Lección 6 - Drets i Llibertats Fonamentals (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Drets i Llibertats Fonamentals
Año del apunte 2017
Páginas 12
Fecha de subida 24/09/2017
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Lección 6 de la asignatura de Drets i Llibertats Fonamentals (equivalente a Derecho Constitucional III) de la UPF.
La Lección 6 trata los Derechos Fundamentales

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DERECHO CONSTITUCIONAL III Lección 6. Los derechos fundamentales 1. El Título I de la Constitución como Declaración de Derechos Las constituciones tienen doble contenido ® - Organizar el poder del Estado = PARTE ORGÁNICA Definir criterios fundamentales y relaciones con los individuos = PARTE DOGMÁTICA La Declaración de Derechos es el núcleo esencial de la dogmática. En ella se define los límites materiales que la dignidad humana impone al poder público.
Sólo en un Estado de Derecho se pueden reconocer DDFF efectivamente, y sólo dónde estos se reconocen, existe Estado de Derecho. La evolución de estos ha sido pareja: por ejemplo, el paso del Estado liberal al democrático sólo se entiende por una ampliación de derechos (sobre todo el de voto).
De la misma forma, sólo podemos hablar de Estado social si se reconocen los derechos sociales (y son eficaces).
Los DDFF NO SON un límite jurídico al poder público, sin un elemento imprescindible del sistema que hace posible la existencia de la DEMOCRACIA.
Título I de la CE ® Derechos y libertades fundamentales = pilar básico de la definición de Estado cómo “Social y democrático de derecho” (Art. 1 CE).
El Título I representa la Declaración de Derechos del ordenamiento español. La denominación de “fundamentales” proviene de la importancia que poseen como elemento material básico para configurar el sistema.
A su vez, estos tienen una doble naturaleza: - Finalidad axiológica ® como elemento que define la estructura política y jurídica del Estado Dimensión del individuo La dimensión objetiva (axiológica) y la subjetiva (individual) poseen una íntima interdependencia.
Se discute si los DDFF son: - Anteriores a la constitución y ordenamiento (derivan de la propia naturaleza) ® Tesis iusnaturalista Existen en la medida en que se establecen en el ordenamiento jurídico ® Tesis positivista Provienen de valores anteriores al ordenamiento, pero sólo adquieren naturaleza de DD por su positivización ® Tesis mixta Lo importante es que para su análisis y estudio debe escogerse a partir de su regulación en el ordenamiento. Cabe añadir que algunos EEAA también hacen referencia a derechos y principios rectores (que conviven con el Título I CE).
2. El Concepto de Derechos Fundamentales Título I CE ® «DD i Deberes fundamentales», pero su contenido es mucho más complejo que eso.
Sus 5 capítulos están presididos por el art. 10 CE: precepto que actúa como “pórtico” introductorio del título entero. ¿De qué se habla en él? Art. 10.1 CE ® Del carácter básico del individuo, de su dignidad como tal y de sus DD para el orden político.
Art. 10.2 CE ® reglas en torno a la interpretación de los DDFF.
¿De qué tratan los 5 capítulos? · · Cap. I «de los españoles y los extranjeros», regula las condiciones de ejercicio de los derechos fundamentales e incluso algunas de ellas representan en sí mismas DD Cap. II «derechos y libertades», donde se sitúa la auténtica declaración de derechos, divida a su vez en dos secciones (precedidas por el principio de igualdad ante la ley [art. 14].
o I sección: «de los derechos fundamentales y de las libertades públicas» (arts. 15-29) o II sección «de los derechos y deberes de los ciudadanos» (arts. 30-38) · · · Cap. III «principios rectores de la política social y económica», reconoce «principios rectores» que deben presidir la acción de los poderes públicos.
Cap. IV, regula las garantías que permiten asegurar la plena efectividad de los derechos constitucionales.
Cap. V, establece las bases de la regulación de la suspensión de los derechos fundamentales durante situaciones excepcionales o de crisis.
