Tema 4 (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Criminología - 2º curso
Asignatura Teories Criminològiques II
Año del apunte 2017
Páginas 2
Fecha de subida 21/06/2017
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TEMA IV. Teoría general de la delincuencia (Hirschi y Michael Godfresson) Se conoce como teoría de la delincuencia. Combina conceptos de las perspectivas biosociales, psicológicas de las actividades rutinarias y de la elección racional. Los autores consideran imprescindible diferenciar entre acciones delictivas (el “delito” como acción) e individuos con tendencias delictivas (o “criminalidad” como tendencia).
Base argumentativa: Esta distinción permite explicar que personas con bajo autocontrol puedan no delinquir si han sido adecuadamente controladas por los procesos educativos o no disponen de oportunidades para hacerlo y permite explicar también que individuos con un alto autocontrol puedan acabar delinquiendo si son expuestos reiteradamente a oportunidades delictivas. En una sociedad las tasas de delincuencia pueden variar debido a las oscilaciones de las oportunidades delictivas, pese a que el número de individuos con predisposiciones delictivas no varíe.
Como punto de partida se asume que… - Que las restricciones que hacen que los individuos delincan tienen un tanto un carácter social como individual.
Las personas son diferentes también en su vulnerabilidad a las tendencias delictivas.
El concepto clave es el autocontrol, la ausencia del cual aumenta la probabilidad del delito y está presente desde la primera infancia.
La ausencia de autocontrol puede ser contrarrestada por otras características del propio sujeto o por factores situacionales de su entorno.
El comportamiento delictivo produce una gratificación inmediata de los propios deseos.
Elementos mediante los cuales se puede obtener placer, habitualmente son los mismos: dinero, venganza, sexo,… Esta gratificación, que se obtiene sin un esfuerzo excesivo, implica actividades excitantes y arriesgadas, produce escasos beneficios a largo plazo, requiere poca habilidad y planificación. A menudo supone dolor para las víctimas, más que un auténtico placer produce la liberación de alguna tensión generada. Además, puede implicar un cierto riesgo de dolor físico para el propio delincuente… pese a que sabemos que el riesgo de detención y castigo es muy bajo. Comportamiento delictivo relacionado con el autocontrol. Las personas con un elevado nivel de autocontrol tienen características contrarias. La gente que habitualmente no delinque: - Sabe diferir las gratificaciones, acostumbran a esforzarse, tienden a ser prudentes, desean beneficios a largo plazo, acostumbran a planificar sus acciones, no son inmunes al sufrimiento ajeno, sopesan los riesgos de su comportamiento.
Según estos autores el autocontrol se puede definir: En síntesis, las personas a las cuales les falta autocontrol tienden a ser impulsivas, insensibles, físicas (en oposición a mentales), asumidoras de riesgos, imprevisoras y no verbales, y tenderían por tanto a implicarse en actividades delictivas y similares. Dado que estos rasgos pueden identificarse con antelación a la edad de responsabilidad delictiva, debido a que existe una considerable tendencia a que estos rasgos aparezcan juntos en las mismas personas y debido a que los rasgos tienden a persistir a lo largo de la vida, parece razonable considerarlos como un constructo comprensivo y estable de utilidad para la explicación de la delincuencia.
¿Qué es un constructo? Es una entidad hipotética que resulta difícil de definir en el marco de una teoría científica.
Versatilidad delictiva, la mayor parte de los delincuentes son versátiles, que delinquen en tantos como tipos hay y oportunidades se les presentan. La falta de autocontrol no se manifiesta solo en la conducta delictiva, sino en el resto de la actividad, como la bebida incontrolada, como en el consumo abusivo de las substancias toxicas, y también como en la conducción temeraria. Sujetos que manifiestan estas conductas están en el ámbito de la delincuencia o a punto, es decir serían sujetos de riesgo. Por esto los autores apoyan la tesis de la versatilidad delictiva: en general los delincuentes protagonizan una diversidad de delitos diferentes sin mostrar indicaciones excluyentes.
El ambiente o mejor dicho, la elección que cada individuo hace de su ambiente de desarrollo personal es escogido atendiendo a sus rasgos de personalidad. Interacción: En estos fenómenos interactúan tal cantidad de elementos que resulta muy difícil identificar los verdaderamente relevantes. Combinación: Con toda seguridad interactúan muchos de ellos acumulando su efecto e incrementando su potencia de forma combinada. Hay una mutua potenciación entre estos elementos. Por lo tanto hay una relación entre ambiente y personalidad.
Escenarios vitales: Hay, no obstante, un elemento de indeterminación entre la potencialidad genética de los individuos y la materialización de conductas.
Construcción de la personalidad: La combinación integra una función donde la genética actúa de manera determinante en la construcción de ambientes ad hoc. Estos “ambientes de elección” trascienden los ambientes de origen del individuo.
En conclusión, configuramos un escenario adecuado a los rasgos temperamentales y con ello condicionamos un entorno en el cual desarrollarnos y desarrollar el potencial de personalidad. La sociabilidad, constituye un elemento corrector del autocontrol. Las diferencias individuales pueden tener un impacto sobre los planteamientos necesarios para conseguir una socialización efectiva. La socialización efectiva es siempre posible, con independencia de la configuración de los rasgos individuales.
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