiguos.
3) Principio de inercia: a las personas les cuesta comenzar a realizar una actividad mental, pero una vez comenzado les cuesta parar.
4) Extremismo: a las personas les resulta difícil mantenerse en una posición equilibrada en el enjuiciamiento de los hechos.
5) Automatismo e irreflexión: un componente de automatismos es necesario, pero generalmente se transforme en una habituación que elimina la capacidad de análisis y corrección.
8 Emoción Creencia racional Tristeza Creencia irracional Creencia racional Creencia irracional Depresión Inquietud Ansiedad Creencia racional Dolor Creencia irracional Culpa Creencia racional Disgusto Creencia irracional Ira "Es malo haber sufrido esta pérdida, pero no hay ninguna razón por la que no debería haber ocurrido.” “No debería haber sufrido esta pérdida, y es terrible que sea así.” "Espero que eso no suceda y sería mala suerte si sucediera.” "Eso no debería ocurrir, será horrible si ocurre.” "Prefiero no hacer las cosas mal. Intentaré hacerlas mejor, si no puede ser pues ¡no pudo ser!” "No debo hacer las cosas mal y si las hago soy lo peor.” "No me gusta lo que ha hecho, y me gustaría que no hubiese ocurrido, pero otros pueden romper mis normas.” "No debería haber hecho eso. No lo soporto y es un (…) por ello.” Distorsiones cognitivas Son las que dan lugar a las ideas irracionales, propuestas por Sacco y Beck (1995): 1) Filtraje: se toman los detalles negativos y se magnifican, mientras que no se filtran todos los aspectos positivos de la situación. El resultado es que estos pensamientos negativos excluyen todo lo demás.
2) Pensamiento polarizado: se tiende a percibir las cosas de forma extremista, sin términos medios.
3) Sobregeneralización: se extrae una conclusión general de un simple incidente o parte de la evidencia. Si ocurre algo malo en alguna ocasión, se esperará que ocurra una y otra vez.
4) Interpretación del pensamiento: se hacen interpretaciones sobre cómo se sienten los demás y qué les motiva a ello. También implica hacer interpretaciones de cómo reacciona la gente ante las cosas que le rodean y ante nuestra propia actuación. Las interpretaciones dependen de un proceso llamado proyección. La persona imagina que la gente siente y reacciona a los pensamientos de la misma forma que ella.
5) Visión catastrófica: a menudo estos pensamientos empiezan por las palabras y si. Si alguien lee una noticia negativa, empieza a preguntarse si le podría ocurrir a él.
6) Personalización: la persona que lo sufre cree que todo lo que la gente hace o dice es alguna forma de reacción hacia ella. También se compara con los demás intentando determinar quién es más elegante, tiene mejor aspecto, etc.
7) Falacias de control: existen dos formas de distorsión del sentido de poder y control de una persona.
Una persona puede verse a sí misma impotente y extremadamente controlada o puede verse omnipotente y responsable de todo lo que ocurre alrededor.
8) La falacia de justicia: la persona está resentida porque piensa que conoce qué es la justicia y los demás no están de acuerdo con ella.
9) Culpabilidad: la persona mantiene que los demás son los responsables de su sufrimiento, o toma el punto de vista opuesto y se culpa a sí misma de todos los problemas ajenos.
10) “Los debería”: la persona tiene una serie de normas rígidas sobre cómo deberían actuar tanto ella como los demás. Las personas que no siguen estas reglas le enojan y también se siente culpable cuando las viola él mismo.
11) Razonamiento emocional: se está en la creencia de que lo que la persona siente tiene que ser verdadero. Si se siente un perdedor, es porque es un perdedor.
12) Falacia del cambio: una persona espera que los demás cambien porque sus esperanzas de felicidad parecen depender de ello.
9 13) Etiquetas globales: aunque pueden contener algo de verdad, en el juicio global se generalizan una o dos cualidades, ignorando la evidencia contraria y convirtiendo la visión del mundo en estereotipada y unidimensional.
14) Tener razón: la persona está continuamente en un proceso para probar que sus opiniones y acciones son correctas. Es imposible equivocarse y se hará cualquier cosa para demostrar que se tiene razón.
15) La falacia de la recompensa divina: la persona se comporta correctamente porque espera obtener una recompensa. Se sacrifica y se esfuerza por ese beneficio. Estas recompensas nunca llegan y la persona poco a poco se va frustando.
Kluge – Gary Marcus En su libro Kluge, Gary Marcus afirma que nuestra lógica dista mucho de ser impecable. De hecho, nuestra memoria es muy poco fiable, pues manipulamos los recuerdos con mucha más facilidad de lo que creemos.
Además, nuestras palabras no son precisas y nuestras lenguas tampoco son sistemáticas ni regulares.
Respecto a la planificación sistemática el futuro, somos tan estúpidos como para tirar por la borda planes cuidadosamente elaborados a cambio de una gratificación a corto plazo. Concluyó que la evolución no busca la perfección, sino lo que el difunto Nobel Herb Simon llamó satisficing (satisfacer de manera suficiente).
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