NO todo el Título Primero reconoce DDFF, y su regulación constitucional no deja de plantear incógnitas, como: Determinar qué hay que entender por «DDFF». ¿Por? La doctrina, la jurisprudencia y la propia CE, usan expresiones distintas a la de “DDFF” para referirse a esos derechos que la Constitución considera como básicos (ej. «libertades públicas», «derechos humanos», «derechos del hombre» ...) Pero desde el punto de vista constitucional, «DDFF» resulta el más adecuado, porque pone de manifiesto la naturaleza especial que estos tienen (elemento básico y preeminente del ordenamiento, frente a la naturaleza «ordinaria» que tienen los demás derechos subjetivos1).
Pero incluso esta denominación puede resultar equívoca, ya que: - En un sentido amplio (y menos preciso) ® incluye todas las normas materiales del Título I – desde esta perspectiva los III primeros capítulos del Título I reconocen DDFF.
- En un sentido más estricto ® no lo son todos los del Título I, sino aquellos que la CE ha considerado núcleo central del status jurídico del individuo: Arts. 14 – 29 CE: especial rigidez para su reforma (Art. 168.1 CE) + sistema reforzado de garantía (Art. 53.2 CE) + garantías normativas impuestas a su desarrollo (Art. 82 y ss. CE).
En el Cap. I NO se regulan propiamente derechos, sino condiciones para su ejercicio. No obstante, junto a esas condiciones, se reconocen auténticos derechos subjetivos que poseen rango constitucional (ej. derecho de asilo).
En el Cap. III, por ej., solamente principios rectores, es decir, se trata sencillamente de normas dirigidas al poder público, sin dimensión subjetiva autónoma. En resumen, pues por ello sólo los derechos reconocidos en los arts. 14 a 29 de la CE pueden calificarse en sentido estricto de DDFF.
Hay que tener presente también que NO TODOS los contenidos de los citados preceptos comprenden DDFF: hay normas que establecen reglas complementarias a la regulación de éstos: mandatos al legislador, normas finalistas, garantías institucionales… ¿Por? ® Porque el Título I tiene condición de pieza esencial de la parte dogmática de la CE, pero desde el punto de vista formal: 1 Derechos subjetivos: facultades o potestades jurídicas inherentes a las personas por razón de naturaleza.
sólo aquellos preceptos que reconocen auténticas situaciones subjetivas exigibles frente a otros sujetos de Derecho y considerados como tales por la Constitución son verdaderos derechos fundamentales.
3. Clasificación de los Derechos Fundamentales Los DD reconocidos constitucionalmente se pueden clasificar: A) Según la garantía Deriva de la ubicación de los distintos derechos dentro del Título I, según la cual se otorgarán unas garantías u otras a cada grupo de derechos. Hay 3 niveles reconocibles dentro del Título I: 1. Los de protección excepcional por el art. 53.2 CE – DDFF - Art. 14 (derecho de igualdad) - Sección I del Cap. II (arts. 15 a 29) 2. Los que poseen un sistema de protección que puede denominarse ordinario.
- Cap. I y en la Sección II del Cap. II (derechos y deberes de los ciudadanos) 3. Los principios rectores (dada esa condición, poseen distinta protección que los DD, es decir, poseen la general para toda la Constitución) - Cap. III (de los principios rectores de la política social y económica).
B) Por la naturaleza Desde este punto de vista, puede establecerse una primera división (imprescindible tener presente para comprender adecuadamente toda la regulación de los derechos constitucionales).
1. Derechos de libertad Su definición supone una delimitación negativa del ámbito de actuación del individuo; ello significa que imponen una actitud de abstención por parte, en especial, del poder público. ¿Cuáles se incluyen? - Los derechos que fueron objeto de reconocimiento en una primera fase del constitucionalismo, conocidos como «libertades públicas»: libertad personal, derecho de reunión, asociación, inviolabilidad del domicilio, libertad de expresión, etc. Se observa fácilmente que impiden intromisiones más allá de las fronteras por ellos trazados.
2. Derechos de prestación.
Estos, por el contrario, implican una actitud activa del poder público, que debe llevar a cabo las acciones oportunas para hacerlos efectivos (por ej., el derecho a la educación exige la existencia de centros y medios de enseñanza).
