13: Derecho de Familia II (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Málaga
Grado Derecho + Administración y Dirección de Empresas - 1º curso
Asignatura Historia del Derecho
Año del apunte 2014
Páginas 7
Fecha de subida 02/08/2017
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Tema 13

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Tema 13 Derecho de Familia II 1. Las Relaciones Paterno-filiales.
Filiación Legítima y Filiación Extramatrimonial.
Relaciones paterno-filiales: Con el nombre de familia se designa al grupo de seres humanos que convive permanentemente en un mismo lugar y bajo un mismo techo.
La familia puede ser de dos clases: - Agnaticia: formada por personas que se encuentran sometidas al poder del mismo paterfamilias Es característica de Roma.
- Cognaticia: integrada por personas unidas por vínculos de consanguinidad.
Al margen de la familia, se entiende por parentela al conjunto de personas unidas por lazos de sangre con independencia de que vivan o no bajo el mismo techo.
Patria potestad: En sentido amplio supone la facultad que corresponde al padre sobre el hijo en cualquier periodo histórico.
En sentido estricto sería el poder absoluto del jefe de familia en Roma, cuya máxima expresión se encuentra en el derecho a disponer sobre la vida del hijo. En las Siete Partidas se permitía vender al hijo en caso de necesidad económica.
Capacidad patrimonial de los hijos: Aparece muy limitada en todos los periodos históricos lo cual es compensado por la amplitud de sus derechos hereditarios. En el Derecho Romano se distingue: - Bienes procedentes del padre que son propiedad exclusiva del mismo.
- Bienes adquiridos por el hijo con su trabajo o a título gratuito en los que la propiedad corresponde al hijo y el usufructo al padre.
- Bienes adquiridos por el hijo en la guerra respecto a los cuales se conceden al hijo mayores atribuciones.
Intervención materna: Es prácticamente nula en derecho romano. En derecho visigodo, la madre interviene en el matrimonio de los hijos y a la muerte del marido ocupa una posición similar al padre.
Extinción de la relación paterno-filial: Puede extinguirse por dos tipos de causas: - Legales: · La muerte del padre o del hijo.
· La mayoría de edad del hijo.
· El matrimonio del hijo.
- Voluntarias: la emancipación por concesión del padre propia del Derecho romano que se extiende a la Edad Media y a la Codificación.
Actualmente la relación paterno-filial se caracteriza por los deberes de protección y asistencia para con los hijos. Es ejercida conjuntamente por ambos cónyuges y en caso de desacuerdo decide la autoridad judicial.
Filiación legítima y filiación extra-matrimonial: Filiación es la procedencia de los hijos respecto a los padres y tiene una doble trascendencia: - Moral, porque afecta a una persona en su nombre y en su honor.
- Patrimonial, porque origina diversos derechos que inciden en el conjunto de bienes, derechos y acciones de una persona.
Históricamente se establece una distinción entre filiación por naturaleza y filiación por adopción.
Filiación por naturaleza (biológica): Es la relación natural que se establece entre la pareja humana y los frutos de su relación sexual.
La filiación es, en este caso, un hecho natural ya que se basa en la procreación, pero también es un hecho jurídico porque produce consecuencias jurídicas.
En cuanto hecho natural, existe siempre porque todo sujeto es hijo de un padre y una madre. Sin embargo, en cuanto hecho jurídico no siempre existe ya que primero es necesario asegurarse la paternidad, que es de difícil comprobación.
Clases de filiación por naturaleza: - Legítima: la filiación tiene lugar dentro del matrimonio.
Para el ordenamiento jurídico ocupa un lugar preferente. Los hijos nacidos dentro del matrimonio se llaman legítimos y tienen plenos derechos. Conforme al derecho romano, la paternidad se presume cuando el hijo es nacido dentro del matrimonio, por tanto es padre el marido de la madre. Contra dicha presunción opera la impotencia del marido, la ausencia del marido por tiempo suficiente para que quepa la sospecha de que el hijo pudiera ser de otro y, en general, la imposibilidad física del marido para haber tenido acceso carnal con la mujer.
