Tema 7. los subrogados o substitutos del cumplimiento (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Derecho Civil II
Profesor M.C.N.Z.
Año del apunte 2015
Páginas 6
Fecha de subida 14/10/2015
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Derecho Civil II 2015 TEMA 7. LOS SUBROGADOS O SUBSTITUTOS DEL CUMPLIMIENTO LOS SUBROGADOS DEL CUMPLIMIENTO El pago o cumplimiento normal y en sentido estricto consiste en la puesta en práctica de manera exacta y puntual de la prestación debida. Es aquel que se corresponde con el diseñado por las partes en el negocio de constitución de la relación obligatoria. Pero puede suceder que el cumplimiento de la obligación no se efectúe con arreglo a ese diseño, sino a través de algún otro medio o procedimiento que lo sustituya con consecuencias análogas a las de aquél.
El cumplimiento sustitutivo o subrogado de la obligación, en algunas ocasiones se realiza porque la ley lo impone, y en otras, por la propia voluntad de las partes, ante la imposibilidad de poder conseguir el pago o cumplimiento inicialmente acordado.
LA CONSIGNACIÓN Para que el deudor pueda cumplir determinadas obligaciones no es suficiente con que realice exacta y puntualmente la prestación debida, sino que se precisa, además, que el acreedor coopere, colabore y esté dispuesto a recibir el pago.
El acreedor tiene la carga de facilitar al deudor el cumplimiento de la prestación. Esta es una conducta que se deriva en nuestro ordenamiento del principio de buena fe que rige en todas las obligaciones y contratos (art.7 CC).
La situación del deudor que quiere cumplir fielmente pero que no puede llegar a hacerlo por falta de colaboración del acreedor es amparada por el ordenamiento, concediéndole al deudor la posibilidad de liberarse de su obligación y de toda responsabilidad a través del procedimiento de la “consignación” (arts: 1176 y sig. CC), que solo puede utilizarse en las prestaciones de dar una cosa, o en las prestaciones de hacer que se resuelven con la entrega de una cosa. Y que consiste en el depósito de la cosa debida a disposición de la Autoridad judicial o ante Notario.
La consignación abarca tanto a las cosas muebles como a los inmuebles. Cuando versa sobre inmueble se pone la cosa a disposición de la Autoridad Judicial o del Notario. Y no es procedente en las obligaciones de hacer puras o de no hacer, en las que el deudor puede alegar la extinción de su obligación por imposibilidad sobrevenida de cumplimiento sin su culpa (por culpa del acreedor) (art.1184 CC).
Supuestos en los que procede Supuesto en el que con carácter previo a la consignación se exige que haya existido un ofrecimiento de pago exacto y puntual por parte del deudor y la negativa injustificada o sin razón del acreedor a recibirlo. Este es el supuesto calificado como normal u ordinario.
El ofrecimiento del pago es una declaración de voluntad recepticia, dirigida al acreedor o a la persona designada en la obligación para recibir el pago en nombre de éste, que no está sujeta a forma, pero que como corresponde al deudor la carga de la prueba de haberse realizado, en la práctica es habitual que se acredite enviando al acreedor un requerimiento notarial.
Derecho Civil II 2015 No obstante, la exigencia de tener que demostrar el ofrecimiento del pago exacto y la negativa injustificada del acreedor a aceptarlo se ha matizado, porque en muchas ocasiones al deudor le va a resultar muy difícil o imposible poder acreditar estos dos requisitos. Por lo que en la práctica, cuando se den estas dificultades, se prescinde de estas dos formalidades, siendo suficiente con que se deposite la cosa ante la Autoridad judicial o ante Notario, y que este pago se corresponda con lo pactado. La negativa del acreedor a recibir el pago comprende tanto el rechazo expreso como el tácito (no presentarse a recibirlo de forma maliciosa, omisiones, dilaciones, excusas…).
Supuestos en los que no se exige al deudor que antes de acudir a la consignación efectúe un ofrecimiento de pago al acreedor y que acredite la negativa de éste a aceptarlo. Puesto que se encuentra en unas situaciones en las que no le resulta posible dirigirse al acreedor para efectuar la prestación. Por lo que puede acudir a la consignación directamente. Tales supuestos son: - Situaciones de ausencia (desaparecido de su domicilio) y de incapacidad (impedido o imposibilitado) del acreedor: hay que entender que se refiere a la ausencia y a la incapacidad no declarada judicialmente. Puesto que si el acreedor se encuentra en situación de ausencia legal o ha sido incapacitado judicialmente, el deudor no se encontrará en la imposibilidad de pagar, pues habrá de hacerlo al representante legal que tenga nombrado el acreedor. Sin embargo, puede ocurrir excepcionalmente que el acreedor declarado ausente o incapacitado esté privado provisionalmente de representante legal. Lo que permitirá al deudor acudir de todas formas a la consignación alegando la imposibilidad de pago.