Precisar que la distinción no implica una disociación total y absoluta entre derechos de libertad y derechos de prestación: - Siempre ambos tipos integran también el elemento contrario. Así, por ejemplo, en los derechos de prestación, el poder público ha de permitir su libre disfrute; Por el contrario, en los derechos de libertad, aunque la abstención sea la actitud fundamental que deba de desarrollar, también se exigen a menudo prestaciones complementarias para hacer posible precisamente su disfrute.
¿Cómo lo sabemos? Queda puesto de manifiesto por la propia Constitución al disponer en el art. 9.2 que: «corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud, facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social».
El art. 9.2 expresa la «continuidad» entre derechos de libertad y derechos de prestación.
Un ejemplo para comprender mejor esta relación; la libertad de información, que supone la inexistencia de intromisiones en el intercambio de noticias y opiniones, pero, a su vez, la plena efectividad de dicha libertad exige medidas positivas que permitan la existencia misma de medios de comunicación (instalaciones radiotelevisivas, etc.).
Desde el punto de vista ideológico y conceptual tampoco separables: ambos representan manifestaciones básicas del desarrollo del Estado de Derecho, que ha pasado del abstencionista Estado liberal al más activo Estado social. ¿Y qué tiene que ver eso? Muestra que, en la actualidad, la libertad meramente garantizadora de una esfera de acción del individuo SÓLO SE COMPRENDRE atendiendo a la satisfacción de otras necesidades de éste que exigen una actividad positiva del Estado.
EJEMPLOS CLAROS ® la sanidad, la educación, la cultura.
C) Por su contenido Según el contenido material de cada uno de los DD.
Esta clasificación proviene de la clásica distinción de Jellinek entre los distintos estadios de afirmación de los derechos públicos subjetivos; 1ª fase: individuo abandona su condición de súbdito (de sujeto pasivo de las decisiones del poder a sujeto con un ámbito de libertad inmune a la acción del poder público).
- Configura los derechos personales (libertad personal, derecho a la vida, intimidad, etc.).
2ª fase: hace del individuo un ser capaz de exigir del Estado el respeto a sus derechos como ciudadano - Configura los derechos Civiles, entre los que destacan las garantías procesales).
3ª fase: el ciudadano no sólo limita al Estado y le exige respeto a determinadas garantías; se convierte en auténtico partícipe de la actuación de ese Estado.
- Configura los derechos políticos: derechos de participación, en general, y de sufragio, en particular (manifestaciones más claras) Por último, el paso del Estado democrático al Estado social ha configurado un nuevo status que Jellinek no llegó a definir: Reconocimiento de los derechos económicos, sociales y culturales (básicamente establecidos en el Cap. III del Título I CE): derecho a una vivienda digna, derecho al trabajo, etc.
Las líneas divisorias entre unas categorías y otras en ocasiones resultan difíciles de trazar, o, mejor dicho, la ubicación de algunos derechos en un grupo u otro dependen exclusivamente del mayor o menor énfasis que quiera ponerse en un aspecto u otro de su contenido. Pero esta división tiene dos utilidades: - Por una parte, sirve para abordar un ordenado análisis de los distintos derechos Por otra, pone de manifiesto la íntima relación entre la persona y sus distintas esferas de actividad, y los DDFF.
4. La eficacia de los Derechos Fundamentales La voluntad normativa CE se manifiesta de manera especial en relación con los derechos fundamentales: Art. 53.1 de la CE establece que los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo Segundo del Título Primero «vinculan a todos los poderes públicos».
A) aspectos generales Problemas que plantea la eficacia de los DDFF: 1. Duda por el propio alcance del art. 53.1 CE Porque, existiendo el principio general del art. 9.1 CE2, qué sentido cabe dar al primer inciso del art. 53.1 de la CE? Se trata sencillamente de una concreción del principio general referida a los DDFF.
En la tradición del constitucionalismo español, los DDFF se veían como “simples mandatos al legislador”. Por ello, el art. 53.1 no está añadiendo ni quitando nada al principio general del art. 9.1 CE, sino concretándolo en el específico terreno de los DDFF.
