LECCION 9 TUTELA PENAL DE LA FAMILIA (2011)

Apunte Español
Universidad Universidad de Valencia (UV)
Grado Criminología - 2º curso
Asignatura POLITICA CRIMINAL
Año del apunte 2011
Páginas 4
Fecha de subida 28/01/2015
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Lección 9. TUTELA PENAL DE LA FAMILIA.
Más preocupación por el alto grado de violencia que se genera en el ámbito familiar. En España a principios del s. XXI, en los años 2000 y 2001, se presentaron en torno a 22.000 denuncias, el número de homicidios pasó de 50 a 60-70 víctimas anuales, mujeres en su gran mayoría, pero esto sólo es la punta del iceberg, ya que parece ser muy superior este número.
La magnitud de este conflicto afecta al mismo desarrollo del Estado. La agresividad doméstica alcanza siempre a los más débiles, mujeres e hijos, aunque en los últimos tiempos ha incrementado alarmantemente entre la población juvenil, y el caso de mujeres a hombres lo considera anecdótico y si se manifiesta es maltrato psíquico.
Ello determina que las pautas de comportamiento violento suelan repetirse por las mismas víctimas, dando lugar, en casos de una excesiva generalización, a procesos de internalización de esa violencia… La política del estado, dirigida a frenar, con todos los medios racionales que estén a su alcance, el obstáculo es que se genera dentro del ámbito familiar, por eso se deben plantear los límites al respecto a la intimidad y a la vida privada familiar.
CONFLICTOS INTRAFAMILIARES EN SENTIDO AMPLIO. RESPETO A LA VIDA PRIVADA E INTERVENCIÓN DE LOS PODERES PÚBLICOS.
La evolución del Estado afecta a la misma concepción de la familia y a la forma en que del Derecho regula sus relaciones internar. De 1939 a 1975 el régimen de Franco era paternalista y personalista, no existía la igualdad, los empleados gozaban de seguridad por la dificultad del despido, no podía ser titulares de derechos sindicales, el maestro representaba la autoridad en el colegio en el cual sus intenciones y cometidos siempre iban destinados a la correcta formación de los escolares, empleando la violencia cuando considerara necesario… Por lo tanto, la jerarquía y la autoridad, se hacían presente en la familia, siendo el padre quien protegía a los miembros del clan, y éstos le tenían que procurar respeto y obediencia, la mujer y los hijos eran subordinados, y era absurdo pensar en derechos y libertades de los súbditos, ya que estos no tenían que preocuparse por su bienestar, la Autoridad velaba por ello, gozaban de menos capacidad jurídica, ya que se les consideraba de inferiores, merecedores no tanto de derechos, como de protección y tutela.
La configuración ideológica del Estado, se proyectaba en instituciones como el ejército, policía, iglesia o escuela, y allí se depositaba una especie de delegación de hecho del poder político.
El ejercicio de la violencia se empleaba como una forma de ejercicio de la autoridad y en el ámbito familiar se “hacía la vista gorda” ante cierto tipo de agresiones físicas o psíquicas.
Se produce un cambio, al morir Franco y la Constitución española de 1978 daría el paso al Estado Social y democrático de Derecho, en el que primaban los valores superiores de libertad, igualdad, justicia y pluralismo político.
Art 14. Igualdad de todos los españoles.
Art 15. Derecho a la integridad física y moral.
Art 32. Matrimonio con plena igualdad jurídica.
Art 39. En el que los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia.
Bajo estos presupuestos, la familia se contempla como un grupo humano unido por vínculos de sangre o afectivos, y no como un clan. Se crea una vida privada familiar, doméstica que debe respetar tanto el poder público como la misma ciudadanía.
El límite de injerencia del Estado en el orden penal, se encuentra en el ejercicio de la violencia.
El poder punitivo del Estado hará acto de presencia cuando se utilizan medios violentos como forma de resolver conflictos. Con la modificación de la ley 54/2007, de 28 de diciembre, queda vedada toda forma de actuación violenta como mecanismo de corrección de los hijos menores o pupilos.
En el Título XII del Libro Segundo del CP español encontramos los delitos contra las relaciones familiares.
VIOLENCIA DOMÉSTICA Y DE GÉNERO: LA RESPUESTA DEL DERECHO PENAL Los supuestos de agresiones físicas y psíquicas en el marco de convivencia familiar, deben ser objeto de persecución penal y castigo. Pero existe conductas criminales que, ya no de forma indirecta, sino de modo frontal e inmediato, atentan a este presupuesto fundamental de la dignidad.
Se ha señalado, que los casos de violencia doméstica, suelen ser perpetrados por el marido o compañero sobre su mujer incluso cuando la relación de pareja ya ha finalizado. Otros supuestos, en los que uno o los dos componentes de la pareja, maltratan física o psíquicamente a los menores de edad que se encuentran a su cargo. Finalmente son excepcionales las lesiones producidas por la mujer al marido, o las causada por los hijos a los padre y a la situación de víctima de la violencia que vive la mujer, es la denominada violencia de género.
Lo primero que salta a la vista en este tipo de agresividad, es la consideración absoluta al ser humano que se golpea. Se parte de la idea que se puede maltratar al familiar, para corregir su conducta provocadora. La víctima es considerada como un objeto más del patrimonio del agresor. Se desprecia y se menoscaba, la dignidad de la persona, sufrimiento físico y psíquico, su salud, su formación y el mismo libre desarrollo de su personalidad. Pero el bien jurídico agredido es la dignidad humana, y la obligación del poder público es tutelarla.