- La duda del deudor sobre la realización de un pago eficaz: cuando el deudor no tiene la posibilidad de saber con certeza a quién debe efectuar el pago (ej: cuando varias personas pretendan tener derecho a cobrar y el acreedor sea desconocido para el deudor).
Por último, con la reciente modificación del art.1176 del Código Civil efectuada por la nueva Ley de jurisdicción voluntaria, también se permite al deudor acudir al procedimiento de la consignación “en todos aquellos supuestos en los que el cumplimiento de la obligación se le haga más gravoso por causas no imputables al mismo”. Se trata de un supuesto que tampoco exige el previo ofrecimiento del pago al acreedor y la negativa de éste a aceptarlo.
Comprendería todas aquellas situaciones que no atienen a la persona del acreedor, en las que al deudor le sobreviniera alguna causa impredecible ajena a su propia voluntad (caso fortuito o fuerza mayor), que le provocara que el hecho de tener que ejecutar la prestación ante el acreedor de la forma inicialmente convenida se le hiciese muy oneroso o muy dificultoso, ya sea desde el punto de vista económico como físico.
PROCEDIMIENTO Y EFECTOS Deberá ser previamente anunciada, judicial o extrajudicialmente a las personas interesadas en el cumplimiento de la obligación. Entre estas personas se encuentra principalmente el propio acreedor.
La cosa debida puesta a disposición de la Autoridad Judicial ha de reunir todos los requisitos del pago y coincidir con la ofrecida al acreedor.
Derecho Civil II 2015 Una vez hecha la consignación debe notificarse a las personas a las que previamente haya sido anunciada.
Para que se produzcan los efectos de la consignación es necesario que sea aceptada por el acreedor, o bien, que el Juez la declare en sentencia, tras un procedimiento contencioso si el acreedor se opone a la misma.
Cuando la consignación sea procedente los gastos correrán a cargo del acreedor. Pero si no es estimatoria, será el deudor el que deba afrontarlos. Con la reciente reforma operada por la Ley de Jurisdicción Voluntaria, actualmente, la consignación también puede efectuarse ante Notario (modificación del art.1178 CC). El objetivo perseguido por la reforma, por razones de utilidad práctica, es agilizar, dar mayor rapidez y sencillez a determinados procedimientos que con anterioridad solo podían tramitarse por la vía judicial, que destaca por su lentitud, debido al exceso de trabajo que acumulan los Jueces en nuestro sistema. De esta forma, se descarga de trabajo a los órganos jurisdiccionales, proporcionando al ciudadano medios más efectivos para la garantía de sus intereses y más adecuados y adaptados a la realidad social. Se simplifican así los trámites y los costes, atribuyendo al ciudadano la posibilidad de optar por este otro cauce.
LA COMPENSACIÓN Tiene lugar cuando dos personas son recíprocamente acreedoras y deudoras la una de la otra de obligaciones idénticas u homogéneas.
El cumplimiento normal de ambas obligaciones exigiría en la práctica el doble pago de las respectivas deudas. Para simplificar la situación, si las deudas son de la misma cuantía y naturaleza, resulta más práctico que ambas se compensen, teniéndose por pagadas, sin necesidad de efectuar un doble desembolso. O bien, si las deudas son de distinta cuantía, se compensen en la cantidad concurrente, extinguiéndose la menor de ellas y manteniéndose la de mayor cuantía en la cantidad restante.
Nuestro Código Civil solo regula la compensación legal (arts: 1195 y sig.), que es la que opera automáticamente por ministerio de la Ley, cuando concurren todos los requisitos que la misma exige. Pero también puede ser voluntaria.
La compensación legal Requisitos:  Que ambas prestaciones sean homogéneas: significa que sean fungibles e idénticas en la especie y calidad.
 Que las deudas sean exigibles: significa deudas vencidas.
 Que las deudas sean líquidas: tiene que estar concretada su cuantía.
 Que acreedor y deudor lo sean por derecho propio: significa que no puede alegar la compensación una persona que actúa en nombre y por cuenta de otra (un representante). Solo puede ser alegada por el titular de la deuda.
 Aunque se cumplan los requisitos mencionados, la compensación no tendrá lugar cuando haya sido excluida expresamente por acuerdo de los interesados. Ni tampoco cuando alguna de las deudas lo sea por alimentos Derecho Civil II 2015 debidos en virtud de la obligación legal de alimentos entre parientes. Dada la naturaleza indisponible e irrenunciable de esta obligación.