Una constitución normativa (EFICAZ) lo es en la medida en que su parte dogmática (sobre todo los DDFF) tiene efectiva vigencia y eficacia jurídica.
Hay más interrogantes sobre el art. 53.1 (y sobre el propio 9.1, de hecho): ¿cuál es la eficacia de los DDFF? Cabe pensar que, ya que no todos los preceptos del Título I tienen la misma naturaleza, tampoco necesariamente tendrán la misma eficacia. Ahí es donde el art. 53.1 CE3 cobra sentido (sobre todo en conexión al apartado 34 del mismo).
Es su misma naturaleza de DDFF lo que hace que sean plenamente exigibles frente a los poderes públicos, es decir: Cualquier persona que sea titular de un derecho del art. 14 al 29 CE puede exigir que dicho DD sea respetado SIN NECESIDAD DE DESARROLLO LEGAL No obstante, ello también se predica de otros DD de la CE (que tienen otra protección, como por ejemplo los de la Sección II del Cap. II). Los principios rectores (Cap. III), por el contrario, NO poseen naturaleza de derechos subjetivos. POR ELLO, lo que el Art. 53.3 CE significa, es que los principios rectores NO son exigibles como DD subjetivos frente a los poderes públicos (IMPORTANT); pero ello no significa que no puedan ser un elemento informador del ordenamiento.
Cuando la CE hace esto, está reconociendo la eficacia que poseen los principios rectores (que hemos visto que es distinta a la de los DD subjetivos).
Art. 9.1 CE ® Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico 3 Art. 53.1 CE ® Los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo segundo del presente Título vinculan a todos los poderes públicos. Sólo por ley, que en todo caso deberá respetar su contenido esencial, podrá regularse el ejercicio de tales derechos y libertades, que se tutelarán de acuerdo con lo previsto en el artículo 161, 1, a).
2 4 Art. 53.3 CE® El reconocimiento, el respeto y la protección de los principios reconocidos en el Capítulo tercero informarán la legislación positiva, la práctica judicial y la actuación de los poderes públicos. Sólo podrán ser alegados ante la Jurisdicción ordinaria de acuerdo con lo que dispongan las leyes que los desarrollen.
No obstante, en la medida en que la acción de los poderes públicos dé contenido a los principios rectores y genere auténticos derechos, éstos serán ejercitables a través de los instrumentos que el ordenamiento otorgue.
EJEMPLO: El art. 41 de la CE no habilita por sí solo a cualquier ciudadano para recibir prestaciones de la seguridad social; PERO en la medida que el ordenamiento ha impuesto la afiliación obligatoria para los trabajadores por cuenta ajena, quien posea un contrato de trabajo y cotice a la Seguridad Social podrá exigir las prestaciones correspondientes.
Por otra parte: aunque el art. 53.3 de la CE no permite invocar como DD subjetivos los principios rectores, NO significa que prohíba la invocación de éstos como tales principios a efectos interpretativos.
Tampoco debe entenderse que por no ser auténticos derechos subjetivos tanto los del Cap. II como los principios rectores, ellos poseerán la misma eficacia. A la hora de concretarse tal efecto han de valorarse multitud de elementos, NO SE PUEDE APLICAR ESQUEMA CONCRETO PARA DETERMINAR SU EFICACIA: - La estructura de la Constitución La relación jurídica en la que se esté invocando La naturaleza del titular de derecho Etc.
Sin embargo, la determinación exacta de todo su alcance sí puede estar sujeta a circunstancias concretas; EJEMPLO: en algunos derechos no es lo mismo que su titular sea español o extranjero, que sea una persona física o persona jurídica, que se invoque frente a un particular o frente a un poder público, etc.
Destacar que el TC diferencia dentro del contenido de los DDFF la existencia de un núcleo irrenunciable «inherente a la dignidad de la persona» que alcanza «proyección universal» y que, por tanto, debe ser protegido tanto en ámbito interno como ad extra.
Problema ® determinar cuál es ese núcleo básico para el que el TC acude a la idea de «dignidad» del art. 10.1 de la CE, y a los tratados internacionales sobre DDFF.