- Ilegítima: · Filiación natural: según las Leyes de Toro de 1505, los hijos naturales son aquéllos que al tiempo de nacer o de ser concebidos, los padres se podían casar sin dispensa, es decir, no tenían impedimentos para contraer matrimonio. La Codificación restringe esta posibilidad al tiempo de la concepción. El nombre de hijos naturales obedece a que proceden de una relación sexual que no va acompañada de relación jurídica entre los procreadores. A veces se les aplica a estos hijos la denominación de la unión que les ha dado lugar como concubinarios, si proceden del concubinato; barraganes, si proceden de barraganía, recibiendo también denominaciones de etimología dudosa como bastardos. La condición de hijo natural requiere el reconocimiento formal y solemne por parte del padre que puede ser voluntario y forzoso. El voluntario se puede realizar mediante acto público (los fueros señalan que había de hacerse ante el concejo municipal) o documento (a partir de la codificación se puede realizar el reconocimiento del hijo natural en testamento, mediante acta de nacimiento o en otro documento público). El reconocimiento forzoso puede producirse, según la codificación, por existir reconocimiento escrito del padre, reconocimiento tácito (el padre lo considera públicamente como su hijo) o sentencia judicial y también, en la época medieval, por demostración de la madre a través de la ordalía del hierro caliente en Aragón y Navarra. Los hijos naturales tienen derecho a ser alimentados pudiendo corresponder este deber a la madre hasta los tres años. Le corresponden también ciertos derechos hereditarios. La filiación natural es plenamente tolerada por el legislador como hecho que no puede impedir. No obstante aparece en todas las épocas un interés en facilitar el paso de la filiación natural a la filiación legítima mediante un procedimiento llamado legitimación. Tiene lugar por el subsiguiente matrimonio de los que reconocen al hijo natural. Los hijos naturales pasan ser considerados legitimados si los padres se casan con posterioridad a su nacimiento. Los hijos legitimados se equiparan a los legítimos y gozan de todos sus derechos.
· Filiación ilegítima propiamente dicha: son hijos ilegítimos propiamente dichos aquellos cuyos padres, al tiempo de nacer o de ser concebidos, no podían contraer matrimonio válido por existir algún impedimento. El ordenamiento jurídico muestra históricamente gran hostilidad hacia ellos, les priva de los derechos hereditarios e incluso puede privarles del derecho de alimentos. Se distinguen los siguientes: incestuosos (nacidos de uniones prohibidas entre colaterales, por ejemplo hijos nacidos de uniones entre hermanos), nefarios (nacidos de uniones prohibidas entre ascendientes y descendientes), adulterinos (nacidos del adulterio), mánceres (nacidos de prostitutas) y sacrílegos (cuando hay impedimento de orden sagrado).
El derecho actual considera a todos los hijos iguales ante la ley con independencia de su filiación.
2. La Adopción.
Consiste en una relación similar a la filiación entre personas que no descienden naturalmente unas de otras y que es establecida exclusivamente a través del Derecho.
En Roma se distingue entre adopción y arrogación: - La arrogación se producía cuando el que pasaba a tener la condición similar a la de hijo era una persona independiente y era adopción en el caso opuesto.
- La arrogación tenía un carácter público y se realizaba con intervención de los comicios mientras que la adopción tenía carácter privado y se realizaba mediante una venta simulada distinguiéndose entre una adopción plena y otra menos plena según que el adoptado se sometiera o no a la patria potestad del adoptante.
La adopción incluye determinados efectos como el derecho a alimentos y derechos hereditarios.
Históricamente se han exigido determinados requisitos para llevar a cabo la adopción como determinados edades en adoptante y adoptado; el ser varón el adoptante, la ausencia de hijos (no siendo impedimento el tenerlos ilegítimos en la Edad media) y el consentimiento del consorte (en la codificación).
3. Tutela y Curatela.
La ausencia del padre o de los padres es suplida jurídicamente por la intervención de determinados órganos que dan lugar al nacimiento de una relación análoga a la existente entre padre e hijo.
Se constituye para los menores o los que se asimilan a ellos como la mujer no sometida a patria potestad en Roma y también para lo mayores afectados de incapacidad como dementes, pródigos, alguna clase de sordomudos y los castigados con incapacidad.
En Roma, esta relación suplementaria se desdobla en atención a los aspectos personal y económico de la relación paterno-filial originaria.
El menor y la mujer equiparada a él son sometidos a la protección o tutela del denominado tutor quien actúa por sí solo cuando su protegido es incapaz y en otros casos completa la capacidad de obrar de su tutelado mediante la interposición de su autoridad. Por su parte el demente y el pródigo son sometidos a curatela, estando encaminada la función del curador a preservar el patrimonio.
En los fueros castellanos también aparece el citado desdoblamiento referido al mismo incapaz; en estos casos la protección personal se confiere a un pariente mientras que la administración de los bienes se arrienda al que ofrece una renta más alta.
El tutor puede ser nombrado mediante testamento o por ley.
Si coexisten ambos tutores tendrá prioridad el tutor nombrado mediante testamento. En defecto de tutela testamentaria y legítima, la autoridad judicial nombrará tutor entre los parientes (tutela judicial) bien entre los hombres de confianza extraños a la familia (tutela dativa).
Esporádicamente aparecen órganos encargados de la inspección y vigilancia del tutor como el protutor (órgano inspector) y el consejo de familia (órgano deliberante).
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