Efectos: La compensación extingue las deudas en la cantidad concurrente (total o parcial) de forma automática. Esto es, desde el mismo momento en que concurren los requisitos legales, con independencia de la voluntad de los interesados.
Ahora bien, si una de las partes se opone a la compensación (reclama su crédito), la otra habrá de alegarla judicial o extrajudicialmente para que tenga lugar. Pues el Juez no la puede acoger de oficio. De manera que si la parte que podría beneficiarse de la compensación no la opone cuando le reclamen la deuda, entonces se considera que renuncia a ella.
La compensación voluntaria Se produce cuando, dándose el presupuesto básico de la reciprocidad de los créditos, falta cualquiera de los otros requisitos para que se produzca la compensación legal. En cuyo caso, las partes implicadas pueden acordar darse por pagadas y que se extingan las recíprocas obligaciones.
Viene a ser un contrato en el que los interesados acuerdan la condonación recíproca de sus deudas.
LOS SUBROGADOS DEL CUMPLIMIENTO: LA DACIÓN EN PAGO Y EL PAGO POR CESIÓN DE BIENES LA DACIÓN EN PAGO Es aquel acuerdo entre acreedor y deudor por el que cual se atribuye a este último la facultad de cumplir realizando una prestación distinta de la inicialmente debida, que puede ser de cualquier naturaleza.
Acreedor y deudor pueden llegar al acuerdo de dación en pago en el momento mismo en que se produce el incumplimiento o bien, en el momento de la constitución de la obligación (de la celebración del contrato).
Llegado el incumplimiento, será el deudor el que tenga la facultad de elegir de qué manera responder: - si bien con su patrimonio, o – bien con la prestación sustitutoria.
Cuando el deudor ejecuta la prestación sustitutoria se libera totalmente de su obligación. La deuda queda cancelada definitivamente.
Si la prestación inicialmente debida no puede realizarse sin culpa del deudor se extingue el negocio de dación porque el deudor queda liberado de su obligación. La dación solo funciona para el supuesto de incumplimiento culpable del deudor. Se trata de una figura atípica, no regulada en el Código Civil, pero admitida en nuestro sistema al amparo del principio de autonomía privada.
Derecho Civil II 2015 EL PAGO POR CESIÓN DE BIENES Es aquel acuerdo entre acreedor y deudor por el que se faculta a este último para cumplir su obligación mediante la entrega de un bien o bienes al acreedor para el caso de que no pueda cumplir con la prestación originariamente pactada por su culpa. Producido el incumplimiento el deudor decide de qué manera responder: - bien, por el procedimiento judicial de reclamación de responsabilidad, o – bien, mediante la entrega de los bienes.
A diferencia de la dación en pago (en la que la prestación sustitutoria puede ser de dar, hacer o de no hacer), cuando ésta tiene por objeto la entrega de bienes, se produce la transmisión del dominio de los mismos al acreedor, extinguiéndose la totalidad de la deuda. Mientras que en el pago por cesión de bienes no se produce la transmisión de la titularidad de los bienes al acreedor. Sino que éste tiene que proceder a enajenarlos por el procedimiento establecido, para cobrarse con el importe líquido que obtenga por la venta los créditos que se le deban, quedando extinguida la deuda solo por la cuantía que se obtenga con la venta y subsistiendo por la diferencia.
Si la suma obtenida con la enajenación de los bienes no alcanza a cubrir la totalidad de la deuda, el deudor seguirá respondiendo con su patrimonio por el resto. Pues la obligación solo se extingue hasta donde alcance el importe de los bienes cedidos, conservando el acreedor el derecho a exigir la responsabilidad patrimonial al deudor por el resto de la deuda que haya quedado pendiente.
Si contrariamente, el importe líquido obtenido con la venta de los bienes resulta ser superior al importe de la deuda, el excedente tendrá que devolverse al deudor.
El acreedor tendrá la administración de los bienes cedidos hasta que se proceda a su enajenación.
El procedimiento para la venta de los bienes será en principio el que las propias partes acuerden. Y en su defecto, se observará el procedimiento legalmente establecido en la Ley de Enjuiciamiento Civil para la ejecución de la prenda e hipoteca, que generalmente es la subasta pública.
Puede ser judicial o convencional.
Nuestro Código Civil solo regula la judicial en el art.1175, que es la que se lleva a cabo dentro de un procedimiento concursal o de quiebra, estando sometida a los controles de un órgano judicial.
La convencional se admite al amparo del principio de autonomía de la voluntad (art.1255 CC).
Derecho Civil II 2015 ...