B) La eficacia de los derechos fundamentales frente a particulares Los DDFF surgen en el constitucionalismo, básicamente, como límite al poder del Estado, como garantía del ámbito de libertad del individuo frente al poder público. Aún hoy es así en cierta parte. Ello sucede a causa de la posición de supremacía del poder público frente al individuo (pues, el poder público es titular de, por ej., la fuerza).
No cabe duda de que la libertad del individuo también puede verte alterada por otras personas que NO pertenecen a ninguna potestad pública: EJEMPLO: acción de grandes empresas en el terreno mercantil, en los grandes grupos en el campo de la comunicación, o en la relación entre empresario y trabajador en el mundo laboral.
Esta dualidad, ente público y privado = PROBLEMAS para concretar eficacia DDFF.
La premisa a tener en cuenta pues, hasta aquí, es que los DDFF vinculan tanto a los poderes públicos como a los particulares. Pero, ¿esa vinculación es igual en ambos casos? Se habla de que: - vinculación constitucional DDFF respecto poderes públicos ® vinculación directa o inmediata vinculación constitucional DDFF respecto particulares ® indirecta o inmediata ¿Por qué indirecta en particulares? Porque los DDFF vinculan a los particulares en la medida en que los poderes públicos han definido el alcance de aquéllos, y así lo ha visto el TC.
¿Con qué instrumentos hacen efectivos los DDFF los pp’s? - - Acción legislador Debe concretar el alcance de los DDFF cuando regula las relaciones entre particulares Jueces y tribunales Deben hacerlo cuando resuelven controversias entre particulares (*exemple del semi del art. 14, on són els tribunals qui ho determinen) Esta forma indirecta de tutelar los DDFF hace que su eficacia sea muy similar a la eficacia directa, pero debe tenerse presente que, a veces, la relación entre particulares introduce peculiaridades en la eficacia de los DD (que no se darían en la relación individuo - poder público). Por tanto, no puede pretenderse una aplicación exactamente igual de los esquemas de unas relaciones a las otras.
5. LOS LÍMITES DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES Los DDFF no son absolutos: su ejercicio está sujeto a límites más allá de los cuales resulta ilegítimo.
Ahora bien, determinar cuáles son esos límites es una tarea decisiva. Los hay de dos tipos: A) Límites internos Son aquéllos que sirven para definir el contenido mismo del derecho (intrínsecos a su propia definición). Constituyen las fronteras del derecho, más allá de las cuales no se está ante el ejercicio de éste.
EJEMPLO: No puede invocarse el derecho a la tutela judicial efectiva para justificar la entrada de una persona en el domicilio del titular de un órgano judicial sin su autorización, o la libre circulación por el territorio nacional para justificar una colisión intencionada contra un vehículo ajeno.
En estos casos -- se estaría ante una realidad ajena al derecho.
No obstante, los límites internos no son siempre fáciles de trazar (o de diferenciar de los externos). Su definición sólo puede provenir de los operadores jurídicos: - Al legislador ® le corresponde fijar esas fronteras en la regulación de los derechos fundamentales A los tribunales ® el control de que dicho trazado sea correcto, completándolo y adecuándolo ante las exigencias de la cambiante realidad social mediante la cotidiana resolución de los problemas interpretativos que se planteen.
B) Límites externos A su vez, los límites externos pueden ser de dos tipos: - Expresos La CE reconoce (en muchos preceptos del Título I) límites expresos al ejercicio de los DDFF. Pueden establecerse con carácter general para todos los DDFF o tan sólo respecto a algún derecho en concreto.
Con carácter general hay un límite: el ejercicio de los derechos de los demás (art.
10.1 CE). Lo es porque presupone la colisión del ejercicio de derechos por distintas personas, y su solución se determina caso por caso.
Son más abundantes los concretos. EJEMPLOS: - - El orden público se establece como límite a la manifestación de las libertades ideológica, religiosa y de culto (art. 16 1 CE); La persecución de un delito flagrante actúa como límite a la inviolabilidad del domicilio (art. 18.2 CE); Los derechos del art. 20.1 (libertad de expresión, de producción y creación, de cátedra, de información) tienen como límites expresos los demás derechos del Título Primero y, especialmente, los derechos al honor, a la intimidad.