Se lleva a cabo frente a personas que lo soportan con habitualidad, tienen un carácter débil, con problemas de personalidad, la mayoría mujeres que dependen económicamente de sus agresores, por no perjudicar a sus hijos, o por convencimiento cultural. El problema se agrava, porque existe una especie de aceptación trágica de que su destino no puede cambiar, llega a producirse con los años una desvalorización de la persona.
El estado tiene el deber de utilizar todos los medios legítimos a su alcance para hacerle frente, pero hay varios obstáculos, ya que es el seno de la morada la que constituye la dificultad de la prueba, la actitud de los funcionarios de policía o de justicia, trabas burocráticas, actitudes machistas, ausencia de personal sensibilizado y especializado por lo que no fomentaban la denuncia y persecución de estos hechos penales.
La agresión en el marco doméstico se contemplaba como un mero delito de lesiones, se superó esta deficiencia para calificarlo como hecho delictivo, en el que si faltaba esa habitualidad, la conducta se consideraría como una falta.
Problemas procesales, fuera posible que agresor y ofendido conviviesen, contribuía al desistimiento de la acción penal.
Tres distintos órdenes de soluciones, en el plano: victimológico, de los órganos públicos de la denuncia y persecución de los ilícitos, y en el Derecho Penal material y procesal.
Medidas en cuanto a la víctima: - conciencia de su trágica e insostenible situación, para que denuncien a los agresores e inicien los correspondientes procesos penales y civiles - uso de medios publicitarios - educación en el respeto de los derechos humanos - documentales de denuncia para evaluar la problemática y como medida eficaz.
Grandes obstáculos de la víctima la escasa independencia económica.
Por tanto, los poderes públicos, estén obligados a crear un régimen de establecimiento de acogida, creación de asociaciones de víctimas, apoyo moral y ayuda psicológica.
Así de distintos gobiernos se han desarrollado varios planes estatales integrales de lucha contra la violencia de género que culminaron con: - LO 1/2004 de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de género.
- II Plan Integral con cuatro objetivos fundamentales: o Fomentar la educación o o o Completar el mapa de recursos sociales en todo el ámbito territorial Intervención de los agentes que va a colaborar en esta materia Mejorar la legislación y el procedimiento legal para conseguir una mayor eficacia en los procesos Una pieza fundamental, actitud y la estructura organizativa de la policía y de la administración de justicia. Han ido evolucionando positivamente, cursos de formación, creación de cuerpos especializados, reforma en el plano legislativo y jurisdiccional.
En el marco de la tipificación penal de la conducta, uno de los problemas más graves, es que ha sido considerado como un problema de lesiones, los que no pasaban de la habitualidad considerados como faltas. No se caía en la cuenta del ataque a la dignidad de la persona, se materializaba en los supuestos de maltrato psíquico, desprecio y vilipendio.
Reforma del C.P.: - LO 14/ 1999 de 9 de junio, incluyó la conducta de violencia psíquica como categoría delictiva, con pena accesoria de prohibición de aproximación del ofendido o la posibilidad de actuar de oficio en la persecución de las faltas de esta naturaleza. El obstáculo de la habitualidad, los tribunales mediante 3 condenas que les habían llegado, establecía una interpretación por parte del mismo legislador mucho más material y acorde con las necesidades político-criminales de protección a la víctima.
Modificación de la LEcr: - Para evitar situaciones que motivaban el desistimiento a la continuación por parte de la víctima del proceso penal.
- Se introdujo como medida cautelar, que podría acordarse en las primeras diligencias provisionales, el distanciamiento físico entre agresor y ofendido.
Ley 27/2003 de 31 de julio, reguladora de la Orden de Protección de las Víctimas de la Violencia doméstica y que permite establecer medidas cautelares a partir de la denuncia de la víctima para evitar el acercamiento u hostigamiento del presunto agresor.
LO 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, manifestadas en su exposición de motivos. JUICIO RÁPIDOS.
Así se configura el denominado delito de violencia doméstica como delito contra la integridad moral, dejando de ser un mero delito de lesiones. Un segundo grupo delictivo se constituye dentro de los delitos de lesiones, amenazas y coacciones.
La conducta es delictiva siempre que exista un mínimo de violencia, de intimidación, vejación o coacción, persona vulnerable de la víctima, y se cuestionó la vulneración del principio de igualdad pero el TC esta regulación se pronunció negándolo.
La jurisdicción especializada, ayudó a la tutela judicial efectiva para que pueda castigarse a sus agresores y para evitar seguir siendo víctimas de esta criminalidad en el futuro. En realidad, no se ha modificado ni creado, sino que se ha empleado una fórmula de especialización.
La violencia machista, no ha dejado de crecer, dos causas que lo argumentan: parámetros machistas de educación y modelos de conducta violentos de la sociedad. Otra gran problemática, es la perversa utilización que se realiza de la ley de violencia de género por algunas mujeres, para aprovechar los derechos y garantías de las víctimas con otros fines.
Constituye un atentado a la presunción de inocencia y a los derechos del denunciado y un atropello e insulto a las víctimas verdaderas de las agresiones físicas o psíquicas de esta clase de criminalidad. Consecuencias como el denunciado pasar una noche en el calabozo, y aunque resulte absuelto por falta de pruebas, este proceder criminal de la denuncia falsa queda siempre impune.
Se produce un retroceso de la credibilidad en el sistema político-criminal, y una peligrosa inflación de la conquista de los legítimos derechos de la mujer.
Toda política-criminal, tiene sus límites en el respeto a las garantías constitucionales propias del estado de Derecho.
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