Etc.
Su alcance debe determinarse en el estudio de cada uno de los derechos.
- Implícitos No se encuentran previstos de manera expresa, pero vienen impuestos por la propia lógica del ejercicio de derechos y del ordenamiento. El TC ha señalado que los límites implícitos a los derechos fundamentales han de basarse siempre en bienes constitucionalmente protegidos.
Por ello se indica que los DDFF sólo pueden ceder «ante los límites que la propia Constitución expresamente imponga al definir cada derecho o ante los que de manera mediata o indirecta de la misma se infieran al resultar justificados por la necesidad de preservar otros derechos constitucionalmente protegidos» (STC).
De acuerdo con esta doctrina, NO CABE invocar vagos e imprecisos principios, (como por ej. el bien común) para justificar la limitación de derechos fundamentales; ésta sólo puede basarse en la existencia de otro bien constitucionalmente protegido, PERO no siempre resulta sencillo determinar si un bien está o no constitucionalmente reconocido (por la generalidad de muchos preceptos) Esta tarea: operadores jurídicos (siguiendo pautas generales de interpretación constitucional).
No debe olvidarse que SIEMPRE ha de tenerse presente la fuerza expansiva de los derechos fundamentales, interpretando, pues, restrictivamente sus límites, que, en todo caso, deben resultar proporcionales y adecuados para alcanzar el fin que persiguen.
6. La interpretación de los Derechos Fundamentales Su interpretación cuenta con características propias: - - la interpretación del ordenamiento jurídico en su totalidad debe de realizarse a la luz de los DDFF (= concreción del principio general de interpretación conforme con la Constitución) Pero esa interpretación “a la luz de los derechos fundamentales” (o la de estos mismos) deben responder al principio de interpretación más favorable para su ejercicio.
Por ello los límites a los derechos fundamentales deben interpretarse de manera restrictiva para contribuir a esa plena eficacia (com hem vist a l’anterior apartat).
Junto a la anterior regla la propia CE introduce otra regla sobre interpretación de DDFF: Art. 10.2 CE ® «Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades públicas que la Constitución reconoce, se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España».
Este precepto, (igual que el art. 93 de la CE): se enmarca en la línea mantenida por el constitucionalismo europeo de posguerra de abrir las estructuras constitucionales internas a los fenómenos de cooperación e integración internacional.
Este artículo sirve para poner de manifiesto algunos principios constitucionales de importancia, porque: - Resalta la dimensión internacional que adoptan las estructuras políticas Tiene una gran importancia desde el punto de vista de la interpretación de DDFF, pues invoca valiosos elementos para determinar el contenido de las normas.
Ello, sin embargo, NO SIGNIFICA que por la vía del art. 10.2 de la CE se hayan elevado a rango constitucional todos los derechos reconocidos en los acuerdos y tratados internacionales. Su valor es interpretativo para la fijación del contenido constitucional de los derechos.
Además, el art. 10.2 de la CE sirve como elemento de integración de un instrumento de interpretación y garantía de derechos fundamentales de gran importancia. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) realiza una importante labor de defensa de derechos, producto de la cual elabora una abundante y rica jurisprudencia europea que puede ser invocada en el ámbito interno, en aplicación del art. 10.2 de la CE (y, de hecho, se usa a menudo). En consecuencia, el TEDH constituye uno de los instrumentos básicos con los que debe contarse a la hora de comprender el alcance general y concreto de dichos derechos.
¿Cómo se manifiesta este alcance de los tratados y de la jurisprudencia del TEDH? - reforzamiento de los criterios internos de interpretación determinación de contenidos identificación de contenidos conexos delimitación del contenido absoluto y del contenido esencial valoración de la especial trascendencia constitucional de recursos de amparo y concreción del alcance de la cultura jurídica a efectos de valorar el alcance del derecho.
Por otra parte, la pertenencia de España a la Unión Europea también tiene relevancia para el status jurídico de los DDFF. ¿Por? Porque el ordenamiento comunitario incide, en ocasiones, en el régimen jurídico de algunos de esos derechos.
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